Mapa Conceptual de conexión entre los principales conceptos.
2. Comunidades de Práctica Introducción.
2.2. Propósito de las comunidades de práctica.
Las comunidades de práctica proporcionar un nuevo modelo para conectar a la gente con un espíritu de aprendizaje, intercambio de conocimientos y colaboración. Sus integrantes se ayudan unos a otros a resolver problemas, discuten sus situaciones, sus aspiraciones y sus necesidades, piensan en problemas comunes, explorar ideas, entro otras actividades. De igual forma, pueden crear herramientas, estándares, diseños, manuales y otros documentos, o simplemente pueden desarrollar un entendimiento tácito que comparten. Wenger en su libro Digital Habitats: stewarding technology for communities117, afirma que las comunidades de práctica permiten:
a) Conectar a las personas que de otra manera no tienen la oportunidad de interactuar.
b) Proporcionar un contexto compartido en donde las personas pueden comunicarse y compartir información, historias y experiencias personales de tal forma que favorece el entendimiento y comprensión.
c) Activar el diálogo entre las personas que vienen juntos para explorar nuevas posibilidades, resolver problemas difíciles, y crear nuevas oportunidades de beneficio mutuo.
d) Estimular el aprendizaje a través de la comunicación asesoría, entrenamiento y la auto-reflexión.
e) Captar y difundir el conocimiento existente para ayudar a las personas a mejorar sus prácticas y proporcionar un espacio que sirva para identificar soluciones a problemas comunes y recopilar y evaluar las mejores prácticas.
f) Introducir procesos de colaboración a los grupos para fomentar el libre flujo de las ideas y el intercambio de información.
g) Ayudar a las personas a organizarse en torno a acciones determinadas que ofrecen resultados tangibles.
h) Generar nuevos conocimientos para ayudar a las personas a transformar su práctica para adaptarse a los cambios permanentes.
Las comunidades de práctica pueden tomar diferentes formas dependiendo del propósito para la que fue creada, Wenger118 en su libro Cultivating Communities of Practice, las clasifica como:
115
Tomado de: Avalos, B. (2001). El desarrollo profesional de los docentes. Proyectando desde el presente al futuro. Séptima Reunión del Comité Regional Intergubernamental del Proyecto Principal de Educación en América Latina y el Caribe. Retrieved from http://www.oei.es/docentes/articulos/desarrollo_profesional_docentes_futuro_avalos.pdf
116 Tomado de: Montecinos, C. (2003). DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE Y APRENDIZAJE COLECTIVO. Psicoperspectivas, (1), 105-128. Retrieved from http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=171018074005 117
Tomado de: Wenger, E., White, N., & Smith, J. D. (2009). Digital Habitats: stewarding technology for communities (1st ed., p. 250). CPsquare.
118
Tomado de: Wenger, E., McDermott, R., & Snyder, W. M. (2002). Cultivating Communities of Practice (1st ed., p. 284). Harvard Business Review.
A. Pequeña o grande. Algunas comunidades de práctica son muy pequeñas en donde participan unos pocos expertos, mientras que otras están conformadas por cientos de personas. De las comunidades más grandes que se conocen, tienen más de mil miembros. El tamaño sí importa, ya que las comunidades grandes están estructuradas de manera diferente, por lo general están subdivididas por región geográfica o por subtemas con el fin de alentar a todos los miembros a participar activamente.
B. De larga duración o de corta duración. El desarrollo de una práctica toma tiempo, pero el tiempo de vida de las comunidades de práctica es muy variable. Algunas existen desde hace siglos y pasan su conocimiento de generación en generación. La gran mayoría de las comunidades de práctica son de corta duración pero que duran un buen número de años realizando un trabajo colaborativo constante. C. Distribuidos y no distribuidos. Compartir una práctica requiere de una interacción
regular. Muchas comunidades comienzan entre las personas que trabajan en el mismo lugar o viven cerca y otras se han formado mediante la comunicación alrededor de todo el mundo. Algunas comunidades se reúnen regularmente, por ejemplo para el desayuno todos los días y otros están conectados principalmente por correo electrónico o por teléfono y podrán reunirse una o dos veces al año. Lo que le permite a los miembros compartir su conocimiento no es la elección de un espacio o tiempo específico para comunicarse, es la existencia de un conjunto de situaciones, problemas y perspectivas. Sin embargo, las nuevas tecnologías y la globalización están convirtiendo rápidamente a las comunidades de práctica a que obligatoriamente sean distribuidas.
D. Homogénea o heterogénea. Algunas comunidades son homogéneas, ya que están integradas por personas de la misma disciplina o función. otras reúnen personas de diferentes orígenes. A menudo es más fácil comenzar una comunidad entre las personas con antecedentes similares o con un problema en común, lo cual se convierte en una fuerte motivación para la construcción de una práctica común. Pero también con el tiempo las personas de diferentes orígenes, puede llegar a ser tan estrechamente unidos como las que comenzaron con mucho en común. E. Espontánea o intencional. Muchas comunidades de práctica comenzan sin ningún
tipo de intervención u organización específica, sus miembros espontáneamente se reúnen porque experiencias y necesidades similares. En otros casos, se han desarrollado intencionalmente con necesidades específicas. Si una comunidad es espontánea o intencional no determina su nivel de formalidad, algunas son muy muy activas y pueden ser informales, mientras que otras son altamente estructuradas: la convocatoria a reuniones, agendas programadas, funciones específicas definidas, creación de roles y construcción de herramientas tales como sitios web o espacios virtuales.
Las comunidades tienen ciclos de vida de diseño específico, de facilitación y de estrategias de apoyo que permiten alcanzar sus objetivos y llevarla a su próxima etapa de
desarrollo. Cambridge119 presenta un modelo en donde se describen cada una de las fases del ciclo de vida de las comunidades:
a) Preguntar. A través de un proceso de exploración e investigación, identificar la audiencia, el propósito, los objetivos y la visión de la comunidad.
b) Diseño. Definir las estrategias, propósitos, actividades, herramientas, procesos y los roles que apoyarán el alcance de los objetivos de la Comunidad.
c) Prototipo. Piloto de la comunidad con un selecto grupo de miembros que servirá para pruebas, perfilar las estrategias y la forma de trabajo.
d) Lanzamiento. Lanzar la comunidad a un público más amplio en un período de tiempo, de tal forma que se le dedique un espacio amplio a los nuevos miembros y ofrecerles beneficios inmediatos.
e) Crecimiento: Involucrar a los miembros en el aprendizaje colaborativo, el intercambio de conocimientos, proyectos de grupo, y eventos que satisfagan individual, grupal y objetivos de la comunidad.
f) Sostenimiento. Cultivar y evaluar los conocimientos y los productos creados por la comunidad, de tal forma que se puedan generar nuevas estrategias, metas, actividades, roles y herramientas para el futuro.
Una comunidad de práctica se refiere, por lo tanto, mucho más que los conocimientos técnicos o de habilidades asociadas para llevar a cabo alguna tarea. Los miembros participan en un conjunto de relaciones a través del tiempo y las comunidades se desarrollan alrededor de los intereses comunes de las personas. El hecho de que se organicen en torno a un área concreta de conocimiento, le ofrece a los miembros de la comunidad un sentido pertenencia y de identidad. Para que una comunidad de práctica funcione, necesita generar un conjunto de ideas, compromisos y experiencias, y es necesario desarrollar diferentes recursos tales como herramientas, documentos, rutinas, vocabulario y símbolos que de alguna manera ayudan a la construcción del conocimiento acumulado de la comunidad.