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OBSERVACIÓN DE CLASES

4.3 ORIENTACIONES PARA DESARROLLAR UN SISTEMA DE ACOMPAÑAMIENTO DOCENTE.

A continuación se presentan orientaciones del desarrollo profesional docente enfocado en la escuela y con foco en el aula. Es decir, al proceso de acompañamiento pedagógico, que tiene como objetivo mejorar el desempeño docente y el aprendizaje de los alumnos.

El primer foco de atención dentro de un acompañamiento docente es la sala de clases, espacio donde:

- Se desarrollan las prácticas pedagógicas, por lo tanto el acompañamiento docente debe realizarse en este ambiente de aprendizaje. En este caso el observador “Debe ser solo un colaborador del docente, ya que es éste quien mantiene la responsabilidad y la conducción de la clase.

- En aula se produce la enseñanza y el aprendizaje, por ende, se convierte en el lugar central de trabajo, análisis, observación y retroalimentación de los docentes, directivos y consultores.

- Se refleja la apertura de los docentes a revisar lo que hacen, buscar y aceptar la ayuda externa.

- Se genera un apoyo más pertinente al trabajo diario de los profesores que les permite hacerse más competentes en su oficio de enseñar (Sotomayor, 2006).

Acompañar a los docentes implica observar su que hacer en el aula y ver lo que está funcionando o lo que no. Un modelo de acompañamiento debe implementar la observación de clases y la retroalimentación de lo observado, clases compartidas con los profesores; y modelaje de ciertas estrategias que resultan desconocidas o poco logradas por los docentes (Sotomayor, 2006). El

apoyar a los docentes en su labor debe traducirse en una valoración del acompañamiento por parte de ellos, de esta manera la observación de clases se vuelve una práctica común. El cautelar las clases resulta determinante para establecer las necesidades específicas de capacitación de los docentes, a partir de las debilidades observadas en el aula.

Siguiendo orientaciones del acompañamiento docente se deben considerar los siguientes ámbitos:

- Las características propias de la escuela a partir de un diagnóstico institucional.

- Estimular la participación de los docentes del establecimiento de manera que se asuman como importantes agentes de cambio.

- Socializar previamente los instrumentos que se relacionan con el acompañamiento docente: autoevaluación, evaluación de desempeño docente, pauta de observación de clases, entre otros.

- Realizar modelamiento de clases que permita establecer estrategias y metodologías que apunten a la didáctica de un nivel o subsector.

- Acompañamiento en el aula: Observación de clases, apoyando al docente durante el desarrollo de sus prácticas pedagógicas y estrategias aplicadas. - Llevar a cabo la retroalimentación al docente con respecto a su

desempeño, estableciendo y registrando los acuerdos.

- Construcción del diálogo y reflexión pedagógica, que busque encontrar el mejor camino a favor de la consecución de los aprendizajes de los alumnos.

- Acordar mejoras y adaptaciones junto al docente. Mejorar lo débil y potenciar las fortalezas. Establecer tiempos. Buscar soluciones, intercambiar opiniones y tomar decisiones.

- Apoyar al profesor en la toma de decisiones curriculares y proponerles transformaciones de sus prácticas más que tratar de imponérselas.

La retroalimentación es una etapa fundamental del acompañamiento, es en ese momento donde se entregan las impresiones de la observación de la clase y su evaluación, por lo tanto su fecha de entrega, lugar y horario debe ser conocido por el profesor para que no pase como un evento más, al contrario debe establecerse que es una instancia formal que requiere tiempo para que se logre la reflexión entre quien observa y el observado. En ella, se comunica al profesor sus aspectos débiles y fortalezas. Se establecen acuerdos, plazos y sugerencias entregándolas por escritas al docente observado. Está reunión sirve de análisis y de trabajo para revisar y sistematizar lo visto durante el desarrollo de una clase. Se reflexiona en esta instancia sobre lo ocurrido en el aula en relación a los contenidos disciplinarios y sus metodologías, a las dificultades de aprendizaje de algunos alumnos, acerca de la organización y disciplina de la clase, entre otros elementos.

La práctica reflexiva supervisada es una versión de la "reflexión sobre la acción" de Shon (Álvarez, 1997), un proceso emprendido donde se revisan lo que se ha hecho y lo que se podría hacer mejor. En su forma más simple, ésta podría ocurrir en tres etapas:

• Sesión de observación.

• Sesión de conversación- reflexiva sobre lo que se registra en la observación.

• Sesión de conversación de seguimiento de la que pueden surgir nuevas observaciones.

La comunicación en los procesos de acompañamiento debe ser una guía de aprendizaje, así dejar explícitamente establecido que el principal objetivo es el progreso en el aprendizaje de los estudiantes.

Dentro de cualquier proceso de acompañamiento o de formación debe existir la inquietud por quien realiza este proceso, es decir, quien “forma a los formadores”. Sin lugar a dudas, las acciones que buscan fortalecer las prácticas pedagógicas de los docentes debe ser llevada a cabo por profesionales especialistas e idóneos en la materia. A la vez, quienes lleven a cabo el proceso deben tener claridad respecto a que persigue este acompañamiento, cual es su finalidad y la incidencia directa en el ejercicio docente en el aula. Asimismo deben tener claridad respecto a la evaluación, definiendo sus perfiles, estándares de desempeño y criterios para la evaluación. “Así como la calidad educativa depende de la formación docente entonces sus formación y capacitación dependería de la formación de sus formadores.” (Arredondo, 2007)

Se ha enfatizado en que la principal incidencia del acompañamiento docente está en mejorar la calidad de la educación. Por lo tanto, el acompañamiento de los docentes debe estar en manos de profesionales formados para tal efecto, con estudios de post grado y con experiencia en el ámbito de la gestión. Un profesor que se forma o mejora su acción pedagógica mediante la observación, imitará las acciones de quien realiza este acompañamiento. He ahí la trascendencia del proceso.

Un modelo de acompañamiento docente contribuye a desarrollar competencias, habilidades intelectuales y destrezas que no están instaladas en los docentes o las que se pueden potenciar aún más para que sirvan de ejemplo a los demás profesores. De esta manera se transforma en un proceso de formación continua que apoyará el dominio curricular de asignaturas, el conocimiento de

capacitación que se pueden llevar a cabo dentro de la institución como aquellos que son externos, realizadas por instituciones que prestan asesoría, centros de formación o universidades.

Como resultado del acompañamiento docente pueden establecerse las necesidades de capacitación. Sabemos que la educación está en constante transformación por lo que es fundamental motivar a los docentes para que se actualicen, lo que contribuirá a la adquisición de mayores sustentos teóricos, al conocimiento de innovaciones, a la adhesión a nuevos paradigmas o simplemente a ayudar a solucionar problemáticas cotidianas que se generan a nivel de escuela o de sala de clases.

Considerando los puntos anteriores podemos establecer algunos elementos en donde el acompañamiento puede contribuir a desarrollar competencias en los docentes que den la posibilidad de arribar a nuevas formas de trabajo y a un nuevo sentido educativo. Estas competencias son:

• Preparación de la enseñanza. • Análisis del trabajo en el aula. • Análisis de evaluación.

• Necesidad de capacitación.

• Capacitación específica a docentes

Los principales responsables de lo que ocurre con el desempeño de los docentes en las salas de clases son los directivos de los colegios, de su gestión pedagógica depende el mejoramiento de la enseñanza de la escuela. Por cierto, realizar el trabajo escolar no solo depende de la normalización, sino de una óptima organización y funcionamiento que debe garantizar la dirección del establecimiento, donde inciden la misión de la escuela, rol de la dirección y de los diferentes estamentos.

“Los directivos de las escuelas son los responsables de la sala de clases y de ellos depende el mejoramiento de la enseñanza en su colegio. A partir de la observación de las aulas pudieron percatarse de las necesidades de los niños, de las fortalezas y debilidades de sus docentes, tuvieron oportunidad de conocer los programas de estudio, observar el uso de materiales y textos escolares, etc. Entrar al aula fue como entrar al corazón de su escuela” (Sotomayor, 2006).

¿Y qué hacen, concretamente, los o las directoras que logran gestionar bien el propósito moral de la escuela y mejorar los aprendizajes de sus alumnos? (Puga, en Sotomayor y Walker, 2009).

- Comunicar asertivamente a la comunidad que su foco de preocupación está en los estudiantes y su aprendizaje, y logran aspirarla y energizarlas tras

ese mismo objetivo.

- Seleccionan a los mejores docentes y equipos administrativos y auxiliares para su colegio.

- Observan clases.

- Entrevistan periódicamente a sus profesores para darle apoyo y asesoría; los conoce y están cerca de ellos.

- Cuidan y organizan los tiempos propios y los de los docentes atacando la dispersión y la sobrecarga de actividades, endémica a todo colegio del 1.000 o más alumnos.

- Organizan el tiempo no lectivo del profesor en reuniones efectivas de planificación, evaluación, estudio y reflexión de las prácticas.

- Se preocupan de que sus docentes se capaciten y luego apliquen lo aprendido en el aula.

- Conocen los programas académicos que están llevando a cabo sus profesores y se capacitan en ellos.

- Conocen y llevan el pulso de los resultados de los alumnos y se aseguran de que se estén llevando a cabo estrategias eficaces para mejorar los aprendizajes y apoyar a los alumnos con dificultades.

- Motivan y comprometen a sus alumnos en su trabajo escolar y su propio aprendizaje; los conocen y están cerca de ellos.

- Involucran eficazmente a los padres en el esfuerzo de mejorar los aprendizajes de sus hijos.

- Contienen el conflicto y gozan de autoridad por su competencia como educador y líder de grupo.

Un acompañamiento docente “puede incidir en la transformación de la educación si se estudia con la participación de los directos involucrados en la cotidianeidad escolar. Por lo tanto, es necesario que los diseños, propuestas y hasta procedimientos que se hagan sean a partir de la experiencia acumulada y reflexionada de los que están permanentemente vinculados a la práctica pedagógica y escolar.” (Álvarez, 1997).

En las acciones de acompañamiento docente, debe involucrarse la gestión directiva. Para así percatarse de las fortalezas y debilidades de los docentes, de las necesidades de los alumnos, empaparse del curriculum, observar las implementaciones y el uso de material, así como el aprovechamiento de los textos escolares, entre otros elementos. El aula es la parte medular de toda escuela,

desde allí comienza el liderazgo pedagógico de toda dirección escolar. Es así como se puede ser protagonistas “del paso del currículum a la enseñanza en la sala de clases” (Sotomayor, 2006).

Es trascendental que cada institución que establezcan procesos de formación y acompañamiento docente instituya una política al respecto. Lo anterior, tiene como objetivos:

• Avanzar en al desarrollo un tipo de profesionalidad que permita a los docentes analizar las particularidades del aula.

• Ampliar las búsquedas de referentes teóricos.

• Generar mediante el trabajo en equipo preguntas y alternativas de acción.

• Asumir el compromiso con el mejoramiento de la situación educativa de la institución en la que se desempeñan.

Para establecer orientaciones de acompañamiento docente se debe recurrir a la experiencia de otras instituciones10 que han desarrollado y mantenido esta experiencia logrando efectos positivos a nivel de resultados y de cultura escolar. A continuación se presentan los componentes y etapas de este proceso, que se considera puede ser un referente para la FBE. Así ver desde otra mirada y experiencia la temática abordada.

El acompañamiento docente presenta desafíos que involucran distintas dimensiones:

10

• Las características de la formación y práctica de los profesores.

• Las necesidades de los alumnos, no sólo académicas, sino de orden biológico, de seguridad y de afecto.

• En el caso de Fundaciones, Sociedades o Corporaciones, la necesidad de integrar a un conglomerado de escuelas dentro de un movimiento con un ideario y una práctica educativa consecuente.

• La necesidad de dotar de una identidad y una mística a los docentes. Dentro de las etapas de un acompañamiento docente se puede consignar:

1. La selección de docentes. Una vez que los profesores se integran al colegio deben incorporarse a capacitaciones determinadas por la institución.

Las instituciones que han impulsado este proceso cuentan con un responsable de mejoramiento docente a nivel de gestión, ya sea en los colegios o a nivel central.

2. Estructuración e institucionalización de la capacitación y el acompañamiento En esta etapa, se sientan las bases para un sistema de acompañamiento: proyectos que enmarquen la labor docente y, en consecuencia, orienten en la respuesta a las necesidades en un proceso, y generen documentos escritos, referentes de toda labor de acompañamiento, y registros de avances y dificultades, base para la reflexión sistemática.

3. Al establecer la reflexión sistemática se hace necesario contar con un programa de acompañamiento incluido en el proyecto institucional de la escuela. Para tales efectos es importante la participación de los docentes, que puede plasmarse en una jornada de evaluación donde se revisen distintos ámbitos del establecimiento.

De acuerdo al punto anterior, las conclusiones más importantes tienen que ver con la planificación sistemática, el acompañamiento sobre la base de lo planificado, la diferenciación de tareas y la adquisición de responsabilidades y el uso y exigencia del registro escrito. En muchos casos esto puede implicar generar un nuevo modelo de gestión, que se traduce en un proyecto, presupuesto y la constitución de un equipo de gestión centrado en lo académico.

Se inicia así un replanteamiento de la orientación de la labor educativa, apuntando más hacia el proceso de aprendizaje. Esto implica modificaciones en la forma de realizar la clase, en la forma de evaluar, y en la forma de planificar, teniendo en cuenta el proceso de aprendizaje de los alumnos y sus necesidades. Se introduce la consideración de las necesidades básicas de aprendizaje de los alumnos que contempla determinar diferentes dimensiones (motriz, biológica, psicológica, afectiva, social, productiva, cognitiva, espiritual, ecológica), con las que se relacionan.

Las orientaciones propuestas para guiar el trabajo de acompañamiento docente son:

• El profesionalismo docente. • El trabajo en equipo.

• La búsqueda de calidad de educación en sectores vulnerables. • Formación docente permanente.

• Autogestión en la capacitación. • Protagonismo docente.

• Investigación: Docentes que investigan sobre las necesidades básicas de sus alumnos con miras a un plan para el mejoramiento del curso.

4. Posterior a la etapa de reflexión y de definición de orientaciones a nivel escuela comienza una fase de consolidación tanto de equipos pedagógicos y su incidencia en los procesos de enseñanza, así como de mejoramiento educativo. En ella corresponde enfatizar en:

• La búsqueda de consolidación del equipo pedagógico de la escuela: Implica espacios y momentos de trabajo en común, con un proyecto institucional compartido.

• Capacitar y motivar a los profesores: Se busca que comprenda que son los que tienen que reformular y adaptar a la situación concreta un currículum, que deben experimentar y transformar, para alcanzar metas establecidas.

• El desarrollo de acciones de formación centradas en la práctica: Así como las visitas a experiencias significativas de otras escuelas, la preparación, por parte de los docentes, de materiales pedagógicos para compartir, y la socialización de experiencias educativas.

Respecto a la relevancia de la formulación de un proyecto educativo o institucional se debe poner el acento en las siguientes consideraciones:

• No es posible comprender el acompañamiento sin un proyecto institucional. En las calendarizaciones y planificaciones anuales de cada escuela, se contempla, junto a los planes académicos de aula, una serie de actividades de capacitación y acompañamiento en las tres áreas (pedagógica, pastoral –en caso de ser un colegio de iglesia- y de gestión), que justamente hacen posible el acompañamiento.

• Cada escuela debe contar con un proyecto institucional anual, que es presentado a la comunidad. Cada una de ellas se plantea objetivos general y específicos, y, para cada una de las áreas, se establecen actividades, responsables, modo de realización, recursos y momento (qué, quién, cómo, recursos y cuándo).

Esta propuesta de acompañamiento docente distingue dos instancias, según el lugar donde se realiza: en la propia escuela y fuera de la escuela.

En la propia escuela:

a. Generar círculo de aprendizaje: Son reuniones mensuales de docentes con el coordinador pedagógico. El primer círculo permite la “transferencia” de información sobre los alumnos de un docente –el del año anterior a el que los recibe; tiene lugar antes de inicio de clase, con la elaboración del proyecto institucional; el segundo se lleva para elaborar el proyecto pedagógico de nivel o subsector; los posteriores son dedicados a la elaboración de planes mensuales, y el de diciembre, a la evaluación del año académico, que se comparte luego en la evaluación general.

b. Coordinación de docentes: Es una reunión breve de intercambio de experiencias y de planificación de las actividades por ciclo; es la oportunidad para que los profesores elaboren su plan pedagógico semanal, que deben entregar al coordinador pedagógico cada lunes para su revisión y posterior comentario por escrito y, en casos necesarios, en entrevista; son acompañados en la reunión por el coordinador pedagógico.

c. Visita de miembros de asesores externos o equipos centrales a la escuela: Visitas que se realizan en base a un plan previamente establecido, con las áreas que se pretende apoyar. En las visitas, se acostumbra a ir al aula y analizar los planes, objetivos, actividades, contenidos, particularmente su coherencia; por lo tanto, se hace observación de clase. La idea es dar al docente una retroalimentación de sus puntos más fuertes y positivos, y sus logros.

Fuera de la escuela:

a. Jornada estival: Previa al Inicio de clases, organizada por el equipo del programa, generalmente de tres días de duración, y con la participación de todos los docentes, directores y coordinadores pedagógicos de todas las escuelas; constituye una instancia importante de motivación y de construcción de la relación entre los miembros de la escuela. Independientemente del tema que se aborde en la ocasión, es una oportunidad para sentirse parte de la institución y compartir con otros colegas de la escuela. Igualmente, para incorporar significativamente a los nuevos miembros.

b. Jornada de evaluación anual: Previamente se realiza la evaluación, a la luz del proyecto Institucional y de los planes académicos anuales por nivel y subsector. Se hace en el último círculo del año escolar. En la jornada de evaluación participan todos los docentes, directores y coordinadores pedagógicos. El equipo de gestión saca una síntesis para orientar las acciones del año siguiente: en qué insistir, qué mejorar o potenciar. Allí, se toma conciencia de la realidad de la escuela.

c. La reunión de coordinadores pedagógicos: En ella, se plantean iniciativas, se discuten posibilidades y se trabaja sobre alternativas de acción.

d. Jornadas de capacitación: De acuerdo a los requerimientos de la institución y de las motivaciones de los docentes.

e. Jornadas especiales: Además, de las jornadas de capacitación, se realizan jornadas por área, adicionales. Los temas tratados son relativos a educación en general, se orientan más a los profesores de área, pero también participan docentes de escuelas en proceso de crecimiento (profesores nuevos o con poco experiencia), como un modo de ir preparándose y para aplicar en los grados

inferiores las orientaciones de la didáctica especial. El docente participante de estas jornadas especiales actúa en su escuela como agente multiplicador.

f. Las visitas a otras experiencias educativas: Se realiza la visita colectiva a un centro educativo. Esto da lugar a que los visitantes redactaran sus impresiones e ideas sobre la base de lo observado, con miras a innovar en su escuela.

g. La producción de material educativo: Como resultado de talleres, se ha