3. LA ADMINISTRACIÓN DE GERARDO ROMERO
3.1 Presupuesto
En sus inicios la Biblioteca Pública Departamental contaba con un auxilio departamental de 30.000 pesos para su sostenimiento, otro para la compra de libros y otro para Extensión Cultural. Solo una pequeña cantidad de 225 pesos, recibidos en vales, era manejada directamente por la secretaria de la Biblioteca, el resto lo hacia la Dirección de Educación, con intervención de la Secretaria de Hacienda. Este presupuesto le fue girado normalmente en el gobierno de Diego Garcés Giraldo, su fundador; ya para el periodo del gobierno militar le fue congelado. En carta dirigida al señor Gregorio Hernández Saavedra, secretario General de la Contraloría del Departamento, se puede apreciar la manera como se administraba dicho presupuesto:
(…) En el presupuesto Departamental figura una partida para sostenimiento de la Biblioteca ($30.000.ºº) y otra separada para compra de libros con destino a la misma. Pero la misma Dirección dispuso dividirla en dos partes: la de gastos mayores, cobrables por medio de la cuenta verde, y la de gastos menores (escobas, flores, trapeadores, útiles de escritorio, portes, etc.) que es apenas de $225.00 mensuales, única cantidad que maneja la señora de Zafra. Los demás gastos los administra el oficial mayor de la Dirección de Educación, allí tramita él las cuentas y allá ordenan directamente el pago (...). Igual cosa sucede con los $300.00 que con vales, nos suministran mensualmente para actividades de índole cultural, sacados de la partida grande destinada a Extensión Cultural, que también administra el mismo empleado, señor Peña. Esos $300.00 vienen siendo girados directamente a mí, como director, desde el mes de octubre y de su inversión se rinde cuenta con los correspondientes comprobantes (…). Ruego en consecuencia a Ud. Tomará atenta nota de esta explicación y oficiar al señor Peña para que no estorbe el vale por los $225.00 para la biblioteca (…), ni los $300.00 para sus actividades culturales, que se me extiende siempre a mí. Quien debe otorgar esa fianza, porque maneja íntegramente el presupuesto, es el señor Oficial Mayor a quien me he referido44.
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En el mes de mayo de 1955 fue creada la Junta Departamental de Bellas Artes, Extensión Cultural y Bibliotecas y con ello el presupuesto de la Biblioteca manejado por la Dirección de Educación pasó a ser administrado por dicha sección. Pero el hecho de que los recursos fueran administrados por la Junta Departamental no fue aceptado por su director Gerardo Romero, pues él expresaba que no tenía la autonomía necesaria para el desarrollo de su institución. Esta inconformidad se la hizo saber al Director de Educación Pública del Departamento, Armando Romero Lozano.
(…) yo entendía que tanto la señora de Hannaford [Elvira Garcés de Hannaford, directora de la Junta Departamental] como el suscrito éramos jefes de sección, perfectamente independientes entre sí, aunque de acción coordinada, pero no que la Dirección de Bellas Artes y Extensión Cultural fuese superior mío para tener que pedirle autorizaciones de esa naturaleza. No alcanzo a ver la relación que exista entre Bellas Artes y Biblioteca Departamental, para que el Director de esta sea Subalterno del Director de aquella. He despertado hoy a una realidad incómoda para decir lo menos, pues que me sitúa de un tajo en un plano de inferioridad ya que sobre mí pesa la espada, ya no de uno pero sí tres Damocles: el Director de Educación, la Junta y doña Elvira. (…) En tales condiciones paso a ser un simple tenedor de un puesto, firmemente de correspondencia y de recibos, sin la más leve autonomía (…), el desaliento que me produce esto y las consecuencias que tendrá lo ocurrido en el desarrollo de la Biblioteca y en la posible ejecución de planes que yo había concebido (…), sin autonomía y con tantos jefes a quien obedecer no puedo trabajar con éxito45
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En otra carta dirigida a la Librería Bonar también se puede apreciar la falta de autonomía que el Director alegaba no tener para adquirir cierto material bibliográfico que la Biblioteca necesitaba. Primero tenía que contar con la previa autorización de la directora y tesorera de la Junta Departamental.
El conocimiento que he tenido en la mañana de hoy de repetidas comunicaciones escritas y telefónicas de la señora Tesorera de la Junta Departamental de Bellas Artes, Bibliotecas y Extensión Cultural a una casa comercial de esta ciudad ordenándole perentoriamente no entregar ningún artículo a la Biblioteca Departamental sin su autorización escrita y la de doña Elvira Garcés de Hannaford, me crea una situación un tanto difícil a la vez que incómoda para seguir dotando a la Biblioteca de libros y otros elementos absolutamente indispensables46.
45 Ibíd., 19 de Abril de 1956.
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Aunque el hecho de que la Junta Departamental de Bellas Artes, Extensión Cultural y Bibliotecas al administrar el presupuesto de la Biblioteca Departamental restaba autonomía al director y ocasionaba su inconformidad , cierta ocasión fue la salvación. En el gobierno del militar Alberto Gómez Arenas la Biblioteca tuvo que sufrir periodos de congelación de su presupuesto, incluyendo el designado al pago de nómina.
Me doy perfecta cuenta de la crítica situación angustiosa que vive hoy este Departamento, como de los esfuerzos del Señor Gobernador, Brigadier General Gómez Arenas y de Ud. para resolver satisfactoriamente la crisis, y hasta hubiera querido no tener sumarles, a sus preocupaciones, ésta de nuestra parte (…). La Biblioteca no figura en el Presupuesto Departamental, prácticamente, y si se ha sostenido sin desfallecimiento y con ininterrumpidos y visibles éxitos, ello se debe al gesto generoso y gallardo de la Directora de Bellas Artes, Bibliotecas y Extensión Cultural, secundada con ejemplar sentido de cooperación por don Néstor Sanclemente y doña Isabel Zawadzky de Lalinde, quienes de los fondos del Conservatorio han venido atendiéndose la nómina y el pago de obligaciones ineludibles, por tratarse de serios compromisos adquiridos con anterioridad y con respaldo en el Presupuesto autorizado. Si no hubiese ocurrido esa oportuna prestación la Biblioteca habría desaparecido hace ya varios meses (…). Acude, pues, a usted, señor Secretario, antes de que la ciudad y el Valle tengan que lamentar la clausura de un Centro Cultural de primer orden como es la Biblioteca, por falta de recursos47.
La década de los cincuenta fue una época de gran tensión política ocasionada por una sangrienta guerra civil conocida como la Violencia, que después del asesinato del Candidato presidencial liberal Jorge Eliecer Gaitán en 1948 adquiriría gran proporcionalidad declarándose la aniquilación mutua entre los dos partidos tradicionales, el Conservador y el Liberal. Después de varios años de masacres, como solución transitoria para solucionar la Violencia, las élites liberales y conservadoras, el sector empresarial y la Iglesia Católica dieron su apoyo a la dictadura del General Rojas Pinilla. En la ciudad de Cali también sucedió lo mismo: “Como en todo el país el advenimiento de Gustavo Rojas
Pinilla al poder fue saludado en Cali con gran entusiasmo”48. El director de la Biblioteca Pública Departamental, Gerardo Romero, también estaba de acuerdo con el gobierno
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Ibíd., 13 Junio de 1957.
48 AYALA DIAGO, César Augusto. Política y Dinámica: La presencia de Cali en la Historia colombiana del siglo XX. En: LOAIZA CANO, Gilberto., et al. Historia de Cali siglo XX. Santiago de Cali: Programa Editorial Facultad de Humanidades/Universidad del Valle, 2012. v. 2., p.55.
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militar, así lo expresa en carta dirigida al Coronel Alberto Gómez Arenas, Jefe Civil y Militar, Gobernador del Departamento del Valle del cauca:
En nombre de todo el personal de la Biblioteca Pública Departamental, y en el mío propio hago llegar a Ud. un atento saludo en esta fecha clásica en que se conmemora el acceso de la Fuerzas Armadas al poder (…). Los que por nacimiento, por educación y por temperamento hemos sido enemigos acérrimos de la lucha política, no en el sentido noble de la inteligentica y la moral sino en el bárbaro del estímulo a la pasión oscura, no podemos menos que sentirnos poseídos de satisfacción y de orgullosa gratitud con el Ejercito porque han sabido entender la grandeza inmortal de su misión y acudir presuroso, con alma limpia y grande, a salvar la República del caos, como ayer la salvara, con la Armas y con el Heroísmo de la dominación conveniente. Señor. Coronel Alberto Gómez Arenas, Jefe Civil y Militar, Gobernador del Departamento del Valle del cauca49.
En el Gobierno Militar nació y se desarrolló la Biblioteca Departamental. Inaugurada el 13 Junio de 1954, fecha que coincide con la toma del poder de Rojas Pinilla, ocurrida el 13 de junio de 1953, solo que con diferencia de un año. Si bien no se pudo comprobar ningún tipo de censura académica por parte de los militares en las actividades desarrolladas en la Biblioteca, en ese periodo sí vivió momentos de crisis financiera cuando al finalizar el año de 1955 fue reducido el presupuesto de la Secretaria de Educación y por ende el de la Biblioteca. En la correspondencia despachada y en los informes del Director de la Biblioteca se puede apreciar algunos momentos de reducción y congelación presupuestal:
Diciembre 5 de 1955. El presupuesto Departamental de Educación ha sido rebajado en dos millones de pesos y, como consecuencia, el de la Biblioteca lo ha sido igualmente para el nuevo año. De allí que de la manera más atenta y más encarecida ruegue a usted el favor de aceptarnos una modificación en el pago de los ejemplares que compramos a usted de su obra poética Canciones para Ema50.
Abril 23 de 1956. En relación con la posible compra del equipo de aire acondicionado, de su propiedad, debo informarle: he hecho todo cuanto está a mi alcance para realizar cuanto antes esa negociación. Desgraciadamente dificultades de orden económico que se nos presentaron en los meses de enero, febrero y marzo ha obligado la paralización de dotaciones hasta tanto salgamos de esos procesos51.
Junio 14 de 1957, Sr. Dr. Luis Alfonso Delgado, Secretario de Gobierno del Departamento del Valle (…). Envío a usted copia de oficio que he dirigido al Señor Secretario de Hacienda
49 A.B.D, CARTA DE Gerardo Romero, 12 de julio de 1956, Óp. cit. 50 Ibíd., 5 de Diciembre de 1955.
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Departamental en solicitud de la descongelación de la partida de auxilio mensual para sostenimiento de la Biblioteca. Con Ud. sobra todo encarecimiento sobre la obra cultural que he realizado esta Institución y la que puede realizar, ya que es usted un intelectual en la aceptación exacta del vocablo, un espiritualista de altas ejecutorias y por lo mismo amigo leal y fervoroso de esta actividades52.
Informe 1954-1957.Congelados desde el mes de febrero, en la secretaria de Hacienda, el auxilio de la Biblioteca, no podemos adquirir ni un solo libro. Si la gente, de buena voluntad, no los regala, será imposible aumentar el caudal bibliográfico53.
Informe 1959. En lo que se refiere al Gobierno Departamental, a ninguna dependencia oficial se le ha aplicado con mayor dureza la política de austeridad. Nosotros hemos sido la cenicienta de los presupuestos. Si no hubiera sido por doña Elvira Garcés de Hannaford, Doña Soffy Arboleda Cadavid, Doña Isabel Zawadzky de Lalinde y don Néstor Sanclemente, ya se habría cerrado la Biblioteca desde hace muchos meses54.
Las cartas del 5 de diciembre de 1955 y la del 23 de abril de 1956 indican los problemas presupuestales de la Biblioteca ocurridos en el primer mandato del Jefe Civil y Militar, Gobernador del Departamento del Valle Alberto Gómez Arenas (31 de octubre de 1955-16 de febrero de 1957). Se puede notar además que estos problemas empiezan semanas después de la renuncia del Gobernador del Valle Diego Garcés Giraldo (30 de octubre de 1955) cuando se le reduce en dos millones al presupuesto de la Secretaria de Educación. Hay que recordar que Diego Garcés como gobernador del Valle del Cauca fue quien creó la Biblioteca Departamental con un presupuesto oficial necesario para su funcionamiento.
Las cartas de Junio 14 de 1957 y los informes de Gerardo Romero expresan la mayor crisis financiera que tuvo la Biblioteca, pues ni siquiera le fue asignado el presupuesto para el pago de nómina. Esta agudización ocurrió en el segundo mandato del militar Gómez Arenas, quien fue nombrado nuevamente como Gobernador del Valle por La Junta Militar, organismo al cual eligió y entregó el poder Rojas Pinilla el 10 de mayo de 1957 para que actuara como gobierno transitorio hasta convocar a elecciones e instaurar un gobierno civil en el país. En este periodo, febrero-Junio de 1957, es de gran tensión política en Colombia,
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Ibíd., 14 de Junio de 1957.
53A.B.D, ROMERO, Informe 1957, Óp. Cit. 54
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se termina la dictadura Militar y en el Departamento del Valle se da una crisis administrativa por los constantes cambios de gobernadores, hecho que también agudizó el problema financiero de la Biblioteca.
Tabla 2. Gobernadores del Valle del Cauca (1953-1958)
Periodo Gobernador Partido Comentario
22 de Junio de 1953-30 de
octubre de 1955 Diego Garcés Giraldo Conservador
Fundador de la Biblioteca Pública Departamental. 31 de octubre de 1955-16 de
febrero de 1957
Coronel Alberto Gómez
Arenas. Militar
16 de febrero de 1957-16 de abril de 1957
Mayor Carlos Lombana
Cuervo Militar
16 de abril de 1957-10 de mayo de 1957
Brigadier Gral. Jaime
Polonia Puyo Militar
11 de mayo de 1957-19 de mayo de 1957
Mayor Carlos Lombana
Cuervo Militar
20 de mayo de 1957-6 de julio de 1957
Brigadier Gral. Alberto
Gómez Arenas Militar Segundo mandato
6 de julio de 1957-19 de agosto de 1957
Tte. Cor. Jacinto Efraín
Márquez Militar
20 de agosto de 1957-5 de
octubre de 1957 Mayor Enrique Micolta Militar
5 de octubre de 1957-25 de agosto de 1958
Cap. De Corbeta Oscar
Herrera Rebolledo Militar
Fuente. 100 años Asamblea Departamental del Valle del Cauca: ordenanzas
En el primer mandato militar de Gómez Arenas también sucedió una tragedia en la ciudad de Cali al estallar en la madrugada del 7 de agosto de 1956 varios camiones cargados de dinamita, hecho que pudo tener repercusiones en el presupuesto de la Biblioteca al destinarse prioritariamente algunos fondos departamentales para atender a los damnificados. “La catástrofe dejo más de 1300 muertos, cuatro mil heridos y destrucciones físicas por la suma de cien millones de pesos de la época. Las edificaciones donde se alojaban el Batallón de Codazzi, la Política Militar y la Tercera Brigada desaparecieron por completo. La explosión arrasó con el sector típico y popular de Cali”55
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55 AYALA, Óp. Cit., p.59.
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A pesar del mal estado financiero en el que se encontraba la Biblioteca, no dejo de prestar sus servicios. Como lo mencionaba Gerardo Romero en sus informes, la biblioteca logró sobrevivir gracias a la cooperación de la Junta Departamental de Bellas Artes, Extensión Cultural y Bibliotecas. Pero además la ayuda también llego de parte del sector industrial y de la ciudanía caleña.
Ilustración 8. El Coronel Gómez Arenas fue Gobernador del Valle del Cauca durante el gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla.
Fuente. Archivo del Patrimonio Fotográfico y Fílmico del Valle del Cauca
En el contexto en el que se puede ubicar a la Biblioteca Pública estaba determinado internacionalmente por la coyuntura económica de la posguerra, y nacionalmente por el comienzo de una segunda fase de desarrollo industrial, caracterizada por la producción de bienes intermedios y por la inversión extranjera, especialmente en el eje metropolitano Cali- Yumbo. Según Edgar Vásquez el periodo 1944-1955 fue de rápida industrialización, lo que produjo varios fenómenos de importancia:
Cambios en la estructura industrial, cambios tecnológicos intensivos en capital que elevaron la productividad del trabajo, aceleración de la inmigración, nueva localización industrial, cambios en la cultura y mentalidad de la población, intensificación de la invasión de tierras para uso residencial y expansión de la ciudad hacia el oriente. Mientras las inmigraciones
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regulaban los salarios, la tecnología elevaba la productividad del trabajo. Así, pues, se amplió la tasa de ganancia y se aceleró el ritmo de la acumulación56.
Este desarrollo industrial por el que atravesaba la ciudad quiso aprovecharlo el director para beneficio de la Biblioteca, sobre todo en la época del Gobierno Militar. En carta dirigida al Gerente de la Asociación de Industriales seccional Cali, Sr. Jorge Rivera Cabal, se puede apreciar la solicitud de ayuda que hace el director al sector industrial para llevar a cabo el proyecto de la Biblioteca Pública Departamental:
(…) Y como no es posible , ni es justo tampoco, esperar a que el Estado lo haga todo sin que la iniciativa particular preste su cooperación ya que ella es en definitiva la beneficiada, y como, de otro lado, esta cruzada de cultura popular auténtica contribuye a crear a defender y a sostener el ambiente de paz, de mutuo entendimiento y de trabajo que son indispensables en la vida industrial, juzgo que ha llegado la hora de interesar y de comprometer a todas las fuerzas vivas de la sociedad en un apoyo cierto a nuestra empresa, felizmente iniciada por el ilustre gobernante actual Dr. Garcés Giraldo. En tal virtud me dirijo hoy a Ud. para que solicite venia de la Junta a fin de conseguir el apoyo moral de la ANDI a estas ocurrencias y aún, de ser posible, su ayuda para conseguir con los elementos de la industria los elementos que necesitamos para poner en marcha este programa (…). Quiero señor gerente, que antes del 13 de junio (…) pueda entregarle al gobierno departamental un Biblioteca moderna, dotada de todo cuanto estas instituciones necesitan, y más de cincuenta salones de lectura, y decir en mi informe final que todo ello ha sido realizable gracias a la gallarda cooperación de la industria del Valle y de la ANDI57.
El llamado que hizo Gerardo Romero a la ciudadanía y al sector industrial fue escuchado, de esta manera la Biblioteca tuvo muchos benefactores. Esta idea de acudir a la comunidad para conseguir su ayuda fue difundida por la UNESCO, precisamente en la Conferencia sobre el Desarrollo de los Servicios de Bibliotecas Públicas en América Latina, celebrada en la ciudad de São Paulo (Brasil) en 1951: “Hay necesidad de iniciar campañas
financieras en las comunidades, así como conseguir el apoyo de las municipalidades y los cuerpos legislativos del Estado a fin de obtener fondos para la biblioteca. Dichas campañas, ya sea que se relacionen con fuentes privadas o públicas, deben estar apoyadas
56 VASQUEZ, Edgar. Historia de Cali en el siglo 20: sociedad, economía, cultura y espacio. Santiago de Cali: Artes Gráficas del Valle, 2001, p. 191.
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en argumentos y hechos que demuestren los beneficios que la biblioteca aporta a la comunidad y nación”58
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En el informe de 1957 se puede notar una de las estrategias que el director propuso para llamar la atención de la comunidad, y fue la creación de la Sociedad de amigos de la Biblioteca integrada por todas las fuerzas vivas de la comunidad: representantes del gobierno, el ejército, el clero, la industria, el comercio, la Banca, la educación, la prensa, el obrerismo, la sociedad, la radio, el arte, etc. El objetivo planteado era el siguiente: “este organismo, como el nombre lo indica, es el apoyo de la Biblioteca, su guía, su orientación y una poderosa fuerza de impulsión. A ellos corresponde “apadrinar” la Biblioteca, defenderla, estimularla y ayudarla (…). Estamos seguros, con el aporte suyo de entusiasmo, de cooperación y buena voluntad, será mucho lo que la Biblioteca Pública Departamental realizará”59.
En los apuntes redactados en el año de 1974 por el director Gerardo Romero se puede apreciar la colaboración de los funcionarios públicos, de la ciudanía y de las empresas que