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Plin.Ato.2.139;

In document Diccionario de la Religión Romana (página 196-200)

CARACTERÍSTICAS DEL DICCIONARIO

Fasti 3.285-348; Plin.Ato.2.139;

PluJV«m.l5; Sen.iVar.2.32; Seru^len. 1.42.

Redículo (Rediculus). Dios

protector del regreso [-♦Redi- culo Tutano].

F u e n t e s : F e s t.2 8 3 L.; Plin.Naf.10.

122.

Redículo T\itano (Rediculus

Tutanus). Dios a cuya acción

protectora atribuyeron los ro­ manos el hecho de que Aníbal, cuando llegó cerca de Roma, se retirara sin asaltar la ciudad. Para señalar el lugar en que el general cartaginés dio la vuelta, y en acción de gracias al dios erigieron un templo extramuros, cerca de la Puerta Capena.

F u e n t e s : F e s t.3 4 5 s .L .; 3 8 4 s. L.

Redux («La que hace volver»).

Epíteto de —►Fortuna.

Regia. Edificio religioso, situa­

do en la Sacra Via, en el Foro, al lado del templo de Vesta. Originariamente era allí donde el rey celebraba las ceremonias del culto; con el tiempo pasó a ser el lugar donde se reunían a deliberar los Pontífices y don­ de se guardaba el archivo de éstos.

Regifugio

Estaba dividida en tres estan­ cias consecutivas: una contenía un hogar y era mayor que las otras dos, identificadas con los

sacraria o capillas de Marte y

de Ops. Es aquí donde la Fla- mínica Dial sacrificaba, todas las núndinas, un camero a Jú­ piter; la Reina de lo sagrado, todas las calendas, una cerda o una cordera a Juno; y el Rey de lo sagrado, el 9 de enero, cele­ braba el Agonio en honor de Jano. Asimismo era en este al­ tar donde se quemaban los fe­ tos de las vacas preñadas sacri­ ficadas en las —► Fordicides y la cola recién cortada del caballo inmolado en la ceremonia del —►Caballo de Octubre. Igual­ mente, era en sus muros donde se colgaba la cabeza de dicho caballo, en el caso de que los vecinos de la Sacra Via vencie­ ran en la disputa a los de la Su- bura.

El sacrarium de Marte era de­ pósito de los objetos sagrados relativos a la guerra: los escu­ dos y las -►Lanzas de Marte. En vísperas de partir a una campaña, el general entraba en este sagrario y hacía mover di­ chos objetos, al tiempo que de­ cía: «¡Marte, vigila!».

La capilla de Ops era el esce­ nario donde tenían lugar las ce­ remonias secretas en honor a la diosa [—►Preferículo]. Tenía un carácter tan sagrado que su ac­ ceso estaba exclusivamente re­ servado a las Vestales y al Pon­ tífice Máximo.

Fu e n t e s: Fest.345 L.; Macr.Soí.l. 16.30; Ou.Fasti 1.318; Plu.flom.29.2; Seru./4e7i.8.3; Sol.1.21; Varro Lat.6.

12; 2 1.

Bib l io g r a f ía: F. Br o w n, «The Re­ gia», MAAR 12(1935)67-88; «New soundings in the Regia; the evidence of the early Republic», Les origines de la République romaine, Entretiens sur l’Antiquité classique de la fonda- tion Hardt, 13, Vandoeuvres-Ginebra

1967, pp.47-64.

Regifugio (Regifugium, «Hui­

da del rey»). Fiesta con la que se conmemoraba la caída de Tarquinio el Soberbio y la de­ saparición de la monarquía. Se celebraba el 24 de febrero. En ella, el —Rey de lo sagrado, después de realizar un sacrifi­ cio en el Com ido, emprendía una veloz huida ritual.

Fu e n t e s: CIL 1.304; Ou.Fasri 2.125ss.; 685ss.

Bib l io g r a f ía: V. Ba s a n o f f, Regifu­ gium, la fuite du roi: histoire et mythe, París 1943; J.G. Fr a z e r, La rama dorada, México 1979, p.195; A. Ma g d e l a in, «Cinq jours épago-

Regina

ménes á Rome», REL 40(1962)220- 227.

Regina («Reina»). Epíteto de —►Fortuna y de —►Juno.

Religiones mistéricas o de salvación. Frente a la religión

oficial del Estado surgieron una serie de cultos de carácter priva­ do y de procedencia oriental. Se suele distinguir entre las que se basan en la resurrección del mundo vegetal y se sitúan, por tanto, en un plano biológi­ co, y las que se fundan en los ciclos de renovación de los as­ tros, que se sitúan en un plano cósmico. Ambos grupos, sin embargo, presentan frecuentes interferencias, ya que respon­ den a una afectividad común. Los misterios no eran descono­ cidos en el mundo clásico: los de Eleusis, el orfismo, los pita­ góricos, el dionisismo, etc. Pe­ ro no se trata, propiamente, de cultos mistéricos.

Los principales cultos mistéri­ cos son el de Cibeles y Atis (frigios); Mitra (persa); Isis y Serapis (egipcios); Adonis y Atárgatis (sirios).

Presentan una serie de caracte­ rísticas comunes:

1) Los fieles han de pasar por una iniciación, cuyas ceremo­ nias, por ser secretas, son poco conocidas;

2) búsqueda de la salvación in­ dividual, no de la colectividad; 3) no eran excluyentes (se po­ día pertenecer a varios de estos cultos a la vez);

4) teman carácter universalista: admitían a gente de todas las clases sociales;

5) en todos ellos, excepto en el de Mitra, hay un dios que mue­ re y, posteriormente, resucita; 6) rico ritual con el que se quiere representar la vida, los sufrimientos, la muerte y la re­ surrección del dios;

7) matrimonio sagrado, en el que los iniciados se unían mís­ ticamente con la divinidad; 8) banquetes sagrados en los que, al parecer, comían al dios; 9) celebración nocturna (paimy-

chis), con procesiones de antor­

chas y en lugares subterráneos.

Bib l io g r a f ía: A . Ál v a r e z d e Mi­

r a n d a, Las Religiones mistéricas, Madrid 1960; F. Cu m o n t, Les Reli- gions orientales dans l ’Empire ro- main, París 1929.

R eparátor («Preparador de la tierra»). Dios agrícola, protec­ tor de los cereales.

Rey de lo sagrado

Fu e n t e s: Fab.Pict. apud Seru.Ge.l. 2 1.

Rey del Bosque (Rex nemo-

rensis). Sacerdote del templo

que —Diana tenía en el lucus de Nemi (o de Aricia, como es denominado a veces). Solía ser un malhechor o un esclavo fu­ gitivo. Para llegar a dicho car­ go tenía que haberse enfrenta­ do en combate singular a su predecesor y matarlo. Hay tes­ timonios de que esta costumbre subsistió, al menos, hasta la época de los Antoninos.

Fu e n t e s: Ou. Fasti 3.271; Seru./tfvi.ó. 136; Suet.Ca/.35.

Bib l io g r a f ía: A.B. Co o k, «The Gol- den Bough and the rex Nemorensis», CR 16(1902)365-381; J.G. Fr a z e r,

La rama dorada, México 1979, pas- sim\ C .B . Pa s c a l, «Rex Nemoren­ sis», Numen 23(1976)23-39; S. Rei- n a c h, Cuites, Mythes et Religions, París 1905-1913, 3,pp.61ss.

Rey de lo sagrado (Rex sacro-

rum). Sacerdote que, al instau­

rarse la República, pasó a de­ sempeñar las funciones religio­ sas que, durante el periodo mo­ nárquico, había ejercido el rey. Era el cargo sacerdotal que go­ zaba de mayor prestigio, aun­ que no era el primero en la je­ rarquía sacerdotal (le precedía

el Pontífice Máximo) y era po­ co apetecible, pues le estaba vedado el desempeño de ma­ gistraturas públicas. Su puesto, así como el de su esposa, la re­

gina sacrorum, era de carácter

vitalicio. Sólo podían acceder a él los patricios. Según el testi­ monio de Tertuliano, no podía casarse más que una sola vez. Era, ante todo, el sacerdote de —Jano, al que hacía ofrendas todos los primeros días de cada mes. Presidía los comitia cala­

ta, asamblea en la que, en las

nonas de cada mes, anunciaba los días de fiesta. Intervenía, principalmente, en la celebra­ ción de las —Agonales, las —Consuales y el —Regifugio. Había un día, sobre todo en tiempos de guerra, en que tenía que permanecer despierto, con el fin de que no llegara, por magia simpática, a infundir sueño a los soldados que ha­ bían salido al campo de batalla. Para evitar esto, las Vestales acudían a su casa y le dirigían esta fórmula ritual: «¿Vigilas, rey? Vigila».

Los años finales de la Repúbli­ ca marcan la decadencia de es­ te cargo sacerdotal.

Robigales

Fu e n t e s: D.C.44.27; 44.12; D.H.4. 74.4; 5.1.4; Gell.10.15.21; Liu.2.2.1-2; SeniJ4í,n.8.363; 10.228s.; Teit.t/xl.7; Varro Lat. 6.12; Verg Aen.l0.228s.

Robigales (Robigalia). Fiestas

que en honor de — Robigo se celebraban el 25 de abril para pedir la protección contra la ro- yuela de los cereales.

Una procesión recoma la Vía Claudia hasta llegar al bosque sagrado del dios, donde el Fla­ men de Quirino, que presidía la procesión, pronunciaba una ple­ garia, pidiendo a Robigo que el añublo que amenazaba los ce­ reales pasase a las armas, llenán­ dolas de herrumbre, y así reina­ ría la paz. A continuación que­ maba incienso en el altar y co­ mo sacrificio ofrecía las entrañas de una oveja y un perro. Con la llegada del Cristianismo, esta fiesta fue sustituida por las leta­ nías mayores de San Marcos, que tienen lugar el mismo día, y en las que también se celebra una procesión y se pide la bendi­ ción divina sobre los campos.

F u e n t e s : CIL 1.316s.; O u.Fasti 4.

907-942; Ten.Spect.5.8; Varro apud Plin.Naf.18.248.

Bib l io g r a f ía: M .A . Ma r c o s Ca s­

q u e r o, «El perro y la Religión Ro­ mana», Durius 5(1977)25-53.

Robigo (Robigo y Robigus).

Divinidad agraria que produce la royuela y el tizón de los ce­ reales y la herrumbre de los metales. Hay ciertas discrepan­ cias sobre su sexo, pero lo que sí parece cierto es que se trata de una sola divinidad, no de una pareja de dioses. Tenía un

lucus a cinco millas de Roma y

en su honor se celebraban las —Robigales, el 25 de abril, y el — Augurio del perro.

Fu e n t e s: CIL 1.316; Fest.45 L.; 267 L.; 385 L.; Gell.5.12.14; Seru.Ge.1.151; Varro Lat.6.16; Rust. 1.1.6.

Roma. Diosa que personifica

dicha ciudad. Desde su funda­ ción recibió culto bajo un nom­ bre secreto, en tanto que su nu­

men era representado en —Ops

o en — Angerona. Posteriormen­ te, pasarían a rendirle culto las ciudades conquistadas: fue Es­ mima la primera que le levantó un templo en 195 a.C., propa­ gándose el ejemplo amplia­ mente por Asia Menor. Tras la apoteosis de Augusto (14 d.C.), su culto se hizo oficial en todas las provincias del Imperio, aso­ ciada a la persona del empera­ dor. No tuvo un templo en su ciudad hasta el siglo II d.C., en

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