Ensayos proyectuales para los englobamientos parcelarios.
6.4. El proceso de aprendizaje proyectual.
Esta sección explica la metodología de aprendizaje proyectual utilizada por los alumnos de del taller de arquitectura. En este sentido el desarrollo se apoya en la tesis doctoral del Dr. Arq. Aníbal Moliné, quien entiende a este proceso como un “diagrama de presiones configurantes” que encauzadas hacia delante van conformando el objeto de estudio. Dichas presiones actúan como un conjunto interrelacionado de fuerza, a veces concurrentes hacia un fin y otras divergentes, y al mismo tiempo, dicho conjunto no actúa en un vacío sino en un entorno o medio que lo rodea y lo condiciona; medio que a través del tiempo también será influenciado, en alguna medida por el accionar de esas fuerzas. (MOLINÉ, A., 2009)
En esta perspectiva las presiones serán por un lado:
- externas, las que constituyen el entorno o contexto preexistente, marco de situaciones que debe ser considerado e interpretado y que está más allá de la acción directa del proyectista; - internas, las que corresponden al conjunto de fuerzas que están dentro de la esfera de la
acción y control de aquél. Por otro lado, también se reconocen:
- las presiones naturales, como aquellas que son independientes de la acción humana, y artificiales, las derivadas de dicha acción;
- las presiones de índole física, como manifestaciones que afectan los sentidos y que pueden ser expresadas en consecuencias términos de la física -el calor, la luz, el ruido, etc.-, y presiones de índole no física, que derivan de la condición humana y social, y que se expresan a través de la religión, la ideología, las costumbres, etc.
- y otras presiones que no han sido detectadas por el proyectista y que se denominan presiones latentes. (MOLINÉ, A., 2009)
Según MOLINÉ, A. (2009), esta última condición, introduce un grado de indeterminación del proceso proyectual, y el reconocimiento de la existencia de presiones latentes sugiere un estado de desequilibrio que posiblemente originará una crisis que solo podrá ser resuelta a partir del momento que estas presiones comiencen a ser reconocidas. En este sentido, se refuerza la importancia de la dimensión temporal y la idea de proceso gradual, sucesivo y escalonado de búsqueda de soluciones, provisoriamente estables, que orienten el diseño de los espacios urbanos, y del aprendizaje proyectual.
6.4.1. Fases de Estructuración Proyectual.
Este proceso se basa en una metodología que, articulada en una serie de operaciones conceptuales y gráficas, y apoyada en el empleo de una secuencia de conceptos, esquemas y anteproyecto, permite abordar los distintos niveles de abstracción y concreción que involucra el proceso proyectual, organizándolo según ciertos momentos claves de decisión a los que genéricamente se los denomina
fases de estructuración.
Según MOLINÉ, A. (2010), el método que se ha desarrollado en la FAPyD a través de la tarea académica y profesional, puede ser empleado para:
- Guiar la elaboración de los proyectos, - Orientar el proceso de aprendizaje, y - Analizar el proceso y los resultados.
Cada una de esta fases, corresponde a un momento en el desarrollo proyectual que posee un cierto grado de estabilidad. Los componentes y variables estudiadas y analizadas en cada una de ellas permiten “fijar” un estado de resolución de la propuesta, para lo cual es necesario que las decisiones tomadas por el proyectista en cada uno de estos estados sean consistentes en función a las variables en cuestión. Paralelamente, el alumno debe ir formulando su marco de valores, según el cual puede ir generando distintas alternativas las que irá evaluando de acuerdo a determinados criterios.
Sin embargo, según lo comentado en el Ítem 6.3, para los alumnos de los cursos inferiores de la carrera, el cuerpo docente desarrolla una serie de esquemas alternativos que los alumnos deben analizar, evaluar y luego seleccionar en función a determinados criterios de valor. Según el ejemplo de la Figura VI-2, los alumnos inician su trabajo a partir de un esquema en Fase 2 debiendo analizar las tres alternativas y luego seleccionar la que continuarán desarrollando.
Para cada fase el alumno emplea distintos tipos de gráficos y/o maquetas de estudio que le permiten ir visualizando sus ideas y que corresponden a cada estado de desarrollo del trabajo, avanzando desde lo conceptual y general a lo particular.
Estos códigos de representación y visualización contienen distintos componentes que se corresponden con la fase en estudio. Los mismos permiten el análisis de una cantidad y tipo de variables precisas las cuales deben adecuarse a un determinado momento, lugar y terreno de aplicación. De este modo la propuesta se desarrolla y se estructura según una secuencia gradual que va incorporando nuevos datos, nuevas variables que se van asumiendo como importantes para esa instancia del proceso proyectual, asumido como secuencias de acciones recursivas orientadas, tanto al reconocimiento y comprensión del problema, como a la elaboración de soluciones. (MOLINÉ, A., 2009)
ME de configuración híbrida. Cuatro tiras paralelas en sentido norte-sur y una transversal este-oeste apoyada sobre la medianera sur. La incorporación de otra tira es posible gracias a la utilización de UV de profundidad de planta simple. La solución no es satisfactoria debido al callejón sin salida generado sobre la medianera este. Aporta la ventaja de orientar seis UV al norte.
Esquema de ocupación radicalmente distinto a los anteriores. La Me se dispone sobre los bordes de modo de generar un EAC interior en forma de ¨claustro¨ de gran valor en términos sociales y ambientales. Este esquema incorpora varios tipos de UV lo que permite su diseño en función de las orientaciones.
ME conformada por tiras paralelas que determinan un EAC en forma de ¨L¨ utilizando la mayor parte de las UV de planta profunda. El trazado es sencillo y facilita la orientación y accesibilidad de los ocupantes. Como desventaja se observa que solo las dos UV en el acceso por el frente más estrecho están orientados a norte.
Figura VI-4
Ejemplos de esquemas alternativos según fases de estructuración para un terreno de la Ciudad de Rosario. Se observa el avance en el detalle gráfico para cada fase, y se indican las consideraciones sobre cada alternativa de diseño. Fuente: MOLINÉ, A. (2010). Adaptación Gráfica, elaboración propia.
Estas secuencias se apoyan en distintos instrumentos gráficos7 que permiten prefigurar y representar las propuestas urbanas y arquitectónicas en diferentes estados de resolución que implican un avance a través de operaciones articuladas en áreas de decisión que van ampliando y profundizando los contenidos del problema.
En este contexto, a continuación, las Figuras VI-5, VI-6 y VI-7 resumen e indican las variables y criterios de valoración que orientan el desarrollo proyectual en cada una de las fases:
VARIABLES CRITERIOS DE VALOR
Acceso al conjunto y a las áreas privadas.
Recorribilidad y continuidad de los espacios comunes y/o públicos. Consolidación de la forma de la manzana.
Diferenciación entre áreas comunes o públicas y las privadas.
Claridad e identidad del esquema derivadas de las cualidades configurantes del trazado.
Preservación y generación de factores ambientales favorables, tales como el aprovechamiento de la orientación, visuales, condiciones climáticas, forestación, y de cualquier otro integrante positivo del lugar.
Creación de nuevos espacios urbanos que den identidad y otras alternativas de utilización a sus usuarios.
FASE
1
Forma y tamaño del terreno. Condición de los límites del terreno.
Área de espacio abierto común o eventualmente pública.
Área privada a ser ocupada por las
viviendas. Grado de aprovechamiento del suelo disponible.
Figura VI-5
Cuadro Resumen Variables y criterios de valoración para la Fase 1 Fuente: MOLINÉ, A. (2010). Cuadro, elaboración propia.
VARIABLES CRITERIOS DE VALOR
Accesibilidad a las unidades de vivienda. Definición de los límites del espacio abierto interior.
Transición entre espacios públicos abiertos y espacios privados abiertos y cubiertos. Aprovechamiento de los factores ambientales favorables, tales como la orientación, las visuales, la forestación.
Promover el agrupamiento de patios privados.
FASE
2 Áreas abiertas. Áreas cubiertas. Profundidad de planta. Niveles.
Frentes de la masa edilicia. Promover la incorporación de unidades de vivienda con ventilación cruzada.
Figura VI-6
Cuadro Resumen Variables y criterios de valoración para la Fase 2 Fuente: MOLINÉ, A. (2010). Cuadro y criterios de valor, elaboración propia.
VARIABLES CRITERIOS DE VALOR
Compatibilidad con el esquema de conjunto desarrollado hasta la Fase 2. Transición entre espacios públicos abiertos y espacios privados abiertos y cubiertos. Aprovechamiento de los factores ambientales favorables, tales como la orientación, las visuales, la forestación, y protección de los factores desfavorables.
Circulaciones claras y ajustadas.
Privacidad en espacios interiores y diferenciación entre espacios públicos y privados. Compatibilizar el orden distributivo con el estructural.
Superposición de locales húmedos. Flexibilidad de usos. FASE 3 Unidades de Vivienda: Esquema estructural. Distribución interna. Locales públicos y privados. Locales servidos y a servir.
Expansiones cubiertas, semicubiertas y
abiertas. Incorporación de espacios exteriores de uso semicubiertos.
Figura VI-7
Cuadro Resumen Variables y criterios de valoración para la Fase 3 Fuente: MOLINÉ, A. (2010). Cuadro y criterios de valor, elaboración propia.
La última figura correspondiente a la Fase 3 comprende las variables y criterios de valor para el desarrollo de las Unidades de Vivienda (UV). Sin embargo, la metodología propuesta por la cátedra establece una subdivisión de esta fase en otras tres del mismo modo que se sugiere para todo el trabajo pero que no será desarrollada en detalle en este trabajo de investigación.8
Continuando, según lo indicado en el Ítem 6.3., los alumnos cuentan con un catálogo de tipos de vivienda que les permite verificar rápidamente la viabilidad del esquema según unos criterios básicos -ancho y largo de la parcela, profundidad de planta y cantidad de frentes de iluminación y ventilación-. Mediante este catálogo y los criterios de valor indicados en la Figura VI-7 los alumnos seleccionan el
7Según ANÍBAL MOLINÉ, estos están comprendidos por las nociones, las intenciones e ideas, los esquemas preliminares, el anteproyecto, el proyecto, y el
proyecto ejecutivo.
8A modo de resumen esta fase estaría comprendida por:
Fase 1, corresponde al reconocimiento de la parcela.
Fase 2, corresponde a la serie de operaciones necesarias para plantear la disposición del volumen edilicio.
Fase 3, incorpora la subdivisión de las crujías estructurales, operación mediante la cual se consideran las dimensiones aceptables que deben tener los locales en función a su uso y resolución estructural.
tipo de UV para cada sector de la propuesta y las modifican y ajustan en función de las nuevas variables en estudio.
6.4.2. Dificultades en el proceso de toma de decisiones.
El seguimiento de las fases de estructuración según los criterios de valoración y la verificación de los esquemas mediante el catálogo de tipos de vivienda permite ir desarrollando la propuesta en función a un procedimiento sistemático de prueba y justificación proyectual. Sin embargo, si bien las fases de estructuración marcan momentos claves en el desarrollo del trabajo, es viable y a veces deseable volver hacia atrás para producir ajustes. Este proceso es posible cuando el alumno incorpora la metodología de análisis, comparación y verificación de sus decisiones proyectuales en función a un marco de valores generado a través de los criterios consensuados.
Igualmente, aunque en el promedio de los casos los resultados son alentadores y los alumnos incorporan la metodología de trabajo, se observa una marcada dificultad para justificar sus decisiones proyectuales en cada fase. El procedimiento utilizado les permite visualizar y comprender las variables a analizar en cada momento del trabajo, pero sin embargo, se observa una marcada dificultad para definir y justificar el camino a seguir en cada fase.
Es decir, la metodología según las fases de estructuración ha sido un gran aporte para establecer los momentos de decisión, las cuestiones y temas urbano-arquitectónicos a tener en cuenta y los instrumentos gráficos a utilizar en cada instancia, pero llegado el momento clave de la toma de decisiones al alumno le resulta complicado comparar y analizar las ventajas y desventajas de las distintas alternativas.
En varias ocasiones para los alumnos la decisión por una u otra alternativa, por ejemplo en Fase 2, no es relevante. Esto no se refiere a una falta de compromiso con el trabajo sino a una notoria dificultad en el aprendizaje proyectual para la definición de las categorías de análisis que contribuyan a la toma de una decisión justificada según una serie de criterios de valor como los descriptos en las Figuras VI-5, VI-6 y VI-7.
En este sentido, a continuación se resumen las dificultades observadas en el proceso de aprendizaje proyectual:
- Dificultades para establecer e incorporar criterios de valor.
- Dificultades en el proceso de toma de decisiones proyectuales, especialmente en las primeras etapas de diseño.
- Dificultades para establecer las variables a analizar en cada fase proyectual.
- Dificultades para comparar y evaluar ventajas y desventajas de las distintas alternativas de diseño.
- Dificultades para evaluar las consecuencias o impactos generados por la propia acción proyectual.
En este contexto, se intuye que estas dificultades puede deberse a que muchas de las variables de análisis no son fácilmente reconocibles mediante los instrumentos gráficos o de maquetas realizados por ellos mismos ya que requieren de un “trabajo” de análisis cualitativo y a veces subjetivo de las ventajas y desventajas de cada alternativa.
Esta problemática evidencia la necesidad de complementar y fortalecer la metodología descripta mediante un procedimiento paralelo de análisis y comparación de las alternativas, que permita al alumno fundamentar y justificar sus decisiones proyectuales a medida que avanza en el desarrollo de sus propuestas.
En este contexto, el concepto de sostenibilidad urbana como marco general de actuación, y una “sostenibilidad específica” aplicada al desarrollo de propuestas urbanas en los englobamientos
parcelarios de la Ciudad de Rosario, se presentan como una oportunidad para establecer una metodología de análisis de la sostenibilidad en base a un sistema de indicadores que permita el análisis y la evaluación de alternativas proyectuales en las primeras etapas de diseño, contribuyendo así al proceso de aprendizaje proyectual.
De este modo, a continuación se detallan los anteproyectos realizados por los alumnos que se utilizarán para definir la muestra de estudio, mediante la cual se establecerán los estándares de comparación y valores medios de referencia de las propuestas proyectuales para los englobamientos parcelarios. Paralelamente, el estudio de estos casos, las metodologías de análisis de la sostenibilidad analizadas en el Capítulo IV, y el análisis del contexto actual de la Ciudad de Rosario discutido en al Capítulo V, conformará el marco conceptual y operativo para la definición del sistema de indicadores que se utilizará para el análisis y evaluación de las distintas alternativas de diseño.