Sumario de los principales indicadores.
PROFESOR 7: EN PLENITUD 20 AÑOS DE SERVICIO
1.- Soy primer hijo y único, con cuatro hermanos muertos al nacer o a días de nacidos. Mi padre, Rafael, es obrero de la construcción, electricista independiente. Mi madre, María del Carmen, se dedica al hogar. Mi abuelo paterno, Vicente, era albañil; mi abuela paterna, María, se dedicaba al hogar. Mis abuelos maternos, Fidencio y María, él era peluquero y músico y ella ama de casa.
Nuestro lugar de residencia ha sido México D.F.; durante mi infancia, los domicilios en que vivimos, fueron muchos y siempre en renta. Mi casa era de madera, algunos ladrillos y techo de lámina de cartón (situación que lejos de apenarme, me enorgullece).
Actualmente mi casa es de construcción “normal” y cuenta con 2 plantas. La economía familiar durante mi infancia y adolescencia fue entre precaria y media baja; actualmente con solvencia y estabilidad aceptables.
2.- En la familia nunca hubo alguien dedicado a la docencia. Actualmente sólo mi esposa, ya jubilada, fue maestra de Historia en Secundarias Técnicas. Siempre responsable, comprometida y cumplida.
3.- Mis estudios han sido: Dibujante Publicitario, Actor, y más recientemente Licenciado en Cultura de las Artes. Me he dedicado a la docencia en este ámbito porque, desde que tengo memoria, siempre me sentí atraído por el arte y me sentía a gusto, expresándome ante un público.
4.- Por el momento no he considerado cursar otros estudios de posgrado, aunque en mis planes considero esa posibilidad, siempre que cuente con tiempo y vida.
5.- En honor a la verdad decidí ser profesor en secundaria de manera circunstancial, ya que no estaba en mis planes de vida dedicarme a la docencia. En 1989 ingreso a la Escuela Secundaria Técnica #60, y en consecuencia al Sistema de Escuelas Secundarias Técnicas. A los pocos meses, me llaman para impartir clases en la Escuela de Iniciación Artística #1 (INBA). Más tarde me invitan a integrarme a la plantilla de docentes de la E.S.T #88, meses después trabaje en Casas de Cultura por una corta temporada impartiendo el taller de teatro. Así que, más que una decisión clara y precisa fue una especie de gama tonal gradual, una lenta transición que me llevo a enamorarme de esta actividad.
6.- Sólo tengo recuerdos gratos de mis primeros años como profesor, si hubo malos, ya los olvide. Aunque en aquellos años, especialmente en el turno Vespertino en la
Secundaria Técnica #60, teníamos alumnos lejanos de ser niños o adolescentes, algunos de ellos casi unos hombres, alrededor de 17 y 18. Recuerdo a algunos compañeros,
especialmente mujeres, que no gustaban de darles clase a esos grupos, algunas les temían, precisamente por lo grandes que eran (algunos incluso medio mal encarados jajajaja). Sin embargo, considero que dentro de aquellas primeras generaciones tuve a mis mejores alumnos, precisamente por lo difícil que resultaban y por el reto que para muchos representó conducirlos por el ámbito de la Educación Secundaria. A pesar de ello, logre establecer un vínculo de amistad con la mayoría, lo que me ha permitido mantenerme en contacto con varios de ellos a pesar de los años, incluso existe un grupo reducido pero muy valioso para mí que hasta la fecha, me hablan o invitan a ser parte de un acontecimiento importante en su vida, o incluso para pedirme consejo u opinión antes de que suceda ese algo importante.
7.- Tanto en mis estudios como Dibujante Publicitario como en los de actor siempre desarrollé actividades profesionales, mucho antes de terminar de estudiar. En cuanto a la Licenciatura en Cultura de las Artes la termine a los 50 años de edad, cuando obviamente ya trabajaba como profesor. Otras actividades que he realizado a lo largo de mi vida, además de la la docencia, han sido: Obrero, Comerciante, Vendedor, Dibujante, Publicista,
Actor, Director de Escena y más recientemente Autor de Libros para secundaria en el área de Teatro.
8.- Tanto en los primeros años de docencia, como en los actuales, siempre me ha agradado la aceptación de mis autoridades dentro del plantel e incluso fuera de él, pero dentro del sistema de Escuelas Secundarias Técnicas. El reconocimiento de la comunidad escolar, de los padres (aunque este último ya no es tan significativo, por el alejamiento de los padres hacia la escuela y principalmente hacia sus hijos). A pesar de ello, lo que siempre me ha mantenido con alientos para seguir con esta profesión es la aceptación y reconocimiento de mis alumnos, incluso hoy en día, tengo muchos alumnos hijos de mis primeros alumnos.
9.- Primero tuve muchas dudas sobre si no me había equivocado, ya que al principio hubo un poco de incertidumbre en cuanto “hacia dónde dirigirme”, especialmente porque nunca hubo dentro de la escuela quien me orientara o me explicara, como relacionarme o trabajar con adolescentes. El principio fue un tanto doloroso y aprendí de partir del ensayo y error, hasta que fui descubriendo mi propio camino; mismo que después de haber recibido cuatro reconocimientos anuales como docente, tres de ellos de excelencia académica y otros menos importantes pero igual de valiosos para mí, creo que no equivoque el camino. Además de que siempre, he considerado esta profesión de muy alta responsabilidad. El tiempo y la experiencia me han dado respeto y seguridad en lo que hago.
10.- Me casé en México D.F. en 1978, ella es licenciada en Historia de la UNAM y profesora de la Escuela Secundaria Técnica #60, actualmente jubilada.
11.- Cuando me casé tenía alrededor de 10 años desempeñándome como Dibujante Publicitario. Los estudios tanto de actor, como la Licenciatura en Cultura de las Artes las realicé ya estando casado.
12.- Tengo dos hijas. Nacidas en 1979 y 1980, respectivamente.
13.- Muchos años trabaje de manera independiente (Free-Lance), dentro del ámbito de la publicidad. Sin embargo como docente, excepto dentro de las Casas de Cultura, no he experimentado mucho.
14.- Tanto esta Escuela Secundaria Técnica #60 como en Iniciación Artística del INBA y en la EST #88, mi relación con autoridades y compañeros docentes y no docentes siempre ha sido impecable, amén de agradable y cordial.
15.- En la actualidad tengo 20 años de experiencia frente a grupo. He de mencionar que por circunstancias especiales y por necesidades específicas de mi plantel, tuve que cubrir temporalmente áreas como docente de Historia y como titular en un turno y auxiliar en otro como profesor en el Taller de Electricidad. Cambios, si han ocurrido y muchos a través de mi carrera. Y en consecuencia por supuesto que sí, han ocurrido cambios en mi carácter, en experiencia, y mi forma de tratar de conocer a los alumnos; en la forma de acercarles a los conocimientos, en mi propia participación en el grupo, en forma y fondo, técnicas y métodos y quizá hasta en mi estilo personal de enseñanza.
16.- Ser docente era, y seguirá siendo novedoso, interesante, emocionante y divertido. Pero especialmente sigue siendo todo un reto.
17.- Si, la Licenciatura en Cultura de las Artes. A partir de ahí cada año, en especial en temporada de receso (Julio) cursos, talleres y seminarios relacionados con la docencia, el arte y teatro en el CNA (Centro Nacional de las Artes) y en Centros de Maestros.
18.- El estar en contacto con la gente, especialmente con los jóvenes que
representan el futuro de mí país. Ya que gracias a este medio puedo aprender de ellos y tener la satisfacción de participar en su formación para la construcción de su futuro, es decir de lo que pueda lograr que aprendan.
19.- Creo sinceramente y sin ningún afán de minimizar, que las nuevas generaciones, las cuales en teoría vienen preparados con más información, técnicas, métodos, etc.; sobre todo en pedagogía, entre otras muchas; les falta madurez, valores y en algunos casos responsabilidad. Desgraciadamente para el país, no es totalmente su culpa, sino en gran parte es del sistema mismo. Este problema tampoco es una “enfermedad” exclusiva de la docencia, ya que igual se presenta en muchas otras profesiones en México, mismas que son dañadas desde sus raíces y durante su proceso formativo por un mal-habido deseo de satisfacción sexenal o dicho de otra forma por la ya conocida moda sexenal, donde
lo importante para nuestros grandes y brillantes políticos lo importante es cubrir estadísticas ostentosas de logros o grandes cantidades de egresados de todos niveles: Primaria,
Secundaria, Bachillerato e incluso Universidades (el mal extendido como cáncer). Todo ello, aunque en el fondo, los “graduados” no tengan ni las bases sólidas, ni los valores, ni los conocimientos requeridos para las necesidades del país. Para ellos lo importante no es la calidad, si no la cantidad, aunque después todos paguen las consecuencias.
Yo no puedo hablar mucho ni poco de “mi generación”, puesto que no soy egresado de una Normal, ni mis intenciones originales eran dedicarme a la docencia, como ya lo mencione antes; pero si hay diferencia entre los que nos iniciamos como docentes en mi época, independientemente de dónde son egresados y cuál sea su perfil profesional; esa diferencia estriba principalmente, y que quede claro que la gran parte de las nuevas generaciones no son “culpables” de ello, en una ausencia casi generalizada en cuanto a conocimientos, valores, compromiso, responsabilidad, sentido de pertenencia, nacionalismo y especialmente compromiso con la sociedad y con México mismo. Problema
frecuentemente presente en las nuevas generaciones.
20.- Primero que nada, un profundo deseo de transformar lo malo de nuestro país, a través de las nuevas generaciones. Una gran disposición al trabajo individual, en equipo y colegiado, para ayudar a otros a construir su propio aprendizaje. Y los conocimientos que más tarde serán fundamentales en su desarrollo como ciudadano integral. Un gran respeto hacia el ser humano y especialmente hacia nuestros jóvenes. Conocimiento y dominio de nuestra materia. Conocimiento de estrategias, técnicas y métodos pedagógicos que permitan hacer digerible, efectiva y porqué no divertida la enseñanza.
La vocación en la docencia es fundamental, independientemente de si somos o no normalistas; incluso habemos (sic) muchos que llegamos a la docencia accidentalmente, pero la experiencia en el aula y el trato cotidiano con nuestros alumnos nos hicieron descubrir que nacimos para ello.
21.- Totalmente identificado. Pienso que ya he abundado en ese tema, sin embargo, creo que principalmente porque me mantengo vigente y me siento vivo tanto en el
22.- Desgraciadamente en la actualidad no todos y mi preocupación no se sustenta en el deseo pueril e insignificante de sentirme reconocido, si no que se sustenta en el total desinterés que la mayoría de los padres actualmente tiene hacia sus hijos, nunca tienen tiempo para asistir a una cita escolar, una junta, a verificar periódicamente el avance o problemática de sus hijos en la escuela; ya que desgraciadamente la mayoría siempre tiene siempre tiene cosas “más importantes” que hacer; como si el hecho de ser un padre o madre responsable fuese lo último que nos debe ocupar en la vida. Esto sin duda es una de las causas principales que están afectando la educación y el proceso educativo en México.
23.- Alguien alguna vez me dijo lo siguiente: “La vida del artista termina donde inicia la vida del maestro”, que gran verdad. Sin embargo no me siento arrepentido de haber dejado el escenario por el aula. A pesar de ello siempre que tengo una oportunidad regreso al teatro, a través de la dirección, la asesoría o la actuación en el plano profesional.
24.- Creo que ya habíamos hablado sobre el tema, pero podemos retomar las siguientes características: vocación, conocimientos, dominio de la materia, capacidad de escuchar, destrezas y habilidades (no sólo las relacionadas con la materia, sino con la comunicación y el acercamiento con el ser humano), aptitudes y siempre una actitud positiva. Especialmente una gran disposición y habilidad para observar, conocer y ayudar a otros (entiéndase, los alumnos). También es sumamente importante el saber escuchar y aprender de los alumnos.
25.- Si, por supuesto que ha variado. Poco a poco he ido entendiendo mejor las necesidades de mis alumnos, acercándome más a ellos, entendiendo mejor su situación general y particular, comprendiendo y aprovechando en su beneficio sus destrezas, habilidades, capacidades, pero especialmente sus fortalezas y sus debilidades.
26.- A lo largo de mis años como docente, también he tenido oportunidad de convivir y aprender de otros profesores, de mis jefes de enseñanza, de mis directivos e incluso he sido invitado a conformar el equipo técnico de asesores sobre el nuevo plan de estudios y los programas que de él emanan; además de impartir los talleres
correspondientes a mis compañeros profesores del área de teatro dentro del Sistema de Escuelas Secundarias Técnicas. Todo ello me ha permitido tener diferentes visiones y
perspectivas sobre la educación. Sería verdaderamente un desperdicio no haber
aprovechado todas esas experiencias, para cambiar y sentirme cada vez más vinculado, si no es que arraigado a esta maravillosa profesión que es la de docente.
27.- Por lo mismo que ya mencione anteriormente, cada vez me siento con mayor responsabilidad y con más deseos de lograr participar activa y profundamente en la formación de los alumnos. Especialmente hoy en día que siento que nuestros adolescentes están cada vez más solos y expuestos a las malas “variables” que tarde o temprano influirán en su vida.
28.- Parte de mis aspiraciones era trascender no sólo en el aula, ni en mi escuela, sino ir más allá y compartir mis conocimientos y experiencias con un número mayor de personas, deseaba ser cada vez más útil. Cuando finalmente me proponen escribir y publicar libros para educación secundaria de los tres grados en el área de teatro y en con base en los nuevos programas de estudio. Para mí fue como lograr parte de esas
aspiraciones de compartir.
Quedan muchas cosas y aspiraciones por realizar “en el tintero” y espero lograrlas antes de que la edad me alcance.
29.- Cada día resulta una nueva experiencia y una nueva posibilidad no sólo de enseñar algo, sino también de aprender algo.
Si, difiere especialmente por la forma en que ahora veo el trabajo y la relación con mis alumnos, con mayor responsabilidad y seguridad y no por ello con menos entusiasmo que al iniciar hace ya 20 años.
30.- Creo que el punto ya se ha tocado en las primeras preguntas. Para mí la mayor satisfacción ha sido sentirme útil, el sentir que verdaderamente influí positivamente en el cambio, transformación y creación de nuevos individuos, especialmente en lo que su
educación y en lo que a “mi granito arena” corresponde. La satisfacción de sentirme incluso arropado y hasta “protegido” por mis alumnos, los de antes y los de ahora.
31.- Podría decir que en el momento en que mi grupo de teatro independiente
comenzaba a crecer y a cobrar importancia amén de reconocimiento dentro del medio teatral. Pero si eso hubiera sucedido, quizás nunca hubiese tenido esta gran oportunidad de crecer como ser humano siendo profesor ante grupo.
32.- Si, quizá la nave de las circunstancias me llevo hacia otros mares, pero muy a pesar de ello, me siento satisfecho y pleno con lo que he realizado como docente.
33.- Sigo siendo el mismo soñador, pero ahora con los años, la diferencia estriba en que muchos de mis sueños son una realidad.
34.- Un total y rotundo acierto.
35.- Me veo dentro de algunos años retirándome de la docencia, no se si aún como profesor o en otra área importante de la misma, y retomando con tiempo y entusiasmo el campo profesional del teatro. Alguna vez un actor reconocido, al que entrevisté en el escenario cuando era estudiante de teatro, me dijo “Nunca te preocupes por la edad, ya que siempre habrá papeles de jóvenes y siempre habrá papeles de viejos en el teatro, que podremos realizar”.
PREGUNTAS EXTRAS
1.- Como estudiante siempre fui un entusiasta desbordado, lo cual algunas veces me trajo problemas con mis maestros, cuando no entendían que era entusiasmo y no
indisciplina. Por ello, ahora primero observo y valoro a mis alumnos, ya que muchos de ellos son el reflejo de lo que algún día fui. De mis maestros tengo recuerdos gratos, ya que de todos ellos aprendí, tanto de los buenos como de los malos si es que es posible
considerar malo a un maestro.
2.- Por supuesto que sí, ya lo mencione al principio. No sólo sentí temor, hubo ocasiones en que sentí una especie de pánico escénico terrible, especialmente porque nunca conté con un “alma caritativa” que me orientara o me explicara detenidamente la tremenda responsabilidad que pesaba sobre mis hombros al convertirme en profesor y como guiar a
mis alumnos. Este temor finalmente se desvaneció cuando al fin esa”alma caritativa”
apareció en mi vida de docente. El primer jefe de enseñanza que conocí y al que siempre recordaré con admiración, respeto y cariño. Me pongo de pie al mencionar al profesor Ramón Cosío (QEPD), afortunadamente ese mismo apoyo, guía y cariño lo seguí recibiendo de todos los demás jefes de enseñanza que he tenido.
3.- Si, alguna vez, cuando empecé a observar el abandono en que muchos padres tienen a sus hijos. El abandono emocional, afectivo, económico, de valores, de moral, educativo y físico. Pero es esa misma situación la que me ha servido de estímulo para no dejar la docencia mientras tenga fuerzas y sea útil a mi comunidad, a mí país y a mí mismo, he dicho.
PROFESORA 8: EN PLENITUD. 20 AÑOS DE SERVICIO
1.- Fui la quinta hija de un matrimonio entre una enfermera militar y un Ingeniero Mecánico; ambos se dedicaron un tiempo al comercio. Mi hermano mayor falleció en la adolescencia, el siguiente estudió para ingeniero Mecánico, el siguiente fue Doctor, mi hermana es Maestra a nivel preescolar y yo trabajo como profesora de Ciencias en Secundarias Técnicas.
2.- Además de mi hermana, mi cuñado y una cuñada pertenecen al magisterio. 3.- Estudié para Ingeniería Pesquera en Acuacultura porque me encanta la vida acuática.
4.- No tengo estudios de posgrado.
5.- Primero fue una necesidad, de hecho inicié en el terreno administrativo, pero mi capacidad y gusto por la docencia me impulsaron.
6.- Mi primer año como profesora fue difícil, me aventaron al ruedo. Ni siquiera tenía programa y debí trabajar con alumnos grandes, de una comunidad problemática en el curso de Ciencias Naturales 3.
7.- Inicié como secretaria en una secundaria, en Control Escolar; pronto fui Jefa de Mesa y, de repente, a cubrir a una maestra en su gravidez.
8.- Considero que el primer año tuve poco contacto con los alumnos y con sus padres, que los tenían muy abandonados.
9.- Ese año fue un reto, un conflicto que vencí con agrado.
10.- Me casé con un compañero prefecto cuando yo ya tenía seis años de maestra. 11.- Mi matrimonio no tuvo que ver con la graduación.
12.- No podemos tener hijos, eso nos ha costado trabajo intentar superarlo. 13.- Un año trabajé en la investigación, en el CINVESTAV, en ecología marina, pero se presentaban muchas fallas administrativas relacionadas con el pago y tuve mayores necesidades porque falleció ese año mi papá.
14.- Sentí que me adapté con facilidad, de hecho el Director prácticamente me empujó a ser maestra.
15.- Tengo ya 20 años de experiencia. Creo que los principales cambios se relacionan con que cada vez me facilito más la forma de evaluar y dejo menos tareas.
16.- A los cinco años de experiencia eran muchas las dudas respecto a la planeación didáctica.
17.- Cada año recibo por lo menos un curso de capacitación, de la DGEST o la SEP y los que más me han atraído son de Educación Sexual y de Materiales Didácticos.
18.- Lo que más me gusta actualmente es el trato con los alumnos. 19.- Yo los veo más entusiastas, idealistas.
20.- El profesor debe tener precisamente vocación, gusto por lo que hace. 21.-Me identifico con la profesión porque le encontré el gusto.
22.- Algunos padres son muy expresivos en ese sentido y hasta en juntas muestran agradecimiento.
23.- Ya no pienso en que estudié otra cosa.