ANÁLISIS FINAL DE LAS REPRESENTACIONES
3.4. Profesiones de la Comunicación Organizacional
Esta parte ya constituye el momento que recoge los dos ejes temáticos anteriores y en donde el egresado pone en práctica todos los conocimientos adquiridos durante el pregrado, por lo que es una etapa de gran importancia para las universidades y también para las empresas que contratan los servicios de determinado profesional según un perfil profesional que especifica las aptitudes, conocimientos e intereses del egresado.
Durante las entrevista se logró rescatar el hecho de que las empresas hoy en día son cada vez más conscientes de la necesidad de un buen manejo de las comunicaciones, aunque esto no siempre supone una valoración y conocimiento del saber hacer del comunicador, ya que se sigue manteniendo la imagen del comunicador operativo que no necesariamente posee cualidades de pensamiento estratégico. Pese a esto los egresados de las universidades incluidas en esta investigación se ubican en cargos directivos y se menciona que en el campo organizacional existe una amplia oferta laboral.
Como mencionó el director académico de la Universidad de La Sabana, depende de la empresa y su manejo estratégico y a largo plazo de las comunicaciones si
contrata a un profesional de comunicación o si por el contrario no le ve importancia a esto por lo que no tiene un comunicador encargado de esto debido a que puede llegar a considerar que es innecesario y costoso.
Entonces, el punto del asunto debería estar enfocado a por qué todavía existen empresas que piensan de esta forma y no le dan la importancia que se merece tanto al profesional como a la ejecución misma de las tareas de comunicación. Es evidente que todavía queda un largo camino para dar a conocer cuál es la labor del comunicador en una empresa debido a que aún no existe un ente que se encargue de esto, como por ejemplo la conformación de agremiaciones de comunicación organizacional o la creación de algún mecanismo que pueda mostrar los resultados positivos que se obtienen en una empresa luego de ejecutar las comunicaciones desde una postura estratégica y a largo plazo.
Es claro que existe una dificultad para el reconocimiento del saber hacer de los comunicadores organizacionales debido a que en la mayoría de los casos el profesional se enfrenta a proyectos cuyo resultado puede ser intangible, por lo que es importante conocer cómo se pueden mostrar estos resultados en términos medibles para que las organizaciones reconozcan la importancia de la presencia de estos dentro de sus empresas.
El panorama con la encuesta a egresados no es alentador, ya que se hacen latentes circunstancias que apuntan hacia un descontento en cuanto a las expectativas profesionales y de ingresos que los encuestados tenían durante la época de formación. Lo anterior no se refiere a la cantidad de oferta laboral sino más bien a la representación que hay acerca de lo que hace el comunicador en la empresa, porque en la mayoría de casos se confunde con una función operativa más no estratégica, por lo que los profesionales del campo de la comunicación organizacional todavía no son considerados en su mayoría por ser esenciales para la efectividad y éxito de una organización.
De igual forma, se debe retomar el tema de la actitud ya no en un momento de formación académica, sino en la etapa de desempeño laboral. En las preguntas
abiertas realizadas al final de la encuesta, los egresados concuerdan en la concepción de que en definitiva es el profesional mismo el que le da valor a su oficio y que de este depende que las empresas queden satisfechas con la gestión que el profesional hace dentro de la organización.
Es inevitable desligar este desempeño del reconocimiento del oficio, debido a que si el profesional realiza una mala gestión va a marcar una raya en el pensamiento de la empresa hacia lo inoperante que es el comunicador organizacional. Lo interesante es que con otras profesiones esto no sucede.
Si un administrador o economista no se desempeña de manera positiva en una organización no se va a cambiar la concepción de que estos son esenciales en una empresa, pero esto se debe tanto al alto reconocimiento de otras carreras como al establecimiento de estas desde una perspectiva clara y definida en cuanto al saber hacer y su oficio.
Además, los egresados encuestados confirman la importancia de que el profesional tenga iniciativa en generar valor para la profesión a partir de complementar las tareas operativas que le incumben al comunicador organizacional con un pensamiento estratégico que genere los lineamientos correctos para que este tipo de acciones de carácter operativo sean una parte más de una estratégica a largo plazo que tenga un objetivo específico en relación con la generación de mejoras y potenciamiento de factores positivos de una organización. Es decir, que se debe mostrar que la parte operativa es el complemento necesario de algo mucho más grande, para que no se pueda encasillar al comunicador organizacional en sólo este tipo de actividades.
Es posible notar que el planteamiento de planes de estudio y perfiles de egresados se construye a partir de la concepción de formar para cargos de carácter directivo con amplias capacidades y competencias que van del manejo de medios a la ejecución de una estrategia determinada.
En este caso y según con el eje temático que está siendo estudiado en este apartado, se puede mencionar que a pesar de las notables diferencias en los
planes de estudio, los perfiles de egresados presentan muchas similitudes en cuanto a las características que adquiere el profesional que está siendo formado a pesar de que la parte de formación sea completamente diferente.
Según esto, cómo se puede determinar en realidad para qué perfil se forma al estudiante si los planes de estudio tienen tantas diferencias entre sí. Sería lógico pensar que un estudiante de la Javeriana va a ser más apto para un cargo de comunicación organizacional en una empresa debido a que se especializó en este campo, que un egresado de otra universidad que se formó en menor escala para este tema.
Pero la realidad es que los dos van a tener una carencia en diferentes contenidos. El Javeriano habría de necesitar más preparación en los campos diferentes de la comunicación organizacional, mientras que el egresado de otra facultad de comunicación va a requerir tener conocimientos más sólidos en el área organizacional.
Sin embargo, el perfil de egresado de las dos facultades determina que están preparados para cargos muy similares según la formación del pregrado. Entonces, es posible que estos perfiles constituyan más un anhelo de profesionales que una realidad porque ya se ha determinado que en efecto son formados de forma diferente más no para una situación laboral diferente.
3.5. Representaciones de la carrera de Comunicación Social y los