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CAPÍTULO 2: LA PROBLEMÁTICA TEMPORAL

2.2. Teorías acerca del tiempo

2.2.1. Enfoques de orientación temporalista

2.2.1.4. La propuesta de Rojo y Veiga

Rojo y Veiga explican que la temporalidad lingüística se caracteriza por:

estar basada en el establecimiento de un punto cero que, generalmente, coincide con el momento de la enunciación, pero no de manera forzada; ⇒ definir la situación de los acontecimientos en una zona anterior, simultánea

o posterior respecto del punto central, por lo cual frente a la linealidad y el carácter irreversible del tiempo físico, el tiempo lingüístico se define por la orientación directa o indirecta de los acontecimientos en relación con ese punto cero o central;

⇒ contar con una expresión gramaticalizada para expresar la distancia temporal respecto del punto cero (1999: 2874).

De acuerdo con la propuesta de Rojo y Veiga,

El tiempo verbal es una categoría gramatical deíctica mediante la cual se expresa la orientación de una situación con respecto al punto central (el origen) o bien con respecto a una referencia secundaria que, a su vez, está directa o indirectamente orientada con respecto al origen (1999:2879).

Además de contar con las tres relaciones primarias de concepción del tiempo – presente, pasado y futuro-, se pueden triplicar las relaciones temporales a partir de tomar como punto de origen cualquiera de los puntos secundarios que surgen de los tres ejes primarios: anterioridad, simultaneidad o posterioridad respecto del momento de enunciación –presentado en el siguiente esquema como ME-. El siguiente gráfico ilustra la propuesta de estos autores:

ME

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Así, por ejemplo, podemos graficar los siguientes valores verbales: • canté O-V (anterioridad): Ayer yo canté una canción.

canto OoV (simultaneidad): Hoy canto una canción.

cantará O+V (posterioridad): Mañana cantaré una canción.

• cantaba (O-V) oV (simultaneidad en relación a momento anterior al origen): Dijo que cuando lo vio cantaba una canción.

Se pueden ilustrar los significados temporales con la siguiente Tabla 1, tomada de Rojo y Veiga (1999: 2884):

Relación temporal primaria Punto de referencia -V (anterioridad) oV (simultaneidad) +V (posterioridad)

O Canté canto cantaré

(O-V) había cantado cantaba cantaría

(OoV) he cantado

(O+V) habré cantado

((O-V) | V) habría cantado

Tabla 1

Rojo y Veiga (1999) postulan que todas las formas verbales muestran una forma de temporalidad que no es absoluta sino que, a partir de las relaciones entre los eventos, se puede indicar si uno es anterior, simultáneo o posterior respecto de otro. Estas relaciones temporales se pueden graficar a través del uso de un conjunto de vectores que indican anterioridad (-V), simultaneidad (oV), posterioridad (+V). Con O se representa el punto central o de origen de todas las relaciones temporales. De esta manera, el planteo que realizan estos autores es que hay formas verbales que tienen la misma relación primaria como, por ejemplo, canto y cantaba, que comparten el hecho de ser formas que expresan primariamente simultaneidad: canto en relación con el origen y cantaba con un punto anterior al origen. En tal sentido, si se considera el punto de referencia, se generan conexiones entre las formas canto y cantaré; o entre había cantado, cantaba y cantaría.

De acuerdo con la teoría verbal que Rojo había propuesto anteriormente (1974), los usos verbales se clasifican en: a) rectos –se trata de los usos modalmente no marcados, con excepción de las diferencias que surgen de la oposición indicativo/subjuntivo- y b) dislocados –se caracterizan porque añaden un nuevo contenido modal marcado-. Teniendo en cuenta esta clasificación, Rojo y Veiga (1999) diferencian

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los usos rectos de las formas simples del indicativo en: a) realizaciones básicas monovectoriales, con el uso de las formas canté, canto y cantaré, y b) realizaciones básicas bivectoriales, que incluyen el empleo de las formas cantaba y cantaría. En tal sentido, explican los autores que las realizaciones básicas monovectoriales indican, según la orientación temporal primaria enfocada directamente desde el centro de referencias, anterioridad, simultaneidad o posterioridad. Para ilustrar estas realizaciones presentan los siguientes ejemplos:

9. a) La reunión terminó sin un acuerdo unánime. b) Mi primo estudia filología clásica.

c) Me compraré un coche más económico que el tuyo (ejemplos tomados de Rojo y Veiga, 1999: 2900).

Podemos observar que los enunciados anteriores se refieren a las acciones temporales de ‘pretérito’ (O-V, en a), de presente (OoV, en b) y de futuro (O+V, en c). Se trata de las relaciones básicas, que tienen independencia sintáctica y no necesitan ningún tipo de indicador temporal en su contexto.

Por otra parte, a partir de las relaciones temporales monovectoriales, Rojo y Veiga (1999) abordan las realizaciones básicas bivectoriales que se caracterizan por sustituir el punto de origen por una referencia anterior a dicho punto, con lo que presentan tres relaciones temporales integradas por dos vectores: (i) las de ‘ante-pretérito’ ((O-V)-V), (ii) la de ‘co-pretérito’ ((O-v)oV), y (iii) la de ‘pos-pretérito’ ((O-V)+V). Explican los autores que una manera sencilla para comprobar la expresión de estos tres tipos de relaciones bivectoriales, en relación con el uso recto del contenido modal indicativo O, es a partir de la transformación de ejemplos correspondientes a las relaciones monovectoriales en cláusulas subordinadas a un forma verbal principal que exprese la relación de ‘pretérito’ (O-V) y que, así, se establezca la correlación temporal entre los dos verbos que integran el esquema sintáctico. Para ilustrar este tipo de relación emplean los siguientes ejemplos:

10. a) Me comunicaron que la reunión había terminado sin un acuerdo unánime. b) Me contó que su primo estudiaba filología clásica.

c) Le dije que me compraría un coche más económico que el suyo (ejemplos tomados de Rojo y Veiga, 1999: 2905).

En cuanto a los usos rectos del subjuntivo, los autores consignan que el conjunto de formas verbales está constituido por cante, cantara cantase y las formas compuestas. La primera forma –cante- expresa dos relaciones temporales básicas: a) ‘presente’ y b) ‘futuro’, correspondientes a los usos rectos de otras tantas formas indicativas; la segunda

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forma -cantarase- expresa tres relaciones temporales básicas: c) ‘co-pretérito’, d) ‘pos- pretérito’ y e) ‘pretérito’. Los siguientes ejemplos ilustran los empleos mencionados:

11. a) Que cante en estos momentos sería una gloria. b) Tal vez el año que viene cante en Madrid. c) No creí que vinierasses hoy.

d) Le dije que ojalá al día siguiente llovierase. e) Dudo que fuerase la culpable.

Como ya adelanté, los usos dislocados presentan una alteración en el significado temporal que expresa cada forma verbal en relación con su uso recto o no marcado. Esto implica un cambio de contenido temporal que incluye un cambio en el contenido modal, “determinado por la adición al valor indicativo o subjuntivo de algún nuevo matiz modal ajeno a la base nocional en que se funda la oposición entre los dos modos señalados” (Rojo y Veiga, 1999: 2913). Un primer caso de dislocación de indicativo se produce cuando se emplean formas cuyo uso recto o no marcado presenta en su realización temporal básica un vector de posterioridad, como en las formas cantaré, que puede expresar el valor de a) ‘presente’, o cantaría, que puede indicar relaciones de b) ‘pretérito’ y c) ‘co-pretérito’, como por ejemplo:

12. a) En estos momentos serán {son} las cuatro. b) Moriría {murió} el año pasado.

c) Dijo que en aquellos momentos serían {eran} las cuatro.

El segundo caso de dislocación de indicativo afecta directamente a las formas, cuyas realizaciones temporales básicas en el valor recto o no marcado incluyen un vector originario de anterioridad unido a algún vector de posterioridad. De esta manera, por ejemplo, la forma verbal cantaría puede emplearse para expresar la misma relación temporal que tiene canto en su uso recto:

13. En estos momentos cantaría encantado en la playa.

En relación con las formas temporales ‘presente’ y ‘ante-presente’, que son los términos de los procesos dislocatorios que pueden afectar a cantaría y habría cantado, a la forma simple le corresponden las relaciones temporales cuyo vector primario no implique anterioridad; mientras que la forma compuesta expresa cualquier relación temporal de anterioridad primaria. Por lo expuesto, cantaría, además de expresar el valor irreal del presente de indicativo (OoV), se emplea para la expresión de relaciones básicas de ‘futuro’ (O+V), de ‘co-pretérito’ ((O-V)oV) y de ‘pos-pretérito’:

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b) Me dijo que en aquellos momentos estaría encantado en la playa. (‘co- pretérito’)

c) Me dijo que al día siguiente iría encantado a la playa, pero no creía que pudiera. (‘pos-pretérito’).

Por último, los usos dislocados de las formas del subjuntivo –con un matiz de irrealidad- expresan las relaciones de a) ‘presente’ (OoV), b) ‘futuro’ (O+V), c) ‘co- pretérito’ ((O-V)oV), y d) ‘pos-pretérito’ ((O-V) +V), tal como se ejemplifica con los siguientes enunciados:

15. a) Ojalá en estos momentos tu primo estuvierase en la playa. b) Ojalá tu primo fuerase mañana a la playa.

c) Me dijo que ojalá su primo estuvierase en aquellos momentos en la playa y no trabajando.

d) Me dijo que ojalá su primo fuerase al día siguiente a la playa y no al trabajo (Rojo y Veiga, 1999: 2918-19).

Es importante considerar que para estos autores las formas verbales que presentan usos dislocados no pierden su condición modal de indicativo o de subjuntivo, aunque reciban un nuevo contenido de valor modal. En español es posible que determinadas formas verbales expresen, por un lado, contenidos temporales vinculados con la simultaneidad, la anterioridad o la posterioridad y, por otro, contenidos modales relacionados con la irrealidad o no irrealidad, que se suman a los temporales, lo cual puede dificultar esencialmente su adecuado dominio por parte de estudiantes tanto en la comprensión como en la producción de textos.