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La copa de Faraday también nos permite estudiar el funcionamiento de las diferentes fuentes con el objeto de calibrar la densidad de corriente en función de

2.2 Técnicas de Caracterización

2.2.1 Microscopía de Fuerzas Atómicas (AFM)

2.2.1.2 Procesado y análisis de las imágenes de AFM

Las imágenes de AFM adquiridas corresponden a una matriz bidimensional de números reales, M, cuyas dimensiones están dadas en pixeles, Nx y Ny.

Normalmente son matrices cuadradas con Nx = Ny = N = 512. El factor de

conversión entre píxeles y unidad de longitud, L/N, indica la separación entre puntos de la matriz. El elemento de matriz representa la altura de la superficie en el punto de matriz (i,j). Durante este trabajo se ha empleado comúnmente el programa de Nanoscope para el procesado de las imágenes, y en algunas ocasiones el software WSxM de Nanotec [12]. Para otros análisis específicos, necesarios para la interpretación de los datos, se han realizado programas en C/C++.

Sustracción de un plano global

Esto se debe a que la punta no está siempre perpendicular a la superficie por lo que los datos aparecen bajo cierta pendiente. Al sustraer un plano global de dicha pendiente la imagen queda nivelada. Después de esto, conviene realizar un “flatten” o “aplanamiento” para eliminar diferencias bruscas en las alturas entre las líneas de escaneado. Estas dos rutinas son empleadas en todas las imágenes antes de calcular aquéllos parámetros y funciones que van a ser de gran utilidad para caracterizar morfológicamente los patrones inducidos por IBS.

Rugosidad o ancho de intercara

La medida de la evolución de la rugosidad, w(L,t) con el tiempo, es una de las herramientas más utilizadas para caracterizar estadísticamente la morfología superficial de un sistema de crecimiento o erosión de tamaño L. Si consideramos la superficie como una matriz de puntos podemos definir la función de altura, h(r,t),

de la intercara sobre un punto r del sustrato bidimensional de lado L, siendo una función univaluada. De esta forma, w es una medida de la “anchura vertical” típica de la superficie del sistema [13], y se define como la desviación cuadrática media de la altura local con respecto a la altura media h. La rugosidad global, w, viene dada por

la expresión:

2 2 2

)

(

)

,

(

1

)

,

(

i

t

h

t

i

h

L

t

L

w

(2.2)

Densidad espectral de potencia, PSD

De todas formas, la rugosidad global no puede caracterizar completamente una superficie, puesto que sólo nos da información en la dirección vertical. Por ello suelen emplearse otros parámetros y funciones para caracterizar la evolución de una superficie. Una de las más utilizadas es la densidad espectral de potencia (“Power

Spectral Density”, PSD). Si se considera una imagen de tamaño LxL, la PSD para una

superficie que no presente anisotropía se puede expresar como [14]:

k y x y x

k

H

k

k

k

H

L

k

PSD(

)

4

2

(

,

)

(

,

)

2 

(2.3)

en donde

H(k

x

,k

y

)

es la transformada de Fourier bidimensional discreta de h(r)

para un vector de onda k y

H

(k

x

,k

y

)

su valor conjugado:

( )

exp ) , ( 4 ) , ( 2 2        

h n m i k n k m k k H x y nm y x

(2.4)

En esta expresión  es el tamaño de píxel y h(n,m) el perfil de alturas de la

superficie, con los índices n y m desde 1 a N. El operador promedio (<…>k) en la

módulo del vector k=(kx,ky) y satisface la relación

k

2

k

x2

k

y2. La integral de la

función PSD está relacionada con la rugosidad w mediante la expresión siguiente:

    1/ / 1 2 ) ( 2 ) ( LPSD k k dk L w(2.5)

Nótese que los límites de integración corresponden al rango de frecuencias discretas sobre el que se define la función PSD. El factor 2 procede de la integración angular de esta función. La función PSD suministra información sobre las distancias características, de los patrones inducidos por IBS que denominaremos “longitudes de onda”, más relevantes al definir la rugosidad superficial del sistema. Debido a que la PSD para aquellos modos asociados con las longitudes representativas es mayor que para aquellas menos importantes. Por ejemplo, en una superficie que presente una longitud característica como en el caso de un patrón ordenado, se observará un máximo en torno al vector de onda asociado con la distancia característica entre estructuras. En la figura 2.12 (b) se representa la función PSD correspondiente a la imagen de AFM (fig. 2.12 (a) que presenta un patrón de nanopuntos originados experimentalmente por IBS).

En esta figura puede distinguirse un máximo local para un vector de onda asociado a la longitud de onda dominante del patrón (). Este máximo se obtiene para ~53 nm, lo cual está de acuerdo con la distancia entre patrones de la figura

2.12 (a). Para escalas mayores que esta distancia (frecuencias bajas), la superficie se desordena y, como se pone de manifiesto en la ley de potencias que sigue la PSD para frecuencias mucho menores que el correspondiente al máximo kc la superficie

muestra un rugosamiento cinético [15]. Es decir, la dependencia decreciente señala que la superficie muestra algún grado de correlación lateral para escalas mayores que la longitud de onda  = 1/kc. Su pendiente en una representación

doblemente logarítmica está relacionada con el exponente de rugosidad 1 para esta

región. Cabe mencionar que, en algunos casos, la superficie puede que muestre una región plana a frecuencias bajas, lo que indicaría que la superficie no está correlacionada para estas distancias. Para entender mejor este comportamiento, en la figura 2.12 (c) se representan dos perfiles característicos de aquellas superficies que muestran (ó no) rugosamiento cinético, es decir con KR (ó sin KR, kinetic

roughening). El perfil de la fig. 2.12 (c) con rugosamiento cinético (con KR) pone en

que , frente al perfil que no presenta rugosamiento cinético (sin KR) donde se observa la ausencia de este ondulamiento.

Figura 2.12: (a) Imagen de AFM de 2x2 µm2 de un patrón de nanopuntos originado por IBS con iones de Ar+ a 1 keV e incidencia normal. (b) Función PSD de la imagen de AFM. La línea a trazos representa su ajuste a una ley de potencias de la forma (2 2 )

)

(k  k  

PSD de donde = 0.3. El ajuste está desplazado verticalmente para una mejor visualización. (c) Perfiles superficiales de dos muestras que presentan patrones de nanopuntos con (línea roja) y sin rugosado cinético (línea negra). La línea verde discontinua muestra la superficie sobre la cual se disponen los nanopatrones.

Por otro lado, la región igualmente decreciente a frecuencias altas (k>>kc)

indica que la superficie muestra algún grado de correlación lateral donde, al igual que antes, la pendiente está relacionada con el exponente de rugosidad 2 (para la

región k>>kc). El valor de 2 se obtiene a partir de: PSD(k) k(22) El rango

de frecuencias sobre el que se manifieste una región de , por ejemplo entre dos valores cualesquiera k1 y k2, define el rango de dominio espacial del mecanismo

correspondiente sobre la rugosidad superficial. Así la expresión 2.5 proporciona un 400 nm

(a)

método para estimar la contribución a la rugosidad de las estructuras generadas por un mecanismo determinado si los límites de integración se sustituyen por las frecuencias de transición (k1 y k2). Con objeto de lograr información en un amplio

rango espectral, en este caso en la región que presenta rugosidad cinética, se han solapado las funciones PSD calculadas a partir de imágenes de AFM de distinto tamaño. La PSD también se puede utilizar para obtener una medida del tamaño promedio de los dominios ordenados dentro del patrón a partir de la anchura a media altura (FWHM) del pico correspondiente. De esta forma, definimos la longitud de correlación, que representaremos por el símbolo , como el inverso de esta anchura [16]. Cuanto mayor sea  más ordenada es la distribución del patrón a lo largo de la superficie y más estrecho será el pico o máximo de la PSD a esa longitud de onda.

Función de autocorrelación de alturas

Otra magnitud relevante para la caracterización de superficies es la función de auto-correlación de diferencias de alturas, C(r,t), que viene dada por:

(2.6)

Esta función proporciona información sobre las longitudes características presentes en la superficie y sobre cualquier periodicidad o simetría de la imagen. En la figura 2.13 (a) se representan una serie de estructuras con forma paraboloidal siguiendo un patrón hexagonal regular, generadas a partir de un código de simulación desarrollado en C++. El tamaño lateral de las estructuras es de 15 nm aunque la separación entre ellas depende de la dirección. La C(r,t) se ha representado en la fig. 2.13 (b). Los perfiles de altura trazados en la imagen se representan en negro en las figuras 2.13 (c)-(d) junto con los trazados en la C(r,t) en rojo. Se puede observar cómo los perfiles de altura a lo largo de diferentes direcciones están correlacionados con los perfiles obtenidos de la C(r,t) mostrando la sensibilidad de esta función a las distintas periodicidades de la superficie.

2 / 1 2

))

,

(

)

,

(

(

1

)

,

(

i d

h

i

r

t

h

r

t

L

t

r

C

Figura 2.13: (a) Imagen de puntos parabólicos siguiendo un patrón hexagonal regular. (b) C(r,t). Se han trazado dos perfiles en (a) y (b). (c) Perfiles de altura diagonales dibujados en verde en (a) y (b). La distancia entre paraboloides es de 19 nm. (d) Perfiles de altura horizontales dibujados en azul en (a) y (b). La distancia entre paraboloides es de 33 nm. Los perfiles en negro corresponden a la imagen de AFM y en rojo a la C(r,t).

Esta función nos va a permitir evaluar de forma cualitativa la simetría (orden) a corto alcance de las superficies nanoestructuradas objeto de estudio en esta memoria. Normalmente, la función que se utiliza para caracterizar el grado de orden de una superficie es la FFT. Sin embargo, dicha función es útil para aquellas superficies que muestran un elevado grado de orden. En este trabajo, como se verá a lo largo de esta memoria, las superficies producidas mediante IBS muestran un orden bajo, lo que se denomina “orden a corto alcance”. En este rango de orden es la función C(r,t) la más adecuada para caracterizarlo.

En la figura 2.14 se muestra un ejemplo de cómo se aprecia el orden a corto alcance de las estructuradas generadas por IBS. La primera figura 2.14 (a) es la imagen de AFM de las estructuras con forma parabólica generadas a partir del código de simulación en C++, con orden hexagonal regular sobre una superficie real del sustrato de Si (001). Las figuras 2.14 (b)-(c) representan sus FFT y C(r,t), respectivamente. La figura 2.14 (d), es una imagen de AFM experimental después del proceso de IBS con Ar a 1 keV sobre un sustrato de Si (001). En la FFT correspondiente de la fig. 2.14 (e) se aprecia una estructura en forma de anillo, con simetría circular. Esta forma es característica de sistemas en los cuales hay una distancia característica que define la rugosidad del sistema () pero al haber dominios orientados aleatoriamente en vez de obtenerse una serie de puntos definidos se obtiene todo un continuo de puntos, que da lugar al anillo observado. Esto sería similar al caso en el que se obtiene una imagen de difracción de una superficie policristalina. La anchura del anillo es relativamente grande debido a las fluctuaciones en la distancia entre motivos. Además, como la superficie no muestra

40nm

40nm

40nm

40nm

un gran orden, no se observan anillos a otras distancias (armónicos). Por último, en la figura 2.14 (f), la función C(r,t) muestra la presencia de seis puntos brillantes que indican la simetría y orden hexagonal a corto alcance de los patrones obtenidos por IBS (fig. 2.14 (d)). Como este orden es de corto alcance sólo aparecen puntos definidos “a primeros vecinos”, es decir a distancias que se corresponden con las de la celda unidad.

Figura 2.14: (a) Imagen generada mediante simulación de un patrón de puntos parabólicos y (d) imagen de AFM de un patrón experimental de nanopuntos generado en una superficie de Si (001) por IBS. (b)-(e) sus correspondientes FFTs y(c)-(f) C (r,t).

Sesgo

Finalmente, otra función que ha resultado muy interesante para analizar morfológicamente las distintas superficies generadas por IBS es la que se conoce como sesgo S, que caracteriza la asimetría en la escala vertical [17]. Si <h> es la

altura media de una superficie, el sesgo se define como: 3 3 / ) ( ) (r h r w h S   (2.7)

Esta función permite identificar y cuantificar distintos tipos de morfologías (ver figura 2.15), ya que da información acerca de la asimetría vertical existente en

200nm 20 0nm 200nm

(a) (b)

(c)

(d) (e) (f)

las superficies. En concreto, S describe la asimetría en la distribución de alturas de la superficie. Cuando se tiene una superficie formada por protrusiones la asimetría será hacía los valores altos de las alturas, mientras que si es una superficie con cavidades la asimetría será hacia las alturas más bajas. Este hecho ha sido de gran utilidad para caracterizar morfológicamente los patrones generados por IBS, puesto que los patrones de nanopuntos conducirían a valores de S > 0, mientras que los patrones de nanoagujeros conducen a S < 0. Las superficies denominadas como

mixtas (coexistencia entre puntos y agujeros) y planas darían lugar a valores del sesgo

cercanos a 0. Para entender esto, en la figura 2.16 se muestran los histogramas de alturas correspondientes a cada morfología. El eje Y nos da información de la frecuencia de puntos de la imagen con una altura determinada, esto resulta al normalizar respecto a los 512 x 512 puntos de cada imagen de AFM.

Si en la fig. 2.15 comparamos los histogramas de alturas de los dos patrones más relevantes: nanopuntos y nanoagujeros, se puede confirmar esta asimetría vertical a la que se hacía referencia. Los nanopuntos muestran una asimetría para valores mayores a la altura media del sistema (<h>=0) dando de esta forma un valor de sesgo positivo; por el contrario los nanoagujeros muestran la asimetría para valores de altura menores que la altura media dando en este caso un sesgo negativo. Asimismo si comparamos la extensión de la cola asimétrica en cada histograma de alturas se puede ver que tanto las alturas de los nanopuntos como las profundidades de los

nanoagujeros son similares, dando lugar a valores parecidos en rugosidad y de S.

Por otro lado, en la misma figura, se representan los histogramas de alturas correspondientes a las superficies mixtas y planas. Para estas morfologías se puede comprobar que ambas funciones de distribución de alturas muestran un perfil simétrico en torno al valor medio por lo que el valor del sesgo es S~0. Las superficies planas muestran una distribución más estrecha, confirmando que la rugosidad del sistema es muy baja en este caso, y con el eje Y tres veces mayor debido a que todos los puntos se encuentran muy próximos al valor medio de altura, dada la planitud de la superficie. Por el contrario la distribución de alturas para las superficies mixtas es más ancha debido a la dispersión entre las alturas de los nanopuntos y las profundidades de los nanoagujeros en torno al valor medio de altura de la superficie. De hecho igualmente se puede ver que las alturas de los puntos se extienden a valores similares (<h>~2nm) que las profundidades de los

nanoagujeros (<h>~-2nm). Además si observamos la frecuencia, indicador del número

imagen, vemos que es más baja que en el resto de morfologías, puesto que en la superficie mixta se encuentran tanto nanoagujeros como nanopuntos pero con un número menor de cada una de ellos.

Figura 2.15: Histograma de alturas para las superficies denominadas: plana, patrón de nanoagujeros, mixta y patrón de nanopuntos de abajo a arriba respectivamente, a fin de caracterizar las morfologías mediante la función sesgo. Las barras indican la escala de frecuencias para cada superficie.