CAPÍTULO 4. PERSPECTIVA METODOLÓGICA
4.1 Población de estudio
Las instituciones de estudio, dos bachilleratos ubicados en la localidad de José Cardel, cuentan con la característica común de que en ambas existe un profesor que imparte clases de la materia de capacitación al trabajo de servicios paramédicos, en donde la diferencia estriba en que en la primera ha logrado agrupar a los jóvenes a través de brigadas, mientras que en la escuela particular se ha obstaculizado dicho ejercicio, debido a cuestiones administrativas de la institución.
La primera institución es de carácter particular, llamada Álvaro Gálvez y Fuentes con clave escolar 30PBH0435Y, en donde se reciben alumnos sin presentar examen de admisión. Su matrícula total, para el ciclo escolar 2015-2016 fue de 75 estudiantes, de los cuales 20 de ellos se encontraban en el segundo año y 26 en el tercero, ello corresponde a los 46 jóvenes que cursan la materia en mención. El único de los requisitos de ingreso es que los alumnos realicen una prueba diagnóstica para saber con qué competencias llegan a la institución. En cuanto a su ubicación geográfica la escuela se encuentra en la parte alta de José Cardel, por lo que ante el último fenómeno hidrometeorológico que recuerdan los jóvenes y actores clave, el cual fue Karl, no hubo daños en la institución.
La escuela pública se llama Agustín Yáñez con clave 30EBH0093M, ésta se ubica en una de las colonias cercanas a los márgenes del Rio La Antigua, lo que generó que en el 2010 sufriera afectaciones por el paso de Karl. Como requisito de ingreso los alumnos presentan un examen de admisión, a partir del cual pueden obtener un lugar en la institución, de un total de 150 lugares. Cabe señalar que esta escuela cuenta con tres turnos: matutino, vespertino y sabatino.
En el ciclo escolar 2015-2016, según el anuario estadístico de la SEV, la matrícula estudiantil de la escuela Agustín Yáñez, poseía una plantilla de 425 alumnos, de los cuales 140 se encontraban en el segundo año y 137 en el tercero, y de ese
total, aproximadamente, 50 jóvenes por cada una año, pertenecían a la asignatura de servicios paramédicos.
La capacitación al trabajo de servicios paramédicos, en la escuela pública, es la materia en la cual los jóvenes realizaron intervención en José Cardel ante la presencia de Karl, bajo la cual, como se ha mencionado, efectuaron acciones de búsqueda y rescate, asistencia médica, además de la repartición de víveres y ropa. El docente encargado de impartir dicha asignatura, a quien se denomina para efectos prácticos de la investigación profesor enlace, tiene 15 años de antigüedad en la institución, quien en el año 2008 empieza a impartir la materia (aunque la asignatura ya se encontraba en funcionamiento solo que sin las actividades que actualmente se realizan con los jóvenes). Dicho profesor puede ser una persona significativa en situaciones de riesgo para los jóvenes, pues ha buscado que sus alumnos se formen en capacidades de asistencia social hacia sus comunidades en momentos problemáticos, como por ejemplo las inundaciones del año 2010.
La materia de servicios paramédicos cuenta con 50 alumnos en promedio, por semestre, y se brinda a los jóvenes que entran al tercero para culminar en el sexto semestre. Las horas de trabajo semanal, en aula son 7, aunque los jóvenes desarrollan actividades fuera de la institución. El profesor encargado comentó que las actividades que se realizan en la asignatura son a través del trabajo colegiado y sistemático, con la finalidad de generar una alfabetización científica y de valores en los jóvenes, teniendo como sustento los cuatro pilares de Delors (1994): aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser. Es por ello que el objetivo principal de la capacitación es preparar a los jóvenes para su integración a la sociedad, hacerlos participativos su comunidad con sensibilidad hacia las personas y conciencia científica.
La capacitación tiene como base cuatro áreas de trabajo: la primera es la conceptual, la cual se lleva a cabo en el aula y en donde se imparten temas de socorrismo básico, química clínica y paramédicos. La segunda es la procedimental, ésta se realiza en laboratorio, en donde se ponen en práctica los
conocimientos adquiridos en aula. En el área actitudinal, a decir del profesor, los jóvenes se reúnen en brigadas, siendo éstas: comunicación, búsqueda y rescate, evacuación contra incendios y primeros auxilios. Es importante señalar que dichas brigadas nacen a partir de la contingencia de 2010, se encuentran conformadas por jóvenes seleccionados al azar y se integran tanto en el segundo año (tercer y cuarto semestre) como en el tercero (quinto y sexto semestre), a partir de cuatro equipos de trabajo: los alfa, beta, gamma y delta. Ello conlleva a que existan brigadas espejo entre los miembros del segundo y tercer año, por lo que los jóvenes tienen que compartir espacios y labores en ciertos momentos escolares.
Una más de las áreas es la valoral, en ésta se ponen en práctica proyectos de asistencia comunitaria, algunos ejemplos son los siguientes: Pray amiguito, en el cual se consiguen apoyos para atender a niños con cáncer; Escuelita Verde, un espacio destinado a niños con discapacidad, en ella se atiende saneamiento básico y capacitación, además se cuenta con el apoyo de risa terapeutas de la Universidad Veracruzana. Hospitalito, en el cual se hace la simulación de consulta externa a niños de preescolar y primaria, y Pray Gaper en donde se atiende a personas de la tercera edad. El último espacio es el áulico- intrahospitalario, éste fue gestionado por el profesor enlace y el director, en donde los jóvenes acuden a los módulos de medicina familiar y preventiva, laboratorio y nutrición del hospital de la comunidad.
Dentro de los obstáculos que el profesor detecta que se les han presentado para la puesta en marcha de esta asignatura, se encuentran: la falta de materiales de laboratorio para realizar prácticas y recurso económico para llevar a cabo ciertos proyectos escolares. Asimismo, la parálisis paradigmática, a decir del profesor, ha sido uno de los inconvenientes que se han presentado, es decir, la indiferencia por parte del profesorado de la institución hacia el trabajo colegiado y por proyectos que se realizan en la capacitación de servicios paramédicos, aunque se cuenta con el apoyo y el permiso del director de la institución para realizar actividades académicas de cualquier tipo.
Es importante destacar que entre una y otra escuela la diferencia principal ha sido la inmersión de los jóvenes en la comunidad, a través de proyectos originados en la capacitación al trabajo de servicios paramédicos. En el caso específico del 2010, los jóvenes de la escuela pública, pusieron en práctica los conocimientos obtenidos en la asignatura, siendo esto un apoyo para las personas afectadas. Respecto a la escuela particular, si bien no apoyó a su comunidad a partir de tal asignatura, los jóvenes dicen haber colaborado con acciones encaminadas a la repartición de alimentos y ropa, lo que significa que no se quedaron inmóviles ante el desastre. De ahí la importancia de indagar en ambos grupos de jóvenes sobre lo que han aprendido en torno al fenómeno y qué es lo necesitan aprender para crear o fortalecer su resiliencia individual y/o comunitaria.