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Otras asignaturas que podrían beneficiarse

In document El Espiropentagrama (página 190-199)

7. Propuesta de aplicación de esta didáctica

7.2. Dentro de las enseñanzas artísticas

7.2.3. En las Enseñanzas Superiores

7.2.3.4. Otras asignaturas que podrían beneficiarse

Sin lugar a duda, lograr que el alumno posea una mayor capacidad a la hora de analizar, utilizar y reconocer sonoridades va a poder ser útil para todas las disciplinas del mundo mu-

sical; no obstante, por mencionar aquí otras que van a poder beneficiarse más directamente, señalaremos aquí las que parecen más señaladas en este sentido.

Tal vez la asignatura que primero venga a la mente sea, inevitablemente, la de Educación Auditiva. Una asignatura que suele causar bastantes quebraderos de cabeza entre el alumnado que llega a este nivel, y que consequentemente al ingente incremento de la educación del oído armónico que se propone en estas páginas, iniciándose desde el nivel de preescolar, encontraría mucho menor fracaso y podría, sin lugar a dudas, afrontar niveles de enseñanza mucho más altos si la propuesta realizada en estas páginas, se llevara a la práctica.

Quizá otra de las más destacadas, en cuanto a poder utilizar lo expuesto en este trabajo, sería propia asignatura de Composición (o su variante de Composición aplicada), que va a poder gozar de un sistema de esquemas y de análisis nuevo y extremadamente útil, al tiempo que va a poder usar estas herramientas para proponerse nuevos métodos y nuevas organizaciones sonoras.

Otro caso relevante sería el de Acústica, que va a contar con un clarificador medio para mostrar las diferencias entre diversos sistemas de afinación y sus propiedades con el Espiropen- tagrama (así lo demostrábamos en la sección 6.1 en la página 105, que comparaba el sistema de afinación temperado con el sistema pitagórico).

Conclusiones

La investigación que aquí se ha ofrecido perseguía contribuir a la teorética y a la enseñan- za general de la música de diversas maneras. La primera sería incentivar la ampliación de los marcos de aprendizaje de la Armonía mucho más allá de lo que hasta ahora han tenido, al menos dentro de nuestra región y por extensión, de nuestro país. La ampliación propuesta en estas páginas tiene dos sentidos, en un primer término, extender la posibilidad de educar a todo el conjunto de la sociedad, en el reconocimiento de sonoridades, en su valoración y en su disfrute. Y en segundo, hacerlo desde el mismo comienzo de su educación, no esperando a que puedan poseer los complejos conocimientos teóricos que el manejo de los conjuntos de sonidos implica, que requeriría desde luego (y así se venía haciendo hasta ahora) una ense- ñanza específica continuada, sino simplemente ofreciéndole instrumentos para distinguir estas sonoridades y someterlas a una taxonomía elemental; especialmente iniciándose en el período infantil que es cuando mayor capacidad de aprendizaje existe en la persona. Éste sería, por lo tanto, el doble marco de actuación, abarcar las enseñanzas generales y disminuir la edad de iniciación, en consecuencia también en las enseñanzas artísticas específicas, de los alumnos a las posibilidades expresivas y artísticas de las combinaciones de sonidos. Al respecto de los medios que van a usarse para alcanzar este fin, tal y como enunciábamos líneas más arriba, la propuesta que realizamos estribaría en utilizar como signo de las realidades sonoras armónicas, figuras poligonales policrómicas. Unos signos gráficos que son perfectamente accesibles para los niños desde las edades más tempranas y que permitirán dejar sembradas las semillas de una prometedora educación musical futura, sobre todo apuntando a considerable mayor evolución de su capacidad auditiva musical.

Al respecto de cómo se ha hecho para elaborar estas figuras policrómicas, apuntaremos que éstas son producto en cuanto a su dimensión policrómica, de los estudios psicológicos que vinculan ciertos colores con ciertas emociones y en cuanto a su dimensión geométrica, a la pro- yección de los sonidos posibles dentro de un ámbito de octava sobre un soporte gráfico circular. Esta manera de representar los sonidos sobre lo que normalmente se llamaba diagrama de reloj musical, en este trabajo se ha tomado como base para construir una nueva herramienta en la que los puntos representativos de los sonidos sobre la circunferencia no se indican haciendo uso de sus nombres sino de su representación musical sobre un pentagrama que, con una particular forma de espiral irregular, lo permite; a esta herramienta se le ha llamado “Espiropentagrama”. La segunda de las contribuciones que vamos a señalar es su búsqueda de una explicación

más completa, más profunda y más exhaustiva de cualquier sistema musical, pero dado el contexto en que ha nacido, especialmente del occidental tonal. Para ello, esta propuesta observa, analiza y clasifica los comportamientos de determinados sonidos y/o conjuntos de sonidos, y se propone sintetizarlos en esquemas que reflejen lo observado con la suficiente precisión en todas sus dimensiones, como para permitir un más fácil acercamiento de otras personas, o su uso para la comparación con otros conjuntos o la práctica de cualesquiera estudios ulteriores. La consecución de este objetivo se intenta llevar a cabo mediante un sistema de grafías y una organización que, una vez explicadas y entendidas, permiten a sus usuarios acceder, profundizar y contrastar las características de un determinado orden sonoro. A este tipo de esquemas, no sólo por su aspecto sino también por su conexión con laGraph Theory de la Matemática actual, le hemos llamado “árboles”.

Asimismo, otra aportación que debemos reconocer a la propuesta que resulta del estudio que pergeñábamos a lo largo de nuestro discurso, sería la coherencia que posee en su totalidad y la capacidad de adaptación a diferentes grados de conocimiento; este hecho le permite tener una proyección que no se restringe a un único nivel educativo y que no experimenta contradicción alguna en todas sus extensiones, desde su versión simplificada con que se ofrecerá a los más noveles, hasta su pormenorizada expansión en los niveles más superiores. Al mismo tiempo, estas mismas cualidades la hacen posible y conveniente en otras disciplinas prácticas y teóricas del arte musical, y no la confinan exclusivamente dentro de las parcelas de la Armonía, o por extensión, de la teoría compositiva. Respecto de cómo se ha logrado esto, es sencillo; el punto de partida fueron analogías que servían de ayuda en los niveles más avanzados de la instrucción musical, de esta forma, estas analogías pronto se vieron que eran muy sencillas de simplificar para explicar cuestiones de niveles inferiores, hasta llegar finalmente a comprobarse, tras un meditado examen, su extraordinaria utilidad incluso en los niveles más básicos, puesto que permitía alcanzar un alumnado mucho más joven. De esta forma nació la idea de que si se lograba asociar estas analogías en este alumnado desde corta edad, se lograría que el sistema fuera aún más productivo, puesto que estaría mucho más asimilado y requeriría mucho menor esfuerzo para la abstracción y el análisis de las mismas.

Por último, parece imprescindible reparar en las manifiestas conexiones que esta propuesta esboza e incita a desarrollar, entre la música y otras tantas disciplinas como la psicología de la percepción, la geometría o la pintura. Disciplinas que en este trabajo han encontrado un lugar elevado al servir como fuentes de recursos para construir un método pedagógico que sirviera para poder explicar y entender mejor el arte más abstracto de todos, quizá por eso el más extraordinario, la música.

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