SNC ESTIMULOS
PRINCIPALES HORMONAS HIPOTALÁMICAS E HIPOFISARIAS
Hipotálamo Hipófisis Órgano diana
TRH ↑TSH Tiroides: estimula la secreción de hormonas tiroideas. ↑PRL Estimula el desarrollo de la glándula mamaria y la pro-
ducción de leche.
GnRH ↑FSH/LH Ovario: estimula la ovulación, favorece la producción de estrógenos y progesterona.
Testículo: estimula la espermatogénesis, favorece la producción de testosterona.
GHRH ↑GH Hígado: facilita la síntesis de ciertos marcadores de crecimiento análogos a la insulina, como el factor IGF1. Metabolismo: hiperglucemia, lipólisis, ↑síntesis proteica. Favorece el crecimiento general.
CRH ↑ACTH Cápsulas suprarrenales: estimula la producción de glu- cocorticoides.
Somatostatina ↓GH y otras
Dopamina ↓PRL
ADH Riñón: favorece la reabsorción de agua. Oxitocina Útero: favorece la contracción.
Hormonas producidas por la hipófisis anterior.
La hormona de crecimiento, GH, estimula el crecimiento lineal de los huesos y aumenta la masa muscular; esto es, tiene un efecto anabólico general. Además, a nivel metabólico favorece la degradación de las gra- sas como fuente de energía (lipólisis), con lo que normaliza los niveles de lípidos en sangre. La administra- ción terapéutica de GH suele ser habitual en pacientes que presentan trastornos en el crecimiento, normal- mente incapaces de secretar la hormona por sí mismos. En algunos casos, este tratamiento puede provocar una disfunción de la glándula tiroides a largo plazo, implicando un aumento en producción de hormonas tiroideas, a saber: triyodotiroxina (T3) y tirosina o tetrayodotiroxina (T4). De forma general, un aumento hor- monal a nivel tiroideo puede provocar, entre otros muchos efectos adversos, hipertensión (sobre todo a nivel craneal), adelgazamiento, cansancio, insomnio, nerviosismo y taquicardia. La administración de GH en pa- cientes con disfunción renal, donde el aclaramiento del calcio aparece reducido, puede provocar hipercal- cemia. Por otra parte, pacientes tratados con radioterapia pueden sufrir leucemia. A nivel local, en el punto de inyección, puede aparecer lipodistrofia (trastorno del metabolismo de las grasas que conduce a una dis- tribución corporal atípica de la misma) e irritación cutánea. Debido a lo costoso del tratamiento, se debe plantear la necesidad real de aplicarlo, omitiendo personas que son simplemente de baja estatura. Una ad- ministración a largo plazo, por otra parte, implica la producción de anticuerpos por parte del organismo, con lo que se aumenta la resistencia global a la hormona.
El factor liberador de la hormona de crecimiento, GHRH, resulta útil cuando la liberación de GH es defi- ciente. De forma general, los efectos adversos son frecuentes, aunque leves y transitorios. Los más habitua- les son: rubor facial, constricción torácica, jaqueca, nauseas, alteración del gusto, taquicardia o bradicardia, e hipertensión o hipotensión. La administración de GHRH, por otra parte, complica las alteraciones produci- das a nivel tiroideo. A largo plazo, además, implica la producción de anticuerpos por parte del organismo. El factor de inhibición de la producción de la hormona de crecimiento o somatostatina, GHRIH, no suele utilizarse como tal, debido a que presenta un bajo periodo de semivida plasmática. En este sentido, lo más habitual es utilizar el octeótrido, un análogo de GHRIH, más potente y selectivo sobre la inhibición de GH, que presenta un periodo de semivida plasmática superior. Resulta útil en el tratamiento de tumores gastroenteropancreáticos, varices esofágicas sangrantes y la oftalmopatía de Graves-Basedow, que es una afectación ocular que con frecuencia acompaña al hipertiroidismo en la enfermedad de Graves-Basedow. La enfermedad de Graves-Basedow es un trastorno funcional del tiroides, que consiste en un exceso de activi- dad del mismo (hipertiroidismo). El octeótrido también se utiliza para contrarrestar la hiperglucemia en pa- cientes con malaria, e incluso para evitar la parición de fístulas pancreáticas después de un proceso quirúr- gico. De forma general, tanto el octeótrido como otros análogos de GHRIH corrigen las hipersecreciones hormonales de GH. Los efectos adversos de estos fármacos son, en general, leves y transitorios. Los más frecuentes son de tipo digestivo, como nauseas, pérdida de apetito, dolor abdominal, gases o heces grasas, principalmente. Raramente pueden producir otros efectos secundarios como dolor, picor o inflamación en la zona de inyección, o alteraciones del hígado, de la vesícula biliar o del páncreas, provocando la aparición de cálculos biliares, pancreatitis e hipoinsulinismo.
El factor liberador de las hormonas gonadotróficas, GnRH, estimula la producción de las hormonas LH y FSH, por lo que induce o regula los procesos de ovulación. Suele utilizarse en el tratamiento de la inflama- ción del endometrio, los miomas uterinos, el cáncer de próstata, el cáncer de mama y el hirsutismo de ori- gen ovárico. Administrado en mujeres, sus principales efectos adversos son fatiga, depresión, dolor de pe- cho, jaqueca y sangrado uterino. Además, un uso continuado disminuye la producción de estrógenos ovári- cos. En mujeres amenorréicas puede producir una hiperestimulación ovárica. Administrado en varones, puede provocar una ligera ginecomastia (crecimiento patológico del vestigio mamario) y disminución de la libido. Además, también pueden aparecer diversos síntomas hipogonadales. Tanto en mujeres como en varones, la administración de GnRH puede provocar osteoporosis, aumentando el riesgo de producción de fracturas, sobre todo en mujeres.
Hormonas producidas por la hipófisis posterior.
La vasopresina provoca la contracción de la musculatura lisa a nivel de las arteriolas, el intestino y el útero, hecho que se traduce en un aumento de la presión arterial y del peristaltismo intestinal. Favorece, asimis- mo, la reabsorción del agua a nivel del túbulo renal. La desmopresina, nombre abreviado de la desamino- D-arginina vasopresina (DDAVP), es un análogo sintético de la vasopresina, desprovisto de efectos vasoac- tivos a dosis terapéuticas. Suele utilizarse en la diabetes insípida, en la enuresis nocturna (micción involun- taria durante la noche), en la hiponatremia y en el diagnóstico de algunas infecciones urinarias. Sus efectos adversos son, en general, poco frecuentes. Puede producir calambres abdominales o de estómago, obs- trucción nasal y enrojecimiento de la piel. Cuando se administran dosis elevadas puede producir náuseas, dolor de cabeza e incremento de la presión sanguínea.
La oxitocina actúa estimulando el músculo liso del útero hacia el final del embarazo, durante el parto y des- pués del parto. De forma general, aumenta la amplitud y la frecuencia de las contracciones del útero. Tiene efectos dilatadores en los vasos sistémicos que pueden provocar taquicardias. Además, estimula la excre- ción de leche por las glándulas mamarias. Suele utilizarse en la inducción del parto, para provocar la estimulación de las contracciones uterinas en el caso de que no se produzcan naturalmente. Los efectos adversos de la oxitocina son, en general, frecuentes y pueden ser importantes. Puede producir excesiva contracción del útero o ruptura del útero. A elevadas dosis puede aparecer alteración del ritmo cardiaco en la madre y disminución del ritmo cardiaco en el feto. En algunos casos se han descrito casos de muerte del niño o de la madre. En raras ocasiones puede producir aumento de los niveles de bilirrubina en sangre, hipertensión, coloración amarillenta en piel o mucosas, náuseas, vómitos y coma. El uso de oxitocina está contraindicado durante el primer o segundo trimestre del embarazo. Se recomienda extremar las precau- ciones cuando se use durante el parto. La oxitocina puede pasar a la leche materna, por lo que se recomienda retrasar el comienzo de la lactancia al menos un día después de que se ha dejado de administrar la oxitocina. En mujeres multíparas que han sufrido alguna cesárea o incisión a nivel uterino a lo largo de su vida tampoco es recomendable el uso de la oxitocina.
Hormonas tiroideas y antitiroideas.
La glándula tiroides es un órgano situado en la región anterior del cuello que aparece formado por dos lóbu- los bilaterales, conectados en el centro por un istmo estrecho. Secreta las hormonas tirosina o tetrayodoti-
roxina (T4) y triyodotiroxina (T3), expuestas bajo el control de la hormona hipofisaria TSH.