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4. Resultados

4.3 Instrumentos de Gestión del Recurso Hídrico a Nivel Regional

4.5.2 Método de Hufty

4.5.2.2 Problemas del municipio de sotaquirá

Estos problemas se identificaron por medio de la revisión de los instrumentos de gestión e informes del municipio:

Tomando como referente algunos aspectos, se establecieron los factores de la población que puedan tener incidencia en la problemáticas del municipio, con respecto a la gestión del recurso hídrico.

Se identificó que los habitantes, no asumen sus deberes constitucionales y también los que se encuentran dentro del contexto de los instrumentos para la gestión del recurso hídrico, referentes al cuidado y protección del medio ambiente, puesto que hacen uso indebido de las fuentes abastecedoras específicamente en zonas de recarga hídrica, ya que se cometen actos como;

Ampliación de la frontera agrícola: ya que con el paso del tiempo el hombre ha ido quitando terreno a los cauces de ríos y quebradas, lo que genera daños a cultivos, inundaciones a viviendas, entre otros desastres con la llegada de las temporadas de lluvias.

Ganadería extensiva: Ha ocasionado deforestación acelerada, quemas indiscriminadas, mal manejo de los pastos, lo que conlleva a deslizamientos de masa. Las aguas que se encuentran en contacto con el ganado se degradan y contaminan.

Desconociendo así que estas fuentes hacen parte de la estructura principal del municipio, los bienes y los servicios que pueden ofrecer no solo estas fuentes en sí, si no los ecosistemas aledaños a estas mismas, como son regulación hídrica, oferta del recurso y disponibilidad del recurso.

Este factor se identificó, por medio de la latente invasión en zonas de recarga por cuenta de factores como la ampliación de la frontera agrícola y establecimientos de ganado. Sí bien existe una legislación que regula el uso del agua, el suelo y las funciones de cada institución no se evidencia en la zona una clara estructura de control, que haga frente a los infractores de las diferentes normas, aquí se denota la insuficiencia del Estado para satisfacer las demandas de la sociedad (Aguilar, 2007)

Se evidencia, según información recopilada del EOT que se encuentran varias zonas que exceden el uso del suelo, por ende deja al descubierto la ineficiencia sobre el control de esta situación en particular. Es un tema a tener en cuenta ya que esto se recalca en la mayoría de instrumentos de gestión del municipio y a nivel regional ,como por ejemplo lo dispuesto en el plan de desarrollo municipal “de la mano con el campo” 2016-2019 el cual dicta que; “se establecen como zonas de recarga para el Municipio de Sotaquirá las cuchillas Santa Bárbara y San Francisco, además las lagunas Rica, Mortecinera, Las Lagunas y la laguna Negra y en general el sector occidental en la Veredas Avendaños y parte norte de las veredas Catoba, Sotaquirá, Guaguaní, Pueblo viejo y Carrizal, el cual forma parte de las estructurales mencionadas anteriormente. A dichas zonas se les debe tener especial cuidado considerándose como Reservas Naturales”, y más sin embargo se siguen presentando dichas infracciones, lo cual no habría de pasar si los entes de control prestarán la atención necesaria en cuanto a esta situación.

Fue observada una clara falta de conciencia ambiental por parte de los habitantes del municipio dado que se presentan varias situaciones en las que se le da un uso inadecuado al recurso hídrico, ya que también se observa que existe una sobreutilización alta en zonas de protección. Desaparición de especies nativas, tanto animales como vegetales, por falta de conciencia ecológica, lo que hace que el ecosistema se desestabilice y se pierda la biodiversidad, permitiendo la llegada de especies invasoras que no cumplen con las mismas funciones ecológicas.

Se evidencia un inadecuado manejo del agua, derroche en el uso de este vital líquido y falta de tratamiento de aguas servidas, para evitar la contaminación y todos los daños ecológicos que esta acción genera.

La demanda de agua está creciendo a ritmos acelerados e imponen retos para países, como Colombia, que es considerado rico en recursos naturales especialmente en biodiversidad y recursos hídricos. Aún no somos conscientes y seguimos siendo irresponsables en el manejo de los recursos naturales dado que tenemos suficientes; sin embargo, es pertinente evaluar si dichos recursos se están administrando apropiadamente. De hecho, quienes tienen que estimular a la comunidad para que actúe de forma directa son las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) y que a propósito, la Ley 99 en su artículo 31, literal 3, del título VI, plantea, que entre otras funciones las CAR, deben: “promover y desarrollar la participación comunitaria en actividades y programas de protección ambiental, de desarrollo sostenible y de manejo adecuado de los recursos naturales renovables”. (POMCA, 2006, p. 640).

Si bien es cierto, se encuentran presentes docentes capacitados los cuales tienen el compromiso de ser agentes multiplicadores, y son concebidos en el convenio (convenio 101-03 de Corpoboyaca) como dinamizadores, existen factores que pueden dificultar el proceso dentro de los cuales se encuentra el problema del sentido de pertenencia de estos actores específicos (docentes dinamizadores) a una región, grupo cultural particular, o una localidad. A esta dificultad propia de nuestro sistema educativo y a las políticas frente a la estabilidad de los docentes en un espacio determinado, se agrega la falta de liderazgo y compromiso del sector educativo frente a la educación ambiental, principalmente en la ejecución y seguimiento a las políticas de educación ambiental diseñadas por el propio Ministerio de Educación. (POMCA, 2006, p.781).

Este es un tema de relevancia dado que los maestros que asisten a los talleres de capacitación tienen la responsabilidad de multiplicar e involucrar a los demás docentes de su centro educativo con el fin de hacer de la educación ambiental un tema común y presente en todas las áreas del conocimiento y no un saber particular de una determinada asignatura. Se parte de comprender que “la educación ambiental se basa en la participación activa de toda la comunidad en la construcción de conocimiento y conciencia para encontrar alternativas de solución acordes con su problemática ambiental particular a partir de proyectos participativos, coogestionarios y autogestionarios que permitan desarrollar en el individuo no solamente conocimientos sino valores y actitudes que inciden en la construcción de una concepción del manejo del ambiente y por ende del recurso hídrico”. (POMCA, 2006, p. 782).

Como se ha planteado, el problema ambiental es un problema de cultura transformable sólo a través de procesos de educación (no solo instrucción), para lo cual se requiere que el docente

transforme inicialmente su propia cultura frente al tema ambiental y su concepción misma de lo que significa un proceso de educación integral.

Prevalencia del interés privado sobre el colectivo

Se puede decir que las pocas ganancias de unos pocos a costa de éstos ecosistemas no se justifican por las pérdidas y sus efectos a mediano plazo.

En la zona de las riveras del río Chicamocha en Sotaquirá se ubican grandes fincas ganaderas, es frecuente encontrar reservorios construidos por los propietarios de las fincas para abrevadero de las reses y reservorios para regadíos de pasto. Pese a esta forma de ocupación del espacio, en la actualidad son muy pocos los conflictos que entre los vecinos se presentan por el agua. La mayor parte de las familias se surte de los acueductos para el consumo humano y esto ha evitado los enfrentamientos o disgustos por el agua.

Los conflictos que se presentan tienen que ver con la adquisición de las aguas de manantiales ubicados en predios privados, generalmente en las fincas grandes, pues sus propietarios se consideran con el derecho de mezquinar o regular el acceso al agua. Las aguas corrientes son consideradas públicas, por esto los conflictos por el uso de estas aguas han de disminuirse.

(POMCA, 2006, p. 813).

Con respecto a las corrientes menores de quebradas se presentan problemas en los nacimientos, puesto que los agricultores han despejado las zonas de la vegetación nativa y las han colonizado con sus cultivos de papa principalmente y zanahoria, afectando los nacimientos mismos.

Igualmente se han construido reservorios sobre las riveras de las corrientes afectando el curso normal de las aguas, como es el caso de Sotaquirá.

La relación de denuncias contra individuos, en forma concreta expresa que en buena parte estos están originados en la mala o arbitraria utilización de los recursos naturales, en la existencia de una cultura negativa muy arraigada frente al tema del medio ambiente en el común de las gentes; la inexistencia de una cultura social y el predominio de los intereses particulares sobre los de las comunidades. (POMCA, 2006, p. 821).

El desarrollo de la normativa ambiental local se debe ajustar además a los principios de armonía regional, gradación normativa y rigor subsidiario, establecidos en el artículo 63 de la Ley 99 de 1993. Estos principios persiguen asegurar la prevalencia del interés general sobre el particular, establecida de por sí en la Constitución. (POMCA, 2006, p. 1063).