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Otros intentos de identificación lingüística

In document LENGUA ESPAÑOLA Y LENGUAS DE ESPAÑA (página 45-50)

Y como me gustaría que quedaran claras las cuestiones lingüísticas que pretendo describir en esta conferencia, me gustaría terminas poniendo luz a quienes alguna vez han oído hablar del extremeño, del murciano, del anda-

luz o del canario. Estas cuatro lenguas, o mejor dicho,

estos cuatro nombres que parecen de lenguas, no son sino modos de nombrar distintas hablas de la lengua es- pañola o castellana. Extremeños, murcianos, andaluces y canarios se entienden perfectamente. Se adueñan, sin embargo, de algunas características fónicas y léxicas que los identifican, pero aprenden la misma lengua escrita y en el desarrollo de su español culto apenas si se aprecian diferencias. Se enfrentan estas variedades, eso sí, a lo que podríamos llamar español del norte, que forma una continuidad que se extiende hasta el sur de Madrid en la que las tendencias conservadoras se imponen frente a las innovaciones de las hablas del sur.

EXTREMEÑO

Se llama extremeño al castellano hablado en algunas zonas de la Comunidad Autónoma de Extremadura, lin- dante con Portugal. En realidad la zona comparte algu- nos rasgos sureños, pero difícilmente podríamos identi- ficarlos como propios, aunque algunas publicaciones se empeñen en describir su existencia.

Se distingue el murciano por alguna influencia arago- nesa, y otros rasgos andaluces, pero pocos son capaces de definir de manera clara su identidad.

ANDALUZ

Más que de andaluz, propio de la Comunidad Autónoma de Andalucía, cabría hablar de las hablas andaluzas. Se trata de un diversificado conjunto de hablas o varieda- des lingüísticas que presentan una notable complejidad fonética y léxica en comparación con el castellano. Por encima de las variedades acogidas al andaluz occidental (Sevilla) y de las variedades acogidas al andaluz oriental (Granada), se tiende a la formación de una variedad re- gional estándar, un andaluz culto” También se ha estan- darizado un modelo de pronunciación divergente del estándar nacional que responde a un prestigio basado en una conciencia histórica, social y cultural.

Tanto en el caso del extremeño como en el del anda- luz está planteándose, en el ámbito de las Enseñanzas

Medias, el dilema de si conviene reconvenir a los estu- diantes en sus pronunciaciones “regionales” o “locales”, con lo que se les hace propensos a tener sentimientos de inferioridad lingüística, o si se les enseña a considerar su modo de hablar como el propio de la Comunidad, de la región o del lugar. Problema añadido, en este caso, es el de la falta de correspondencia entre oralidad y escri- tura. Esta distancia, tan habitual en lenguas como el inglés o el francés, es infrecuente en español y dificulta la enseñanza y el aprendizaje de la norma escrita de la lengua.

LLANITO O YANITO

Consideramos también habla andaluza, por otra parte, al

llanito o yanito, modalidad de los gibraltareños del

Peñón. En los sonidos se distingue algo del andaluz del Campo de Gibraltar, y en el léxico muestra abundantes préstamos del inglés. Gibraltar cuenta con unos 30.000 habitantes, el 70% de ellos desciende de personas de origen italiano y español. Hay grupos minoritarios impor- tantes: indios, marroquíes, judíos sefarditas, malteses y, claro está, personal militar británico.

CANARIO

Pocos se interesaron por el llamado canario hasta que en 1988 se recogieron por primera vez más de quinien- tos títulos de estudios sobre el español de las islas Cana-

rias. El interés de los estudiosos canarios, tradicional- mente y hasta más allá de la primera mitad del siglo XX, se centró más en las manifestaciones folclóricas, en la formación histórica del archipiélago, en sus contactos comerciales con Europa, en los movimientos migratorios hacia América que en la realidad lingüística de las islas.

De una parte estaban los trabajos sobre la lengua an- tigua, vehiculadora de los mitos autóctonos anteriores a la incorporación del archipiélago a la corona de Castilla. De la lengua primitiva, el guanche, que se supone empa- rentada con la lengua bereber, no hay más datos que los testimonios de la toponimia y de la antroponimia. De otra parte han aumentado las investigaciones sobre el “canario” o el “español canario”, modalidad lingüística del español. De otra parte más, los rasgos del español de Canarias son de sumo interés, por cuanto son muchos los filólogos y lingüistas que hablan de un continuum que va del español metropolitano; de este al español cana- rio; del canario al español antillano y, de ahí, al español “americano”. Por otra parte, la abundante emigración de canarios a Venezuela ha favorecido el contacto perma- nente entre las dos comunidades lingüísticas.

De la Universidad canaria de La Laguna depende un

Instituto de Estudios Canarios. Y se ha creado una Aca- demia Canaria de la Lengua. La existencia de un Gobier-

no Insular, de los Cabildos, de la Casa-Museo Pérez Galdós, y de la actividad de los dos centros universita-

rios, así como la elección de las islas como sede de im- portantes reuniones internacionales dedicadas a la in- vestigación lingüística han contribuido a una eclosión de los estudios sobre esa modalidad de la lengua española.

Cualquier ciudadano del mundo que mire a España se dirá señalando el mapa con el dedo: aquí se habla espa- ñol. Pero si visitamos alguna página de Internet como la

Etnologue, podríamos leer que las lenguas de son quin-

ce… ¿Han contado ustedes las que hemos citado aquí…? Pues cuéntenlas con el nombre de sus variedades y ob- tendrán la cifra, y tal vez más…

Las lenguas son instrumentos de comunicación y muy pocas las que cuentan con una identidad indiscutible. El sueño de una lengua para la humanidad está lejano. Mientras tanto lenguas como el español, el francés o el ruso cuentan con una fuerza de cohesión extraordinaria. Esa fuerza no es el resultado de las políticas lingüísticas, sino las exigencias u uso de la sociedad que las sustenta. Y los hablantes elegimos las lenguas que más nos con- vienen. Quienes habéis seguido esta conferencia habéis elegido, acertadamente, según creo, el español, que es una lengua coherente y sólida, capaz de unir a los cien- tos de personas que en el mundo la utilizamos.

Muchas gracias.

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