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Origen y evolución

D. Intervención de riesgos en Colombia

2. MECANISMOS DE EVALUACIÓN DE RIESGOS DENTRO DEL

2.1.2. Origen y evolución

298, pero fue sólo desde los años ochenta

cuando realmente empezó a utilizarse por los regímenes internacionales299, interpretándose de diferentes maneras300, comenzándose además a implementar en muchas jurisdicciones301 aunque con gran trabajo por causa de las fuertes críticas que ha recibido302

Su finalidad principal consiste en mitigar de manera eficiente los efectos nocivos que producen los productos químicos cuyos perjuicios sólo podían ser determinados pasados

.

296 Citado por Kourilski Philippe, Director del Instituto Pausteur de París, "Principio de precaución, salud y medio

ambiente", conferencia dictada en Barcelona - España, abril 22 de 2002.: www.biomeds. neta/biomedia/d02020502.htm p. 2. Página consultada el 13 de octubre de 2009.

297 Martha Lucia Ovalle Bracho y Zelba Nidia Castro de Pérez, El Principio de Precaución. Tesis Inédita de la

Universidad Javeriana, Bogotá-Colombia. 2010.

298 El principio de Precaución empezó a surgir en Alemania como una herramienta jurídica local del Estado y no como lo

es hoy un instrumento de carácter internacional. Ver K. Von Moltke, “The Vorsorgeprinzip in West German Environmental Policy”, Institute for European Environmental Policy, Bonn-Germany. 1987. p. 57.

299 Nicolas de Sadeleer, Environmental Principles: From Political Slogans to Legal Rules, Oxford University Press,

Oxford-United Kingdom, 2002 p. 3.

300 Elizabeth Fisher, “Precautionary Everywhere: Developing a “Common Understanding” of the Precautionary Principle

in the European Community”. Maastricht Journal of European and Comparative Law. Vol. 7. North America. 2002.

301 Elizabeth Fisher, Judith Jones and René Von Schomberg (eds). “Implementing the Precautionary Principle:

Perspectives and Prospects”, Published by Edward Elgar Publishing Limited. United Kingdom. 2006.

302 Cass R. Sunstein, Law of Fear: Beyond the Precautionary Principle. Cambridge University Press, Cambridge-United

States, 2005; y Giandomenico Majone, “What Price Safety? The Precautionary Principle and its Policy Implications” European University Institute. Journal of Common Market Studies, Vol. 40, No. 1.2002. Scotland. p. 89.

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veinte o treinta años después303. En esos años desde su creación se quiso implementar una herramienta que le haga frente a la protección del medio ambiente del Estado alemán, consagrándose jurídicamente al principio de precaución con el término de “Vorsorgeprinzip” y entendiéndose su objetivo fundamental en la necesidad de establecer medidas normativas para evitar así atentados al medio ambiente, especialmente estudiando las relaciones de causa-efecto304

Para otros doctrinantes (BOEHEMER), el nacimiento del principio de precaución se ubica alrededor del año 1930, en donde surge del llamado “principio del buen manejo doméstico”, reorientando notablemente al concepto precautorio hacia una filosofía de administración

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Al utilizar el término “vorsorge”, se está relacionando con el significado de “previsión” (VON MOLTKE, 1998). Así, este concepto se empezó a exigir como requisito indispensable por parte de las industrias alemanas, proponiendo que estas adopten mejores tecnologías disponibles para así disminuir la contaminación de la zona.

305. Así, para esta corriente doctrinal, el principio de precaución va más allá

del criterio preventivo, toda vez que además de ello implica la consecución de costos con efectividad, armonizado con un compromiso ético de sostenibilidad ambiental306

Posteriormente, el principio de precaución tuvo un salto hacia su institucionalización en el desarrollo internacional, con el fin de contrarrestar los problemas medioambientales, dando como resultado su reconocimiento en la Carta mundial de la naturaleza, aprobada esta por medio de la Resolución de las Naciones Unidas de octubre 28 de 1982 y posteriormente en la Conferencia de Rio, celebrada en el mes de junio de 1992, la cual responde al nombre de Conferencia de las Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo, es decir “conferencia de los países cuyos gobiernos aceptan los principios democráticos contenidos

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Este principio, entendido como un concepto de naturaleza jurídica, se enmarca como respuesta a una necesidad presentada desde esos años y que continúa hasta el día de hoy. Tiene el objetivo principal de ofrecer herramientas de prevención “ex ante” respecto a la realización de daños y perjuicios de diferente índole, aunque si bien se hace necesario decir que nació desde el seno del derecho ambiental, ha ido evolucionando hacia otros campos del derecho.

303 Sentencia de la Corte Constitucional C- 293 del 23 de Abril de 2002. M.P. Alfredo Beltrán Sierra.

304 Pedro Castellano Rausell. La Responsabilidad Penal de las Actividades de Riesgo. Cuadernos de Derecho Judicial.

Imprime Lerko Print. S.A. Madrid-España. 2002.

305 Sonja Boehemer Christiansen. Interpreting The Precautionary Principle, Tim O. Raiordan & James Cameron (eds),

Earthscan Publications Ltd., 1994, citado por Carmen Artigas. CEPAL. Serie Recursos Naturales e Infraestructura. El principio precautorio en el derecho y la política internacional. Santiago de Chile-Chile, 2001.

306 Martha Lucia Ovalle Bracho y Zelba Nidia Castro de Pérez, El Principio de Precaución. Tesis Inédita de la

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en la carta de las Naciones Unidas al objeto de tratar de encontrar una salida a la problemática ambiental que está impidiendo el desarrollo de la mayoría de las naciones307”. Seguidamente se desarrolló por medio de la Convención de Cartagena sobre biodiversidad y de otros.308

A nivel internacional el principio de precaución comenzó siendo una herramienta jurídica de naturaleza “blanda” que no se había venido aplicando frente a responsabilidades de naturaleza particular o individual,309 pero ha estado desarrollándose en estos dos aspectos convirtiéndose también en un elemento que trasladan los Estados a sus respectivos ordenamientos jurídicos de derecho interno y además de su aplicación en otros campos del derecho, como en el famoso caso de “la sangre contaminada310” donde se usó como herramienta para controlar la comercialización de productos de tipo transgénico, de salud humana, animal, vegetal o de alimentación, y como un elemento propio de las biotecnologías311

Este principio por un lado puede aplicarse en el sentido de crear bases lo suficientemente fuertes como para ejercer acciones legales respecto a temas tales como el problema de la capa de ozono y el cambio climático312

“Para nosotros, el principio de precaución es mucho más que un ejercicio de semántica o teórica. Es un imperativo ecológico y moral. Confiamos en que el mundo entienda nuestra preocupación por ahora. No tenemos el lujo de esperar a la prueba de certeza como algunos han sugerido en el pasado. La prueba, que tememos, nos va a matar”

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307 Tomado del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Rio de Janeiro, 5 de Junio de 1992, .

Esto fue lo dicho por el embajador Robert Van Lierop, como representante permanente de Vanuatu para las Naciones Unidas y co-presidente del grupo de trabajo 1 de la INC/FCCC, declaración dada a las sesiones plenarias de la INC/FCCC, el 5 de Febrero de 1991.

308 Pedro Castellano Rausell. La Responsabilidad Penal de las Actividades de Riesgo. Cuadernos de Derecho Judicial.

Imprime Lerko Print. S.A. Madrid-España. 2002.

309 Ibídem.

310 Se refieren los autores al proceso penal en relación con las trasfusiones de sangre contaminada con el virus de

inmunodeficiencia humana - VIH. Rapport au Premier Ministre, Kourilsky/Viney. Le principe de precaution. p. 6. Ver

311 Pedro Castellano Rausell (Dir.). La Responsabilidad Penal de las Actividades de Riesgo. Cuadernos de Derecho

Judicial. Imprime Lerko Print. S.A. Madrid-España. 2002.

312 Philippe Sands. Principles of International Environmental Law. Second Edition. Cambridge University Press.

Cambridge-United Kingdom. 2005. p. 267.

313For us, the precautionary principle is much more then a semantic or theoretical exercise. It is an ecological and

moral imperative. We trust the world understands our concerns by now. We do not have the luxury of waiting for conclive proof, as some have suggested in the past. The proof, we fear, will kill us”

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Gracias a la institucionalización de este principio, se ha logrado que los actos que sean adoptados por los órganos administrativos deban estar basados exclusivamente en “descubrimientos o métodos científicos”314. De esta manera, las medidas necesarias que deben aplicar los Estados sólo se tomarán cuando exista evidencia científica respecto a la ocurrencia de un potencial daño ambiental, es decir que en caso de ausencia de estas pruebas de tipo científico, difícilmente se denotaría como necesaria la actuación por parte de la administración. Esta dirección la podemos ver enfocada dentro del Convenio de Paris de 1974 el cual le permite a las partes que si se llega a presentar la situación de peligro, la asunción de las medidas que resulten necesarias, así estas sean adicionales315

En este sentido, si se quiere tomar medidas tendientes a mitigar un peligro de daño medioambiental por parte de la administración, esta debe probar que existen las suficientes pruebas de carácter científico como para llegar a cierto grado de certeza, tal y como lo explica O´ RIODAN Y JORDAN, al plantear que la eficacia del principio de precaución radica en la captación de una “duda fundamental” respecto al fundamento técnico de la gestión ambiental, perjudicando a la ética, además de la manipulación que pude darse respecto a los análisis de costo - beneficio

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Respecto a la naturaleza jurídica que representa, para algunos doctrinantes, el principio de precaución goza de dos naturalezas: en primer término se configura como un principio de tipo orientativo, tendiente a dirigir los poderes públicos hacia determinada estrategia individual y grupal, pero al mismo tiempo goza de una regla jurídica, sirviendo así como elemento interpretativo de la normatividad

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