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Panorama General de la Cooperación Internacional de Bogotá D.C.

2. LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL DE BOGOTÁ D.C.

2.2. Panorama General de la Cooperación Internacional de Bogotá D.C.

Aunque tradicionalmente los recursos de cooperación internacional han sido gestionados y administrados por entidades dependientes de la rama ejecutiva del poder público a nivel central, Bogotá ha sido durante administrador y beneficiario de los muchos proyectos y programas de cooperación gestionados por estos. Pese a esto, la ciudad no ha sido un gran receptor de recursos de esta índole y muchos menos formulador o cooperante. Según Cifuentes (2007) este fenómeno

tiene dos explicaciones. La primera, radica en la ausencia de esfuerzos para acceder a recursos de cooperación, muestra de eso es la insignificancia que estos montos representan en el presupuesto distrital. Para el 2003 y el 2004 este tipo de recursos fueron de $23 mil millones y $31 mil millones respectivamente, representando solo el 1,5% y 2% de la inversión directa del nivel central distrital para cada uno de estos años. La segunda, la ausencia de actores al interior del Distrito que impulsaran estas iniciativas y formularan una estrategia de cooperación para la ciudad.

En este sentido, más del 80% de la cooperación recibida por el Distrito ha sido ayuda oficial al desarrollo gestionada por Acción Social5. Según esta entidad, para el periodo comprendido entre 1996 y 2005 Bogotá ha llevado a cabo 141 proyectos con fuentes bilaterales de cooperación, los cuales han sido el resultado de convenios entre dos gobiernos, sus agencias de cooperación o de comunidades de países (la Unión Europea). Bajo esta figura se ha destacado la USAID como el mayor cooperante del Distrito con 40 proyectos apoyados, seguido por España con 20 iniciativas, el Japón con 23 y la Unión Europea (presupuesto comunitario) con 11. No obstante, la Ciudad también se ha beneficiado de la cooperación multilateral, mayoritariamente a través de proyectos apoyados por el Sistema de Naciones Unidas. Para el periodo en cuestión Bogotá ha sido apoyada a través de 91 iniciativas de cooperación no reembolsable y 20 bajo la figura de empréstitos de la Banca Multilateral o cooperación financiera reembolsable. Es preciso aclarar que técnicamente esta última clase de ayuda es manejada por el Distrito como crédito público y no como cooperación internacional (Cifuentes, 2007).

Asimismo, temáticamente el Distrito ha concentrado los recursos recibidos en aproximadamente 34 líneas programáticas entre las cuales se destacan el medio ambiente, la modernización de la gestión pública y el fortalecimiento institucional, el desarrollo social y la salud, cada una con una participación del 16.72%, 16.36%,

5 Acción Social fue el resultado de la fusión en 2005 de dos entidades adscritas a la Presidencia de la República: la Red de Solidaridad Social y la Agencia Colombiana para la Cooperación Internacional – ACCI.

13.09% y 7.27% en el monto total de estos recursos. Teniendo en cuenta estos datos y en relacionándolos con los montos de inversión directa del nivel central (arriba mencionados), es preciso mencionar que el impacto de esta es cuantitativamente marginal, en tanto los montos son reducidos y su focalización es dispersa. En relación con lo anterior, las entidades distritales que más se han beneficiado con recursos de cooperación han sido el DAMA (16,25%), seguido por la Alcaldía Mayor (13.75%) y el Instituto Distrital de Cultura y Turismo (9.73). No obstante, se destaca la participación, así sea minoritaria, de las alcaldías locales de Usaquén, San Cristóbal y Rafael Uribe Uribe, así como de los órganos de control y de entidades descentralizadas como la Caja de Vivienda Popular (Cifuentes, 2007).

En relación con las causas arriba nombradas, organizativamente la dirección de la cooperación internacional ha recaído en diferentes órganos de la Administración Distrital. Durante el segundo gobierno de Antanas Mockus (2001 – 2003) la Asesoría de Región y Competitividad fue la oficina encargada de las relaciones exteriores de Bogotá. Esta oficina se encontraba adscrita al despacho de la Alcaldía y tenía entre sus muchas funciones la coordinación de la cooperación internacional, descentralizada y ciudad – ciudad del Distrito. En este campo tenía la misión de identificar temas y socios de interés de la ciudad y coordinar las acciones pertinentes para aumentar la cantidad y calidad de la participación de Bogotá en la cooperación. Específicamente, las tareas de esa oficina fueron las de gestionar la cooperación técnica proveniente de otros países, ciudades y municipios, coordinar el portafolio de cooperación técnica de la ciudad y ofrecer dicha cooperación en temas y proyectos en los que la Ciudad había sido exitosa, asesorar a las entidades distritales sobre la presentación de proyectos para la obtención de asistencia técnica y recursos que le permitan la financiación alternativa de estos y coordinar las iniciativas en materia de cooperación descentralizada y ciudad – ciudad a través de la promoción de hermanamientos con otras ciudades. (Cifuentes, 2007)

Para el año 2005 la responsabilidad de la coordinación de las actividades de cooperación recayó en el programa Red Distrital de Cooperación para el Desarrollo – Socios por Bogotá. El objetivo de este fue coordinar y orientar la vinculación del sector privado, las universidades, ONG, el sector solidario y las cajas de compensación familiar, la sociedad civil en general y la cooperación internacional con el Plan de Desarrollo “Bogotá Sin Indiferencia (2003 - 2007)” a través de la articulación de políticas, planes, programas y proyectos que impulsaran el desarrollo de la ciudad. Según la propia Red (2005), su creación tuvo como antecedente la necesidad de generar las condiciones propicias para orientar y distribuir la cooperación nacional e internacional con el fin de maximizar su impacto y alcanzar mayor equidad en sus resultados. En este sentido, la Red ofició como la oficina distrital de cooperación internacional, pero encargada también de coordinar la cooperación proveniente del tercer sector, empresas, etc., a través de la creación de un centro de información y banco de proyectos que buscaba:

 Visibilizar las problemáticas, necesidades de la ciudad, así como las proyecciones en cuanto a diseño, ejecución y seguimiento de políticas públicas.

 Visibilizar las acciones (servicios y proyectos) de los diferentes actores (públicos y privados) que participan en el desarrollo de la ciudad.

 Conocer cuáles son los servicios sociales de entidades públicas y no públicas que se ofrecen en la ciudad y que apuntan al desarrollo de la ciudad.

 Permitir que los actores se conozcan y puedan articularse entre sí – fomento de trabajo en RED (Red Distrital de Cooperación para el Desarrollo – Socios por Bogotá, 2005: 10) Aunado a lo anterior, entre las funciones de la Red Distrital de Cooperación para el Desarrollo – Socios por Bogotá se encontraba la asesoría técnica a los proyectos en sus fases de formulación y monitoreo, todo esto enmarcado en el fortalecimiento de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) con el fin de mejorar su participación en los procesos de cooperación tanto nacional como internacional (descentralizada, ciudad – ciudad, AOD)

Empero, en el año 2006, durante el segundo año de la administración de Luis Eduardo Garzón, con la expedición del Acuerdo Distrital 257 la coordinación de la cooperación internacional volvió a ser reorganizada, esta vez como parte del proceso de re-estructuración administrativa del Distrito. Dicho acuerdo asignó

competencias directas sobre este tema a dos entidades distritales: la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Planeación, quienes a partir de este fueron las encargadas de coordinar y gestionar los recursos provenientes de la cooperación internacional. En este sentido, la Oficina de Banca Multilateral y Cooperación de la Secretaría Distrital de Hacienda, creada por el Decreto 545 de 2006, tuvo la responsabilidad de “gestionar la consecución de recursos de donaciones, cooperación y aportes voluntarios que financien el presupuesto distrital”, a través de la dirección, coordinación y supervisión de la implementación de los proyectos de cooperación internacional y de la correcta ejecución de los recursos financieros provenientes de instituciones financieras internacionales (Cifuentes, 2007). Por otro lado, la Dirección de Integración Regional, Nacional e Internacional de la Secretaría Distrital de Planeación, creada por el Decreto 550 de 2006, se encargó de

“diseñar y promover las políticas, estrategias y lineamientos generales que enmarque la

cooperación regional, nacional e internacional, promover las políticas y estrategias de cooperación internacional a nivel de cooperación técnica y financiera no reembolsable, coordinar y orientar las políticas y estrategias de cooperación regional, nacional e internacional, promover y coordinar en el Distrito Capital, la integración de Bogotá a las redes de ciudades nacionales o internacionales y otras instancias de integración, coordinar la articulación e interlocución de las instancias técnicas del Distrito Capital con el sector privado y con la cooperación internacional, apoyar y gestionar la formulación de propuestas y proyectos a ser gestionados como iniciativas de ciudad en los distintos espacios de cooperación internacional, hacer seguimiento a las propuestas y proyectos concertados entre el sector público, el sector privado y la cooperación internacional y a los compromisos y responsabilidades de la administración distrital en los espacios de integración

internacional y participar en la estrategia de promoción internacional de ciudad” (Decreto

550 de 2006, 2006)

En este tren de ideas, es evidente que en materia de cooperación internacional (pero también nacional) no ha existido un interlocutor claro al interior del gobierno de Bogotá, lo que denota el descuido institucional de entorno a este y que se ha visto reflejado en la ausencia de una política distrital de cooperación internacional a largo plazo o, inclusive, de coherencia entre las fragmentadas incitativas de integración regional, nacional e internacional como lo han sido Bogotá Coqueta (1995 – 1997) o Bogotá Ciudad-Región. En este sentido, durante la actual administración de Samuel Moreno se creó mediante el Decreto 163 de 2008 la nueva Dirección Distrital de Relaciones Internacionales, con el ánimo de constituir

un único interlocutor de la Alcaldía de Bogotá en asuntos de cooperación internacional.

2.3. La Cooperación Descentralizada y la Cooperación Ciudad Ciudad en