• No se han encontrado resultados

El protectorado, las misiones y las petroleras: Introducción de los waorani al

CAPÍTULO IV. LAS MISIONES Y LA COMUNIDAD DE DIOS: Primer contacto

4. El protectorado, las misiones y las petroleras: Introducción de los waorani al

El siguiente apartado, pretende hacer un recorrido histórico-etnográfico que permita entender algunos episodios donde el devenir misionero y la actividad petrolera se entrecruzan. Así, a pesar de que la primera prospección en la Amazonía fue realizada por la Leonard Exploration Company, en 1921, la exploración en zona waorani, comienza en la segunda mitad de la década de los 30’s con la presencia de Royal Dutch Shell en la zona de Arajuno (Provincia de Pastaza). Después de las prospecciones, los emisarios se retiraron de la zona y afirmaron que se necesitaban enormes inversiones para la explotación. Sin embargo, a lo largo de la prospección se habían dado incidentes con grupos waorani y, en comunicados internos los emisarios daban especial importancia a la presencia de los “aucas” y afirmaban la imposibilidad de explotación de hidrocarburo en esta zona:

“Los obreros de la Shell, referían historias espeluznantes, como aquella de que en alguna ocasión, bombardeó desde el aire a los aucas, con el objeto de alejarlos más hacia el interior de la selva” (Galarza en Cabodevilla; 1999, 295).

La Shell salió del país sin hablar oficialmente del fenómeno waorani. Sin embargo, por medio de exploradores de la zona y relatos de las cuadrillas petroleras, se ha podido percibir los resultados de enfrentamientos y actividades por parte de los Waorani y los petroleros. De hecho, Kimerling (En Rivas; 2011) sugiere que la fase exploratoria de la Shell se habría interrumpido debido a la guerra waorani contra los

87

kowore que estaban ingresando a su territorio. La opinión pública comenzó a hacer eco de estas denuncias y a situarse alrededor de alguno de los bandos. La presión de los grupos waorani y de los medios de comunicación harían imposible la prospección en ese momento. ¿Se referían los comunicados de las Shell de que era demasiado costoso explorar petróleo en esa zona a esta situación? ¿Existía, a parte del dinero, otro factor referente al valor de la operación?

Las incógnitas mencionadas quizás quedarán veladas dada la poca información que dio la compañía al respecto. Sin embargo, poco después de la salida de la compañía, se comenzaron a generar factores concretos que facilitaron e hicieron más rentable la explotación. Como elemento principal resalta la creación del protectorado de Tiweno que, al reducir a la mayoría de habitantes waorani en una zona controlada, dejó desierta una gran cantidad de territorio donde su pudieron hacer las prospecciones y posterior explotación. El protectorado exigió de los waoranis, el abandono de las prácticas bélicas y dejó a la mayoría de hombres lejos de su territorio protegido anteriormente.

Por otra parte, la explotación petrolera estuvo acompañada también de misioneros católicos que se encargaban de bajar el nivel de tensión en las cuadrillas y que, con este fin, llegaron a contactar con algunos grupos que no habían sido captados por el ILV y sus misioneras. Monseñor Labaka, quien fue parte activa de este proceso menciona en sus “Crónicas Huaorani” lo siguiente:

“Ante los insistentes rumores que la compañía CGG, que opera en la zona realizando los estudios geofísicos para la compañía nacional CEPE, está tropezando con dificultados por parte de los AUCAS, la comunidad de Rocafuerte, presidida por el P. Superior Regular, José Miguel Goldaraz, decide que el padre Alejandro se desplace al lugar de los hechos con los siguientes objetivos:

- Obtener informaciones verídicas acerca de estas incursiones de los AUCAS. - Visitar a los trabajadores de la zona.

- Si se presentare oportunidad, darse a conocer a los Aucas o Huaorani”.

(Labaka; 2003, 15)

El conflicto de este tiempo era que a pesar de haber sido reducidos, muchos waorani que no habían ido a Tiweno y otros de Tiweno, se dirigían esporádicamente a los campamentos petroleros y tomaban cuanto querían. Los obreros de las petroleras reaccionaban con mucho miedo, escapándoseles en algunas ocasiones municiones.

88

Cabodevilla (1999) presenta algunos de estos ejemplos en su libro relacionado con la historia Waorani, sin embargo, Labaka (2003), relata uno de estos episodios:

“El día anterior habían recibido la visita de “los amigos” (los llaman así porque al llegar al campamento saludaron diciendo “amigos”). Después se dedicaron a requisar todo el campamento, mientras uno de ellos repetía: “Pañacocha, Pañacocha, cambio…”. Señal evidente de que escuchan las intercomunicaciones radiales. Y se llevaron cuanto se les antojó: hamacas, mantas, mosquiteros, ropa, botas, hachas, machetes, limas; de alimentos, todo lo que había de azúcar, un poco de arroz, latas de sardina y atún, y hasta dinero por valor de más de 3000 sucres. Uno de ellos, como contando el dinero con sus dedos dijo: “to,to,to…… Quito” (Ibíd.; 17)

Como sugiere el autor, muchos de estos grupos habrían tenido ya algún tipo de intento de contacto. Repetían palabras que se escuchaban en los radiotransmisores, decían “amigo”, buscaban dinero. Este tipo de problemas, tenían en una situación bastante precaria a las cuadrillas, tanto emocional, como materialmente; sin embargo, las prospecciones continuaban. Muchas compañías petroleras pidieron entonces la ayuda a los misioneros católicos y evangélicos, quienes se propusieron lograr una pacificación definitiva.

Por otra parte, si bien para la década de los 80’s, la práctica de liquidación física de grupos como el waorani, estaba bastante descontinuada; en algunos casos las cuadrillas tenían ayuda y apoyo de patrullas militares o portaban armas. Es así que el petróleo ofreció dos posibilidades al pueblo waorani: ceder a la explotación o morir. Para acompañar el proceso de ceder a la explotación estuvieron los misioneros. Los waorani, por su parte, escogieron vivir, no necesariamente rigiéndose por las opciones externas, sino articulando sus propias estrategias.

5. Nuevas actividades económicas e identidades en los hombres waorani