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El proceso comunicativo en torno a la disputa por las funciones que debe desempeñar el banco central

Evolución de la Inflación en México, 1982-

3.4.2 El proceso comunicativo en torno a la disputa por las funciones que debe desempeñar el banco central

Así pues, a continuación discutiré en torno al debate que se dio en México, cuando el 4 de junio del 2008, el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa sugirió al Gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz modificar uno de los instrumentos de política monetaria: las tasas de interés. En este sentido, Calderón Hinojosa indicó:

“Ojalá el Banco de México tenga esa consideración “(sic) (Declaración de Felipe Calderón Hinojosa, Presidente Constitucional de México, Reforma;13 de junio, 2008).

Con esta frase el mandatario mexicano se refirió a la necesidad de que en México haya créditos baratos, por tanto bajar las tasas de interés sería una medida positiva para aumentar la competitividad económica del país. Retomando a Schmidt, la importancia de este hecho recae en quién y en qué contexto se hizo tal afirmación. Como es sabido, el PRD se ha posicionado en contra de las altas tasas de interés24, sin embargo el que el Presidente de la

24 “El principio fundamental para analizar el papel que debe desempeñar el Banco Central en el país es una concepción de la política económica que no se restringe a considerar solamente los instrumentos de carácter económico, sino también los factores sociales y políticos. En México, dado el grado de desarrollo económico y a contrapelo de los procesos de

173 República haya lanzado al aire ese comentario creó toda una serie de comentarios y especulaciones que involucraban la importancia de respetar la autonomía del instituto central.

La opinión de varios sectores no se hizo esperar. Especialmente diversos líderes del sector empresarial dieron a conocer sus ideas en el proceso comunicativo en la esfera pública. Por ejemplo, el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Armando Paredes Arroyo señaló que Felipe Calderón no cometió una imprudencia:

“El Ejecutivo tendrá sus puntos de vista y los puede expresar, igual que nosotros al principio de la desaceleración económica, que dentro de las medidas contra-cíclicas, habíamos propuesto la reducción de las tasas” (Declaración de Armando Paredes Arrollo, Presidente del CCE, Notimex, 5 de junio, 2008).

Por el dado contrario el Presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Enrique Castillo Sánchez Mejorada, se posicionó a favor del equilibrio de las variables económicas:

“El Banco de México ha actuado con responsabilidad. Todos quisiéramos tener tasas más bajas para crecer con rapidez, pero también todos queremos combatir la inflación para que no se convierta en un problema como fue hace muchos años” (Declaración de Enrique Castillo Sánchez Mejorana, Presidente de la ABM, El Financiero, 5 de junio, 2008).

El Presidente del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) Héctor Rangel Domene señaló que se debe ser cauteloso, pues antes de tratar de bajar las tasas de interés, es importante disminuir los niveles de inflación (El Financiero, 6 de junio, 2008).

modernización, de cambio estructural y de la ubicación del país en el proceso mundial de la globalización, la intervención del Estado en la economía sigue siendo una condición necesaria del desarrollo nacional. Adicionalmente, se debe considerar que la autonomía del Banco de México, en el marco de las políticas neoliberales, no debe llegar al grado de ser la única institución pública que fije los principales objetivos y las metas del desarrollo económico, diseñe las políticas monetaria y cambiaria y determine el manejo de los principales instrumentos de la política económica (Resumen de la posición del PRD respecto a la iniciativa de reformas a la Ley del Banco de México enviada por el Ejecutivo, 1999).”

174 La relevancia de esta afirmación recae no en que el Presidente en realidad tenga la intención de bajar las tasas de interés, sino en todos los argumentos que sucedieron a tal sugerencia. Desde la autonomía, hasta el control de la inflación. La gran legitimidad que goza la institución recae en estos dos elementos, sin embargo, el proyecto discursivo que la ha configurado forma parte del proyecto político neoliberal. Se ha constituido como un proyecto hegemónico a pesar de haber entrado en crisis como Estados Unidos (Krugman; 2009).

Como se muestra con los posicionamientos de algunos grupos del sector privado, a pesar de haberse constituido como actores que mostraron su apoyo a Calderón Hinojosa cuando estaba contendiendo por la Presidencia del país, las declaraciones del Ejecutivo federal fueron vistas como un acto de irresponsabilidad, dado que para estos grupos es inconcebible pensar en una visión alternativa de banco central.

Entre las ideas coordinativas defendidas por los grupos empresariales destacaron la necesidad de mantener las altas tasas de interés como parte de los instrumentos de política monetaria. Por otro lado, como parte de las ideas normativas que refieren a la legitimación de un proyecto político destacan la importancia de respetar la autonomía del banco central, dado la estabilidad macroeconómica es la base para el buen desarrollo del sistema financiero.

En defensa del Ejecutivo Federal, el mexicano José Ángel Gurría, Secretario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indicó que:

“El diálogo es perfectamente legítimo. […] Habría que decir si el presidente Calderón hizo esa solicitud que está en muy buena compañía. […] Muchos otros jefes de Estado en el mundo le están pidiendo a sus respectivos bancos centrales que se preocupen un poco más del crecimiento y menos de la inflación. […] Así como los gobiernos le piden a los bancos centrales que se preocupen del crecimiento, los bancos centrales siempre tienen que pedirle a los Estados que tengan cuidado con la parte fiscal” (Palabras de José Ángel Gurría, Secretario

175 General de la OCDE, CNN Expansión, 6 de junio del

2008).

Sin embargo, Granados Chapa señaló en una nota publicada en el diario Reforma que pudo haber parecido un diálogo legítimo entre el Ejecutivo y el BANXICO, sin embargo José Ángel Gurría ignoraba que no había voluntad de las dos partes por intercambiar impresiones al respecto. Algunos de los representantes del sector empresarial mostraron su preocupación por dos razones: la primera, porque al bajar las tasas de interés se corría el riesgo de aumentar la inflación; la segunda porque para este sector se estaba atentando contra la autonomía del banco central (Reforma, 13 de junio de 2008). El que la inquietud proviniera del Ejecutivo Federal más que generar congratulación por tratarse de un diálogo entre iguales, provocó sospechas ante el posible intento del Ejecutivo para incidir y violar la autonomía del BANXICO. Las ideas normativas del proyecto político hegemónico –el proyecto neoliberal- hicieron inconcebible que el Ejecutivo mostrara interés por modificar en cierto grado los instrumentos de política monetaria.

En apoyo a la declaración de Calderón, es importante mencionar la del actual gobernador del BANXICO, Agustín Carstens quien en ese momento se desempeñaba como Secretario de Hacienda. Carstens se posicionó en apoyo a la sugerencia del Felipe Calderón Hinojosa al también sugerir al banco central el atender el llamado del Ejecutivo Federal para bajar las tasas de interés:

“No hay ninguna falta de coordinación sino hay diferentes opiniones. La divergencia de opinión no implica ningún riesgo para el país. […] El diferencial de tasas de interés con Estados Unidos se ha ampliado mucho, el trecho es por el apretón monetario en México” (Declaración del Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, El Universal, 9 de junio del 2008).

No obstante, en torno a las declaraciones del Secretario de Hacienda, es necesario mencionar que al ser designado como Gobernador del BANXICO no aplicó la reducción de las tasas de interés, hecho que podría explicarse por las presiones en torno al respeto a la autonomía del BANXICO y a la imposibilidad de cambio de rumbo en los objetivos de dicha institución. Carstens, como un

176 monetarista ortodoxo, meses después tendría el aval de la comunidad financiera y de negocios para presidir al banco central mexicano, no obstante, el debate en torno al respeto de la autonomía nuevamente fue activado.

Si bien a partir del 2008 las ideas keynesianas volvieron a tener importancia, debido a la crisis financiera internacional, a nivel local el proyecto político a favor del monetarismo ortodoxo es apoyado por diversos actores haciendo difícil el cambio institucional. La preocupación en torno a la captura del banco central por parte de intereses partidistas, en este caso por el Ejecutivo Federal, es un asunto que se encuentra en las ideas legitimadoras de la autonomía en el BANXICO.

Sin lugar a dudas, el contexto plural y los avances en el ámbito democrático han generado un espacio propicio para la discusión de diferentes proyectos políticos entendidos como ordenamientos simbólicos, sin embargo el éxito de cada proyecto depende de su capacidad para legitimar porqué es más apropiado en relación a otros proyectos. Las ideas deben ser entendidas como marcos de encuadre en tanto que proveen mecanismos cognitivos de cambio social. Son mecanismos causales que brindan guías de acción para abordar determinadas problemáticas (Campbell, 2005).

En este sentido, las ideas que aún poseen mayor fortaleza son las monetaristas enraizadas en el proyecto político neoliberal. Para el caso mexicano resulta difícil imaginar otra forma de pensar la finalidad que debe cumplir el banco central. En el imaginario social, el que el Ejecutivo haya sugerido un cambio en la política monetaria remitió inmediatamente al periodo anterior a la autonomía cuando existía un presidencialismo con facultades más allá de las establecidas en la Constitución, así como a los periodos de alta inflación que experimentó el país al inicio de la década de 1980. Las palabras clave en este debate fueron la responsabilidad en el manejo de la política monetaria versus la irresponsabilidad. No obstante es preciso realizar un balance en torno a los avances alcanzados en materia democrática.

177 Si bien la crisis económica global permitió el surgimiento del debate en torno a las tasas de interés, debe tomarse en consideración la tensa relación que existió entre Felipe Calderón y el entonces Gobernador del BANXICO, Guillermo Ortiz surgida a partir del proceso de rescate bancario que tuvo lugar en 1998. Durante la administración de Vicente Fox, la relación entre el banco central y el Ejecutivo Federal se desarrolló con bastante normalidad, debido a que existía una coincidencia entre su gabinete económico y el BANXICO. De igual manera existió una relación normal durante el sexenio de Zedillo, aunque surgieron voces que señalaron la posible violación de la autonomía del BANXICO durante la devaluación del peso en 1994. (Reforma, 6 de junio del 2008).

En el caso de la recomendación de Calderón Hinojosa sobre que el BANXICO considerara bajar las tasas de interés fue manifiesta la tensión entre el Ejecutivo Federal y Guillermo Ortiz. Es preciso recordar los desencuentros que tuvieron Ortiz Martínez y el PAN cuando aquel se desempeñaba como Secretario de Hacienda bajo la administración zedillista. Cuando en 1998 se aprobó la ley que creó el IPAB (Instituto para la Protección del Ahorro Bancario), en el Congreso de la Unión el PRI requería el apoyo del PAN para conseguir los votos necesarios; sin embargo, el PAN a cambio del apoyo estableció como condición que ningún funcionario que hubiera estado involucrado en el rescate bancario ocupara algún cargo en las instituciones financieras. No obstante, Ortiz Martínez se encontraba en la transición de la Secretaría de Hacienda al BANXICO. Finalmente fue designado Gobernador del banco central siendo reelegido por el gobierno foxista en 2004, quedando derogado en 2006 el artículo transitorio que lo inhabilitaba para ocupar un puesto en el BANXICO (Reforma, 13 de junio del 2008).

Así pues, aunque no existió un compromiso real por parte del Ejecutivo para cambiar el rumbo del banco central, su sugerencia despertó una disputa simbólica que ha permanecido a lo largo de la historia de dicha institución como órgano independiente. Es decir, las ideas poseen efectos causales y el rumbo que ha tomado el banco central se sustenta en el paradigma monetarista que enfatiza la eficiencia, la responsabilidad, así como técnica y la despolitización.

178 Tomando en cuenta la dimensión interactiva del discurso –quién, para quién, dónde, cuándo, porqué- la importancia de lo que se dijo recae en que fue el Ejecutivo quien sugirió un cambio en la política monetaria, así mismo más que estar dirigido el mensaje al sector empresarial, el destinatario fue el Gobernador Guillermo Ortiz, quien ha tenido fricciones con el Gobierno Federal, en particular con el PAN.

En el 2009 con el relevo de Gobernador del Banco de México, nuevamente la autonomía se convirtió en uno de los temas más importantes. Al ser Carstens uno de los actores que apoyó la sugerencia de Calderón sobre que el banco central considerara bajar las tasas de interés; cuando fue propuesto por éste para relevar el cargo de Gobernador, las preocupaciones en torno a la autonomía no se hicieron esperar. Sin embargo, con Carstens no existía tal peligro dado que éste cursó sus estudios de posgrado en economía en Chicago gracias a una beca que le otorgó el Banco de México, espacio estrechamente vinculado al Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), lugar donde se han formado los más destacados economistas formados en el monetarismo ortodoxo (Babb; 2002).

Carstens como un economista formado en el monetarismo representa la continuidad en un proyecto de banco central que si bien posee credibilidad y eficacia en el control de la inflación, en términos de democracia los déficits se encuentran en la transparencia y en la rendición de cuentas.

Las voces en contra y a favor sobre la designación de Carstens como Gobernador del BANXICO no se hicieron esperar. Nuevamente la disputa en torno a la autonomía surgió principalmente por la cercanía entre el Presidente Felipe Calderón y Agustín Carstens.

La transición se da en medio de diversas posturas sobre la pertinencia o no de designar a Carstens como Gobernador del BANXICO. Entre los partidos de oposición, en específico el PRD, se lanzaron críticas en torno a la posible subordinación del banco central a las decisiones del Ejecutivo. En este sentido, Pablo Gómez, Senador perredista indicó que:

179 “El nombramiento de Carstens pone en riesgo la

autonomía del Banco de México, porque ni siquiera se trata de un ex empleado, sino de uno que es empleado del Gobierno actual. Sabíamos que el FMI presionaba a los bancos centrales, pero ahora tendrá directamente las riendas” (Declaración del Senador perredista Pablo Gómez, Reforma, 10 de diciembre del 2009).

Resulta interesante la postura del PRD quien a lo largo de la historia del BANXICO como un órgano autónomo fue moderando su posición en específico sobre la autonomía. En algún momento señaló que al otorgarle autonomía al banco central, los gobiernos electos democráticamente perderían el control de la política monetaria. Sin embargo, por tratarse de Carstens, funcionario con un estrecho vínculo con Calderón, el PRD se opuso, enfatizando, además, su carácter neoliberal y tecnócrata.

Por el contrario, el PAN externó su apoyo a los diversos nombramientos que tuvieron lugar en 2009 entre los que destaca el cambio de Gobernador en el BANXICO. Así pues, Gustavo Madero, Coordinador del PAN en el Congreso manifestó lo siguiente.

“Los nombramientos tienen una gran trascendencia para la vida económica y social del País y no tienen un pretensión más que las instituciones se fortalezcan con nuevos liderazgos” (Declaración del Gustavo Madero, Coordinador de la bancada del PAN en el Congreso, Reforma, 10 de diciembre del 2009).

El sector privado mostró también su beneplácito con la elección de Carstens. Vale la pena mencionar que desde que fue propuesta la reforma a la ley del BANXICO en 1993, el CCE mostró su apoyo asegurando que se trataba de las reformas modernizadoras que requería el país. Así pues, la autonomía en el banco central fue vista como parte del proyecto de modernización económica puesto en marcha por Salinas de Gortari. Las credenciales académicas de Carstens quien fue formado en la perspectiva económica ortodoxa fueron importantes para otorgarle credibilidad a este cambio en la Junta del Gobierno del BANXICO. Justo antes de elegir al nuevo representante del banco central, el CCE indicó que:

180 “En el sector privado consideramos que Guillermo Ortiz ha

hecho una extraordinaria labor y sin embargo, el Secretario Carstens tiene las credenciales necesarias. Aquí lo que es fundamental es que se mantenga la plena autonomía del Banco de México” (Declaraciones de Armando Paredes, Presidente del CCE, Reforma, 10 de diciembre del 2009).

Aunque se mantenía la preocupación por la autonomía, Carstens no representaba un riesgo para la misma. No obstante, el sector empresarial apostaba por la permanencia de Ortiz, dado que a lo largo de su dirección el BANXICO logró mantener el control de la inflación y la estabilidad del tipo de cambio. Dadas las diferencias entre Felipe Calderón y Ortiz Martínez, fue propuesto Carstens destacando sus cualidades y habilidades técnicas que lo hacían el indicado para el manejo de la política monetaria.

La designación de Carstens mostró las posiciones de los diferentes actores en torno al rumbo que tomaría el banco central. Este hecho atrajo las miradas de la comunidad financiera internacional, en particular de los organismos financieros quienes mostraron su beneplácito con la designación de Carstens.

Finalmente, Agustín Carstens fue ratificado como Gobernador del BANXICO recibiendo 81 votos a favor por parte del PAN, del PRI, del PVEM (Partido Verde Ecologista de México) y algunos legisladores del PRD. Por otro lado, fueron 19 los legisladores que estuvieron en contra, pertenecientes al PT (Partido del Trabajo) al Partido Convergencia y al PRD (Reforma, 16 de diciembre del 2009).25

La designación de Agustín Carstens hizo resurgir nuevamente el debate en torno al rumbo que debería tomar el banco central. Su elección es una muestra de continuidad del proyecto político neoliberal. Sin embargo, bajo su gestión se

25

De parte del PRD, nuevamente el Senador Pablo Gómez puso énfasis en que con la elección de Carstens, se estaba apostando por la continuidad en la política económica: Si el Senado ratifica este nombramiento estaría, en los hechos, dando su respaldo a esa política económica que debe ser reprobada por el Congreso, en representación del pueblo de México que ha sufrido las consecuencias de esa política económica (Intervención de Pablo Gómez en la sesión para designar nuevo Gobernador del BANXICO, Reforma, 16 de diciembre del 2009).

181 han visto avances significativos como, por ejemplo, la disposición para que la Junta de Gobierno del BANXICO publique las minutas de sus sesiones, avanzando en la transparencia de políticas.

Como conclusión para este apartado, Agustín Carstens contendió sin éxito por la Dirección del FMI. El economista Carlos Ugarchete indicó que su fracaso se debió a que Carstens forma parte de la escuela ortodoxa en economía y como se ha visto con la reciente crisis económica, el monetarismo se encuentra en una crisis de legitimidad. Además, su pobre desempeño ante la abrupta caída del PIB mexicano en 2009 mientras se desempeñaba como Secretario de Hacienda le restó apoyo de parte de las potencias económicas (Entrevista a