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CAPÍTULO 1: MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL 10

1.2   La pragmática 24

1.2.5   El principio de cooperación de Grice 30

El aporte del filósofo británico Paul Grice a la pragmática en su obra Logic and Conversation, escrita en 1967 y publicada en 1975, se aparta de los fenómenos gramaticales y semánticos y se fundamenta más bien en el análisis de los factores que caracterizan al entendimiento del significado de los enunciados, es decir en la inferencia, según la forma en que se use el lenguaje. Su teoría de la implicatura se desarrolla en torno a la lógica presente en las conversaciones, y bajo el supuesto básico de que todos los interlocutores manifiestan una actitud positiva hacia la comunicación, de ahí el nombre de

principio de cooperación (Escandell Vidal 91-92).

Este principio, como una base de la teoría de la implicatura conversacional de Grice, propone que cada uno de los participantes “haga que su contribución a la conversación sea, al tiempo en que ésta ocurre, aquella requerida para el propósito o la dirección aceptados para el intercambio conversacional en el que está involucrado” (Levinson 101). En otras palabras, el emisor del mensaje asuma la responsabilidad de que sus palabras expresen su intención comunicativa de forma íntegra y clara, sin apartarse del contexto de la conversación en que se encuentran inmersos los interlocutores.

Grice desarrolló este principio por medio de cuatro máximas o condiciones no obligatorias, pero tácitamente aceptadas por las partes, como guías para el uso eficiente y eficaz de la lengua en la conversación, según se expone a continuación (Grice 26-27):

Principio de cooperación de Grice

Categoría Máxima Submáximas

Cantidad Proveer la cantidad de información requerida.

i. Haga que su contribución sea tan informativa como se requiera para el propósito de la conversación.

ii. No permita que su contribución provea más información de lo necesario.

Cualidad Tratar de que la contribución sea verdadera.

i. No diga aquello que usted piense que es falso. ii. No diga aquello de lo cual usted carezca de evidencias

Principio de cooperación de Grice

Categoría Máxima Submáximas

Relación Decir lo importante. Haga que su contribución sea relevante.

Modalidad Ser perspicuo y claro en el enunciado.

i. Evite la oscuridad en la expresión. ii. Evite las ambigüedades.

iii. Sea breve. iv. Sea ordenado.

La relevancia de este principio pragmático para la interpretación simultánea se explica más adelante, pues antes es necesario profundizar los conceptos que Grice derivó a partir de estos enunciados de cooperación.

Estas cuatro máximas conversacionales, junto con sus respectivas implicaturas conversacionales9, deben estar específicamente vinculadas con el propósito para el cual se establece cada conversación. Para considerarse transacciones cooperativas, los intercambios conversacionales deben mostrar conjuntamente las siguientes características:

• que los participantes tengan un objetivo común,

• que sus contribuciones sean mutuamente dependientes, y

• que la transacción continúe en el mismo estilo hasta que ambas partes acuerden terminarla.

Por tanto, “el cumplimiento del principio de cooperación y de las máximas en un intercambio conversacional debe tratarse como un asunto cuasi contractual” (Grice 28 y 29).

Aquí es importante anotar que estas características de una transacción cooperativa son exactamente las mismas que rigen, implícitamente acordadas, para los eventos multilingües que requieren servicios de interpretación simultánea. En encuentros internacionales con exposiciones orales en una lengua distinta a la de los oyentes se asume un intercambio conversacional bajo los criterios de:

• un objetivo compartido por todos los participantes (la transmisión de ideas relativas a un tema de interés común),

• una interdependencia entre las contribuciones del orador, y la comprensión íntegra y

      

clara de esas contribuciones por parte de los miembros de la audiencia, y

• un acuerdo mutuo de dar por terminado el intercambio en un momento determinado. Más aun, Grice profundizó su teoría caracterizando cuatro posibilidades de inobservancia de las máximas durante un intercambio conversacional, y los efectos que esta inobservancia produce (Escandell Vidal 96-97):

a. Violación encubierta. El incumplimiento discreto, por ejemplo, al afirmar sin ostentación que un hecho falso es verdadero (máxima de calidad), dentro de un esquema de cooperación, el hablante puede inducir a errores en los interlocutores. Ejemplos de este caso son las llamadas “mentiras piadosas”, que se utilizan para proteger al causante de un hecho determinado, y los eufemismos como mecanismo para disfrazar un hecho verdadero asignándole un nombre distinto.

b. Supresión abierta de todas las máximas y del principio. Se produce ante la negativa de un interlocutor a cooperar y el diálogo se interrumpe.

c. Conflicto o colisión. Al no poder cumplir todas las máximas, un interlocutor elige por violar una de ellas. Por ejemplo, la insuficiencia de evidencia para hacer una afirmación (máxima de calidad) le lleva al interlocutor a proveer información en exceso (máxima de cantidad).

d. Incumplimiento o violación abierta10. Es lo que Grice define como una “burla” intencional de una de las máximas, sin dejar de observar las otras, y siempre buscando un claro efecto comunicativo pero distinto del mensaje literal. Por ejemplo, la ironía y el sarcasmo (que burlan la máxima de calidad), la exageración (que burla la máxima de cantidad), el humor (que burla la máxima de modalidad). Dentro de un marco de cooperación, el emisor del mensaje quiere significar claramente algo distinto al contenido de las palabras.

Este último caso, la violación abierta de una máxima en forma de burla intencional, con un propósito comunicativo, es lo que da lugar a un significado del enunciado más allá de lo expresado explícitamente, sin perder la intención de cooperación en la comunicación. Este es el origen del significado no convencional según se lo trata en el campo de la pragmática lingüística como la teoría de la implicatura conversacional, y es analizada en la sección a continuación.

      

Sin embargo, antes de pasar a la siguiente sección, es fundamental establecer que los efectos de la burla intencional de las máximas de Grice no son consistentes de una cultura a otra. El estudio y la práctica han determinado que el significado implícito de una conversación cooperativa puede variar en el contexto de interlocutores con distintas antecedentes socioculturales, según quienes sean el emisor y los receptores del enunciado. Es decir, la comunicación cooperativa está sujeta al comportamiento social de los individuos y por lo tanto, al estar determinada culturalmente no puede aplicarse universalmente. Por ejemplo, es característico el uso frecuente de la ironía y de un sentido del humor muy agudo por parte de los nativos de Gran Bretaña, los cuales no siempre son entendidos así por los angloparlantes de otras culturas, aún cuando comparten la misma lengua. Por otra parte, en la cultura de la Sierra ecuatoriana las conversaciones cooperativas generalmente se caracterizan por una gran amabilidad, sin que esto signifique necesariamente la intención del receptor para realizar una acción requerida por el emisor; es decir, en esta cultura se da una apariencia de cooperación, una aparente comprensión del significado del mensaje, pero no existe la intención o posibilidad del receptor para cumplir tal acción. Para las culturas anglosajonas de Norteamérica y de Europa esto sería una clara violación de la máxima de calidad por parte del receptor del enunciado al implicar amablemente que acepta una encargo, aun cuando no tiene la intención o la posibilidad de hacerlo efectivo.

En consecuencia es relevante anotar que los intérpretes profesionales deben estar siempre conscientes del hecho de que trabajan en un marco cooperativo entre el emisor y los receptores del mensaje para, además de asegurar fidelidad semántica explicita e implícita, ser capaces de identificar acertadamente posibles inobservancias del emisor de las máximas del principio de cooperación. Pero aun más importante es resaltar la necesidad de que los intérpretes simultáneos, quienes por definición están inmersos en un ámbito multicultural, tengan una formación sociolingüística tal que les permita reconocer en los enunciados de un hablante las violaciones intencionales de estas máximas, y trasladar apropiadamente el mismo significado implícito a la cultura de los receptores, en la lengua de los receptores.

En el ámbito de la interpretación simultánea profesional existe también la posibilidad de que un conferencista no actúe dentro de un marco cooperativo hacia una cultura ajena a la suya; es decir, que el emisor del mensaje no acate las máximas de Grice y en consecuencia

la comunicación sufra un deterioro. Circunstancias así ponen a prueba las competencias pragmáticas11 del intérprete simultáneo para cubrir esa deficiencia comunicativa y transmitir la misma intención del orador, implícita o explícita, hacia los receptores del mensaje.