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Por qué el Social Security de EE.UU era insolvente en

Una ilustración dramática de insolvencia de un plan está dada por el programa Old Age, Survivor and Disability Insurance (OASDI) de los Estados Unidos, llamado habitualmente "Social Security". Se trata de un plan tradicional que intenta realizar simultáneamente los objetivos de ayuda a los ancianos pobres y de alivio de la imprevisión, que tiene cobertura universal y obligatoria en los EE.UU.

La tasa de cotización a este plan es de 12,4% del salario y la ley promete en promedio una tasa de reemplazo cercana al 40%. Esta tasa de cotización fue fijada por ley en 1983 en base a una propuesta de la Comisión Greenspan, y ella ha

excedido a lo necesario para cubrir los gastos inmediatos. La diferencia se acumula en un fondo de capitalización colectiva llamado Trust Fund, cuyo objeto es hacer frente a las necesidades de fondos que causará la jubilación de la generación del baby boom a partir del año 2010. Cuando se fijó esta tasa de cotización en 1983, se esperaba que ella aseguraría el pago de todos los compromisos del plan hasta el año 2063. Si bien en ese año se produciría la quiebra del plan (incumplimiento de compromisos), se estimó en 1983 que habría un tiempo adecuado para buscar otro ajuste más adelante, antes del 2063.

De acuerdo a un conjunto de proyecciones realizadas a fines de los años 90, entre las que destaca la proyección oficial de 1997, la realidad será mucho más dura. Ahora se pronostica la quiebra para el año 2029, es decir 34 años antes de lo esperado. En el año 2029, el ingreso de cotizaciones será apenas 66% a 75% del flujo de gastos de pensión, y el Trust Fund se habrá agotado. Para equilibrar el flujo de caja en ausencia de ingresos por intereses, la tasa de cotización tendrá que subir en el año 2030 desde 12,4 a 16,8% en la alternativa media y a 20,1% en la alternativa pesimista. Como esto ocurrirá sin que aumenten los beneficios, la tasa interna de retorno  para los afiliados jóvenes se reducirá dramáticamente, a niveles negativos.

Así, con las actuales tasas de cotización y beneficio el Social Security de los Estados Unidos está insolvente en 1998. Su patrimonio negativo es igual al valor presente de los déficits de caja que se esperan a partir del año 2030, una vez agotado el Trust Fund.

Pero ello no significa que el Social Security haya llegado al extremo de tener un activo oculto negativo, aunque lo tuvo hasta hace poco. Con los parámetros actuales el plan, la tasa interna de retorno para el afiliado medio que pensionará en 2030 es cercano a 2% real, como demuestran Steuerle y Bakija. Como esta cifra es notoriamente inferior a la tasa de interés en el mercado financiero, se deduce que esa generación pagará un impuesto oculto positivo, y por tanto el activo oculto es positivo.

La insolvencia de este plan se debe a la combinación entre una demografía progresivamente más desfavorable, que exige que las tasas de cotización

aumenten aún más después del año 2030, y a que el plan no posee reglas automáticas para distribuir el riesgo demográfico entre los afiliados. En vez, depende de la aprobación de nuevas leyes que ajusten los parámetros, y esas leyes tienden a demorarse por ser políticamente conflictivas (ver capítulo 13).

Fuente: Shoven, J. (1999), gráficos 1.1 y 1.8; Steuerle y Bakija (1994, cuadro 5.5 p. 118)

Otra posibilidad es que las autoridades tomen la iniciativa para modificar un parámetro del plan, reduciendo el activo del plan. Por ejemplo, si las autoridades aumentan las facilidades para obtener una pensión anticipada (antes de la edad legal de pensión) y no elevan la tasa de cotización en la cantidad necesaria, entonces quiebran al plan.

Es interesante notar que los planes financiados por reparto o por

capitalización parcial rara vez calculan su pasivo y menos aún publican su balance completo en los medios de comunicación. Sin embargo, los planes ocupacionales en Estados Unidos y Gran Bretaña son forzados por el estado a calcular sus balances, a hacerlos públicos, y a anotar los déficits patrimoniales como deuda de la empresa patrocinante. Por otro lado, en el caso de Alemania, muchos planes de empresas privadas no han sido obligados a mostrar su déficit patrimonial como pasivo de la empresa patrocinante.

Se ha pretendido explicar esta omisión aduciendo que los parámetros presentes de un plan respaldado por el estado no deben proyectarse

indefinidamente hacia el futuro, pues las autoridades públicas están

comprometidas a legislar periódicamente para ajustar los parámetros del plan para que éste cumpla sus compromisos de pensión. En esta interpretación el pasivo y el activo del plan son elásticos, y el compromiso de las autoridades para

intervenir asegura que éste nunca quebrará. Sin embargo la historia muestra numerosos casos donde las autoridades han intervenido con objetivos diferentes de lograr el equilibrio financiero, y donde han omitido reformas paramétricas necesarias para el equilibrio financiero, forzando al plan a incumplir sus compromisos con los afiliados.

El estado de resultados

Conviene completar esta descripción con el estado de resultados del plan de pensiones. Para ello, debemos recordar cuál es la diferencia entre amortizar una deuda y pagar un costo de producción corriente: la diferencia está en que el primer pago extingue un pasivo, mientras que el segundo adquiere un activo (los ingresos corrientes).

En el caso de un plan de pensiones, es indudable que al pagar una pensión el plan no está adquiriendo ningún activo o ingreso corriente. Luego, debe estar extinguiendo un pasivo, que es la deuda pensional a la fecha. Esto nos lleva a concluir que el pago de pensiones no es un gasto corriente, sino una amortización de deuda.

Del mismo modo, como la aceptación de cotizaciones obliga al plan a pagar pensiones en el futuro, el ingreso por cotizaciones es análogo a una emisión de deuda. Sin embargo, excepto en capitalización pura, el valor económico de la deuda que asume el plan de pensiones al aceptar una cotización no es la totalidad de la cotización, sino sólo la parte de ella que no es un impuesto.

Para expresar estos conceptos, conviene reagrupar la identidad del flujo de caja (8.4a) de la siguiente manera:

(8.29) Tt + rt-1.Ft-1 = { Pt - Ct' } + Ft - Ft-1

donde la recaudación de aportes o contribuciones Ct fue dividida en dos partes: el impuesto Tt y la recaudación de aportes neta de impuestos Ct'. Esta última representa la parte de las cotizaciones que es el compromiso de pago futuro de beneficios, descontado a la tasa de interés de mercado.

La ecuación (8.29) es el estado de resultados, pues los dos primeros términos son los únicos ingresos corrientes del plan. El gasto administrativo corriente se supone despreciable. Los demás términos son operaciones "bajo la línea" o de financiamiento. Estas operaciones se descomponen a su vez en amortización y

emisión de deuda (entre llaves) y acumulación de activos financieros. En el caso de reparto puro, el ingreso por intereses es nulo y la acumulación de activos

financieros es nula.

Este estado de resultados tiene consecuencias importantes para la presentación de las cuentas fiscales en los países que tienen un sistema de

pensiones estatales financiado por reparto puro. Es frecuente en esos países que la contabilidad fiscal se consolide con la contabilidad del sistema de pensiones, incorporando al pago de pensiones como gasto corriente y a la recaudación de cotizaciones como ingreso corriente.

Este procedimiento contable constituye un error, pues el pago de pensiones no es parte del gasto público, sino amortización de deuda pensional. Del mismo modo, sólo una parte de la recaudación de cotizaciones es un impuesto, y el resto es emisión de deuda pensional. Esta diferencia de presentación tiene

consecuencias cuando un sistema de pensiones se enfrenta a choques demográficos y económicos y cuando se acometen reformas que buscan cambiar el grado de capitalización del plan.

Por ejemplo, cuando se decide introducir un plan de pensiones financiado por reparto puro, la presentación tradicional muestra un superávit de cotizaciones sobre gastos de pensiones durante el largo período introductorio. La competencia política obliga a las autoridades a destinar ese "superávit" a financiar otros gastos públicos. Sin embargo, una contabilidad económica correcta revelaría que la contrapartida de ese superávit de caja es la emisión masiva y continua de deuda pensional, que habrá que servir en el futuro. Si la opinión pública fuera informada correctamente, es plausible que la competencia política llevaría a adoptar políticas diferentes, tal como destinar ese superávit de caja a acumulación para facilitar el servicio futuro de la deuda pensional.

Veremos en el capítulo 8 que una contabilidad errónea también lleva a gruesos errores de apreciación en las reformas de pensiones que aumentan el grado de capitalización, como las realizadas en América Latina en los años 90.

Derechos de propiedad y riesgo

La identidad del balance económico se cumple apenas reconocemos que cuando r > g, el gravamen exigido a los afiliados futuros es un activo económico para el plan, aunque oculto. Al observar la ecuación (8.26) queda claro que el grado de capitalización de un sistema de pensiones mide la composición del activo

total de un plan de pensiones. Esto sugiere analizar la política de financiamiento de un plan de pensiones como una decisión de cartera de inversión, o una decisión de portafolio.

Al respecto, debe recordarse que al ser resultado de un gravamen, el activo oculto es producto de una desinformación de los afiliados futuros o de una

obligación de participar impuesta por el estado. Debido a estos orígenes, el activo oculto tiene la característica de no estar protegido por derechos de propiedad protegidos por los tribunales.

Esto es evidente cuando el activo oculto es producto de un engaño a los afiliados futuros, pues ellos dejarán de participar apenas detecten el engaño. En el caso de que el activo oculto sea producto de la obligación legal de participar, debemos recordar que esa obligación puede ser modificada o incluso retirada por la vía de aprobar nueva legislación que eleve los beneficios o reduzca la tasa de cotización obligatoria que deben cumplir las generaciones futuras.

En cambio, un fondo de pensiones es un activo financiero sobre el cual la institución posee derechos de propiedad, que son protegidos por los tribunales y la constitución. Si bien los derechos de propiedad también pueden ser gravados por futuros impuestos, el requisito constitucional de que los impuestos y gravámenes afecten de igual forma a todas las instituciones, empresas y personas del país, tiende a llevar a un equilibrio del mercado político diferente del equilibrio político que se forma en torno a la legislación previsional que determina el activo oculto.

Finalmente, se debe resaltar que la potestad para aplicar los impuestos que forman el activo oculto proviene del patrocinador, quien exige la participación y afiliación a las futuras generaciones. Por ello, se podría afirmar en un sentido amplio que el patrocinador realiza un aporte de capital oculto al plan de pensiones, al dotarlo del derecho a cobrar impuestos a los afiliados futuros, pues les impide desafiliarse del plan o no contribuir. Desde este punto de vista más amplio, un plan de pensiones financiado por capitalización parcial no es financieramente independiente del patrocinador, aunque no reciba trasferencias explícitas de fondos.

Conclusiones

El caso de r ≤ g fue analizado en la sección anterior, donde se demostró que en ese caso el plan de pensiones no tiene restricción presupuestaria ni balance: el plan es una máquina para generar riqueza. Esta sección muestra que cuando r > g,

la identidad del balance se cumple, debido a la presencia de un activo oculto, que es el valor presente de los impuestos que necesita aplicar en el futuro a sus

afiliados para mantener su independencia financiera. La cuestión pendiente es cuál de estos casos es más probable, y cuál representa mejor a las economías reales. El que la capitalización sea mejor o peor que el reparto depende en parte de la respuesta a esta cuestión, y en parte del costo de transitar de reparto a

capitalización o viceversa.

Conceptos Claves

Reparto

Capitalización

Flujo de caja de una institución previsional Grado de capitalización

Valuación de caja cerrada Valuación de caja abierta

Tendencias y proyecciones del balance Deuda pensional

Orden de r y g

Ejercicios Propuestos.

1. Demostrar, usando la ecuación (8.5), que la capitalización total permanente (s-1 = s = 1) implica que s = rs para todas las generaciones de afiliados.

2. Demostrar, a partir de (8.5b), que el ∆s requerido para elevar el grado de capitalización en ∆ , manteniendo ß constante, es: s

 1r     s .

3. Demostrar, a partir de (8.5a), que el ∆s requerido para elevar el grado de capitalización en ∆ , manteniendo constante, es:

s r s                0 0 1 1

Ayuda: Recuerde que t=t-1(1+t), que s es un dato conocido y s+1 es variable para el período “s” y, por último, que gs, rs, s son constantes para todo “s” en estado estacionario.

4. Resuelva ejercicio 8.1 manteniendo los mismos supuestos, excepto que en el nuevo estado estacionario, los fondos de pensiones se han elevado a 1,6 veces el PIB, debido a que en la transición, se ahorra en el fondo parte de la mayor rentabilidad

Bibliografía

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