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Presencia de la PA ante el tema del desarrollo sostenible.

desarrollo sostenible. Discusión

Gracias a las cumbres mundiales sobre DS, y a la acción protagónica de organiza- ciones No Gubernamentales como Green Peace en las calles de las capitales en el Norte como en el Sur, se avanzó en la conciencia que tienen los líderes mundiales y las comunidades sobre el hecho de que la crisis mundial es multidimensional, con sus tres componentes de sustentabilidad ambiental, económica y social, y so- bre cómo esta problemática está inmersa en los sistemas económicos y sociales de los Estados, de las regiones y de las localidades.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos sobre la responsabilidad de la psicología ambiental compartida con la de otras disciplinas, social, ética y políticamente, a sabiendas que la causa principal de esta problemática global se cristaliza en el consumismo caracterísitico de los modelos de desarrollo neoliberal.

¿Cuál es la posición asumida por la Psicología contemporánea en sus líneas in- vestigativas, métodos y aplicaciones frente a este fenómeno devastador, desde Wilhelm Wundt en 1889 hasta la actualidad?

Desde W.Wundt hasta 1970, la psicología científi ca se desarrolló en los labo- ratorios, bajo estricto y riguroso control de las variables comprometidas en los fenómenos observados.

La psicología social, dentro de este enfoque experimental, se centraba en el estu- dio empírico de la relación del individuo en interrelación con otros sujetos experi- mentales, en ambientes artifi ciales de laboratorio, como en el clásico experimen- to de FRANCK y de MILGRAM, sobre oposición y resistencia y sobre obediencia respectivamente, que resumimos aquí por considerarlos prototípicos del modelo investigativo que la Psicología social, la madre de la relativamente reciente psi- cología ambiental, aplicaba con gran rigor cientifi co. En este diseño el fenómeno ambiental, los patrones de oposición y resistencia y de obediencia espectivamen- te, se medían objetivamente en términos cuantifi cables.

Estudios experimentales de Franck, J.D. (1944), sobre presión personal y resis- tencia, mostraron que cuando los estudiantes estan de acuerdo en sujetarse a un experimento, dan tal autoridad al papel del experimentador, que a éste le es imposible hacerlos resistir sus instrucciones de ejecutar tareas por completo desagradables, y sacó como conclusión general del experimento que “se inhibe muchísimo la resistencia a una actividad si tal actividad parece implicada en un acuerdo previo”.

instrucciones al sujeto crítico de administrar choques eléctricos cada vez más severos a otro sujeto, en el contexto de un experimento de aprendizaje fi cticio en el cual los errores del sujeto aprendiz eran castigados por choques electricos. Los resultados del experimento mustran una incidencia muy alta de obedien- cia, incluso estando el sujeto crítico consciente de que aplicar un castigo severo causaba en la víctima sufrimientos extremos. Las explicaciones de estos fenóme- nos sorprendentes por parte de sus autores no han sido del todo satisfactorias y muestran cómo la dimensión social de la psicología experimental, como en este ejemplo paradigmático, reducía su análisis al comportamiento del individuo frente a otro individuo, en un entorno artifi cial de laboratorio, generalmente con estudiantes conejillos de india.

Habrá que esperar el planteamiento nuevo de Proshansky H.M, Ittelson W.H. y de L.G. Rivlin, para presenciar la fundación de la Psicología Ambiental, distinta de la psicología social, como disciplina propia, cuyo objeto de estudio se centra en la relación Hombre - Entorno Físico, como lo evidencia el título de su libro: “Environmental psychology. Man and his physical setting”. Sin embargo, y a pesar de lo limitado de la naturaleza de esta concepción de entorno, en la introducción del manual se advierte que este entorno se sitúa y se integra dentro de organi- zaciones sociales, de comunidades, lo cual apunta hacía la búsqueda de patrones comportamentales de estas estructuras sociales.Como lo decía Holahan, en su introducción al mencionado libro, lo que unifi ca la naciente psicología ambiental “… no es el interés por la conducta del individuo, sino más bien la conducta en general, esto es la conducta tal y como se expresa en todos los niveles de la or- ganización social”.

Esta PA, aunque interdisiciplinaria y abierta al concepto de una relación compleja del Hombre con micro y hasta macro-entornos físicos y sociales, no relacionaba sus temas investigativos con la problemática del Desarrollo Sostenible que sin embargo, en aquella época, ya se planteaba reiteradamente y con claridad en las grandes cumbres mundiales.

Como lo afi rma Wiesenfeld, E., en su artículo La Psicología Ambiental y el desa- rrollo sostenible, … “es muy reciente el interés sistémico de esa disciplina por el tema del DS…”. En efecto, habrá que esperar publicaciones sobre el tema a partir del año 2002 y siguientes.

¿Qué ha aportado entonces la PA al DS? El tema de la relación del Hombre con entornos físico-sociales, sea desde el punto de vista individual, grupal, social, or- ganizacional (Oskamp, 2000), comunitario (McKenzie-Mohr, 2000; Pol, 2002) y hasta cultural, (Winter, 2000) muestra una falta de hilo conductor en cuanto a temas, intereses, y objetivos. Diversos autores han manifestado su preocupación por el bajo impacto que han tenido las actividades realizadas y en general por la poca injerencia de la PA en la temática ambiental, particularmente en el DS (Winter, 2000). En este orden de ideas, es notoria la ausencia de principios psico-

lógicos en los programas y las campañas ambientales, a lo cual McKenzie-Mohr (2000) Y Zimmermann (2005) atribuyen el fracaso de las mismas.

”Los resultados de las investigaciones no han trascendido al plano de la aplica- ción, y en caso de haberlo hecho no estamos seguros de su efectividad, en virtud de la escasa signifi cación de los mismos.” Wiesenfeld E.