6. Marco Teórico
6.4 Origen y abordaje del apoyo social
El interés por estudiar la asociación entre la existencia de apoyo social, el bienestar y la salud de las personas ha cobrado especial fuerza desde los años setenta; la importancia del apoyo social en la actualidad puede explicarse atendiendo a tres razones fundamentalmente.
En primer lugar, la existencia de una mayor evidencia empírica que muestra que el apoyo social puede estar ejerciendo una influencia importante en la etiología de las enfermedades, la segunda razón vendría dada por la eficacia que el apoyo social está mostrando en programas de prevención, tratamiento y rehabilitación, y una tercera razón, la constituye el hecho de que el aislamiento y la desintegración social son factores claves para entender el origen de muchos problemas conductuales (Gracia, Herrero & Musitu, 1995).
La idea de que el apoyo social supone un elemento relevante en la vida de las personas se puede encontrar desde la antigua Grecia, alrededor del año 350 a.c. Aristóteles afirmaba posteriormente que la amistad era una necesidad humana básica (Orth-Gomer, 1994).
La primera evidencia científica de la relación entre el apoyo social y las enfermedades fue aportada por Emile Durkheim, quien estudió desde una perspectiva sociológica los factores sociales implicados en la conducta autodestructiva y en el suicidio, sus estudios se centraron en analizar cuáles eran los efectos negativos desencadenados por las rupturas de las redes sociales(Orth-Gomer, 1994).
A final de los años setenta, la investigación en torno al apoyo social siguió dos líneas de trabajo claramente definidas, por un lado se encontró un grupo de investigadores que trataban de mostrar el papel desempeñado por el apoyo social en el fallecimiento de las personas, en donde centraron sus esfuerzos en la conceptualización del concepto de apoyo social, vagamente definido hasta el momento, y en la creación de algún tipo de medida que permitiera relacionar de manera objetiva el apoyo social con la mortalidad de las personas. Estas investigaciones lograron identificar la existencia de una relacion entre los menores niveles de apoyo social y mayor riesgo de fallecimiento (Orth-Gomer, 1994) (Schoenbach, Kaplan,Frendman & Kleinbaum, 1986, p. 581).
La otra linea de trabajo mencionada anteriormente fue la iniciada a mediados de los años setenta, por John Cassel (1976) y Sidney Cobb (1976) quienes fueron los primeros en considerar la importancia de las relaciones interpersonales a la hora de modular la relacion existente entre los eventos estresantes y sus conseuencias nocivas. El punto de partida de estos autores , radica en la idea de que el hecho que las personas tengan una contribucion social importante reduce las consecuencias negativas derivadas de la experiencia del estrés.
Cobb (1976), desde una perspectiva clinica, no solo estudiaba la relacion existente entre el apoyo social y el estrés, sino que intentaba mejorar la medicion del constructo, en donde este autor afirma que el apoyo social puede proporcionar informacion acerca de los sentimientos que tiene un individuo.
A lo largo de la historia autores como House (1981) introdujeron una definición más conductual, u orientada a la acción del apoyo social, el cual lo definió como una transacción real entre dos o más personas en la que se da una implicación emocional, una ayuda instrumental, información o valoración.
Igualmente Shumaker y Brownell (1984), tambien enfatizan la accion, definiendo el apoyo social como un intercambio entre, al menos dos individuos, con el objetivo percibido por el proveedor o el receptor de incrementar el bienestar del receptor. Hobfoll y Stokes (1988), ofrecen una interpretacion amplia e interadora del mismo, definiendolo como aquellas interacciones o relaciones sociales que ofrecen a los individuos asistencia real o un sentimiento de conexión a una persona o grupo que se percibe como querida o amada.
Es así, como se puede identificar la importancia del apoyo social desde diferentes disciplinas con autores como: Pearlin (1985) el cual ha señalado que así como los bienes, el poder y el estatus están distribuidos desigualmente en la sociedad, la extensión y los recursos con que cuentan las redes sociales están también desigualmente distribuidas, ya que depende del estrato social en el que viva el individuo, pues dependiendo de este tendra acceso a diferesntes recursos y asi mismo le podra brindar ciertos elementos materiales que esten a su alcance y al de su familia; igualmente afirma que el apoyo emocional es algo que se desarrolla dentro de las relaciones primarias de los individuos, más que algo que deba ser buscado conscientemente en ellas.
De acuerdo a esta idea, el apoyo social debe ser considerado no sólo como un evento episódico, que resulta de una demanda explícita de un individuo hacia otro, sino también como una especie de algo "dado" o como un estado permanente del cuál los individuos se benefician constantemente. Una extensión lógica de esta idea es que la calidad y naturaleza de este estado varía de un grupo a otro, y que si la naturaleza de ese estado es esencialmente negativa, los individuos obtienen de él básicamente consecuencias negativas (Pearlin, 1985).
Por el contrario, Derber (1979) ha estudiado la distribución diferencial de por lo menos una forma de apoyo social: la atención. Su punto de partida es el señalamiento de que los psicólogos han tratado a la atención como una necesidad humana fundamental.
Su interés principal se centra en las condiciones que afectan cuánta atención buscan y reciben los individuos, señala que en las sociedades capitalistas hay una creciente falta de apoyo social, que hace que los individuos compitan abiertamente por recibir alguna forma de atención. Un ejemplo de esta competencia es la tendencia inconsciente de los individuos a usar diversas técnicas de manipulación para desviar el foco de atención hacia ellos mismos durante la interacción cotidiana. Este fenómeno tiene sus raíces en el individualismo de nuestras sociedades que promueve el interés egoísta y personal sobre la solidaridad social.
Actualmente, frente a la patología se han hecho grandes avances, tanto en la comprensión de la enfermedad como en su control, desde el punto de vista etiológico, fisiológico, clínico, epidemiológico y de salud pública. Noguera (2012). Sin embargo, desde enfermería se han realizado pocas investigaciones en relación con esta patología. Es por esto que con esta investigación se pretende explorar el apoyo social en gestantes hospitalizadas 6.5 Cuidados de enfermería.
La enfermera, como parte del equipo de salud en el ámbito hospitalario, es quien más directamente establece relación estrecha con las pacientes, aplicando su nivel de conocimientos en la utilización de procedimientos preventivos y en las aptitudes que adoptan ante las pacientes desarrollando procesos de atención de enfermería, tales como:
• Evaluar el estado físico, mental y emocional de la paciente a través del interrogatorio y exploración física para confirmar el diagnóstico de preeclampsia-Eclampsia o Síndrome de HELLP
• Valorar la situación hemodinámica, mediante la medición de los signos vitales. • Valorar la condición de los reflejos osteotendinosos.
• Detectar signos de preeclampsia (proteinuria, edema e hipertensión arterial). • Interrogar sobre la aparición de síntomas como: cefalea, acúfenos y fosfenos. • Identificar datos de sufrimiento fetal (taquicardia, bradicardia, salida de meconio, alteraciones en la monitoria fetal, entre otros).
• Monitorizar la frecuencia cardiaca fetal.
• Determinar el grado de evolución de la preeclampsia (leve o severa) e inicia el tratamiento a fin de lograr la estabilización de la paciente.
• Gestionar la referencia urgente al nivel de atención especializada
• Identifica necesidades de tipo emocional o problemas de tipo mental, inicia comunicación terapéutica y gestiona atención especializada en caso de requerirlo. (Cervantes, 2003).