• No se han encontrado resultados

Una vez llevada a cabo una contextualización de los informantes, su entorno familiar y su disponibilidad tecnológica, es hora de analizar los tipos de prácticas tecnológicas que ellos llevan a cabo a través de Internet. ¿Existen grandes diferencias entre ellos en cuanto a sus prácticas tecnológicas en Internet? ¿Y en cuanto a su motivación?. Comencemos con un análisis de las herramientas usadas por mis informantes.

En la siguiente tabla se recogen aquellos usos más utilizados por el grupo de adolescentes que estamos analizando. La tabla ha sido configurada a partir de las entrevistas llevadas a cabo con ellos, y recoge aquellos usos y herramientas tecnológicas que ellos mismos han descrito como habituales en sus prácticas mediadas por Internet (y que yo mismo he comprobado mediante la observación).

Actividades Correo Mensajería instantánea

P2P Redes

sociales

Foros Chat Información Otros

Oscar X X X X X X X Mari X X X X X X X Moro X X X X X X X X Ana X X X X X Susi X X X X Nuria X X X X Alejandro X X X X X X X Alberto X X X X X Kike X X X X Shorja X X X X X X X X

Lo primero que quiero comentar al respecto de la tabla es que recoge aquellas actividades habituales y cotidianas de mis informantes. Es decir, si un informante marca la casilla red social, lo hace en virtud de que es una herramienta que usa de manera habitual cuando conecta a Internet. Por lo tanto, si un informante entra y participa en una red social una vez al mes, cuando él mismo utiliza Internet a diario, no figurará en esta tabla como usuario de red social.

Sin lugar a dudas, las dos herramientas tecnológicas más utilizadas por el grupo son el correo electrónico y software de mensajería instantánea como el Messenger de Hotmail, de Yahoo, o en menor medida el software de mensajería instantánea ICQ. Ambas herramientas son usadas por la totalidad de los adolescentes entrevistados. Alguno de ellos, por confusión, catalogó el software ICQ o el Messenger dentro del subapartado “otros”. Una vez corregido, en este último apartado, solo marcado por tres miembros del

grupo, situamos aquellas prácticas no recogidas directamente por los otros subapartados, y que por parte de los adolescentes solo incluye las herramientas de “juegos online” y “contenidos pornográficos”.

La mensajería instantánea es usada en todos los casos durante todo el tiempo que transcurre desde que el adolescente conecta hasta que desconecta. La explicación que se da al respecto es la practicidad y la comodidad que otorgan el poder minimizar la ventana del software y ser avisado visual y acústicamente al recibir mensajes nuevos. Según Shorja, la mensajería instantánea es “como estar hablando por teléfono con más de una persona al mismo tiempo y en la misma línea”. No obstante, en algunas ocasiones en las que hay un tráfico denso de contactos conectados en un mismo momento, los informantes optan – si están ocupados en algo más importante – por cambiar el estatus de la conexión de online, que sería un estado de disponibilidad absoluta, a un estatus “away” o “busy”, que señalarían al resto de contactos que estamos ausentes u ocupados y no podemos contestar en esos momentos.

Alejandro habla sobre las motivaciones que tiene para usar programas de mensajería instantánea: “...cuando me conecto lo primero que hago es iniciar sesión en el MSN, de ahí ya reviso directamente el correo y veo los amigos que están online en ese momento. Siempre lo hago de esa manera. Usar el Messenger es una manera de avisar al resto que ya he llegado y ver quien está disponible...”.

Por otra parte, el correo electrónico es definido por la mayoría de mis informantes como la aplicación más importante de Internet. De hecho, siguiendo los relatos de vida tecnológica elaborados por ellos, todos iniciaron su experiencia online a través del correo electrónico. Como decía Shorja; “... no recuerdo haber mandado una sola carta por correo postal desde aquellas que mandaba de pequeño a los Reyes Magos...”.

Efectivamente, el correo electrónico ha sustituido prácticamente por completo al correo postal en esta nueva generación de adolescentes. No obstante, una de las conclusiones alcanzadas respecto al correo electrónico durante el grupo de discusión que mantuve con ellos, fue que el correo electrónico no solo sustituye, sino que amplía los propósitos y destinatarios objeto del correo postal; “... uno no manda una carta postal a un amigo que vive en la misma ciudad, pero si que le envía un correo electrónico...” o “... al llegar

un segundo después de haberlo mandado, uno puede mandar correos electrónicos y recibir respuestas en cuestión de minutos. Con el correo postal eso es imposible...”.

Las redes sociales tales como Facebook, Myspace, Fotolog, Tagged, Spaces de Hotmail o Blogspot, por citar solo unos pocos, son la tercera herramienta más utilizada, solo por detrás de una herramienta tan intrínsecamente vinculada a Internet como el correo electrónico, y del software de mensajería instantánea. Como veremos en la siguiente tabla, algunos de los informantes tienen activadas varias cuentas o perfiles de redes sociales, aunque la mayoría de las mismas hayan dejado de ser actualizadas, y sean menos utilizadas temporalmente hablando.

Existe bastante homogeneidad en las respuestas dadas por mis informantes a la pregunta de cual es el objetivo de crear y utilizar una cuenta en una red social. Lo más reiteradamente contestado se sintetiza en las siguientes afirmaciones: “...es una manera de estar en contacto con gente con la que no sueles coincidir habitualmente...”, “... todos mis amigos tienen una cuenta y yo me la hice para estar con ellos en Internet...”, “... sirve para saber como están tus amigos y que ellos sepan como estás tu sin tener que coger un teléfono...”, o “... a mi lo que más me gusta es ver las fotos de mis amigos y colgar las mías para que ellos las vean...”.

Parece como si la pertenencia a una de estas redes sociales fuese una cuestión de no perder el “tren” en el que viaja el resto del grupo. Las novedades, noticias, fotos, actualización de eventos como fiestas, conciertos y un largo etcétera, son explicitadas en estas redes sociales con mayor celeridad que por otros medios más tradicionales. Los adolescentes son conscientes de ello, y por eso deciden no quedarse en el furgón de cola del tren, mediante su unión a este tipo de redes.

Sin embargo, hay una pauta común a todos mis informantes con respecto al uso de las redes sociales. Se trata del hecho de que el tiempo de conexión utilizado en ver otras páginas, contestar mensajes, actualizar perfiles, o cualquier otra actividad vehiculada a través de una red social, es corto en porcentaje en cuanto al tiempo total de conexión. Nuria comenta lo siguiente al hilo de esto último: “si estoy conectada una hora de media, usaría unos veinticinco minutos en ver y contestar todo el correo, otros

descargas del emule o si pongo a descargar algo más, y al mismo tiempo el MSN de fondo...”. En el caso de Nuria, el porcentaje de tiempo usado en alguna red social es sin duda mayor debido al tiempo tan escaso de conexión diaria que ella tiene. Sin embargo, si nos fijamos en otros informantes como Oscar, el tiempo de uso de redes sociales con respecto al total de tiempo de conexión no llegaría a una cuarta parte del mismo.

Por otro lado, los programas basados en software Peer to peer (P2P) de carga y descarga de archivos, y aquellos usos relacionados con la búsqueda de información, son prácticas habituales para ocho de los diez informantes del grupo. En este sentido, cabe hacer una doble aclaración: Por una parte, y a pesar de la cada vez mayor velocidad de transmisión de datos de las conexiones ADSL, las cargas y descargas de películas, música, y demás archivos de gran tamaño, que son el objeto principal de aquellos usuarios de programas P2P, necesitan de un tiempo de conexión amplio para poder completar las descargas en un tiempo razonable. De ello deriva mi razonamiento (a la luz de los datos acertado) de que aquellos usuarios que tienen frecuencias de uso diario muy cortas, no dispondrían de tiempo (o interés) suficiente en este tipo de prácticas online.

Efectivamente, los dos únicos informantes que no tienen gran interés en las descargas de archivos de audio o video, más allá que ocasionalmente, son justamente los dos informantes con un menor uso diario del ordenador (Susi y Kike, media hora diaria). Además, Kike no dispone de ordenador en casa, lo que es sin lugar a dudas un handicap definitivo a la hora de transferir y almacenar los archivos descargados. En cierto modo ocurre algo parecido con el software P2P y la mensajería instantánea; ocupan el cien por cien del tiempo de conexión total. Esto es así porque suele ser bastante común que el programa siempre esté descargando (y cargando) archivos, por lo que aun en modo “minimizado”, el programa siempre está activo mientras que el adolescente se encuentra llevando a cabo otras actividades.

Preguntados por el tipo de archivos que comparten en estos programas, mis informantes muestran una homogeneidad casi total. Así, lo más descargado (y compartido) son las películas y la música (archivos de audio), seguido a continuación por capítulos de series televisivas y bastante por debajo videoclips musicales (archivos de video) y documentales. Donde si que existe algo más de heterogeneidad es en el tipo de películas y tipos de música descargadas. Así, tenemos en un extremo a Alejandro o Alberto, que

tienen auténticas videotecas de películas americanas de las que se catalogan como serie A, y en el otro extremo a Oscar, que prácticamente todo lo que baja es cinematografía de género independiente, así como películas españolas. En cuanto a la música ocurre lo mismo, Alberto baja principalmente música de ritmos latinos como salsa o “reggaetón”, Oscar descarga música de fusión rock con rap, y Shorja se centra en grupos españoles de éxito reconocido.

Por otra parte, dentro del sub-apartado “información” entra prácticamente cualquier práctica “informativa” online; deportes, noticias de todo tipo, búsqueda de información para fines académicos, para fines de ocio. Todos los miembros menos Susi y Nuria han marcado esta casilla por considerar que es una actividad que realizan asiduamente. Sin embargo, las dos que no la marcaron no lo hicieron en virtud de que NUNCA hagan tales usos de Internet, sino en virtud de que dichos usos no son tan asiduos como para considerarlos cotidianos.

A este respecto, y dada la dificultad encontrada a la hora de obtener información fidedigna y no sesgada por parte de algunos informantes, la categoría “pornografía” no ha sido contemplada de manera individualizada como categoría analítica independiente, y sí dentro de la más general “Otros”. Habiendo explicitado a mis informantes tal configuración analítica, sorprende que solo tres miembros del grupo (Oscar, Moro y Shorja) hayan reconocido que son consumidores habituales de contenidos pornográficos en Internet. ¿Debo fiarme de tal información o debería interpretarla como que ellos tres son los únicos del grupo que tienen la sinceridad de reconocer que son consumidores de contenidos pornográficos? Bien, en principio debo fiarme de mis informantes. Sin embargo, si que percibo que el tema es un poco tabú para la mayoría de ellos. Con lo cual, no me sorprendería lo más mínimo que la información proporcionada por ellos al respecto se encuentre altamente sesgada por sus temores a las consecuencias sociales de reconocer que son consumidores habituales de tales contenidos.

Una de las herramientas menos usada por el grupo es el chat. Pero es que además, algunos de los usuarios de chats me comentaron que hacían uso del chat de la red social a la que pertenecen; Oscar: “... hace unos años usaba algunos chats de IRC. Ahora me parecen aburridos. De vez en cuando uso el chat de Facebook cuando está conectado

aquellas personas que han marcado el chat como una de sus actividades cotidianas en Internet, lo hacen porque frecuentan algún tipo de sala de chat ajena a la de la-s red-es social-es que usen. No obstante, aquellos informantes que usan el chat afirman mayoritariamente que lo hacen como complemento de otra actividad principal: en el caso de las redes sociales, el chat es una herramienta incrustada dentro de la página principal, otros ejemplos de páginas utilizadas a tal efecto (y que si contabilizan para la tabla) son los juegos online.

Por último, los foros son, a juzgar por el número, pero sobre todo por las manifestaciones hechas por algunos de mis informantes, una de las herramientas menos usadas, y más significativo aún, con la frecuencia de uso más decreciente, si incorporásemos una dimensión transversal al estudio, de cuantas herramientas analizamos aquí. Así lo explica el informante Moro y corrobora Alejandro; “... Al principio de yo usar Internet, cuando Myspace y este tipo de páginas aun no eran muy conocidas, los foros eran mucho más populares. Hoy en día siguen habiendo muchos, pero ya no los uso tanto como antes. De todas formas yo sigo siendo miembro de algunos foros de cine, pero rara vez contesto en algún post. Normalmente solo voy para ver si hay novedades...”. Alejandro se muestra de acuerdo con lo dicho aunque puntualiza; “... a mi lo que me gusta de los foros es entrar y ponerte a debatir con otros usuarios. Esa es la gracia en mi opinión...”. En el grupo, sólo la mitad es usuario habitual de algún foro.

Sin embargo, sabiendo que los foros son de naturaleza temática, cabe preguntarse dos cuestiones vitales para un mejor entendimiento de la instrumentalidad de los foros como; ¿Qué tipo de temática es la más “buscada” en los foros? Y ¿Qué tipo de participación llevan a cabo los usuarios de este grupo, activa o pasiva?. Del análisis de los datos recabados al respecto se desprende que los foros más utilizados son los referentes a cine y series de televisión (con la participación de todos los usuarios de “foros” del grupo), de música (tres de los cinco), y en menor medida, foros de discusión política, fotografía , y deportes (solo un miembro para cada caso).

Tres de los cuatro usuarios de foros intervienen activamente en el desarrollo y comentario de tópicos y asuntos relacionados con la temática principal. Sólo uno de los cuatro miembros de foros define su actuación en los mismos como pasiva. Es decir,

salvo en alguna ocasión concreta, acude a los mismos con el fin de informarse de novedades relacionados con la temática del foro, y con el fin de leer las opiniones de otros miembros cuya participación es más activa. Esto último es lo que en “Etnografía virtual”, Christine Hine (2004) llama “fisgones”, que son tan importantes a la hora de llevar a cabo una etnografía sobre un foro, como los propios miembros activos.

En esta ocasión, y una vez más, Oscar y Shorja son los adolescentes del grupo que más contacto tienen con los foros. Como demuestra el hecho de que el primero de ellos es miembro de cuatro foros, y el segundo de tres. Esto lleva a plantearse si, como parecen indicar los datos analizados hasta el momento, el hecho de ser un usuario más intensivo guarda relación causal con una clara diversificación de la experiencia y prácticas online. A la vista de los resultados, es clara tal relación causal. En cuanto más intensivo en tiempo es el uso que un adolescente hace de Internet y las TIC adscritas a ella, mayor es también el número de las últimas utilizadas.

Volviendo a las redes sociales, resulta igualmente necesario analizar las distintas redes utilizadas por el grupo (como acabamos de hacer con los foros). Hay que hacer explícito que algunos de ellos cuentan con perfil en más de una red social, aunque no lo tengan actualizado por haber dejado de ser usuario cotidiano de algunas de ellas. Sin embargo, me parece interesante recoger este dato pues resulta imprescindible a la hora de entender cuales son las más usadas, el por qué del traslado de una a otra, así como el grado de fidelidad con el que cuentan.

Una vez más, los dos adolescentes con un uso diario de Internet más intensivo, son los que más precocidad muestran en la pertenencia a distintas redes sociales; Oscar y Shorja pertenecen a tres redes sociales diferentes. Oscar utiliza activamente las tres cuentas y las mantiene constantemente actualizadas y atendidas. Mientras tanto, Shorja solo usa activamente su cuenta de Facebook. La primera que creó fue la cuenta de Spaces de Hotmail, que aunque la mantiene actualizada, permanece en un segundo plano de actividad. Además, su cuenta de Blogspot fue creada para la realización de un proyecto académico relacionado con su clase del Instituto, y es la única de las tres que no mantiene actualizada. Por otro lado, cuatro de los informantes (Mari, Moro, Alejandro y Alberto) son miembros de dos redes sociales distintas, aunque en los cuatro casos se da

Alejandro Spaces, Moro y Alberto Facebook). Ana, Susi y Nuria pertenecen a una sola red social, y finalmente, Kike es el único que no tiene perfil en ninguna red social.

En cuanto a las redes sociales favoritas, la más usada por los miembros del grupo es la red de Spaces de Hotmail, utilizada por la mitad del grupo. La explicación dada por los propios miembros para entender este éxito, guarda una estrecha relación con el correo electrónico. Ocho de los diez adolescentes del grupo cuentan con correo de Hotmail como servidor de correo predeterminado. Con el nombre de usuario de la cuenta de correo cualquier usuario dispone - sin necesidad de darse de alta - de un perfil de red social, llamada “Spaces” de Hotmail. Esta red es de extrema funcionalidad. Particularmente apta para usuarios sin excesivos conocimientos.

Mari corrobora este extremo de la siguiente manera; “...yo había visto las páginas de algunos amigos y pensaba que yo no sería capaz de personalizarlas tan bien como ellos, porque no tenía muchos conocimientos de como hacerlo. En cambio, cuando me puse a actualizar mi perfil en la página de Hotmail (Spaces), en un rato tenía actualizado mi perfil con album de fotos, fondos de decoración y hasta creé un blog...”.

La red social de Facebook ocupa el segundo lugar entre las más utilizadas (cuatro de los diez miembros). Le sigue las redes de Myspace y Tagged (tres miembros), y cierran la lista Fotolog y Blogspot con solo un miembro del grupo. Precisamente, estas dos últimas redes son usadas por los dos miembros con un uso diario más intensivo (Oscar y Shorja), lo que apunta a que son redes con un tipo de perfil de usuario más experimentado en el uso de redes sociales. Oscar lo explicada así; “... el fotolog lo uso para cargar las fotografías que hago. Ahí tengo algunos amigos que son aficionados a la fotografía y los fotomontajes como yo, y compartimos nuestras fotos, las comentamos, nos explicamos trucos para utilizar en fotomontajes...”.

A primera vista, y basándose en la mera observación - sin propósitos analíticos - que puede llevar a cabo cualquier persona, las redes sociales a las que nos estamos refiriendo sirven para varias cosas; crear una red de amigos o conocidos con los que estar en contacto, mantenerse alerta de las actualizaciones que las personas de nuestra lista de contactos llevan a cabo, crear un perfil social de acuerdo a nuestros intereses, entrar en grupos de clasificación temática dentro de la propia red, actualizar nuestras

fotos, videos, canciones, libros y, en general, cualquier otra cosa que queramos o

Documento similar