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Potenciadores de la autoestima

In document (2007) Como Dar Clase a Los Que No Quieren (página 169-173)

El profesor puede potenciar la autoestima de los alumnos más reticentes teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

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Mantener entrevistas periódicas con el alumno, tendentes a averi- guar qué es capaz de hacer y qué está dispuesto a hacer, sin adop- tar enfoques competitivos, dejándole claro que todos tenemos capacidades y que con esfuerzo y ayudas llegan los éxitos.

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Conseguir que crea en sus posibilidades, pues lo decisivo es la capa- cidad creída, más que la real.

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Adaptar los objetivos y el nivel de dificultad de las tareas a las po- sibilidades de cada alumno («no pedir peras al olmo, pero exigirle sombra»).

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Acordar con el alumno un plan de aproximaciones progresivas (mol- deado) que a través del esfuerzo le lleven a una superación continua.

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Procurar que el alumno se sienta seguro, respetado y aceptado, co- nociendo sus capacidades y limitaciones (qué puede hacer y qué no), y evitando en todo momento prejuicios y etiquetas.

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Enseñarle a considerar el error como ocasión de aprender y avanzar, evitando a toda costa que se avergüence o se le ridiculice.

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Potenciar la participación y las intervenciones en clase, procurando ver la cara positiva de las mismas.

Usar refuerzos sociales

Los refuerzos sociales son herramientas indispensables para consolidar conductas, sobre todo en edades próximas a la adolescencia. El reconoci- miento de la labor realizada o del esfuerzo liberado, la atención positiva o el agradecimiento por contribuir a un buen clima, son mensajes que permi- ten a los alumnos salvaguardar su posición ante los compañeros y a la vez mejorar su autoestima. Escuchar de labios del profesor un «gracias por ayu- darme» o un «te agradezco que colabores conmigo» no merma la autoridad del profesor y propicia cambios de conducta difíciles de conseguir por otros medios. Algunos ejemplos de refuerzos, verbales y no verbales, son los si- guientes:

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Verbales: comentarios halagadores, ayudas, retroalimentación,

llamar por su nombre, conversaciones amigables no escolares, bromas...

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No verbales: proximidad, contacto físico, contacto ocular, expresio-

nes faciales que denoten aprobación, atención, interés por el alumno como persona, aprecio...

Los refuerzos sociales, para ser eficaces, deben cumplir ciertos requisi- tos:

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Inmediatez: que el intervalo entre la conducta y el refuerzo no sea

demasiado largo.

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Concreción: reforzar las conductas, no a las personas.

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Subjetividad: tener en cuenta que los refuerzos lo son para quien los

percibe como tales, es decir, que lo que para unos es reforzante, para otros no.

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Uso limitado: el uso continuado de halagos y premios es contrapro-

ducente, pues hace que el sujeto se habitúe a ellos y deje de actuar en ausencia de los mismos.

Aviso clasificado

Es una actividad potenciadora de la autoestima en la que se pide a los alumnos que confeccionen un anuncio publicitario anónimo e imaginario en el que intenten venderse a sí mismos, resaltando las cualidades y aficiones que creen tener y que podrían ser apreciadas por potenciales compradores.

Un alumno va leyendo los anuncios anónimos, y los alumnos van diciendo a quién comprarían y por qué, elaborándose una relación de cualidades preferidas por la mayoría.

Mensajes de autoaceptación: carta a uno mismo

Hay que evitar que la negatividad se instale de forma estable, pues des- pués es complicado removerla. Conservar la autocrítica en niveles equilibra- dos permite mantener a flote la autoestima sin hundimientos, para lo cual es necesario mantener un equilibrio entre cualidades y defectos, sin exage- rar estos últimos.

Para evitar autocríticas exageradas, conviene de vez en cuando enviar- nos mensajes de autoaceptación en los que nos tratemos como la persona más apreciada. Se puede llevar a la práctica en clase de la siguiente forma: cada alumno se escribe una carta a sí mismo, redactándola como si estuvie- ra dirigida a su mejor amigo. En ella puede expresar los sentimientos y per- cepciones que se tienen sobre sí mismo, así como los planes e ilusiones para el futuro. Como complemento, los alumnos que lo deseen pueden intercam- biar la carta con su mejor compañero e identificar mutuamente creencias y percepciones distorsionadas, ayudándose a corregirlas.

El amigo ideal

Es una forma anónima de elaborar un inventario de cualidades prefe- ridas. Se propone a cada alumno que piense en su mejor amigo y que escri- ba en una nota las cualidades que lo adornan, sin especificar su nombre. Un alumno secretario recoge las hojas y va anotando en la pizarra las cualida- des señaladas y la frecuencia con que aparece cada una de ellas. Los alum- nos copian la lista de cualidades preferidas, pudiéndose plantear cada uno como propósito adquirir-mejorar alguna de las cualidades que él cree no po- seer.

Las lentes positivas

Con demasiada frecuencia las distorsiones cognitivas nos llevan a cen- trarnos en los aspectos negativos de cualquier situación, como si usáramos lentes negativas. Pero podemos invertir los términos enfocando hacia lo po- sitivo, buscando matices de grises en lo que se ve absolutamente negro. Una forma de llevarlo a cabo es la siguiente:

1. Dividida la clase en grupos de cuatro a seis alumnos, un miembro de cada grupo se ofrece a ser el objeto de atención de los demás.

2. Los demás miembros del grupo escriben en una hoja aspectos posi- tivos que creen que caracterizan a su compañero.

3. Se hace un extracto de las cualidades anotadas, que es entregado al alumno.

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Tutorías

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Qué hacer:

– Tratar cuestiones que puedan influir en el rendimiento académico del alumno. – Tratar cuestiones que puedan influir en el ajuste personal del alumno. – Tratar cuestiones que puedan influir en el ajuste del alumno al grupo.

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Por qué:

– Porque en las diferentes materias no suele haber espacio para abordar estos temas de forma intensiva y discreta.

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Cómo:

– Llevando a cabo un plan de acción tutorial grupal donde se aborden las cuestio- nes generales interesantes para la formación y conducción del grupo.

– Llevando a cabo un plan de acción tutorial individual que permita al tutor influir en los aspectos personales y académicos del alumno, con vistas a optimizar su rendimiento académico y mejorar su equilibrio personal y su integración social. – Llevando a cabo un plan de acción tutorial con las familias que permita una co-

laboración continua para sumar influencias positivas sobre el alumno.

In document (2007) Como Dar Clase a Los Que No Quieren (página 169-173)