DOCUMENTO DE DISCUSIÓN
A fin de conceptualizar operativamente para este trabajo, entiendo por metodología a “...una serie de operaciones técnicas, previstas como referencia, para guiar el proceso de creación, producción y recopilación de datos, que permitan contrastar las hipótesis de trabajo que dieron origen a este proceso de investigación y que posibilitarían la formulación de teorías fundadas en la praxis científica...” (Nelli y otros 2001), tal como lo requiere Bourdieu: “...la reflexión teórica sólo se manifiesta disimulándose en la práctica científica de la cual informa.” (Bourdieu y Wacquant, 1995, pág. 114)
Al partir de esta definición de metodología y aplicarla al tema que nos ocupa (“Las relaciones de poder en el aula universitaria. un caso paradigmático: el examen”), una primera aproximación metodológica pasaría por instalar nuestra reflexión en el lugar en que nos encontramos como investigadores: somos docentes, alumnos y egresados de la universidad (nuestro espacio de investigación y de trabajo) que hemos, a su tiempo, padecido y hacemos padecer hoy esta situación de poder que se plantea en el momento del examen. Al compartir esta historia, somos “informantes clave” en el acercamiento a este “espacio” que pretendemos estudiar. En este sentido coinciden: el campo en estudio con los investigadores que se proponen objetivarlo.
Establecer esta peculiaridad de la indagación conlleva a asumir la dificultad que supone: la subjetividad como obstáculo para la construcción de conocimiento objetivable. Al recortar y caracterizar el campo de esta manera estamos realizando una primera operación que nos posibilitaría transformar el obstáculo en productor de conocimiento: despejamos el campo e instalamos análisis y reflexión sobre nuestra práctica, lo que establece acciones metodológicas que permitan dar cuenta de ella.
Al entender la metodología como: “...serie de operaciones técnicas, previstas como referencia, para guiar el proceso de creación, producción y recopilación de datos...” estamos realizando una primera que nos posibilita reconocer una de las dificultades iniciales del campo a trabajar y nos permite desarrollar una secuencia de análisis que incorpora esta dificultad como cualidad del campo y la transforma en dinamizadora del análisis a emprender. Propondría, como primera operación técnico-estratégica realizar un registro exhaustivo de nuestras percepciones mientras estamos instalados en el lugar de examinadores y/o examinados.
Este registro requiere el desarrollo PREVIO de un protocolo donde se consignen las líneas generales que organicen este proceso de auto observación. Estas líneas no pueden definirse sino a partir de establecer una discusión sobre los datos que querríamos recopilar sobre nuestras propias prácticas, que fuesen operativos en función de los procesos de análisis en que se incluirá esta recopilación y los aspectos que la misma cubriría dentro de la panorámica metodológica del proyecto.
En este último sentido pensaría que realizar este proceso de auto observación (que presupone el antiguo proceso de introspección), en forma sistematizada y controlada
desde el protocolo desarrollado, sería una operación técnico-estratégica que cumpliría la función de los jueces (en otros procesos) y que estaría al servicio de organizar líneas de indagación, tanto en la metodología a seleccionar para estudiar nuestro campo como en los componentes de los futuros instrumentos. Es por eso que propongo que esta sea la metodología inicial del Proyecto, que al funcionar como juez de los instrumentos, permita desarrollar estrategias metodológicas para estudiar el espacio tan sensible que nos propusimos abordar.
Considero que al realizar este proceso de auto observación podremos darnos cuenta de las dificultades que conlleva estudiar este campo con docentes, alumnos y egresados de las diversas unidades académicas.
Tal como señalaba el proceso de análisis de estas situaciones nos instala en la historia vital y académica de cada uno de los miembros de la vida universitaria.
Creo que esta peculiaridad nos debe hacer reflexionar sobre la importancia de reconocer en nosotros estas experiencias y como están conceptualizadas: tanto afectiva como académicamente. Mi primera hipótesis es que están inscriptas en nosotros como procesos fuertemente ideológicos (en el sentido althuseriano del término) y por ello no pueden ser expuestas reflexivamente.
En el apartado 11. del proyecto original se aborda la Metodología del mismo y en el sub apartado b) donde se habla de Métodos y Técnicas se consigna: “a) Observación: “En esta investigación consideramos la Observación Participante como[...]uno de los modos de investigación que permite prestar mayor atención a la perspectiva de los actores.” (Guasch; Pag. 35). Es interesante pensar si utilizando el concepto de Guasch de
observación participante, en nuestro proyecto podremos desarrollar, para esta etapa
inicial, una modalidad de esta técnica de investigación donde se atienda a la peculiar situación de coincidencia del observador y el objeto de observación.
Al hablar de esta coincidencia entre objeto y observador, no podemos dejar de poner en el tapete el tema de la “introspección” y su validez como método de investigación científica.
Considero que deberíamos preguntarnos, en primer lugar, qué es la introspección. Sería interesante, a fin de iniciar nuestro quehacer metodológico, realizar una experiencia de reconocimiento de las disponibilidades y capacidades de los miembros del grupo para efectivizar actividades de introspección. Esta experiencia podría generar un doble anclaje: por un lado estaría desarrollando nuestra capacidad de introspección y por otro al posibilitar una reflexión compartida sobre el tema, nos permitirá generar estrategias de control sobre el proceso y una primera aproximación para producir líneas teóricastemáticas-estratégicas para el protocolo de auto observación a elaborar.
Propondría una secuencia de trabajo consistente en tres momentos: primer momento: construir una primera aproximación teórica al concepto de “introspección” a partir de lo que cada uno de nosotros podamos aportar recurriendo a los conocimientos de los que disponemos habitualmente. Sin consulta bibliográfica y produciendo espontáneamente. Segundo momento: con la definición elaborada: consultar la bibliografía que determinemos y ajustar la producción. Tercer momento: analizar bibliografía, a la que tengamos acceso, a fin de establecer cuál es la valoración que
actualmente hace la comunidad científica de la introspección como instrumento de investigación y definir la posición del proyecto al respecto, refiriéndola a los procesos de auto observación.
Producido el material precedente, generar una conceptualización que ligue la auto observación con la observación participante y, en función de esta producción, generar el protocolo de “observación participante” versión REPAUEx.(Las relaciones de poder en el aula universitaria).
Todos los miembros del equipo se aplicarían este protocolo de auto observación, durante un período temporal previamente acordado y sistematizaría su propia información. Posteriormente, y pasado un tiempo (podría ser después del curso sobre Foucault), elaborar entre todos un instrumento que nos permita comparar la información sistematizada.
Creo que Cinthia y Gladys propusieron generar instrumentos estratégicos que puedan servir como control al proceso de auto observación: desarrollar algún tipo de encuesta para aplicar a los alumnos en el momento en que salen del examen. Sería una propuesta metodológicamente interesante dado que permitiría: (a) contrastar y validar los registros de los protocolos de auto observación (validarlos en tanto generar posibilidad de comparación entre dos materiales diversos) y (b) nos permite iniciar un proceso de triangulación metodológica a fin de evaluar cuáles serían los instrumentos metodológicamente más ajustados y operativos para la posterior recolección y organización de datos relevantes.
Deberíamos, a su vez, desarrollar instrumentos de contrastación, triangulación y análisis del material recogido que nos posibilite: (a) generar los instrumentos a aplicar, (b) establecer un primer campo de trabajo y (c) desarrollar una estrategia para abordar el proceso de indagación en ese campo: “Las bases de una herramienta...radican en los problemas y las dificultades prácticas encontrados en la investigación y generados en el esfuerzo por construir un conjunto extraordinariamente diverso de objetos, de tal manera que puedan ser concebidos de manera comparativa (Bourdieu y Wacquant, 1995, pág.115).
Bibliografía
BOURDIEU, P. y WACQUANT, L. J.(1995) RESPUESTAS. POR UNA ANTROPOLOGÍA RE- FLEXIVA. Editorial Grijalbo. México.
GUASCH, O. OBSERVACIÓN PARTICIPANTE. Cuadernos Metodológicos N° 20. Centro de Investigaciones Sociológicas. Barcelona.
NELLI, L; LEIRA, C. y FERNÁNDEZ, F. (2001) Informe final del Proyecto de Investigación: Subjetividad, Violencia y Ética Educativa (16Q-179). Posadas. CIDET. Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales.
Luis A. Nelli