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Lo que ocurre en España

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El Gobierno español tardará en realizar una declaración oficial sobre esta nueva crisis, y su respuesta efectiva será lenta y poco efectiva, al tratar la cuestión como un problema militar y no epidemiológico. Se da orden de desalojar todos los edificios y llevar a los civiles a campos de refugio establecidos en el exterior de las grandes urbes. Toda persona que entra en un furgón militar es examinada por médicos, y ante cualquier indicio de infección es ejecutada en el acto.

La ayuda a las ciudades más pequeñas será casi nula, y en los casos más extremos la pobre fuer- za militar que esté allí luchará bajo las órdenes de mandos intermedios, que en muchos casos ignorarán a los altos mandos para dejarse llevar por sus intuiciones. Por supuesto, esto puede ser algo bueno o terriblemente malo, dependiendo del mando en cuestión. Establecer las decisiones específicas de cada ciudad y su efectividad será tarea del DJ.

La Campaña empieza casi una hora antes de que el presidente del Gobierno aparezca en todos los medios de comunicación para pedir calma y anunciar a la población que deben permanecer en sus hogares a la espera de un desalojo generalizado. Aunque el mensaje se cierra con la pro- mesa de nuevas declaraciones, estas nunca llegarán, y el resto de decisiones gubernamentales no serán comunicadas a la población. Incluso las cadenas privadas serán cerradas y el servicio telefónico estará colapsado en cuestión de minutos, interrumpiéndose posteriormente para no volver a funcionar.

Internet dejará de funcionar poco después. En cambio, la red eléctrica y el agua corriente ten- drán un correcto funcionamiento salvo en regiones aisladas e incidentes puntuales. No será hasta varias semanas después cuando el suministro de esos dos recursos empiece a fallar en las ciudades.

Por otra parte, la respuesta de España ante las demandas de Corea del Sur será rotunda: No. Intentarán que esa información no llegue a los oídos de los españoles, pero los medios de comu- nicación funcionarán tiempo más que suficiente para hacerlo público y que los rumores lleguen a ser escuchados por los PJ. Muchos de quienes oyen acerca de la cura intentarán detener la matanza de zombies, y algunos se unirán para asaltar instituciones oficiales con la intención de obligar al Gobierno a aceptar la oferta de Corea del Sur.

Menos de 20 horas después de la declaración oficial, un movimiento insurgente que exige la aceptación de las condiciones impuestas por Corea del Sur tomará el Palacio de la Moncloa. El presidente del Gobierno muere en el asalto y los líderes insurgentes se ponen en contacto con Corea del Sur para conseguir acceso a la cura. La respuesta del nuevo presidente en funciones, tras escapar de los asaltantes, será la de ordenar el bombardeo de la Moncloa sin previo aviso. A partir de ese momento la situación se convertirá en un “sálvese quien pueda” donde nadie con algo de poder ayudará a los ciudadanos y, en cambio, sí hará todo lo posible por salvar sus perte- nencias y a sus familiares. La poca fe que en ese momento tienen los ciudadanos españoles en sus dirigentes terminará de romperse cuando empiezan las emisiones pirata de televisión explicando lo ocurrido en la Moncloa y la reacción de la clase política.

En un movimiento inaudito, el rey ordenará que se vuele el helicóptero en el que huye el nuevo presidente en funciones, como castigo por demoler la Moncloa y para contentar al movimiento insurgente, y poder así controlar sus reacciones, al menos en parte.

Los militares se rebelarán en algunos lugares como la capital y otros puntos fuertemente arma- dos, uniéndose a los insurgentes para cazar a los políticos que intentan huir; si han destruido un lugar tan importante como la Moncloa, ellos no deben salvarse. No todos los militares comparten esta visión, y algunas ciudades dejarán desatendidos a los refugiados para luchar contra los militares rebeldes.

INFORMACIÓN

ADICIONAL

¿EN QUÉ BANDO LUCHA MI CIUDAD?

Madrid será rebelde por haber sido obligados sus militares a volar la Moncloa, pero será la única ciudad cuyo bando esté decidido por sucesos de la ambientación. Podría pensarse en Barcelona como el nido revolucionario y en Valladolid como el lugar conservador por excelencia, si nos fiamos de los clichés, pero no se indica aquí el bando al que pertenece cada población, ya que esta cuestión debería servir a tus intereses como DJ.

Como DJ, deberías elegir el bando que mejor encaje con la historia que quieres contar. También podrías decidir que los mandos intermedios del Ejército tienen una opinión diferente a los altos mandos de la ciudad y que la guerra civil estalle allí mismo, prolongándose hasta el fin del holocausto. Otra opción es votar junto con los demás jugadores la opción más interesante de jugar.

Si quieres o necesitas ser exhaustivo y decidir a qué bando pertenece cada población española, podrías mirar los resultados de las últimas elecciones a nivel local. Si la mayoría votó al partido en el poder, esa población estará defendiendo al Gobierno, y si no, es muy probable que luche en el bando contrario.

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