Capítulo 2. Marco conceptual
2.3 Propuesta de modelo de investigación
A partir de la revisión realizada y de las proposiciones planteadas en el apartado anterior en este epígrafe se propondrá un modelo que permita discutir, identificar y analizar cuales son los factores que condicionan a que un individuo pueda convertirse en un ángel inversor y contribuyan además en su actividad de inversión en empresas no cotizadas una vez iniciada su carrera como ángel.
En la Figura 4, se presenta este modelo de investigación que conjuga los 3 factores analizados: individuo, RAIs y entorno. Conviene señalar que una de las principales características de este modelo es que los factores propuestos impulsan tanto la aparición como el desarrollo de ángeles inversores, esto significa que además de condicionar la aparición de nuevos ángeles, los factores analizados también incentivan a todos los ángeles existentes a seguir invirtiendo en empresas no cotizadas propiedad de terceras personas que, por lo general, se encuentran en sus primeras etapas de vida. En definitiva todos los factores analizados y mostrados en la Figura 4 colaboran decisivamente en el desarrollo profesional de los ángeles inversores y por tanto en la financiación en las primeras etapas de nuevas empresas, muchas de ellas del ámbito tecnológico.
Como puede observarse, la Figura 4, además de mostrar los 3 grandes factores que condicionan la aparición y desarrollo de los ángeles inversores (las 3 principales proposiciones de este trabajo) también presenta todos los subfactores analizados en el estudio que dan pie al conjunto de 17 proposiciones secundarias.
El eje central del proceso de creación de ángeles es el individuo, ya que la posibilidad y la voluntad de un individuo de convertirse en ángel está en uno mismo. Un entorno adecuado puede incidir en la voluntad del individuo orientándole hacia la conversión en ángel de muchas formas, mostrándole el camino, facilitándole el proceso, etc. Finalmente, una vez el individuo tiene la posibilidad y el entorno le ha inculcado la voluntad o, por lo menos, el interés por convertirse en ángel es cuando aparecen las redes de ángeles inversores (RAIs) para empujarle a que se convierta en ángel y para acompañarle y facilitarle su actividad inversora durante toda su carrera profesional.
Figura 4. Propuesta de modelo sobre los factores condicionantes de la aparición y desarrollo de los ángeles inversores
Fuente: Elaboración propia
El individuo
En relación al individuo, existen tres grandes tipologías de factores que pueden impulsarle a convertirse en ángel. De entrada, los sociodemográficos: la edad, el género, la educación y, especialmente, los ingresos y riqueza. Estos factores son los que sostienen al ángel inversor –metafóricamente diríamos que son sus piernas–, ya que sin ellos difícilmente existiría. En segundo
lugar, debido a que por si solos estos factores no son suficientes, necesita disponer de un conjunto de elementos relacionados con sus experiencias previas y pautas de conducta, factores que se han agrupado bajo el paraguas de contexto personal: la experiencia en la propiedad y gestión de empresas, la experiencia en la creación o fundación de empresas, conocer o haber tenido contacto con ángeles inversores y, finalmente, un bajo grado de aversión al riesgo. Todos estos factores, –continuando con la metáfora–, serán su corazón. Por último, el individuo requerirá una determinada motivación para finalmente adquirir la voluntad de convertirse en ángel. Esta motivación –su mente– no puede basarse simplemente en la búsqueda de un rendimiento económico, sino que debe incluir también el placer y la satisfacción por la actividad realizada, así como el deseo de contribuir o aportar a la sociedad.
En definitiva, tendríamos tres tipos de factores relacionados con el individuo: los sociodemográficos que serían las piernas que sustentan al individuo, los factores del contexto personal que serian el corazón que empuja al individuo a encaminarse hacía la conversión en ángel y, finalmente, las motivaciones que serían la mente del individuo que refrendará lo que las piernas y especialmente el corazón le dictan.
El orden de importancia de estos factores va de abajo a arriba, esto significa que los más importantes son las piernas, luego, el corazón y, finalmente, la mente. El factor motivacional (la mente) es, sin duda, el menos importante. De hecho, es posible que un individuo se convierta en ángel inversor sin contar con el triple factor motivacional, aunque, sin duda, si cuenta con él le ayudará a validar lo que los factores sociodemográficos (las piernas) y los factores relacionados con el contexto personal del individuo (corazón) le proponen. En cambio, es bastante improbable que un individuo se convierta en ángel si no posee una buena educación, riqueza o ingresos y, además, una amplia experiencia previa en emprendimiento y gestión de empresa y una alta tolerancia al riesgo.
El entorno
El entorno es otro gran factor que puede incidir en la propensión de un individuo a convertirse en ángel y en su posterior desarrollo como inversor. Por tanto, en función de las características del entorno se impulsará o incentivará a los individuos a convertirse en ángeles o por el contrario puede que se les desincentive.
Aunque el entorno puede desglosarse en diferentes aspectos, en este estudio se han considerado tan sólo tres. Así pues, el entorno se descompondrá en tres subentornos: el económico, el gubernamental y por último el cultural y empresarial. Cada uno de estos entornos o subentornos está afectado por múltiples factores, pero en este estudio se han considerado los siguientes: dentro del entorno económico se ha analizado el impacto que tienen factores como la existencia de oportunidades de negocio en la región, el desarrollo económico, la disponibilidad de deuda y la existencia y comportamientos de mercados como el bursátil el inmobiliario y el MAB (Mercado Alternativo Bursátil). En cuanto al entorno gubernamental tan sólo se han analizado los efectos que puede tener una política fiscal específica para los ángeles inversores y finalmente en relación al entorno cultural y empresarial se ha analizado un aspecto muy poco tratado por la literatura ángel como es el reconocimiento social a la figura del ángel inversor.
La conjunción de todos estos factores puede tener una gran influencia en la conversión de un individuo en ángel. Sin duda alguna, un entorno donde los centros educativos de todos los niveles fomenten el emprendimiento como forma de vida y creación de riqueza para el país, donde se generen muchas oportunidades de inversión, donde se incentive fiscalmente a que las personas apoyen y apuesten por estas iniciativas en sus primeras etapas y donde todos los estamentos de la sociedad conozcan y valoren el papel que realizan los ángeles inversores impulsará a muchos de los
individuos con capacidad para convertirse en ángeles a dar este paso. Por el contrario, entornos hostiles a este tipo de inversión, no sólo no impulsarán la aparición de nuevos ángeles, sino que incluso desincentivarán a muchos individuos que tienen la posibilidad e incluso un alto interés en el fenómeno ángel a dar el último paso y de esta forma nunca llegaran a realizar su primera inversión.
La existencia de redes de ángeles inversores (RAIs)
De los tres factores descritos, individuo, entorno y RAIs, son estas últimas las que por lo general intervienen en último lugar actuando como lanzaderas de nuevos ángeles. Lo más habitual es que las RAIs actúen cuando el individuo –gracias quizás al entorno en el que opera– ya haya manifestado un claro interés por la figura del ángel inversor y de “motu propio” se acerque a una de ellas. En algunos casos son incluso las propias RAIs las que lanzan sus tentáculos en busca de individuos con capacidad para convertirse en ángeles sin que hasta el momento estos hayan manifestado un especial interés por la inversión ángel.
Las RAIs además de colaborar decisivamente en la conversión de un individuo en ángel inversor, realizan un importante papel de acompañamiento a lo largo de toda la carrera del ángel. Por tanto no sólo son fundamentales en la aparición de nuevos ángeles, sino que su principal rol consiste en garantizar que estos individuos ejerzan como ángeles durante muchos años, por tanto son vitales para el desarrollo profesional del ángel inversor gracias a los diferentes servicios que les proporcionan. Estos servicios se han sintetizado en los siguientes: suministro constante de oportunidades de inversión de calidad, posibilidades de coinversión con otros ángeles, más posibilidades de diversificación sectorial, formación sobre los procesos de inversión ángel, la posibilidad de obtener mejores rendimientos gracias a todos estos servicios, contactos tanto formales como informales con otros ángeles con los cuales compartir experiencias y finalmente pueden proporcional al ángel un contacto formal con el capital riesgo, lo que puede traducirse tanto en algún tipo de coinversión como en una posible fuente de salida o desinversión.
Los ángeles
Finalmente en el modelo aparecen los ángeles inversores. Como ya se ha indicado, los factores analizados no sólo condicionan la aparición de nuevos ángeles, sino que inciden de manera decisiva en que todos los ángeles (novatos y expertos) sigan realizando inversiones y desarrollen una gran carrera como inversores. En definitiva, que todos estos individuos se conviertan en ángeles experimentados que realizan inversiones periódicamente y que puedan incluso ejercer como mentores de emprendedores y otros ángeles.