CAPITULO XXII AUN HAY ESPERANZAS
QUE ES LA OPINIÓN PÚBLICA?
LA "OPINIÓN PUBLICA" no es ciertamente la opinión de los pueblos. Sólo se trata de la de quienes controlan los medios de informacrón, prensa, cine, radio, televisión, etc. Así, la "opinión pública" no es sino la de una minoría.
En los países caídos bajo el comunismo, la "opinión pública" es la del Partido Comunista que lo controla todo, sistemas y hombres, y nada tiene que ver con lo que en realidad opinan los pueblos. Los medios de difusión en el mundo son un mono- polio de la internacional hebrea y de sus satélites.
Así, más del noventa por ciento de la prensa occidental es ahora coexiftencialista" y también filo-comunista. La judería tiene a las principales agencias de prensa, las que no sólo distribuyen su veneno sino que incluso lo venden. Nada de lo que no coincide con la "opinión pública" judeo-masónica, llega a ser conocido por las grandes masas de los pueblos. Cuando los periódicos no "son propiedad de judíos, tampoco publican nada contra ellos por temor a perder sus amuncios y su "simpatía".
En Norteamérica el mayor "trust" publicitario es la "Hearst Corporation", fundada por el judío alemán Mauricius de Hirsch, y de la que el actual presidente es el judío Richard E. Berlín, que se presenta como "católico practicante". La Hearst dispone de 17 periódicos con unos ocho millones de ejemplares diarios; de 15 revistas en Estados Unidos y cinco en Inglaterra; de cinco estaciones de radio y televisión, del noticiero de cine "Metro-ione".
Está en manos de esa empresa anticristiana, por judía, una parte importante de la defensa ( ? ) del modo de ser deí mundo cristiano occidental.
Además de muchos periódicos exclusivamente para judíos, hay en Nueva York dos grandes órganos, el New York Times, del j udio Adolph Oachs y que tiene como subdirector a Alden Whitmari, acusado oficialmente de comunista, y The New York World, del judio Joseph Puliteer. El dueño del mayor periódico izquierdista de Washington, Washington Post, es el judío Eu-gene Meyer.
El New York Herald Tribune, el Christian Science Monitor, Life, Time, Look, Newsweek, etc., aun cuando no son de judíos son de propiedad masónica y su opinión en nada difiere de la de los órganos israelitas. Esa gran prensa norteamericana, judía y no judía (aunque, filo-semita), es la que hace la mayor publicidad a las "figuras" hebreas, creando en cuestión de días "fabulosas" personalidades, más huecas y falsas que el corazón del carrizo, . .
Las grandes redes de televisión de Estados Unidos son también judías. El "rey de la televisió.n" americana es el judío Ir-ving Kahn.
La Radío Corporation of America, es del judío David Sarnoff y la Columbia Broadcasting System, del judío Wjlliam Paley.
Las agencias de prensa, AP, UP, Reuter, etc., son de judíos. Además de todo eso están las organizaciones culturales (?) y "benéficas" judío-masónicas que también hacen lo suyo. Esa maquinaria representa la "opinión pública" americana, en política, arte, ciencia, relaciones sociales, deporte, etc.
En Inglaterra, ocurre otro tanto, aún más, ya que el control es absoluto y no existen como en Estados Unidos, publicaciones ni organismos nacionalistas.
El "trust" periodístico allá, es el de Lord Beaverbrook (Max Aitkens, judío canadiense). Es propietario del Daily Express, con cuatro millones de tiraje; del
Sunday Express, con tres millones; del Eveníng Standard, con 800 mil ejemplares. Los demás, no judíos, son afines y sirven a la judería. Entre ellos el famoso Time y algunas publicaciones "católicas".
En Francia pasa lo mismo. Allí existe la Regie Press dirigida por el judíu Marcel Bleustein, que controla France Soir, France Dimanche, Le Journal de Dimanche, Elle, París Presse-Intran-sigeant, Le Soir, Le Provenzal, Nord Matin, Maroc Presse, Le Petit Casablanc&is, Centre Ecleair, La Republíque du Var, Nous Deux, Jours cíe France, Festival, Madrigal, Realítés, Connaissan-ce des Arts, Enterprise, Le Journal des Instituteurs, La Nouvelle Femina. Además, el mismo judío es administrador de las sociedades "Omnium Presse", "Hebdo-Presse", "Societé Francaise de Radioproduction" y accionista de la "Societé Moderne de Pres-se" y relacionado con la "Lux Presse".
El grupo Servan Schreiber-Mendes France tieme los periódicos Les Echas y L'Expresg. El grupo Lazurick-Boussac, L'Aurore; los judíos O. Rosenfeld y Roger Nahon, Le Populaire. Combat está en manos del judío Nenri Smadja. Le Fígaro es del judío Maree! Bleustein. Y entran en la lista Le Monde, Petit Parisién, Cahiers de la Republíque, muchos de provincia y los comunistas L'Humaniié, Lettres Frangaises, La Hberation y otros. Sólo dos pueden ser considerados franceses y son Aspeéis de la France y Rivarol, de modestísima circulación entre la gran masa de la prensa judeo- masóníca-comunista. Los demás medios de publicidad también son feudo de los judíos en Francia.
La llegada de De Gaulle y su Quinta República 'nada cambió, ya que Francia sigue siendo la "Francia Judía" que con tan vivas colores pintó Eduardo Drumont en 1886. Datos sobre la terrible catástrofe moral y material de Francia, provocada prin- cipalmente por los judíos, en mi libro Amos y Esclavos del Siglo XX, México, 1958. UNO DE LOS MAS peligrosos servicios secretos soviéticos, al que la "opinión" judeo-masónica occidental facilita su apoyo total, es conocido en los círculos dirigentes comunistas como "Dezin". Funciona como una rama del Estado Mayor soviético y tiene su correspondiente civil bajo las órdenes del Comité Central del Partido Comunista.
El "Dezin" militar sirve a un sector restringido del ejército rojo y a los servicios conectados con el "Razviedupr" (Servicio Soviético del Espionaje y Contraespionaje), en tanto que el "Dezin" civil es uno de los más eficaces instrumentos de la política y de la diplomacia soviéticas y de la conspiración comunista mundial.
"Dezin" es una contracción del término ruso "Dezinformatzyj", o sea "desinformación" o información falsa que busca confundir a la gente de buena fe o ignorante. El servicio está extendido a todos los países dominados por el comunismo y se trata en realidad de una organización secreta más, a la que llamamos "Des- información".
Es ella la que despista y causa confusión y discrepancias entre los adversarios de]
comunismo, difundiendo información falsa cuyo efecto ha sido bien calculado.
El "Dezin" militar confecciona mapas falsos de regiones poco conocidas de la URSS; planos detallados de industrias y bases militares inexistentes, fotografías con truco de nuevos tipos de aviones y armamento "secreto" soviético; órdenes militares y
fotocopias de documentos militares soviéticos imaginarios, muy "importantes" para el adversario. Toda esa documentación falsa va a dar, fatalmente, a manos del enemigo, por medio de agentes especiales o de quienes se pasan al bando occidental "traicio- nando" al comunismo. . .
Esos mismos documentos falsos son entregados a los cómplices en occidente, que hacen el "descubrimiento" y ponen en estado de alerta (?) al mundo libre amenazado. Eso sirve, a las mil maravillas, para confundir a la masa de los pueblos y a los círculos militares y políticos occidentales. . .
Documentos falsos capturados por los alemanes antes de la batalla de Moscú en 1941, condujeron a los teutones al desastre. Lo mismo ocurrió a las tropas rumanas durante la gran batalla del Don en 1942, que dio lugar a la gran derrota ante Stalin-grado. Ahora el "Dezin" militar está empeñado en derrotar a los servicios occidentales de inteligencia, utilizando hasta los más inverosímiles trucos y engaños, lo mismo que g;ran número de agentes, en su mayoría judíos que a veces tienen posiciones clave en los mismos servicios secretos de Occidente o en su prensa donde dan a la publicidad todo lo falso que a los soviéticos conviene que se difunda, lo que da por resultado que nunca se entere el mundo libre de lo que puede serle útil. Cuando por casualidad se entera Occidente de algo bueno, no le da crédito porque cree que procede del "Dezin". . . La confusión, a la fecha, es ya de
Y cuando llegan documentos verdaderos, a los que se presta atención, los judíos infiltrados en Occidente se encargan de desprestigiarlos y de que desaparezcan. . . El "Dezin" civil tiene una actuación totalmente desconocida en Occidente y a él se debe la enorme cantidad de informaciones contradictorias que llegan de atrás de la cortina de hierro.
Todas ellas son favorables al comunismo y sin embargo son publicadas por la prensa ingenua o por la prensa vendida. Eso ha hecho que se piense que ahora los métodos comunistas son rnás benignos, cuando ocurre justamente lo contrario, ya que ahora los jerifaltes rojos son sólo más flexibles que Stalin, y acostumbran pasear por el mundo sonrientes y escondiendo en casa el puñal. . .
Eso les ha dado los mejores resultados, desde mayores conquistas terriíoriales hasta el ser admitido su jefe máximo en los Estados Unidos. También han logrado mayor penetración en América Latina, donde las "democracias" criollas masónicas sostienen relaciones con el pulpo rojo y combaten a las "dictaduras" que se oponen a la bolchevización de sus países.
El "Dezin" provoca las discrepancias y los recelos y ataques mutuos entre los enemigos del comunismo, por medio de sus agentes y de su propaganda que inundan a Occidente desde las embajadas rusas, checas, polacas y rumanas y ahora desde las de Cuba y Venezuela en el caso de América Latina.
En suma, que el peligro comunista es hoy mayor que nunca; que el odio oriental es como nunca enorme e insalvable contra todo lo cristiano y occidental. Que los sistemas se han vuelto los más refinados y "científicos" y que todo nacionalista y cris- tiano honrado debe estar alerta, sobre todo cuando se trata de combatir al enemigo interno que lo mismo es el gobierno que la prensa, la radio o los agentes del servicio de "Desinformación" que siembran la duda, la desconfianza, el caos, en resumen,
todo ello con la mira de acelerar en lo posible el proceso de comuni-zacíón y de destrucción del orden social establecido.
CAPITULO XXV