Capítulo III: Evaluación Externa
3.5 El Camarón de Río y sus Competidores
3.5.1 Poder de negociación de los proveedores
La producción de camarones en la actualidad depende básicamente de la extracción artesanal. La demanda actual es superior a la capacidad natural del camarón para
reproducirse; por lo tanto, actualmente existe dependencia de la siembra de poslarvas provenientes principalmente de las cuencas de Arequipa para la posterior extracción directa del río. Aún no es posible encontrar un proveedor de poslarvas producidas en cautiverio y los resultados de supervivencia larval, obtenidos durante el primer experimento realizado el 2011 por la Universidad José Faustino Sánchez Carrión en colaboración con la Universidad de Coquimbo de Chile, muestran valores de supervivencia de alrededor del 15%, bastante por debajo del resultado del Penaeusvannamei (65%) reportado por Nicovita. No obstante, en
una entrevista realizada a la Ing. Ana Cecilia Muñoz de Celepsa, se reportó el ofrecimiento de investigadores chilenos de implementar un laboratorio de poslarvas en Perú. Sin embargo, si bien se sabe que en Chile se han obtenido mejores resultados, estos aún no son comparables al del Penaeusvannamei.
En el modelo de producción en cautiverio, debido a que el camarón de río presenta distintos requerimientos y condiciones durante su desarrollo, se dificulta y se requiere de una especialización del cultivo en cada etapa de su ciclo de desarrollo. Durante su etapa larval, requiere principalmente de micro algas y de Artemia sp., aunque los valores máximos de supervivencia se ha logrado con dietas mixtas que incluyen suplementos de plancton marino filtrado y alimento formulado (Meruane et al., 2006).
Tanto los juveniles como los adultos son de régimen omnívoro; los alimentos principalmente consisten en trozos de carne, vísceras de peces, pequeños moluscos y crustáceos, insectos acuáticos y larvas de insectos, semillas, granos, y pulpa de frutas. Además, en cautiverio aceptan alimentos balanceados para langostinos, aves y peces. Se han realizado estudios de maduración sexual en la hembras, de los que se ha concluido que la hembras alimentadas con poliqueto y pota maduraban en menor tiempo y presentaban una mayor cantidad de huevos que aquellas alimentadas con alimento balanceado y almejas (Bazán, Gámez & Reyes, 2009).
La principal modificación en sistemas de cultivo intensivo bajo suelo arcilloso es la preparación de los estanques, para los cuales se recomienda 1000 kg/ha de carbonato cálcico. En algunos centros experimentales, se han construido pozas de cemento, en cuyo lecho se han acondicionado refugios, los mismos que son constituidos de elementos naturales (ramas, rocas, troncos) para simular el medio natural y evitar el canibalismo.
Según Produce (2009), la cadena productiva de la acuicultura peruana involucra cuatro componentes esenciales: (a) laboratorio, (b) campo, (c) industria y mercado. En el primer
eslabón, se desarrollan tres: la investigación (con fines de perfeccionamiento de técnicas existentes, desarrollo de biotecnologías, experimentación y perfeccionamiento de las técnicas de cultivo existentes), la selección y acondicionamiento del medio a desarrollar y la
producción de semillas. A continuación, sigue la etapa de campo, en la que se realiza el cultivo propiamente dicho mediante tres actividades: la siembra, la crianza y la cosecha, incluidos, además, los aspectos de poblamiento y repoblamiento. El tercer eslabón de la cadena es la industria, que puede tener características de un procesamiento primario,
orientado básicamente a la obtención de productos frescos (desvalvado, eviscerado, limpieza, fileteado, descabezado y trozado), o un procesamiento secundario, con fines de preservación fundamentalmente o valor agregado (enfriado, congelado, envasado y curado). Finalmente, el eslabón final lo constituye el mercado, el cual abarca el consumo local y las exportaciones.
Actualmente, no existen laboratorios que produzcan poslarvas de camarón de río y, debido a la sobreexplotación de la especie, se realiza el repoblamiento, que consiste en
recolectar poslarvas de boca de río de algunas cuencas principalmente de la región Arequipa y se procede a sembrarlas en otras cuencas. Este procedimiento es un repoblamiento
extracuenca, pero también se realiza un repoblamiento intracuenca, razón por la cual no se puede hablar actualmente de proveedores de poslarvas. Respecto a los proveedores de alimentos y productos químicos, se está empleando insumos destinados a otras especies (langostinos, camarón de Malasia) en algunos proyectos de cultivo de camarón de río a través de la acuicultura, pues, debido a la baja demanda de esta, no existe incentivo para el
desarrollo de un alimento especializado. Por ello, los resultados obtenidos con alimentación de subespecies ha tenido mejores resultados que aquellos nutridos con el alimento balanceado, sobre todo desde la eclosión hasta antes del engorde y, posteriormente, en la etapa de
fertilidad de las hembras. Son básicamente dos las empresas que a nivel nacional proveen de alimentos a la producción acuícola de diversas especies en el Perú, pero, en la acuicultura de
subsistencia, se observa que la elaboración de las dietas en la propia granja acuícola tiene resultados muy pobres y que usualmente el coste de su obtención se desconoce (Produce, 2009). No existen riesgos de integración hacia adelante en este aspecto.
La fuerza de trabajo calificada es también un insumo importante para la acuicultura. En el Perú los profesionales que demanda la acuicultura se forman en diversos centros de estudios superiores. Unas tres universidades forman acuicultores y otras diez forman
ingenieros pesqueros y biólogos, capacitados para trabajar en la acuicultura. Además, existen dos centros de enseñanza media especializada que forman técnicos en acuicultura. Sin
embargo, existe un limitado número de especialistas de nivel superior en temas como genética, nutrición y manejo de enfermedades, así como de escuelas técnicas para la formación de acuicultores con conocimientos prácticos (Produce, 2009).
Por último, existe capacidad instalada en el país para acceder a servicios de
procesamiento y empaque, así como acceso a personal subcontratado. En conclusión, el nivel de poder actual de negociación de los proveedores es bajo a excepción del requerimiento de técnico y profesionales especializados que podría constituirse en la primera barrera para el desarrollo del sector.