ASPECTOS MICROBIOLÓGICOS DE LOS ANTIBIÓTICOS DE USO TERAPÉUTICO EN ANIMALES
A) Patógenos zoonóticos: El tratamiento de animales
con antimicrobianos para enteropatógenos tales como Sal- monella (por ejemplo, apramicina y oxitetraciclina) en cerdos (Ebner y Mathew, 2000), oxitetraciclina en terneros y oxitetra- ciclina en aves (Evangelista et al., 1975) puede reducir su eli- minación fecal, proporcionando un beneficio sobre la salud reduciendo la carga de agentes patógenos. En general, sin em- bargo, los animales productores de alimentos no son tratados con antimicrobianos especialmente para reducir la vehicula- ción fecal y eliminación de enteropatógenos. Cualquier bene- ficio sobre la salud pública por el uso de esta práctica aumen- taría indirectamente.
A la inversa, el tratamiento puede aumentar la carga de agentes patógenos en la cadena alimentaria seleccionando los agentes patógenos no diana resistentes con proporción au- mentada, aumentando la posibilidad que los animales sean infectados con patógenos resistentes e incrementando la dura- ción de la infección. Estos efectos pueden ser específicos para combinaciones de fármacos y especies bacterianas; por ejem- plo, cuando cerdos infectados con Salmonella serotipo Heidel- berg son tratados con ceftiofur o enrofloxacina, la eliminación se reduce en comparación con los controles no tratados infec- tados con Salmonella (Holcomb, 1997).
Los antimicrobianos pueden aumentar la susceptibilidad de los animales a la infección, suprimiendo la flora normal e incrementando la probabilidad que los patógenos colonicen un lugar («efecto competitivo») o, si se administraron en el tiempo de exposición a una bacteria resistente, facilitando la
infección debido a un efecto selectivo. Las salmonelosis noso- comiales resistentes atribuibles a la terapia antimicrobiana suelen ocurrir en équidos (Hird et al., 1986), gatos (Akkina et
al., 1999), y probablemente otras especies. Entre un 3 y un
26% de infecciones por Salmonella resistentes en el hombre se adquieren a través de un mecanismo selectivo asociado con tratamientos antimicrobianos. Una estimación comparable para animales permanece por ser determinada.
Los antimicrobianos pueden prolongar la eliminación o ele- var los niveles de agentes patógenos resistentes a antimicrobia- nos en heces. La FDA de los EE.UU. señala su preocupación acerca del uso de antimicrobianos en animales productores de alimentos, incrementando la carga de agentes patógenos en el tracto intestinal del animal, lo que incrementaría los riesgos de infección para el consumidor. Se ha observado, en aves in- fectadas con Salmonella y tratadas con antimicrobianos en el alimento, una mayor eliminación de agentes patógenos en com- paración con los animales no tratados (Smith y Tucker, 1978, 1990).
Los principales patógenos potencialmente zoonóticos son las especies de Salmonella, Campylobacter, y S. suis. Este últi- mo microorganismo apenas se transmite (aproximadamente dos casos por año), pero ha sido encontrado principalmente en trabajadores de explotaciones de ganado porcino, matarifes y carniceros (personas que están en estrecho contacto con los cerdos y su carne) (Barlow et al., 2003). La resistencia antimi- crobiana no es un problema práctico, ya que el S. suis es aun altamente susceptible a las penicilinas; sin embargo, las perso- nas comprometidas inmunológicamente se les recomienda que no trabajen en explotaciones porcinas, ya que se incrementa el riesgo de infección.
Campylobacter coli es una cepa dominante en los cerdos
(> 90% de aislados) mientras que el Campylobacter jejuni es la principal causa de la intoxicación alimentaria en el hombre (> 90% de casos). En un estudio usando resistencia a la eritro- micina como un marcador (Burch, 2002), y otro implicando perfil genético de C. coli (Guevremont et al., 2004) se ha de- mostrado que la carne de cerdo presenta muy baja o incluso ninguna transmisión del agente patógeno al hombre. Estos microorganismos son relativamente frágiles y cuando se enfría
la canal de cerdo se destruyen (Guertler et al., 2004). Sin em- bargo, en algunos países tales como Alemania y Dinamarca, donde se consume el «bistec tartar», sí puede exitir un mayor riesgo de transmisión.
Con respecto a la transmisión al hombre de Salmonella a partir del cerdo, se ha descrito que existe una vinculación con
Samonella entérica, variedad Thyphimurium. Ciertos tipos de S. Thyphimurium encontrados en el hombre están asociados
con aislados de DT 193 específicos porcinos (13,6% de aisla- dos de cerdos y 6,9% de aislados humanos) y U310 (4,8% en cerdos y 3,2% en humanos) (VLA, 2003). Sin embargo, sólo la
S. Thyphimurium representa el 13,1% de los casos de salmo-
nelosis en el hombre, mientras que S. enteritis aún predomina en un 64,5% de los casos y está principalmente asociada con los pollos y los huevos. S. Derby se encontró en un 7,7% en cerdos (VLA, 2003). S. Thyphimurium es una especie domi- nante aislada a partir de cerdos y puede ser invasiva y encon- trarse en los tejidos comestibles (por ejemplo, las salchichas pueden hasta un índice de contaminación de un 8%).
Como se puede observar en la Tabla 10, en términos de
Salmonella, los cerdos son portadores de una alta incidencia
de resistencia en comparación con otras especies, debido a la dominancia de S. Thyphimurium (71% de aislados) en cerdos.
Tabla 10. Comparación de resistencia antimicrobiana (%) en Salmonella aisladas a partir de diferentes especies animales (VLA, 2003)
Antimicrobiano Cerdos Terneros Ovejas Aves
N.º Aislados 309 862 192 1.580 Ampicilina 10 μg 61 11 5 10 Tetraciclina 10 μg 84 13 6 16 Neomicina 10 μg 7 0 0 7 Apramicina 15 μg 5 0 0 0 Sulfamida/Trimetoprim 25 μg 63 4 2 24 Acido nalidíxico 30 μg 6 1 1 2 Ciprofloxacina MIC > 2 μg/ml 0 0 0 0 Ceftazidime 30 μg 0 0 0 0 Amikacina 30 μg 0 0 0 0
Los patrones de resistencia son similares a los manifestados por E. coli, con alta resistencia a la tetraciclina, sulfamida-tri- metoprim y ampicilina. Sin embargo, no se ha observado resis- tencia a ceftazidime y la amikacina, antimicrobianos muy im- portantes en medicina humana. Existe un 6% de incidencia de resistencia al ácido nalidíxico, indicador de primer paso en el desarrollo de resistencia a las fluoroquinolonas. Sin embargo, no se ha observado resistencia a ciprofloxacina por encima del punto de corte comúnmente usado de 2 μg/ml; además, sólo cuatro de 2.943 aislados en alimentos de origen animal por encima del nivel de 1 μg/ml demuestra resistencia y cinco de 2.943 en el nivel más sensible de 0,5 μg/ml (0,3% en total) (VLA, 2004). En consecuencia, aunque Salmonella puede transmitirse al hombre, el nivel de transferencia de resistencia a antimicro- bianos que son críticos en medicina humana es mínima.