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PLAN NACIONAL SOBRE DROGAS GENERALIDADES

In document Presentación. CTO Editorial (página 160-163)

estudios de identificación y priorización de problemas

43.4. PLAN NACIONAL SOBRE DROGAS GENERALIDADES

El Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), aprobado en 1985, es el resultado de un proceso de reflexión y debate de los partidos políticos, de profesionales, de las asocia- ciones de personas afectadas y del conjunto de la socie- dad.

Dentro del Plan Nacional sobre Drogas, está incluida la Estrategia Nacional sobre Drogas 2000-2008. Enmar- cado en ella, se encuentra el Plan de Acción 2005-2008, promovido por el Ministerio de Sanidad y Consumo. Este Plan de Acción se encuentra en sintonía con la Estrategia Europea sobre Drogas 2005-2012, aprobada por el Con- sejo Europeo en diciembre de 2004.

Las diez metas establecidas en la Estrategia Nacional, que siguen plenamente vigentes son las siguientes: • Mantener y potenciar el debate político constructivo. • Impulsar la sensibilización de la sociedad y promover

la participación; • Priorizar la prevención.

• Hacer un abordaje integral del problema.

• Adecuar la red asistencial para adaptarla a las nuevas necesidades.

• Impulsar la reintegración social. • Potenciar la reducción de la oferta. • Actualizar el marco normativo.

• Potenciar la cooperación internacional.

• Incentivar la formación, la investigación y la evalua- ción.

La evolución de los consumos en los últimos años, y los efectos sobre la salud de las personas son especialmente preocupantes. A este respecto, cabe destacar los puntos que se enumeran a continuación:

• Un aumento de los consumos de drogas (consumo excesivo de alcohol, consumo inadecuado de medica- mentos psicotrópicos, aumento del consumo de can- nabis y de cocaína, etc.).

• Una disminución de la percepción de riesgo en relación con el consumo de drogas.

• Un incremento de la percepción de la accesibilidad a las drogas.

• Un decremento o estabilización de la edad de inicio de los consumos.

• Un crecimiento de los daños sobre la salud producidos por el consumo de cannabis, cocaína, medicamentos, o consumo excesivo de alcohol.

El Plan, cuyo horizonte de ejecución es el periodo 2005- 2008, incorpora un total de 68 acciones, estructuradas en torno a seis grandes ejes de actuación. Estos ejes son los siguientes:

• La coordinación: en el ámbito del poder legislativo, esta se establece a través de la Comisión Mixta Con- greso-Senado para el Estudio del Problema de las Dro- gas. El PNSD posee órganos de coordinación ya esta- blecidos como el Grupo Interministerial, la Conferencia Sectorial y la Comisión Interautonómica. Además, el Plan cuenta con la Comisión Nacional para la Preven- ción y el Tratamiento de las Drogodependencias en el Ámbito Laboral.

Asimismo, la estrategia sobre las drogas debe procurar una movilización social, educativa y cívica.

Finalmente, es necesario estrechar la coordinación internacional, en especial con la Unión Europea, con Latinoamérica y con los países vecinos.

• La prevención y sensibilización social: afirma el Plan que la clave para disminuir el daño asociado al con- sumo de drogas, tanto para la persona como para la sociedad, es la educación, la formación del individuo para que sepa tomar decisiones inteligentes, que pro- muevan su desarrollo y su bienestar, y el del entorno en que vive.

Los Programas de prevención deben tener continuidad en el tiempo y han de garantizar el acceso a toda la población diana.

• La atención integral: la atención precoz es importante para evitar la cronicidad. Cuando ya se ha generado una dependencia es preciso ofertar terapias adecua- das y programas para la rehabilitación y la integración social.

El eje de actuación en la atención integral a las perso- nas con drogodependencias incluye cinco apartados: la detección precoz de factores de riesgo, el tratamien- to precoz, el tratamiento integral especializado, la re- ducción y prevención de daños sobrevenidos y la inte- gración social y laboral.

Existen determinados factores de riesgo, personales, familiares y sociales, que pueden favorecer la apari- ción de dependencia a sustancias.

Se deben llevar a cabo programas dirigidos a estos gru- pos de población en situación de mayor riesgo.

• La mejora del conocimiento: uno de los aspectos de la estrategia que requiere un fuerte impulso es el co- nocimiento de las drogas, el lugar que ocupan en la sociedad, en diferentes ámbitos locales, en distintos colectivos, en diversos momentos.

Se ha de mejorar la comprensión de los problemas que ocasionan en la persona y en la sociedad, de las pau- tas de consumo, de las causas y condicionantes de los diferentes tipos de consumo, de las predicciones sobre evolución futura, de la evolución del problema en otros países, de las implicaciones delictivas y de las redes de blanqueo de capitales. Este conocimiento es pre- ciso para poder adoptar estrategias adecuadas y para que sea posible generar una reflexión fructífera en la sociedad. Además se ha de mejorar la formación de profesionales en todos los campos.

Este eje se compone de cuatro elementos: investiga- ción, formación de los profesionales, sistema de infor- mación, evaluación de todos los programas e interven- ciones.

• La reducción de la oferta.

• La cooperación internacional: es un área de especial importancia debido al carácter de fenómeno interna- cional que tiene problema de las drogas.

En efecto, la mayor parte de la producción de drogas se realiza en otros países. Por otro lado, las redes de distribu- ción están cada vez más internacionalizadas y complejas. Además, la movilidad de las personas entre los países es cada vez mayor. Por todo ello, la cooperación internacional se convierte en un eje clave, tanto para la prevención de la oferta, como en el abordaje de los programas y estrate- gias comunes respecto a la prevención de la demanda y de los daños relacionados con los consumos.

Los objetivos generales se agrupan en seis áreas de intervención:

1. Reducción de la demanda (prevención del consumo, reducción de daños, asistencia e integración social). 2. Reducción de la oferta.

3. Cooperación internacional. 4. Desarrollo normativo. 5. Investigación y formación.

6. Evaluación y sistemas de información.

Las líneas prioritarias del Plan de Acción son las si- guientes:

1. Reforzar las actuaciones en el ámbito de la familia. 2. Potenciar acciones de sensibilización y colaboración

con los medios de comunicación.

3. Profundizar y mejorar los programas y las actividades desarrolladas en el ámbito educativo.

4. Incrementar las actuaciones específicas dirigidas a la población juvenil.

5. Reforzar el papel de la Atención Primaria en la inter- vención precoz y la atención a las personas con proble- mas de drogodependencias.

6. Incorporar la perspectiva de género en todas las áreas de intervención en materia de drogas.

7. Garantizar la atención integral en los centros peniten- ciarios a la población interna con problemas de dro- gas.

8. Reforzar la investigación y los sistemas de informa- ción.

9. Diversificar e incrementar las actuaciones en preven- ción del riesgo y reducción del daño.

10. Actuar sobre los consumos de tabaco y alcohol. 11. Fomentar la participación de las Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad en las acciones preventivas.

12. Fortalecer la participación española en la política eu- ropea sobre drogas.

BIBLIOGRAFÍA.

Gómez García, C.; Díaz Gómez, M.; Ruiz García, M.J.:

En

fermería de la infancia y de la adolescencia. Interamerica na-McGraw-Hill.

Harrison, Ed.:

Principios de Medicina Interna. 16 Ed. 2006. McGraw-Hill.

Manual CTO EIR, 4ª Ed.

Manual CTO AP Andalucía.

Manual CTO Ope CAM.

www. Msc.es.

Plan Nacional sobre Drogas.

El maltrato infantil es toda acción, omisión o trato ne- gligente, no accidental , que priva al niño de sus derechos y de su bienestar, que amenaza o interfiere en su desarro- llo físico, psíquico o social y cuyos autores son personas del ámbito familiar.

44.1.1. Tipos

• Maltrato físico: toda acción voluntaria realizada que provoque o pueda provocar lesiones.

• Negligencia: la omisión de una acción necesaria para atender el desarrollo y el bienestar físico y psicológico de un menor. Viene a identificarse con el abandono de las obligaciones que socialmente vienen encomenda- das a los padres o tutores de un menor. En España se considera negligente:

- No proporcionar al menor la alimentación adecua- da.

- Se descuida sus necesidades de vestido y calzado. - No se atienden sus necesidades sanitarias (no tener

las vacunaciones necesarias al día, no proporcionar la medicación a su tiempo y con la dosis indicada, no visitar al médico cuando se muestren estados de salud deficientes).

- Descuido en la higiene.

- Descuidar las necesidades educativas. Todo lo que implique el absentismo escolar se considera negli- gencia.

- Largos periodos sin supervisión de padres o tuto- res.

- Repetidos accidentes domésticos.

• Abuso sexual: cualquier comportamiento en el que un menor es utilizado por un adulto u otro menor como medio para obtener estimulación o gratificación sexual. Se incluye el voyeurismo, el exhibicionismo, los tocamientos y la penetración. También se considera la inducción de un menor a la prostitución por parte de un familiar aunque la relación sexual se mantenga con terceros.

• Maltrato emocional: cualquier acción, normalmente de carácter verbal, o cualquier actitud de un adulto hacia un menor que provoquen o puedan provocar en él da- ños psicológicos. Las actitudes de los adultos hacia los menores son fundamentales en este tipo de maltrato: - Conductas de ignorar al menor.

- Actitudes de distanciamiento, de desapego, o la de- privación de afectos y de seguridad (maltrato emo- cional pasivo).

- Conductas como gritar al menor, enfurecerse con él, regañarles violentamente, amenazarlos (maltra- to emocional activo).

- Inducción en los menores de comportamientos an- tisociales mediante la realización de actividades inadecuadas en presencia de los niños (emborra- charse, drogarse, el menor es testigo de conductas violentas).

• Maltrato prenatal: conductas realizadas voluntaria- mente por la madre o por personas del entorno fami- liar, o conductas que influyen negativamente en el em- barazo y repercutan en el feto.

• Síndrome de Münchausen por poderes: los padres, frecuentemente la madre, provocan o inventan sínto- mas orgánicos o psicológicos en sus hijos que induce a someterlos a exploraciones, tratamientos e ingre- sos hospitalarios innecesarios. En ocasiones pueden agravar enfermedades o síntomas preexistentes en el niño. El propósito de tales conductas es, entre otros, el asumir el papel de paciente a través de otra persona. El progenitor implicado busca establecer una relación estrecha con una figura respetable, con autoridad y de apoyo como la que puede representar el médico. Llega a utilizar al niño como un instrumento para establecer y mantener esta relación. La relación padre/madre perpetrador es patológica.

44.1.2. Detección

El Programa Nacional de Epidemiología de la Violencia en el Ámbito Familiar dirigido por el Centro Reina Sofía tiene como objetivo principal conocer la incidencia y la prevalencia del maltrato infantil en la familia española.

44.1.

MALTRATO INFANTIL.

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