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Olmeca, la cultura madre

In document Tratado de Medicina Tradicional Mexicana (página 191-193)

Los olmecas se asentaron por la costa del Golfo, al sur del actual Veracruz, y norte de Tabasco, desde sus centros metropolitanos de La Venta, Tres Zapotes, y San Lorenzo, extendieron su influencia a otras poblaciones olmecoides de las regiones aledañas de Oaxaca, Chiapas, Guatemala, e incluso de Puebla y Morelos, entre otras. La Influencia olmeca en Monte Albán ha sido demostrada, igual que en

23 Rosemblat, Ángel. La población de América en 1492, 1967; y La población indígena y el mestizaje en América, Buenos Aires, Argentina, primera ed, 1954.

24 Borah y Cook. The Aboriginal Population of Central México on the Eve of Spanish Conquest. 1963. También en: Borah and Cook, New demographic research on sixteenth century in México, en XI Congres International des sciences historiques. Resumes des Communications, Uppsala, 1960, p, 47.

25 Clavijero, F. J, de. Historia antigua de México. México, 1958-1959, tomo IV, pp: 324-343.

26 Se hace la referencia de Teotihuacan III (350-650 d.C). Bernal, Ignacio, Teotihuacan. Historia de México, Salvat, tomo 2, México, 1978, p. 260.

Chalcalcingo27 y en muchas otras regiones en donde se desarrollaría el Clásico y Posclásico mesoamericano. En la región en donde la cultura olmeca tuvo su asentamiento original (±1,500 a.C), entre La Venta y Tres Zapotes, en un una extensión territorial de aproximadamente 18 mil kilómetros cuadrados, existió una población olmeca de 300 mil habitantes28. En la mayor parte de las zonas arqueoló- gicas de México y Guatemala se pueden encontrar también vestigios de la influencia cultural olmeca, por todo esto ha sido reconocida como la gran cultura madre.

No se sabe cuándo y de dónde llegaron a la región, algunos consideran que después de peregrinar por el territorio de México, alrededor del 2,000 a.C, finalmente llegaron a la desembocadura del Río Usumacinta. Al pasar por diferentes tierras y culturas, los olmecas absorbieron otras para formar una nueva expresión cultural sincrética, la que difundieron en aquellos territorios por donde pasaron, de forma muy parecida a lo que ocurre posteriormente con las inmigraciones nahuatlata. No sabemos tampoco el nombre de ese pueblo, ni cómo se llamaban a si mismos; la palabra olmeca es un vocablo náhuatl, una lengua que aparece en Mesoamérica mucho tiempo después; el término se forma de olli, hule o goma, y mecatl, estirpe, lo que se traduce como el "pueblo de hule". De esto se desprende una reflexión, siendo la cultura olmeca anterior a la presencia de los primeros pueblos nahuatlatos, lo más probable es que el náhuatl no fuera su lengua, pero tampoco se sabe cual sería la que hablara el pueblo que estableció las bases culturales de Mesoamérica. Si los nahuas llegaron mucho después, se puede pensar que los omecas tendrían una lengua que trascendió de alguna manera, y que podría haberse preservado en los pueblos que habitaron la misma región de la costa de Tabasco y sur de Veracruz, no veo otra opción mejor que el maya. Un experto mayista ha realizado una traducción de la palabra "olmeca", que en lo personal me convence. La traducción maya del gentilicio olmeca sería la siguiente: ul, apócope29 de ulul, emigrante, huésped, visitan-

te; me, apócope de de meek', conjunto; y de ca, apócope de cahnal, pueblo, poblador; las tres palabras apocopadas forman olmeca o ulmeca, es decir, "conjunto de pueblos o pobladores que llegaron"30.

Tampoco tenemos evidencias genéticas ni del fenotipo del pueblo olmeca. La humedad de la región, aparentemente

27 Ángulo V., Jorge. Chalcaltzingo. INAH, México, 1979, 39 pp.

28 Bemal, Ignacio. Formación y desarrollo de Mesoamérica. Tomo 1 de la Historia General ce México. El Colegió de México, tercera edición 1981, p. 130.

29 Apócope es la supresión de algún sonido al fin de un vocablo; p. ej., en primer por primero. Era figura de dicción según la preceptiva tradicional. Real Academia Española. URL: http://www.rae.es.

30 Domingo Martínez Paredes, en: Cárdenas Chavero, Abel. Kantonak, urbe arqueológica aun sin explorar. Orion, México, 1968, p. 37.

mucho más que en la actualidad, ha reducido los hallazgos de huesos humanos de aquella época, no se disponen, por eso mismo, de estudios genéticos que nos permitieran esbozar sus características físicas. May elementos para pensar que los rasgos raciales y étnicos eran diferentes al resto de los pueblos que se establecieron posteriormente en Mesoamérica, las mejores pruebas se remiten a las caracte- rísticas de las cabezas y esculturas de jade olmeca, en su mayoría provenientes del Preclásico Tardío, y principio del Clásico, alrededor del año 450 d.C. Las diferencias son suficientemente elocuentes como para decir que los olmecas no tenían las características físicas típicas de los mongoloides, más bien corresponderían a los rasgos propios de los negroides.

De ninguna manera debe descartarse que el estilo de los labios gruesos de las cabezas colosales, como en las estatuillas en jadeíta, representen el típico gesto del jaguar gruñón, simbolo estilístico representativo de su hibridación metafísica con el hombre, y no resultado de una trascripción fisonómica de si mismos; aún si así fuera, eso no puede explicar por qué los cráneos dolicocéfalos encontrados en otras regiones son los más antiguos, y los mesocéfalos, típicos de los mongoloides, los más recientes. Esa diferencia fue observada por Wiercinski desde 1969, respecto de los cráneos de Tlatilco y cerro de La Mesa (cultura olmeca)31.

Desde hace tres mil años, el territorio de Tabasco fue asiento de diferentes culturas, como la olmeca del Preclásico (2000 a.C), la maya del Clásico (250-900 d.C), la náhuatl y chontal del Posclásico (900-1518 d.C), y finalmente la española32

colonial, que inicia con la llegada de los conquistadores a la costa de Tabasco en 1518. Existe entonces un continuum poblacional pluriétnico y multicultural del área olmeca, en donde el mestizaje ha sido la norma durante siglos.

La cabeza antropomorfa de Comalcalco (Clásico), territo- rio que funcionó como puente cultural entre olmecas y palencanos, puede notarse una fisiognomía muy diferente a las del Preclásico olmeca, en este último son negroides con rasgos felinos, mientras que la cabeza de Comalcalco es francamente mongoloide e incluso se le ha identificado como inspirada en la imagen de un chino (ver dibujo en el capítulo sobre los orígenes de la medicina tradicional). Es de recordar que en el 649 d.C. Comalcalco fue sometida por Tortuguero, aliado de Palenque33.

31 Comas, Juan. Origen de las culturas precolombinas. SEP-Setentas, México, 1975, p. 70.

32 García Molí, Roberto. Tabasco. Una visión general. Arqueología Mexicana, Mayo-Junio de 2003, Vol. XI, No. 6 1 , pp. 15-16.

En conclusión: hay elementos que insinúan un fenotipo negroide entre los olmecas, los pueblos que inmigraron posteriormente a la región serian mongoloides que les hacen sucumbir o con los que se mezclan. El maya sería la lengua que pudo preservar algunas palabras y expresiones olmecas.

Urbanización y sociedad o/meca

Los olmecas establecieron grandes aldeas de donde surge el germen de la urbanización mesoamerícana, pobla- ciones con ciertos rasgos de planeación urbanística, y arquitectónica34, lo que significa la existencia de una sociedad con marcadas diferencias sociales. En La Venta puede observarse con claridad la orientación norte-sur, y un ordenado alineamiento de grandes plataformas, probable- mente residenciales, en donde habitarían los caciques de mayor rango, y tal vez los primeros pochtecas, enriquecidos gracias al intercambio comercial de los productos locales, y de los bienes provenientes de otras regiones, tal como la obsidiana, la serpentina, el jade (jadeita y nefrita), además del comerció de productos perecederos35.

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