Capítulo 4 Análisis de resultados
4.3 Proceso de aprendizaje: las estrategias empleadas y sus resultados
En cuestiones psicopedagógicas, los profesores respondieron la pregunta
¿Considera que sus alumnos han aprendido los temas de cada asignatura? A la que dos
profesores respondieron algunas veces sí, algunas veces no, mientras que tres mentoras
respondieron la mayoría de las veces sí (véase figura 4.1).
Siempre
La mayoría de las veces sí
Algunas veces sí, algunas veces no
La mayoría de las veces no
Nunca
Con ello se visualiza que los profesores están conscientes que todas las actividades en clase no alcanzan el propósito de la misma y tampoco logran el aprendizaje en los alumnos.
Aquí surge la necesidad de que el docente, en su rol de orientador presente iniciativas que contribuyan al logro de los propósitos educativos, según explica la Dirección General de Desarrollo Curricular (2006b). Estos profesores propusieron las siguientes:
Mtra. Irma: “elaboración y participación en proyectos escolares, diálogo profesional”. Mtra. Carolina: “Olimpiadas, trabajos en la computadora, integrar a todos los grupos por medio de eventos masivos (14 de febrero y navidad- tarjetas, bailes, intercambio de regalos) les ayuda en que se llevan bien, trabajan más motivados; trabajos de inglés y/o artes y al mismo tiempo responde a sus necesidades de amistad (sociales)”.
Profra. Elsa: “Se ha tratado de reforzar las actividades, y de vincularlos con la vida diaria”.
Profr. Guillermo: “Exámenes, realización de productos, grabaciones, maquetas, etc.” Mtra. Mariana: “En la materia de “cultura ambiental” se realizó un proyecto de separación de basura orgánica e inorgánica, además de solicitud al ayuntamiento municipal de botes de basura”.
Como se pudo observar sólo la Mtra. Carolina es la única quien ofrece alternativas diferentes a las señaladas en los libros para el alumno, mientras que los
Por otro lado, considerando el ámbito sociocultural en el que laboran los educadores, el cual presenta una multiplicidad de problemas como pobreza, problemas económicos de las familias y la desintegración familiar primordialmente, se pretendió conocer si influyen en el bajo aprendizaje de sus alumnos. Para lo cual se formuló la pregunta: ¿considera que ofrece ayuda pedagógica a sus alumnos al trabajar con los libros de texto en clase? A lo que las cuatro mentoras respondieron siempre, mientras
que el profesor respondió algunas veces sí, algunas veces no. Estas contestaciones
tienen relación con la preparación profesional de cada uno de ellos, así como de su experiencia laboral. El docente tiene menos de un año laborando en el magisterio y le hace falta prepararse más sobre las asignaturas, lo que puede lograr con la indagación de los temas académicos a profundidad para fortalecer su perfil profesional.
Referente a la dinámica de trabajo en el aula, en todas las clases de las diferentes asignaturas el estudiantado tiene que trabajar en equipos según se solicita en los libros para el alumno, por lo que es conveniente conocer si se trabaja el aprendizaje
cooperativo y los problemas suscitados durante el curso escolar. Para esto se formuló la pregunta ¿sus alumnos trabajan en equipos colaborativos de manera eficiente?, la
mayoría de los profesores, tres para ser específicos, respondieron la mayoría de las veces sí (véase gráfica 3). No obstante lo anterior, la Mtra. Irma afirmó que siempre y el
profesor contestó algunas veces sí, algunas veces no. Por lo que se puede decir que el
docente no sabe cómo implementar estas estrategias ya que no ha sido capacitado ni actualizado. En el caso de la maestra que responde siempre, se tuvo que contrastar con lo
que dicen los alumnos, ya que a los trece años es difícil que los alumnos asuman sus responsabilidades y trabajen efectivamente por sí solos. Esto se demuestra con la respuesta a la pregunta ¿existe voluntad en el grupo para trabajar con cualquier compañero?, a lo que tres docentes respondieron algunas veces sí, algunas veces no, y
dos maestras afirmaron que la mayoría de las veces sí. Entonces la respuesta de la
maestra Irma referente al trabajo colaborativo eficiente no existe como tal en su totalidad.
Para ahondar en este tema, se hace mención a la respuesta que los alumnos dieron cuando se les inquirió ¿te gusta trabajar en equipo? A lo que 60 encuestados
respondieron definitivamente sí, mientras que sólo tres señalaron definitivamente no.
Esto demuestra que no existe rechazo hacia el aprendizaje cooperativo, sino las
circunstancias que lo rodean, tales como el respeto existente en el grupo, y que según la visión de 59 adolescentes sí existe, pero 17 afirman que no.
Continuando con los problemas en los equipos de trabajo, la Mtra Irma y sus alumnos respondieron que las dificultades existentes en sus aulas se deben muchas veces
a la renuencia a trabajar con ciertos compañeros y a las discusiones poco tolerantes y respetuosas; a veces por incumplimiento de materiales y falta de participación de los
alumnos. Por otro lado, para la Mtra. Carolina y sus estudiantes existen pocas veces en
que se presentan los problemas antes mencionados.
Para la Profra. Elsa y sus pupilos, siempre hay conflictos por el incumplimiento
discusiones poco tolerantes y respetuosas, y a veces por la renuencia a trabajar con
ciertos compañeros. Mientras que para el Profr. Guillermo, muchas veces existen
rencillas debido al incumplimiento de materiales, y a veces por la renuencia a trabajar
con ciertos compañeros, falta de participación y discusiones entre alumnos de manera poco tolerante y respetuosa. Y para la Mtra. Mariana y sus educandos señalaron que a veces existen problemas de por incumplimiento de materiales y falta de participación, pocas veces por la renuencia a trabajar con ciertos compañeros y nunca discusiones poco
tolerantes y respetuosas. Algunas respuestas fueron repetitivas, para visualizarlas mejor se presenta la siguiente figura:
0 2 4 6 8 10 12 14 Siempre Muchas veces A veces Pocas veces Nunca Frecuencia R esp u est as d e m aest ro s Discusiones poco tolerantes entre alumnos Falta de participación de los alumnos
Incumplimiento de materiales
Renuencia a trabajar con ciertos compañeros
Figura 4.2 Problemas derivados del aprendizaje cooperativo
Con dichos datos se distingue que el problema principal en las aulas de los preceptores en orden de mayor a menor incidencia son: incumplimiento de materiales,
falta de participación de los alumnos, renuencia a trabajar con ciertos compañeros y discusiones poco tolerantes entre escolares. Lo cual se debe tener presente al momento de establecer estrategias de resolución de este tipo de conflictos, además es conveniente que los profesores concienticen a los padres de familia para que adquieran los materiales necesarios para trabajar en determinado momento, y hacer hincapié a los estudiantes para que revisen su mochila antes de dirigirse a la escuela. En cuanto a los demás problemas, es conveniente que el docente explique detalladamente a sus alumnos cuales son los cinco elementos del aprendizaje cooperativo que para Johnson y Johnson (1994) son: 1) interdependencia positiva, en donde cada uno de los miembros del equipo aprendan el tema y se aseguren que el resto de sus compañeros también lo hagan, para lograrlo deberán coordinar sus esfuerzos individuales para contribuir a unirlos, realizar su rol y cumplir con sus responsabilidades en la tarea, de ese modo concluirán
satisfactoriamente su trabajo. Para enfatizar en los roles, estos autores consideran los siguientes: a) lectores, b) registradores o secretarios, c) inspectores para que verifiquen el entendimiento del tema, quién se enfoca en preguntar periódicamente a cada
compañero qué esta aprendiendo, d) impulsador de la participación, y e) elaborador del conocimiento; estos roles son vitales para el aprendizaje de alta calidad; por tanto es deseable que los docentes no pierdan esto de vista y del mismo modo, que recuerden que aunque cada alumno tiene sus responsabilidades, ellos no deben deslindarse de su
obligación de monitorear cada equipo para apoyarle en cuestiones de la materia, o en el funcionamiento del mismo. 2) Interacción promotora cara a cara, se refiere a la ayuda
eficiente y efectiva que debe existir en los compañeros, el intercambio de recursos como la información y materiales, el procesamiento de la información, la retroalimentación para mejorar su desempeño, razonamiento para promover una mejor toma de
decisiones, así como el esfuerzo para alcanzar las metas comunes. 3) Responsabilidad y valoración personal, para estos autores es la clave para asegurar que todos los miembros de un grupo están preparados para aprender cooperativamente. Después de una clase cooperativa, los miembros del equipo deben estar preparados para realizar tareas similares por sí mismos. En este sentido se cuestionó sobre la preferencia para trabajar individualmente, 39 alumnos dijeron que sí les agrada, mientras que a 34 no. Referente al agrado por el aprendizaje individual y en equipo, se obtuvo que el primero reportó más menciones en los categorías más altas: siempre y muchas veces (véase figura 4.3).
El aprendizaje cooperativo tuvo como respuesta más frecuente muchas veces.
0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 4,5 Aprenden más individualmente El trabajo en equipo es provechoso Respuesta de profesores Siempre Muchas veces A veces Pocas veces Nunca
Una posible razón por la cual no es muy bien aceptado el aprendizaje
cooperativo, se debe a que cuando se cuestionó a los adolescentes si se llevan bien con la mayoría de sus compañeros, un número significativo de alumnos encuestados contestó
siempre, a excepción de los educandos de la Profra. Elsa.
Contrario a lo que pudiera pensarse, esto beneficia en cierta medida al
aprendizaje cooperativo, porque se deben realizar procesos mentales individuales para después compartirlos con sus compañeros de equipo; siendo un primer acercamiento para que empiecen a trabajar en equipos cooperativos. Esto no exime la responsabilidad del mentor para verificar que no se esté fomentando la pereza social dentro del grupo, en
el que le dejan la responsabilidad a un compañero del equipo para que terminen la actividad escolar, tal como señalan Johnson y Johnson (1994). Por lo que el preceptor debe: a) estar pendiente de revisar que los alumnos se comprometan con la actividad y el trabajo final, b) tiene que evaluar el esfuerzo individual y dar retroalimentación al equipo y de forma personal, c) además de ayudar a los equipos a evitar esfuerzos redundantes; que pueden truncar la culminación del trabajo. 4) Habilidades
interpersonales y manejo de grupos pequeños, para coordinar esfuerzos y alcanzar metas mutuas, los estudiantes deben conocer y confiar en el otro, comunicarse con precisión y sin ambigüedades, aceptar y ayudar a cada uno, y resolver conflictos constructivamente. Estas habilidades no son innatas, por lo que el docente tiene que enseñarles a sus pupilos a adquirirlas, y una opción es a través de la orientación y tutoría. 5) Procesamiento grupal, en el que el maestro debe verificar que tan efectivamente están trabajando. Los
equipos necesitan conocer qué acciones son útiles y cuáles no, para tomar decisiones. Este proceso permite que los equipos se enfoquen en mantener buenas relaciones de trabajo, facilita el aprendizaje de habilidades cooperativas, asegura que cada quien reciba retroalimentación, así como que los estudiantes piensen en los niveles cognitivo y metacognitivo, y provee de medios para el éxito grupal y reforzar los comportamientos positivos de los miembros del grupo. El mentor puede utilizar una hoja de observación para colectar datos y compartir los resultados observados después de trabajar en plenaria.
En los libros para el alumno de las diversas asignaturas académicas, se solicita diferentes actividades, las cuales son derivadas de una investigación previa, debido a que la mayoría de las telesecundarias no tienen en su acervo bibliográfico todos los libros que se les recomiendan a los estudiantes, por lo que generalmente se les pide que indaguen en su biblioteca comunitaria. Al día siguiente tienen material con qué trabajar en clase, aparte de los contenidos teóricos que proporcione el profesor.
Por las razones ya expuestas, las tareas extraclase son relevantes en la jornada escolar debido a que por sí mismas constituyen la fuente de conocimientos de las diversas asignaturas. La información recopilada es un elemento importante, con la cual realizan otro tipo de actividades más complejas tales como la resolución de diversas preguntas, la resolución de casos, problemas o la realización de proyectos. Entonces, se cuestionó a los mentores si los alumnos las realizan y sus contestaciones oscilaron entre
0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 Siempre La mayoría de las veces sí Algunas veces sí, algunas veces no La mayoría de las veces no Nunca Frecuencia P ro feso res Profra. Elsa Mtra. Irma Mtra. Carolina Mtra. Mariana Profr. Guillermo
Figura 4.4 Frecuencia en la realización de tareas extraclase
Este problema pudiera ser resuelto con orientación y tutoría impulsando a los alumnos a lo que la Dirección General de Desarrollo Curricular (2006b) menciona como seguimiento académico de los pupilos sugiriendo entre otras, las siguientes actividades: la promoción de la reflexión del desempeño individual en cada asignatura y proponer formas de autoestudio y establecimiento de metas que mejoren su desempeño
académico. De ese modo los estudiantes se darán cuenta que los principales responsables son ellos mismos, y se deben realizar las tareas académicas que sus profesores les
soliciten. Los docentes se pueden apoyar de diversas estrategias como elaboración de historietas, dramatizaciones, foros, pláticas grupales formales e informales, por decir algunos ejemplos, y su aplicación dependerá de las características de cada grupo, de las asignaturas, del tema a tratar y de la creatividad del mentor.
Continuando con las cuestiones académicas, como se mencionó en el marco teórico, en educación telesecundaria se utilizan aparte del aprendizaje cooperativo, las estrategias de aprendizaje basado en problemas, casos y proyectos. Los cuales no son conocidos ampliamente por los docentes participantes, sólo la maestra Irma conoce un poco el aprendizaje basado en problemas y su aplicación consta para ella de los siguientes pasos: “Planteamiento, analizar datos, propuesta de solución, hipótesis, estimaciones y resultado”, sobre el aprendizaje basado en proyectos señaló la
metodología siguiente: “Analizar la problemática, proponer soluciones, prever recursos, planeación de actividades, tiempo de realización, objetivos”. Por este motivo se
consideró el conocimiento de estas estrategias en la capacitación que se ofrecerá a los docentes participantes, para que posteriormente las apliquen en sus clases en cualquier asignatura y temática.
En cuanto a la implementación de estas estrategias constructivistas en educación telesecundaria se cuestionó a los mentores si saben cuáles se aplican en las asignaturas, obteniéndose los siguientes resultados: sólo las tres maestras saben que el aprendizaje basado en casos se emplea en geografía de México y del mundo, en cuanto al
aprendizaje basado en problemas las dos mentoras de especialidad en Ciencias Sociales fueron las que conocieron que se aplica en matemáticas y ciencias. En el caso del aprendizaje basado en proyectos las cuatro docentes saben que se aplican en español y ciencias; sólo el Profr. Guillermo no respondió esta pregunta.
Como los docentes no conocen ampliamente la importancia del aprendizaje cooperativo dentro de las estrategias señaladas, llegan a prescindir de él como se demuestra en la pregunta ¿realiza las actividades en equipo marcadas en los libros de texto? Las tres maestras señalan que muchas veces sus alumnos sí trabajan en equipo
(véase figura 4.5); por su parte, los profesores Guillermo y Elsa las aplican a veces.
Al preguntarles verbalmente el por qué, ellos consideran que no todas las actividades son necesarias para alcanzar el objetivo de aprendizaje, sin embargo una de ellas, la maestra de Ciencias Sociales mencionó que cuando cuestionó a sus alumnos sobre algunos temas básicos, actividad previa a un examen que se les aplicó; se percató que sus alumnos no aprendieron la mayoría de los temas, razón por la cual tuvo que repasarlos nuevamente. 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 Siempre Muchas veces A veces Pocas veces Nunca Número de maestros Re sp u es tas Profra. Elsa Mtra. Irma Mtra. Carolina Mtra. Mariana Profr. Guillermo
Figura 4.5 Frecuencia en la realización de las actividades en equipo señaladas en el libro
Entonces se cae en un ciclo en el que se truncan las actividades de aprendizaje, los alumnos no aprenden lo suficiente y tampoco se alcanzan los propósitos de cada tema y asignatura. Es conveniente entonces, que los educadores conozcan esta relación y la necesidad de conocer y aplicar las estrategias mencionadas anteriormente. Además se sugiere que se apliquen todas las actividades y que los docentes diseñen otras semejantes para dejárselas a los alumnos de tarea, pudiendo ser esta una forma de evaluación y determinar si se comprendió o no el tema.
Por otro lado, los preceptores tampoco consideran necesario implementar cotidianamente las actividades cooperativas en las dos asignaturas de las cuáles no tienen material de apoyo impreso dirigido a educación telesecundaria: asignatura estatal y orientación y tutoría. Esta afirmación se basa en que cuatro docentes las incluyen a veces en sus planeaciones de clase, mientras que la Mtra. Mariana lo hace muchas veces.
En su lugar los mentores aplican las siguientes estrategias de análisis y síntesis de la información: cuadros sinópticos, mapas mentales, mapas conceptuales, síntesis y resumen.
En cuanto a las estrategias utilizadas recurrentemente cuando existen dificultades de aprendizaje se mencionaron varias, los profesores Elsa y Guillermo y la maestra Carolina coincidieron en las tareas extraclase, la maestra Mariana y el profesor
Guillermo realizan repasos de temas. Los profesores ofrecieron otras alternativas como: investigación del tema, apoyo entre compañeros sobre todo en matemáticas, explicación personal, razonamiento e inferencia, relacionar temas, actividades lúdicas, acertijos,
atención personalizada y de acompañamiento e integrar equipos de trabajo donde haya un niño (a) líder para auxiliarlo.
4.3.1 La indisciplina en el grupo y la escuela
Comúnmente durante el trabajo cotidiano entre alumnos, se presentan algunas diferencias como las discusiones irrespetuosas; cuando empiece la discusión el preceptor debe intervenir y evitar que suceda alguna agresión física. Para saber si existe la
indisciplina que en si misma limita el aprendizaje de los alumnos, se preguntó a los padres de familia si sus hijos tienen mala conducta a lo que en el caso de los grupos de tres mentores, los padres consideran que sus hijos tienen mala conducta, pero hubo otros quienes afirman que no la tienen. Afortunadamente, los casos de indisciplina no son tan comunes en los hogares de los estudiantes, sin embargo al presentarse uno se está en riesgo de que presenten ese tipo de conducta dentro del aula; lo que sugiere que los docentes tienen que estar preparados para enfrentar este tipo de situaciones conflictivas. Siguiendo con los resultados obtenidos, en el caso del grupo de la Mtra. Irma, tres alumnos tienen mala conducta, mientras que nueve no. En el caso de la Mtra. Mariana siete tienen mala conducta y ocho no (véase figura 4.6). También se presentó la situación en que padres de familia de algunos adolescentes optaron por la respuesta indeciso, lo cual demuestra que no descartan que sus hijos puedan tener mal
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Defin itivam ente sí Prob ablem ente sí Indec iso Probab lemen te n o Defin itiva men te no Respuestas N ú m er o d e p ad re s d e fa m ilia Profr. Guillermo Mtra. Mariana Mtra. Carolina Mtra. Irma Profra. Elsa
Figura 4.6 Alumnos que para sus padres tienen mala conducta
Continuando con la indisciplina de los alumnos, la mayoría de las madres de familia asisten cuando los profesores los citan (véase figura 4.7), sólo un padre de los alumnos a cargo de los profesores Mariana, Guillermo y Carolina no asisten. A decir de los mentores la mayoría de las veces las señoras se muestran dispuestas a colaborar con ellos y a tomar decisiones pertinentes para solucionar la indisciplina y deficiencias