3. Resultados de la Investigación Participativa
3.2. Región de Valles Cruceños
3.2.1. Percepciones sobre el clima y los cambios climáticos
Los municipios de las zonas altas como Moro Moro tienen un clima frío, influenciado por la considerable altitud en la que se encuentra, así como por el tipo de suelo y la escasa cobertura vegetal que genera una mayor evapo-transpiración, excepto las zonas que se encuentran cercanas al río Mizque que tienen un clima cálido seco.
En el municipio de Vallegrande en las dos comunidades de estudio el clima es más templa- do, mientras que las partes planas del municipio de Saipina el clima es más seco.
La baja humedad ambiental de las planicies de valle ocasiona que la vegetación en general se vea reducida tanto en su tasa de crecimiento como en su densidad, originando bajos niveles de materia orgánica. Se suma a estas limitaciones la fuerte diferencia de tempera- tura entre el día y la noche, este aspecto se refiere al intenso grado de insolación diaria y durante la noche las bajas temperaturas.
La precipitación promedio de la región es de 580 mm. (Ver Figura 13), se concentra en los meses de noviembre y marzo, con intermitencias en los últimos tres años ya que en la primera quincena de enero y febrero se concentran demasiado las lluvias llegando a saturar los suelos y en las ultimas quincenas de marzo y abril las lluvias son escasas, secándose rápidamente los suelos y ocasionando la proliferación de las plagas en los cultivos.
Por sus características fisiográficas y climáticas, la producción esta supeditada en mayor proporción a las condiciones climáticas, los cambios o alteraciones extremas como hela- das, sequías, granizos, falta de agua para riego, plagas y enfermedades, etc. ocasionan daños en la producción de los cultivos ya sean parciales o totales.
MESES
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0 20 40 60 80 100 120 140 160ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC
Conforme a las observaciones realizadas por los comunarios existe una alta variabilidad climática en la región: El periodo 1995/96 fue un año semi seco con presencia de hela- das, el año 96/97 fue bastante lluvioso, el año 97/98 fue seco por los efectos del fenóme- no del “Niño”, 98/99 semi seco, 99/00 semi seco con presencia de heladas y granizos, 2000/01 lluvioso con inundaciones, 2001/02 semi seco con retraso de lluvias, heladas leves y granizos y en este último 2004/05, retraso de lluvias, con presencia de heladas y granizos, sin embargo actualmente durante el periodo 2005/06 fue bastante lluvioso y se tendrá buena cosecha en la zona de los valles, principalmente en el cultivo de maíz (Ver Cuadro 11).
Figura 13: Precipitación mensual promedio (1997-2001) en la región de Valles Cruceños
Comunidades Vientos Nevadas Heladas Granizadas Sequías Inundación
- El Bello y Tucumancillo
Julio a septiembre
Muy rara vez por año
Mayo y Agosto, ocurren 3 a 5 veces por año, afecta a los cultivos Se presenta ocasional- mente Mayo a Octubre, es intensa, pérdida de cultivos y animales Es beneficioso por estar estas zonas en pie de monte (fertiliza) La Tranca Junio a Agosto, surazos cortos a veces perjudican los cultivos Ocurre muy ocasional por estar esta zona protegida por cerros. Junio a Julio, se presentan 2 a 5 veces, duran 2 a 3 días, controla plagas y enfermedades en cultivos Se presentan raras veces y no cada año, pérdida de cultivos Mayo a Octubre, pérdida de cultivos y animales, sólo se salvan los que tienen riego Diciembre a Marzo, daños en los caminos, erosión hídrica de suelos, derrumbes, afecta a cultivos La Laja Junio a Agosto, a veces perjudican los cultivos Ocurre una vez al año, a veces duran hasta 4 días según la zona, afecta a cultivos Junio a Julio, se presentan hasta 7 veces y duran entre 2 a 3 días, afectan los cultivos Se presentan raras veces y no cada año, pérdida de cultivos Mayo a Octubre, pérdida de cultivos y animales Enero a Febrero, en las zonas bajas a veces perjudican San Rafael y Chilon Agosto a Septiembre, son permanentes, ocasionan pérdida de cultivos Muy ocasionales Mayo a Agosto, son permanentes, pérdida de cultivos Noviembre rara vez, pérdida de cultivo Abril a Octubre, rara vez, pérdida de cultivos y animales Enero, Febrero; rara vez pérdida de cultivos
Fuente: Autodiagnósticos Comunales, 2005
3.2.2. Producción agropecuaria
Los rubros de mayor importancia en la producción agrícola son: maíz, papa, trigo, frijol, maní, avena, hortalizas (principalmente tomate y zanahoria), y los frutales de carozo y pepita como son el durazno, ciruela, manzana y chirimoya. En el caso de Saipina se considera el rubro muy importante el cultivo de la Caña de Azúcar y hortalizas en ese orden (Ver Cuadro 13).
La producción actual contempla los siguientes cultivos: Papa, maíz, granos, hortalizas, caña de azúcar y otros. En el cuadro 12 se presentan los principales rubros agrícolas y sus variedades, los cuales son de mayor importancia económica para los agricultores de los municipios estu- diados en este proyecto.
Cuadro 12: Principales rubros y variedades cultivadas en los municipios Cultivos Principales Rendimiento Promedio/HA Variedades Más Utilizadas
Maíz 2.2-2.8 ton Morocho, Cubano amarillo, Cubano blanco, Swan, Chiriguano, Blanco, Amarillo blando (rosquero), Pintado, Opaco, Mojeño y Culli Negro. Papa 7-10 ton Desiré, Alpha, Monalisa, Musug, Huayna, Huincol, Bajío, Imilla y Wuaicha.
Trigo 1 ton Saguayo, Florentino, Agua Dulce, Comoci y Chané.
Avena 1.2 ton Gaviota, Aguila, Chilena
Cebada 1 ton Chilena, ITTA 80 (SEFO)
Frijol/Poroto 20-30 qq Carioca, Mantequilla mairana
Durazno 5 ton Olincate blanco, Olincate amarillo, Gumucio reyes, Argentino amarillo. (Pié: Franco y Garfi).
Manzana 4.5 ton Chilena criolla, Gala, Fugi, Eva, Princesa (Pié: Franco y Maruba).
Ciruelo 5.5 ton Criollo guindo y amarillo, Fortuna.
Chirimoya 7 ton Verde escamosa o estriada (criolla).
Caña de azúcar 100 – 120 ton Variedad Brasiliensis, caya cayana y otras
Tomate 50 qq Manzana, pera y otros hibridos
Cebolla 4.000 kilos Variedad blanca brasilera y criolla, otras
Pimentón 500 cajas Variedad 4 esquinas y otras
Maní 600 bol/2@ Criollo y otros
Zanahoria 120 bolsas Variedades diferentes
Comino y anís 12-20 qq Variedades criollos, argentino, otros
Fuente: Autodiagnósticos Comunales. 2005.
El trigo es un rubro importante en la región, ya sea para la panificación y como semilla para la zona central del Departamento de Santa Cruz, la mayor área de producción esta en los Muni- cipios de Moro Moro y Vallegrande, con rendimientos promedios de 1 ton/HA. Las variedades de trigo más cultivadas son: Saguayo, Florentino, Agua Dulce, Comoci y Chané.
La producción de avena es utilizada para el alimento suplementario del ganado (grano y versa) y para la venta en calidad de grano que luego es tratada para semilla, la mayor pro- ducción se da en el Municipio Moro Moro, cuyos rendimientos promedios alcanzan a 1,2 ton/HA. La variedad que se cultiva principalmente es la Sefo 1. La producción de cebada es en menor escala que los anteriores, cuyo rubro es utilizado, básicamente para la alimenta- ción de los animales siendo los mayores productores, también Moro Moro y Vallegrande. El
rendimiento promedio en la zona es de 1 ton/HA. La variedad que se cultiva principalmente es ITTA 80 procedente de SEFO.
La siembra de estos cereales generalmente se hace en invierno, la misma que se practica ma- nualmente al boleo luego de la preparación del terreno, generalmente no se hace fertilización y no se utilizan agroquímicos. En base a la tecnología utilizada por el agricultor para el manejo de estos cereales, se ha calculado que el mismo percibe como promedio un margen bruto de 350 a 500 $us/HA. La comercialización en calidad de semilla da un mayor retorno.
El cultivo de fríjol o poroto es también un cultivo tradicional en la zona; además es una alter- nativa para rotación de cultivos en verano para recuperar la fertilidad del suelo. El promedio cultivado por familia oscila de 0.25 a 2 hectáreas. El frijol o poroto tiene un alto valor nutritivo para el consumo familiar. Los rendimientos oscilan entre 20-30 qq/HA. Se destina el 60% de la producción al consumo familiar, 40% se destina a la venta. La variedad más cultivada es el carioca.
El cultivo de hortalizas generalmente es en pequeña escala en los Municipios de Moro Moro y Va- llegrande a excepción del Municipio de Saipina que es el rubro de mayor importancia juntamente con la caña, la mayor producción es en las zonas bajas, cuya actividad se efectúa a riego, siendo muy raro el cultivo a secano. Entre las principales hortalizas que se cultivan se tienen el tomate, pimentón y arveja; en menor importancia los cultivos de ají, cebolla, zanahoria, lechugas y otras. Las variedades son diversas debido a que la semilla es comprada de diferentes agropecuarias. La producción de hortalizas se inicia con la preparación de almacigueras y otras son de siem- bra directa, para ambos casos el terreno de establecimiento definitivo debe estar bien prepara- do, al igual que en el cultivo de papa, en tomate y pimentón utilizan agroquímicos para el control de plagas y enfermedades. Principalmente la producción es para la venta en los mercados de Santa Cruz y Cochabamba y para el consumo familiar.
En base a la tecnología utilizada por el agricultor para el manejo de estas hortalizas, especial- mente el tomate, pimentón y arveja, se estima que el horticultor percibe como promedio un margen bruto de ganancias entre 350 a 1500 $us/HA. Dependiendo del tipo de hortaliza y la fluctuación de precios en los mercados de las capitales.
moya con diferentes variedades locales e introducidas), principalmente en los Municipios de Moro Moro y Vallegrande, se practica, bajo el sistema manual, caracterizado por parcelas familiares que oscilan entres 0.25 a 1,5 hectáreas dependiendo de la zona. El principal recurso utilizado consiste en el empleo de la mano de obra familiar y la yunta de bueyes, con poca contratación de mano de obra, y baja inversión de capital; en casos muy aislados y sólo para la preparación del terreno (terrenos planos) para establecer huertos nuevos se utiliza tractor agrícola.
Este sistema consiste, en el caso de terrenos nuevos, en el derribe manual de la vegetación pri- maria o secundaria, el amontonado y quema del material vegetal, para la posterior preparación del terreno o simplemente hacer la demarcación y apertura de los huecos a fin de realizar la plan- tación definitiva. Por lo general los plantines que se utilizan para el establecimiento de huertos son a pies francos criollos, muy pocos hacen establecimientos de huertos con plantas injertadas y/o mejoradas. De igual manera se debe indicar que la mayoría de los agricultores que producen fruta (durazno, manzana ciruelo y chirimoya) no hacen fertilización en frutales, simplemente al momento de la plantación acondicionan a cada planta una cierta cantidad de tierra vegetal. El sistema productivo de la zona es similar en los diferentes pisos ecológicos, con mayor o menor importancia a los productos sea agrícola o ganadera que están más influenciados por el medio en el que viven (ALTURAS, PIE DE MONTE, VALLE PLANICIE). Por ello la mayoría de las familias se dedica a la producción agrícola de cultivos, principalmente de papa, y existe un pequeño cin- turón identificado en la parte baja que se dedica a la crianza de ganado para lechería.
Por otra parte en la producción agrícola es importante mencionar que cada zona (Alturas, Pie de monte, Planicie) tiene a la vez tres ecosistemas en los que se desarrolla sus sistemas productivos. La primera en el cerro del Alto Veladero Moro Moro donde siempre sembraron las papas de variedades conocidas, papalizas, habas, oca y otros, tradicional mente continúan con pocas variedades nativas. La mayoría de las comunidades posee Pradera (pequeñas colinas) que sirve para la produc- ción de maíz dulce, pero son pequeñas parcelas y los cultivos como cebada y avena son prin- cipalmente para el consumo y venta.
En cambio en la planicie o Pampa, por las características anteriormente mencionadas, se li- mitaban a la siembra de variedades de papa nuevas como la Desirre, holandesa, Waycha, y hortalizas, además de la caña de azúcar que muy fácilmente se adaptan a los suelos salinos que son característicos de Saipina, también forrajes como alfalfa.
Cultivos Principales
Hectáreas Rango Medio/
Fam
Familias que Culti- van (%) V al le g ra n d e M o ro M o ro S ai p in a Maíz 0.5 a 3.0 95 97 42 Papa 0.25 a 0.50 60 97 80 Trigo 0.25 a 3.0 50 80 00 Caña de azúcar 3.0 – 5.0 10 05 90 Frijol 0.25 a 1.50 16 10 60 Durazno 0.25 a 1.50 10 05 00 Manzana 08 05 00 Ciruelo 08 10 00 Chirimoya 05 03
Fuente: Autodiagnósticos Comunales. 2005.
En relación al cuadro 13 sobresalen la preferencia de las familias por los rubros Maíz principal- mente con el 95% de las familias que lo cultivan, seguido de la papa con un 85% de las familias que lo cultivan, las hortalizas en general con un 42% de las familias y la caña de azúcar con un 90% de las familias principalmente en la zona de Saipina.
El cultivo de papa es una de las principales actividades en diferentes Municipios de los Valles Cruceños, ya que es un rubro que genera un significativo movimiento económico. A pesar de ser un rubro de mucha importancia, la producción ha sufrido variaciones considerables en los últimos años, debido a los problemas de infestación de los suelos, semillas (marchitez bacte- riana), costo elevado de la semilla certificada y los bajos precios logrados por la producción en el mercado.
La producción de papa se realiza durante todo el año, iniciando con la siembra en las zonas calientes (subtrópico) en los meses de marzo – abril, luego se realiza la siembra Mizca en comunidades donde disponen de riego en los meses de julio - agosto; finalmente la siembra grande se realiza a partir de septiembre en Moro Moro y Vallegrande y a partir de marzo- abril en la zona de Saipina bajo riego.
Entre las principales variedades que se cultivan, se tienen las Holandesas siendo estas las de mayor preferencias por la población, entre ellas se mencionan la Desiree, Alpha, Monalisa; de igual manera entre las Harinosas se cultivan las variedades Musug, Huayna y otras como Huin-
col, Bajío, Imilla y Wualcha.
La superficie cultivada en promedio por familia es de ¼ a ½ hectárea, dependiendo de la épo- ca; El rendimiento promedio oscila entre 7 a 10 ton/HA, siendo la época de mayor producción la siembra grande de los meses de octubre a marzo.
La siembra en las diferentes épocas se inicia con la preparación anticipada del terreno ya sea con tracción animal o maquinaria, luego con el riego o la espera de una lluvia la siembra se efectúa manualmente en surcos abiertos donde se deposita la semilla a una densidad de 0,30 a 0,35 m entre plantas y 0,70 a 0,80 m entre surcos dependiendo del tamaño de semilla; al mis- mo tiempo se aplica fertilizante de fondo (18-46-0 y Urea); muy pocos son los que desinfectan el suelo para prevenir ataque de algunas plagas. La semilla que utilizan, en su gran mayoría es propia o comprada de personas que han sembrado semilla certificada o bajan de las alturas. Dentro de las labores culturales que se realizan, el riego es importante y se aplica las veces que sea necesario, de igual manera hacen el carpido o deshierbe, el aporque y algunos aplican fertilizante foliar. El control de plagas y enfermedades es realizado en forma preventiva y curati- va, práctica ejecutada siempre, ya que el no hacerlo afectaría la producción y la economía del agricultor.
La cosecha se lo hace manualmente, con azadón, para luego seleccionar los tubérculos, dejan- do en la mayoría de los casos la media-chica para semilla y el resto para consumo y la venta. En base a la tecnología del agricultor (tractor y tracción animal), se ha calculado que el mismo percibe como promedio un margen bruto de 750 a 1000 $us/HA por concepto de la produc- ción, dependiendo de la época de siembra.
El cultivo del maíz es tradicional en la zona, ya que este producto es utilizado para el consumo humano, alimento para los animales y lo excedente se vende. Entre las principales variedades que se cultivan están, el Argentino Morocho, Swan, Wualtaco, Morocho, Pintado, Amarillo Blan-
do, Cubano amarillo Mojeño, Opaco y Culli negro. El cultivo del maíz es importante porque el
rastrojo es destinado para la alimentación del ganado bovino en tiempo seco. Generalmente en este rubro se practican dos sistemas de producción:
Sistema manual
Es el más común en los municipios, donde se establece el maíz en barbecho o chaco nuevo; todas las prácticas son manuales. La superficie cultivada bajo este sistema es pequeña, por la restricción de terreno menores a 3 HA, mano de obra familiar y capital disponible; sin embargo, la importancia de maíz dentro del sistema integral de la finca es alta, siendo un cultivo para el consumo familiar y para los animales.
En este sistema se prepara la tierra utilizando bueyes que tiran un arado de madera, efec- tuando por lo general dos pasadas en forma cruzada en las partes planas. La siembra se hace manualmente, siguiendo a pie los surcos abiertos por los bueyes y colocando hasta tres semillas a mano a una distancia de 0,30 x 0,50 m, utilizando hasta 2,5 arrobas de semilla por hectárea.
En el caso de chaco nuevo (donde no entra la yunta) la preparación del terreno se lo hace con azadón (sólo deshierbe), de igual manera la siembra se hace con azadón a una distancia de 0,50 x 0,60 m y en algunos casos utilizan sembradoras manuales (matracas), donde utilizan de 2 a 2,5 arrobas de semilla. Estos chacos generalmente son utilizados para maíz por dos a tres años y después lo destinan generalmente a pasturas para la ganadería. El rendimiento prome- dio bajo el sistema manual es de 2,2 ton/HA.
Sistema semi-mecanizado
Una minoría de los agricultores en los diferentes municipios tienen acceso a tractores, es este sistema se utilizan diferentes implementos agrícolas para la producción de maíz tales como el Arado, Rome Plow y Rastra en la preparación del terreno, permitiéndoles preparar su terreno más rápido e incorporando el rastrojo al suelo. Por otro lado la siem- bra lo realizan con sembradora llegando a cultivar superficies mas grandes desde 3 a 10 HA de maíz cuya densidad de siembra es de 0,30 y 0,60 m, utilizando de 18 a 25 kg de semilla por hectárea. El rendimiento promedio bajo el sistema semi- mecanizado es de 2,8 ton/HA.
En ambos sistemas de manera general la semilla que utilizan para la siembra es propia y en algunos casos es comprada de agricultores de comunidades vecinas; la siembra se realiza a inicios de la época lluviosa dependiendo de la zona (octubre – diciembre); las labores culturales
general mente consisten en controlar las malezas a través de una sola carpida o deshierbe, son pocos los agricultores que utilizan herbicidas como el Gesaprin. Algunos agricultores realizan un aporque, más comúnmente con yuntas (bueyes).
La cosecha se lo realiza manualmente. El almacenamiento del maíz se lo hace con chala en trojes con techo, sobre el piso de galpones o apiñado en árboles, en cántaros, turriles y silos metálicos; en estos tres últimos, se hace control de la polilla y el gorgojo, que generalmente son granos destinados para semilla.
El propósito de cultivar maíz, es en primer lugar para el consumo familiar y luego para alimentar el ganado en invierno con el rastrojo suplementado con grano; el excedente se vende a comer- ciantes de Cochabamba y Santa Cruz después de haber sido guardado en espera de un mejor precio. Durante los meses de invierno, los productores trasladan su ganado de los campos de pastoreo y ramoneo natural en las laderas o estancias a sus parcelas de cultivo de maíz para que puedan consumir el rastrojo que queda.
En base a la tecnología del agricultor (sistema manual y semi-mecanizado), se ha calcula- do que el mismo percibe un margen bruto de 150 a 250 $us/HA. Sin embargo el mayor beneficio que el agricultor obtiene es para el alimento suplementario del ganado bovino, cerdos y gallinas.
Infraestructura productiva: depósitos, almacenes, maquinarias, equipamiento, herra- mientas
La infraestructura productiva es deficiente. Las familias tienen lugares de almacenamiento o depósitos donde guardan su producción para el autoconsumo y a la vez sirven de dormitorio