1.1.4.4 Tracto Urogenital
1.1.5 Probióticos en las distintas etapas de la vida
también la capacidad de co-agregar con patógenos, son específicas de cada cepa, pero su contribución individual a la eficacia clínica aún es desconocida (Barrons & Tassone, 2008).
La combinación de las cepas L.rhamnosus GR-1 y L.fermentum RC-14 ha demostrado su eficacia colonizando el epitelio vaginal en estudio en humanos. Formulaciones orales de estas cepas normalizaron la población de lactobacilos vaginales tras 28-60 días del inicio del tratamiento (Reid & Burton, 2002; Reid, et al., 2003). En el caso de su uso en formulaciones vaginales, la colonización local fue detectada al tercer día de administración, manteniéndose durante 12 días (Gardiner, et al., 2002; Reid, et al., 2001). Con ello, su administración se ha demostrado eficaz reduciendo la colonización vaginal de bacterias patógenas y levaduras, posibles causas de infección (Reid & Bruce, 2003).
1.1.5 Probióticos en las distintas etapas de la vida
En el apartado 2.1.4 se han detallado los efectos beneficiosos que los microorganismos probióticos pueden ejercer en la salud humana. Sin embargo, algunos efectos van pueden ejercer una mayor o menor incidencia dependiendo de la etapa de la vida en que el ser humano se encuentre. Existen varias etapas en la vida del ser humano que cursan con inmunodeficiencia fisiológica, fundamentalmente en la lactancia y en períodos avanzados de la vida, cuando los múltiples mecanismos que están involucrados van desde la involución tímica, hasta los procesos biomoleculares propios de la edad, que muchas veces van acompañados de malnutrición proteico-calórica (ingestión reducida de alimentos o aumento de los requerimientos de ellos), los cuales pueden provocar la aparición de procesos tumorales, infecciones y enfermedades autoinmunes; además, todos ellos están relacionados con la acción conjunta de los sistemas nervioso, endocrino y metabólico (Monteoliva- Sánchez, et al., En prensa).
La acción de los probióticos sobre el hospedador humano en la etapa adulta está menos estudiada que en la niñez y edad anciana. En la primera
etapa de la vida es en la que se establecen los patrones de colonización microbiana del individuo y permanecerán estables a lo largo de su vida. La importancia en la ancianidad está marcada por las alteraciones propias de la inmunosenescencia, que ejerce un claro efecto o causa sobre la colonización microbiana intestinal alterándola.
Los estudios realizados en recién nacidos se han centrado principalmente en la idea de controlar el proceso de la colonización intestinal. Los estudios de la microbiota intestinal neonatal y las diferencias en los patrones de colonización han influenciado las prácticas de alimentación y de forma reciente se han desarrollado fórmulas infantiles que contienen tanto prebióticos como microorganismos probióticos. Por otro lado, la utilización de probióticos en niños y adolescentes se ha centrado principalmente en la prevención y tratamiento con éxito de diarreas y alergias (Monteoliva-Sánchez,
et al., En prensa). Algunos de los resultados y beneficios clínicos más
frecuentes obtenidos con la administración de probióticos en pediatría se muestran en la tabla 9:
Tabla 9. Resultados y beneficios clínicos más frecuentes obtenidos con la administración de probióticos en pediatría
Área de estudio Beneficios clínicos
Tratamiento de la diarrea Disminución en la frecuencia Disminución en la duración
Reducción del tiempo de hospitalización y de la severidad de los síntomas durante la misma Prevención de la diarrea Reducción en la incidencia
Reducción de la severidad de los síntomas Diarrea asociada al tratamiento
antibiótico
Reducción de la incidencia y/o severidad de los síntomas
Enterocolitis necrotizante Reducción de la incidencia y severidad de los síntomas
Prevención de la dermatitis atópica Reducción de la incidencia Tratamiento de la dermatitis
atópica
Reducción de la severidad de los síntomas
En la edad adulta la intervención con microorganismos probióticos se ha centrado en el mantenimiento del estado de salud del hospedador, obteniéndose resultados positivos tanto en individuos sanos como con estrés. Se han empleado favorablemente en el tratamiento de infecciones urogenitales en mujeres y en el tratamiento de enfermedades inflamatorias intestinales, así como también ha sido propuesto su uso para el tratamiento de la obesidad con el fin de normalizar la microbiota intestinal y aprovechar sus características en el sentido de que son capaces de modificar el metabolismo de los ácidos grasos, incrementar la recirculación enterohepática de las sales biliares y de las grasas de la dieta, estimular la glucolisis y modular el metabolismo de aminoácidos y ácidos grasos de cadena corta (Tennyson & Friedman, 2008).
Durante el envejecimiento se produce un descenso de determinadas funciones fisiológicas. El riesgo al que están sometidos los individuos de sufrir enfermedades en la etapa anciana es mucho mayor debido a lo que se denomina inmunosenescencia, que se caracteriza por una pérdida de linfocitos y un declive de su actividad. Por otro lado, se ha encontrado déficit nutricional en ancianos aparentemente sanos, pero que al realizarles los estudios de micronutrientes en los depósitos en los tejidos, éstos han sido escasos.En este sentido se le ha concedido una gran importancia a los probióticos en la recuperación de la malnutrición de estas personas ancianas, y se han obtenido buenos resultados clínicos, no solo en la recuperación nutricional sino en la del sistema inmunológico (Cano & Perdigon, 2003; Laiho, et al., 2002; Matsuzaki & Chin, 2000). Además, tanto el efecto directo como indirecto de los probióticos sobre el sistema inmune son beneficiosos para la 3ª edad, ya que les proporciona una profilaxis ante posibles infecciones así como también un incremento de sus defensas durante el transcurso de una enfermedad, lo que puede ayudar a una mejor y más rápida recuperación. Finalmente, la intervención con probióticos ha mostrado una mejora en el alivio del estreñimiento propio de la vejez y, parece ser, un efecto protector frente al desarrollo de tumores en el colon.