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Plan de recuperación de Nymphaea alba l.

In document PLANES DE RECUPERACIÓN (página 98-104)

1 – Presentacción

El taxon

Nymphaea alba, el nenúfar blanco, es una planta acuática con grandes hojas flotantes y flores muy grandes, de color blanco. El fruto es una cápsula que al madurar se hunde, te- niendo las semillas una dispersión hidrócora. Crece en aguas remansadas, especialmente en lagunas de aguas quietas, formando densas colonias. En toda su área de distribución se han reducido sus poblaciones debido a la desecación y transformación de lagunas naturales.

Ecología y distribución general

El área global de distribución natural de Nymphaea alba se extiende por Europa, Norte de África y Oeste de Asia, siendo considerada de tipo pluriregional, porque está presente en varias regiones biogeográficas, sin llegar a ser subcosmopolita. En el ámbito europeo está presente en dos regiones del continente, la Eurosiberiana y la Mediterránea.

En la Península Ibérica se encuentra en localidades muy concretas y localizadas de unas 17 provincias (Anthos, 2009), pero su área natural se ha reducido mucho en las últimas décadas por causas humanas.

La distribución actual de la planta en la CAPV, por datos refrendados por testimonios de her- bario, se limita al diapiro de Maestu, en el sureste de Álava. Existen además testimonios recogi- dos a través de terceras personas, según los cuales la planta habría sido vista en el río Alegría, probablemente en una zona de aguas remansadas por una presa que fue destruida por una reciente crecida del río. También se ha recogido el testimonio de una reciente introducción de la planta en balsas en proceso de recuperación en la zona minera de La Arboleda (Bizkaia).

Estado legal

En estos momentos, Nymphaea alba no está catalogada en la CAPV. En la propuesta de Aiz- puru & Al. (1997) se propuso la conservación de la especie asignándole el grado máximo de amenaza, “en peligro de extinción”. pero no fue catalogada en ninguna categoría. Posterior- mente, Uribe-Echebarria (2003) insistió en la misma línea, sin resultado. Recientemente se ha vuelto a proponer su catalogación en el mismo grado de en Peligro de Extinción por Uribe- Echebarria (2008) y en el máximo rango de amenaza, en Peligro Crítico de Extinción, CR en la Lista Roja de la flora vascular de la CAPV. (2010).

La opinión de los expertos que han estudiado recientemente la distribución de la especie en la Península Ibérica (Anthos, 2009) coincide con la de los botánicos locales, en el sentido de la paulatina reducción de los hábitats que le son propicios, fundamentalmente por el drenaje y desecación de las lagunas y meandros de ríos en los que antaño fue señalada la planta. El hábitat acuático en el que vive Nymphaea se asigna al código 3150 de Interés Comunitario: Lagos eutróficos naturales con vegetación Magnopotamion o Hydrocharition

La laguna de Olandina está incluida en el Espacio Protegido (LIC y ZEPA ES2110019), y ocupa una posición muy cercana al Parque Natural de Izki.

Evolución reciente de su distribución

En la CAPV existen citas antiguas, que no han vuelto a ser confirmadas. Son las de Bubani (1897-1901), en Algorta (Bizkaia), las de Arizaga (en Gredilla, 1914-15), de Vitoria-Manurga (río Zadorra y río Ebro) y las de Gredilla (1913), en los ríos Zadorra y Santo Tomás. Todas estas localidades antiguas estimamos que han podido desaparecer al ser alterados radicalmente los hábitats en los que la planta pudo vivir, debido a la desecación de zonas húmedas para construir urbanizaciones y la rectificación y encauzamiento de cauces fluviales para tratar de evitar inundaciones.

En los últimos 35 años, desde que Lopez de Guereñu (1975) diera a conocer la presencia de Nymphaea alba en una laguna del diapiro de Maestu (laguna de Olandina), no se ha cono- cido ninguna otra localidad en la que la planta creciera de modo silvestre en la CAPV. Dicha población ha sufrido un deterioro que ha hecho desaparecer (confirmado en el año 2008) to- das las plantas del nenúfar blanco en la cubeta más pequeña de la laguna de Olandina. Una causa posible puede estar en la suelta de ejemplares de cangrejo rojo americano y de peces (carpas o tencas), que ejercen una acción muy grave sobre las plantas acuáticas.

En el año 2010, José Antonio Gainzarain ha realizado un hallazgo esperanzador, al localizar una nueva población del nenúfar blanco (Gainzarain, 2010) a menos de 1 km hacia el sur- este de la población conocida. Se trata de una zanja excavada recientemente en un campo de cultivo. Por su profundidad ha mantenido el nivel de agua todo este año (puede sufrir variaciones con su utilización para riego), y se ha asentado en ella una pequeña población de nenúfares, probablemente originados mediante semillas o rizomas transportadas desde Olandina por las aves acuáticas que frecuentan la zona.

Podemos considerar que a efectos de la Nymphaea, la laguna de Olandina y la citada zanja son dos subpoblaciones de una sola población local (zonas húmedas del diapiro de Maestu), por lo que no varía el grado de amenaza que se ha comentado arriba.

Factores limitantes y amenazas

Los riesgos y factores adversos para la planta son debidos sobre todo a las acciones humanas, especialmente las que han llevado a desecar varios humedales naturales y canalizar los ríos. Al ser estas zonas ya de por sí de pequeña extensión y muy escasas en nuestras latitudes, las acciones antedichas han debido influir muy negativamente.

Recientemente se han observado especies de fauna alóctona en la laguna, como el cangrejo rojo americano y peces (carpas o tencas), que afectan gravemente a la vegetación acuática, siendo causa de drásticas modificaciones en los hábitats naturales.

También ha podido afectar durante muchos años el uso de la laguna para el riego de las fincas circundantes, con la consiguiente disminución del nivel freático que favorece a la población de Scirpus lacustris, más adaptada a las orillas fangosas, en detrimento de la po- blación del nenúfar blanco, que coloniza las aguas más profundas.

Así mismo pueden resultar perjudiciales los vertidos químicos ligados a las actividades agrícolas. Del mismo modo, influyen negativamente las quemas de los matorrales que rodean la la- guna, pues dejan los taludes expuestos a la acción erosiva del agua, lo que propicia la colma- tación del fondo.

Actuaciones realizadas para su conservación

En el año 2010 se han realizado para este proyecto trabajos de campo enfocados a precisar la distribución de Nymphaea alba en su área conocida del sur de Álava, tratar de descubrir nuevas localidades, así como a avanzar en el conocimiento de su biología, estrategias adaptativas al medio en el que vive y amenazas que afectan a su distribución y provocan su situación precaria. Las zonas deprimidas y encharcables del diapiro de Maestu se han visitado los días 5 de abril, 27 de mayo, 16 y 29 de julio (la última fecha en salida conjunta con Joseba Garmendia y Leire Oreja), 25 de agosto, 28 de septiembre (en compañía de Xabier Uribe-Echebarría Bruno) y 26 de octubre.

Estudios

Las visitas realizadas este año 2010 han permitido seguir los diversos estados fenológicos de la planta. A primeros de abril la laguna está completamente llena de agua y no se observa aún rastro alguno de Nymphaea. En la banda externa de fresnos y zarzas se aprecian signos de incendios. Es a finales de mayo cuando se empiezan a ver las primeras flores. El descenso de la aguas en pleno verano (apenas ha llovido en dicha estación durante el presente año) ha dificultado la observación de frutos maduros, que posiblemente estaban enterrados en el fango, de muy difícil andadura. En septiembre se observa que el barro de las orillas semisecas está muy removido por el jabalí. Durante la salida de octubre se verificó que la gran may- oría de las zonas lagunares (casi todas de forma redondeada) del diapiro estaban secas, con densos juncales de Scirpus lacustris cubriendo toda su superficie. Únicamente conservaban su lámina de agua la laguna de Olandina (en sus dos cubetas), y con la mayoría de los nenú- fares con hojas ya marchitas, de tono marrón, la zanja de Olandino-Ubalza, que conservaba su nivel y flotando sobre ella las hojas desplegadas del nenúfar y la charca de Larrasolo, al sur de la ermita de la Virgen del Campo, donde no se ha detectado la presencia de Nymphaea.

Actuaciones in-situ

Se han efectuado dos recolecciones de plantas vivas, retirando fragmentos de rizoma con ho- jas vivas en julio (para su traslado y cuidado en Iturraran) y en septiembre (para su vigilancia en el domicilio del redactor del Plan).

Se ha desestimado recoger semillas para intentar su germinación y posterior cultivo. Las semillas de Nymphaea son recalcitrantes, por lo que no podrían ser conservadas a largo plazo mediante desecación y congelación. Además ha influido la dificultad para avanzar en- tre el profundo barro en el que podrían estar enterradas las cápsulas. La disminución del nivel de agua coincide con el momento de fructificación de la planta, por lo que las semillas podrían experimentar de forma natural un proceso de estratificación en el barro de la la- guna, logrando germinar algunas de ellas para producir nuevas plantas.

Actuaciones ex-situ

Hasta la fecha se han realizado actividades de mantenimiento con las plantas trasladadas a Iturraran (tres ejemplares) y a Vitoria-Gasteiz (tres ejemplares), observándose que se man- tienen en buen estado, lo que avala la posibilidad, muy conocida en jardinería, de multiplicar el nenúfar por métodos vegetativos.

3 – Medidas para su recuperación

Áreas de aplicación

Las áreas de conservación se han delimitado mediante la plasmación de los conocimientos más recientes sobre su distribución actual. Se han descartado otras zonas donde se ha observado en los últimos años la planta, pero en situaciones que parecen indicar su carácter alóctono.

Las áreas de recuperación incluidas en este Plan se han limitado al diapiro de Maestu, abarcando las dos subpoblaciones actualmente conocidas y una tercera zona de laguna natural donde ac- tualmente no se observa la planta, pero sus condiciones parecen propicias para su asentamiento.

No se contemplan de momento actividades fuera de esta área, que es la que ha conservado durante al menos 35 años una población estable de Nymphaea alba.

área de conservación

Se han dibujado dos polígonos que se corresponden con las dos zonas donde actualmente se ha observado la presencia del nenúfar blanco, la laguna de Olandina (constituye la parcela del catastro nº 447, y está rodeada por las parcelas agrícolas de propiedad privada 443, 444, 446, 448) y la zanja de Olandino-Ubalza (se sitúa en la parcela agrícola de propiedad privada 642 A).

área de recuperación

Se han definido tres polígonos como áreas de recuperación. En la laguna de Olandina se ha ensanchado la zona de la lámina de agua para abarcar todo el matorral y bosque circun- dante, así como el pequeño arroyo-acequia que drena hacia la laguna los sobrantes hídricos de las fincas situadas al oeste de la laguna. Esto se ha hecho para minimizar los efectos con- taminantes que pueden tener los productos químicos usados en las labores agrícolas. Se han incluido también la nueva localidad de la zanja de Olandino-Ubalza y la laguna de Larrasolo, teniendo en cuenta sus carácterísticas similares a la laguna de Olandina.

Programa de medidas y actuaciones

Medidas y actuaciones urgentes

En la laguna de Olandina es urgente mantener la subpoblación de la cubeta grande y recu- perar la subpoblación de la cubeta pequeña. Estas actuaciones han de realizarse y vigilarse durante los años de vigencia del Plan. Las dos acciones prioritarias, de erradicación de fauna alóctona y de recuperación de la cubeta pequeña se habrían de realizar durante los dos prim- eros años de vigencia del Plan.

Tras observarse este año la presencia de cangrejo rojo americano y haberse detectado peces capaces de afectar a las plantas acuáticas (carpas o tencas, no confirmado), la medida inme- diata que se propone en el Plan de Recuperación es la erradicación de estas especies introdu- cidas por el ser humano y destructoras de ambientes similares en muchas zonas del mundo. Ha de reintroducirse en la cubeta pequeña el nenúfar blanco, a partir de diásporas de la pro- pia población natural.

Debe evitarse utilizar la laguna como una balsa de riego pues podría dar al traste con las especies más exigentes en humedad, como el propio nenúfar blanco.

Debe protegerse el seto que rodea a la laguna, evitando su tala o quema, pues los taludes desnudos quedan expuestos a la acción erosiva del agua, produciéndose la colmatación del fondo, lo que favorece a otras especies competidoras como Scirpus lacustris.

Los cultivos de la banda próxima afectan a la fresneda que rodea la laguna, y a la propia cu- beta, al arrojar piedras de las fincas y rozar con los aperos de labranza los árboles y arbustos, impidiendo su avance.

Así mismo han de evitarse los vertidos químicos de productos usados en los cultivos agríco- las, especialmente los nitrogenados, muy perjudiciales para la Nymphaea. Las cuatro últi- mas medidas pueden vigilarse mediante los servicios normales de guardería de la Diputación Foral de Álava.

Medidas y actuaciones necesarias

Prospectar en búsqueda de nuevas localidades en la CAPV. Consideramos necesario visitar las zonas en donde en los últimos años se ha tenido referencias poco concretas de la observa- ción de esta planta. Estas actuaciones proponemos que se realicen durante los dos primeros años de vigencia del Plan.

Implantar la especie en la laguna de Larrasolo. Esta labor de introducción de la planta en una zona en la que no existen testimonios de su presencia la estimamos necesaria, para prevenir el supuesto de que en la laguna de Olandina, o en la zanja de Olandino-Ubalza, pudiera extinguirse el nenúfar blanco. Estimamos que habría de realizarse a partir del tercer año de vigencia del Plan. Se considera como actuación necesaria poner a punto el protocolo del método de multipli- cación vegetativa. Aunque la especie se adapta rápidamente a la mutilación que supone una drástica retirada de fragmentos de rizoma, consideramos conveniente afinar en los momen- tos óptimos para realizar dicho proceso y en los cuidados y mantenimiento que garanticen la supervivencia de las nuevas plantas obtenidas, tanto si van a ser usadas para reforzamiento poblacional como si su destino es algún lugar para su exposición pública con fines divulgati- vos. Durante los tres primeros años de vigencia del Plan puede proveerse a las citadas insta- laciones de un número reducido pero suficiente de fragmentos de rizomas.

4 – Parte descriptiva

Descripción

Nymphaea alba es una planta vascular perteneciente a la familia Nymphaeaceae. Es una vistosa planta acuática, que a partir de un grueso rizoma subterráneo, de color negruzco y hundido en el fango, da lugar a grandes hojas flotantes de largo pecíolo y amplia lámina, rojiza por el envés, verde por el haz, con venas laterales netamente anastomosadas, que se separan en la inserción del pecíolo mediante una escotadura más o menos amplia. Las hojas son visibles en la superficie de las aguas desde principios de mayo hasta mediados de noviembre, momento en que marchitan cambiando del verde a un color marrón que anuncia su marchitamiento y descomposición. Las flores son muy grandes, de 6 a 12 cm de diámetro, y están formadas por 4 sépalos verdosos, lanceolados y algo más cortos que los vistosos y muy numerosos pétalos de color blanco. La floración abarca prácticamente todo el verano en nuestra zona. El gran número de estambres en cada flor garantiza una abundante pro- ducción de polen, lo que atrae a numerosos insectos (fundamentalmente Himenópteros) que efectúan la fecundación de la planta. El fruto es una cápsula que al madurar se hunde, teniendo las semillas una dispersión hidrócora, aunque probablemente también es en parte zoócora, vinculada a las aves acuáticas. Crece en aguas remansadas, especialmente en lagu- nas de aguas quietas, formando densas colonias.

Descripción del hábitat

Nymphaea alba es una planta acuática que vive en aguas remansadas y está muy bien adap- tada a los ambientes cubiertos por aguas someras, donde enraíza en sustratos fangosos defi- citarios en oxígeno. Su hábitat está considerado por la Directiva Hábitats como de interés co- munitario europeo, bajo el código 3150, “Vegetación eutrófica flotante de aguas estancadas o de corriente lenta (Lemnion y Magnopotamion)” (Commission Europeenne Dg Environnement, 1999, IKT, 2007).

variaciones en los años en los que la venimos visitando. Una lista representativa es la siguiente. Agrostis stolonifera, Chenopodium gr. chenopodioides-rubrum, Eleocharis palustris, Filagi- nella uliginosa, Lemna minor, Mentha aquatica, Nymphaea alba, Oenanthe fistulosa, Persi- caria amphibia, Potentilla reptans, Scirpus lacustris, Scirpus maritimus, Teucrium scordium. En la zanja donde José Antonio Gainzarain ha descubierto la nueva población, con la Nym- phaea convive Groenlandia densa, y alrededor de la lámina de agua existe una densa for- mación de Typha domingensis.

El pronunciado talud que rodea la laguna de Olandina y la separa de las fincas cultivadas está cubierto por un bosque mixto en el que dominan los fresnos de hoja estrecha (Fraxi- nus angustifolia), algunos de colosales dimensiones, acompañados de ejemplares de Quer- cus pyrenaica y Q. faginea, además de arbustos de orla forestal como majuelos (Crataegus monogyna), endrinos (Prunus spinosa) y zarzas (Rubus ulmifolius). Esta orla de vegetación leñosa sufre esporádicos incendios relacionados con la quema de rastrojeras, y ve limitada su expansión natural por las propias fincas, desde las que se le agrede mediante el vertido de piedras.

Se aporta una lista de las plantas más representativas de la acequia-canal que aporta agua en invierno y primavera a la laguna Olandina, y que es una acequia que drena las tierras de las fincas situadas en el lado situado hacia el Oeste.

Acer campestre, Brachypodium pinnatum, Bromus ramosus, Cirsium pyrenaicum, Cornus sanguinea, Corylus avellana, Crataegus monogyna, Dactylis glomerata, Dipsacus fullonum, Elymus repens, Epilobium hirsutum, Fraxinus angustifolia, Hypericum hirsutum, Prunus spi- nosa, Rosa canina, Rubus caesius, Rubus ulmifolius, Torilis arvensis, Viburnum lantana.

Plan de recuperación

In document PLANES DE RECUPERACIÓN (página 98-104)