• No se han encontrado resultados

Producción y aproximación teórica al consumo

IV. METODOLOGÍA EVOLUCIÓN GENERAL DEL ESTUDIO

IV.1. El campo de estudio

IV.1.3. Producción y aproximación teórica al consumo

Según un estudio dirigido por José María Martín Patino y Agustín Blanco, y patrocinado por la Fundación Areces e Iberdrola, el mayor gasto de los españoles se concentra en bares y restaurantes debido a la sociabilidad de la gente. Estamos por tanto hablando de un probable bebedor social, que sí se confirma en la Encuesta.

Adquiere, dentro del conocimiento de la Comarca, un carácter especialmente importante el campo de la producción de alcohol (vino, de modo específico), así como posibles circunstancias que rodean su consumo.

Dentro del impulso que dan los romanos a la agricultura en la Comarca, además del arado romano, implantaron la especie Vitis Vinífera, traída desde el Cáucaso y Armenia (Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo).

Los monasterios cistercienses medievales3 originan la mayor expansión del viñedo en El Bierzo, por las siguientes razones: es un elemento necesario en el culto, y además se considera un elemento básico en su alimentación.

Quizás hay que fijarse en este segundo razonamiento como posible origen del mito que, llegando hasta nuestros días, considera el vino como alimento. Esto, que pudo tener fundamento en épocas de escasez de alimentos, no es sostenible hoy. Pues, además de gastar menos calorías en trabajos físicos, en la inmensa mayoría de personas de nuestra sociedad, sabemos que las calorías proporcionadas por el alcohol son las primeras en ser utilizadas por el organismo, impidiendo el uso de las restantes, que se almacenan.

Este mito se conserva en la Comarca hasta nuestros días, pasando, en virtud del marketing y de las ayudas europeas, a ser considerado un prototipo cultural imprescindible.

De tal manera que aquella “cultura del vino”, supuestamente propia de los países mediterráneos, es hoy uno de los distintivos (no sólo gastronómicos), y en parte debidos a la Denominación de Origen, dentro y fuera de la Comarca.

Cada vez más se consume un vino de marca, que, al menos en parte, supone una demostración del nivel de vida conseguido.

A día de hoy, la Denominación de origen comprende más del 90% de la producción vinícola de la Comarca, quedando únicamente fuera, según las informaciones verbales del Consejo Regulador, sólo dos bodegas y los pequeños agricultores no asociados en cooperativas, y cuya producción es, sobre todo, de autoabastecimiento (Datos del año 2006).

Por tanto, la producción se concentra, en su inmensa mayoría, en municipios del Bierzo Bajo. De hecho, las cooperativas vitivinícolas existentes se sitúan en dicha subcomarca.

3

El Monasterio más importante fue el de Carracedo, cuyo Abad controlaba de hecho gran parte de toda la Comarca, no sólo desde el aspecto religioso, sino también político. Otros monasterios importantes fueron: San Pedro de Montes, San Miguel de las Dueñas, y San Andrés de Vega de Espinareda.

Según el Consejo Regulador, la calidad de los vinos del Bierzo, en cuanto a localización se refiere, viene determinada por situarse los viñedos en terrazos de poca inclinación, próximos a los ríos, o en laderas semiabancadas, o bien en inclinaciones pronunciadas y desde 450 hasta 1.000 ms. de altitud.

Estas características, unidas al clima de la Comarca, ya expuesto, y a la humidificación y mineralización del suelo, son los determinantes de la calidad del vino.

La producción, en 1997, fue de 24.043.902 Kg. de uvas, y 168.308 Hl de vino. Mientras que, a modo comparativo, en 2.003 la producción de uva fue de 21.074.193 Kg., con un rendimiento de 147.519 Hl de vino (Consejo Regulador: Gráficas). Esto nos indica que, en 1997, el rendimiento ha sido de 1,428 L de vino/Kg. de uva, siendo la cosecha calificada de buena en cuanto a calidad. Y, en 2003, la cosecha en cuanto a calidad, fue calificada como muy buena, y el rendimiento fue de 1,420 L de vino/Kg. de uva.

La tendencia, cada año creciente, es vender el vino embotellado, según se expresa en las gráficas del Consejo Regulador.

De igual modo, existe una creciente exportación, habiéndose incrementado notablemente en los últimos años hasta un 17%, sobre todo hacia países de la UE (y específicamente Dinamarca y Alemania), al igual que a EEUU, Canadá y otros países.

Como dato concluyente, y directamente relacionado con el presente trabajo, se puede afirmar que, haciendo las extrapolaciones correspondientes, por no existir datos concretos de la producción y comercialización registrados, en 1997 (sin atender a ese 8% aproximado, de producción no controlada por el Consejo Regulador), en la Comarca de El Bierzo se vende o comercializa exactamente el 30% de la producción vinícola.

Es decir, que podemos concluir que se han vendido 5.049.090 litros de vino en la Comarca, correspondientes a la cosecha de 1997, y, según se ha expresado, dejando fuera ese porcentaje no controlado por el Consejo Regulador.

Se debe tener presente que los pequeños cultivadores elaboran y consumen su propio vino, y se hallarían dentro de ese pequeño porcentaje que no controla el Consejo Regulador.

En consecuencia, atendiendo sólo al vino controlado por el Consejo Regulador, corresponde a cada uno de los habitantes de El Bierzo (teniendo en cuenta el censo de 1991, por ser la

base de la Encuesta, en la que se trabajaba con la cifra de ≅ 136.500 habitantes) un consumo medio de 36,89 litros de vino per cápita y año (de vino producido y comercializado en la Comarca, sin atender a cualquier otro que viniese de fuera).

Pero, si en el afán de aproximar los datos reales, añadimos ese 8% a la producción, obtenemos que dicha producción asciende a 181.772,64 Hl de vino en la cosecha de 1997. Como quiera que sólo hay dos bodegas no inscritas en el Consejo Regulador (que, lógicamente, son las que más pueden comercializar su vino, tanto dentro como fuera de la Comarca, en comparación con el resto de pequeños productores (que consumen parte de su vino y venden el resto), vamos a seguir dando por válido (siendo conscientes de que sólo es una aproximación) el hecho de que se consume y/o vende en la Comarca ese 30% anteriormente señalado.

Por tanto, se venden y/o consumen en la Comarca (teniendo en cuenta también ese 8% más) unos 5.453.179,2 litros de vino, correspondientes a la cosecha de 1997.

Si de nuevo tomamos como base el censo de 1991 (modificado a los 136.500 habitantes, sobre los que trabaja la Encuesta), obtenemos un consumo aproximado de 39,95 litros de vino per cápita y año.

Pero si todavía queremos conocer la realidad más concreta, ceñida al estudio en el que se encuadra el presente capítulo, deberemos restar a la población general las personas menores de trece años, que no entran en la Encuesta. Y, así, tenemos que, de la población total de unos 136.500 habitantes, los mayores de 13 años suman 116.000 habitantes.

Por tanto, de los 5.453.179,2 litros de vino, correspondientes a la cosecha de 1997, vendidos en la Comarca, obtenemos un consumo aproximado de 47,01 litros de vino per cápita y año.

Sabiendo que las graduaciones medias de los vinos son: blancos = 11,5º, tintos = 12,5 º, rosados = 12,5º y crianzas y reservas = 13º ( y no conociendo los litros de vino correspondientes a cada clase de vino), podemos aproximar una media de 12,37 grados de alcohol puro por litro de vino producido y vendido en la Comarca.

Y, por tanto, cada habitante de la Comarca (atendiendo al vino controlado y vendido por el Consejo Regulador, y teniendo en cuenta los 136.500 habitantes de la Encuesta) toma, aproximadamente, 456,32 gramos de alcohol puro/año.

Pero, si atendemos a la producción real, teniendo un 100% de la producción, cada habitante de la Comarca tomaría, aproximadamente, unos 494,18 gramos de alcohol puro/año.

Y, si aproximamos más la realidad a las cifras de mayores de 13 años, edad a partir de la cual estudia la Encuesta, tenemos que cada habitante de la Comarca toma unos 581,51 gramos de alcohol puro/año.

Si bien es verdad que en una zona productora de alcohol, una parte importante del consumo se realiza en el propio domicilio o en locales particulares, es conveniente conocer, teniendo en cuenta la observación anterior, los locales en donde se puede adquirir o consumir las bebidas alcohólicas (Cámara de Comercio de León, 1997). Anexo 3.- Metodología).

Como aclaración final, a las cifras señaladas de consumo de vino, y también de alcohol, habría que sumar las correspondientes a todas las demás bebidas alcohólicas, propias de la Comarca o importadas (vinos, orujos, cerveza, licores…).

Además, como se verá en el capítulo “Resultados” de la Encuesta, y como es lógico, no todos los habitantes de la Comarca consumen alcohol.

Por tanto, hay que suponer que los consumos totales, tanto en miligramos de alcohol como en gramos puros de etanol deben ser, al menos, similares al resto de España, pero estimándolos como superiores ya desde el momento presente.

Documento similar