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Capítulo 3: Marco teórico

3.7 Instalaciones Sanitarias

3.7.1 Provisión de agua potable

Generalidades

El agua es un elemento vital no renovable. Por ello se debe utilizar la menor cantidad posible, compatible con el destino para el cual se proporciona y, si es posible, cambiar los procedimientos para no utilizarla.

Tanto o más cuidado que con el uso del agua potable, se debe poner atención a la depuración de los desagües generados. Cuando éstos van a las colectoras cloa- cales, las prescripciones sobre pretratamiento tienden a preservar las obras externas y no ocasionar daños o perturbaciones en el tratamiento final. Para el caso de esta- blecimientos de salud se debe tener especial cuidado, ya que las actividades que en ellos se realiza genera desagües "especiales", tal es el caso de traumatología con los residuos de yesos, las áreas donde se realizan curaciones con la consecuente elimi- nación de gasas y algodones, entre otros.

Cuando los desagües van a un conducto pluvial o a un río, el tratamiento debe ser el suficiente para no alterar la calidad del agua del emisario final (río, lago, etc.). Si el emisario final es el suelo, solamente pueden desaguarse aguas limpias, garan- tizando que no haya contaminación del mismo, ni de las capas de agua subterráneas. No se pueden establecer pozos, galerías o zanjas para facilitar la absorción por el terreno de líquidos en estado bruto, cuando hay peligro de contaminación del sub- suelo.

Para todo uso, se deben tener en cuenta los tres principios de economía del agua:

● Recuperar todas las sustancias valiosas que puedan atraparse, antes de ser arrastradas por los desagües.

● Reutilizar el agua servida cuando sea posible, mediante circuitos cerrados de recirculación.

● Evitar degradar inútilmente el agua. Provisión y distribución de agua

Conexión de enlace domiciliaria: El punto de enlace de las instalaciones sanitarias de provisión de agua es el extremo de salida de la llave maestra o del medidor, si existe este último. Una vez autorizada la conexión de en- lace con la cañería de distribución, se procede a realizarla.

La cañería de distribución externa puede ser de fundición, acero, as- besto-cemento, material plástico, etc. Generalmente, se coloca un collar de derivación con un orificio roscado. Se perfora el caño con una herra- mienta especial y se rosca una pieza denominada férula que comprende una válvula.

La válvula es un medio de precaución para evitar posibles contamina- ciones del agua de la red de distribución. Ésta deja pasar el agua desde la cañería distribuidora hacia el edificio, pero impide el retroceso del líquido

A la férula se une un caño, cuyo diámetro se calcula teniendo en cuenta el caudal y la presión disponible. Esta cañería se tiende bajo la vereda, en dirección perpendicular a la Línea Municipal.

En la vereda se monta una llave maestra, dispuesta en una cámara de mampostería con base de hormigón y una tapa con marco. Al chicote de salida de la llave maestra se une el caño de entrada al edificio y aquí co-

mienza la instalación interna. En aquellas conexiones donde exista el me- didor, se lo dispone en una camarita a continuación de la llave maestra, o como ocurre en las conexiones actuales, todos los componentes en una misma cámara.

Sobre el caño de entrada de agua al inmueble, lo más cerca posible de la L.M. y del lado interior del mismo, se monta una llave de paso tipo globo. La cañería se tiende en una canaleta labrada en la pared a unos 0.30 m. sobre el nivel del piso. De esta manera, como puede apreciarse en la Ilus- tración a continuación, queda conformada la conexión domiciliaria.

Ilustración 44: Conexión domiciliaria.28

Alimentación de los artefactos: En los establecimientos para la salud, la alimentación de los artefactos, canillas, duchas, depósitos de limpieza de inodoros, etc. debe provenir de un tanque colocado en la azotea, por en- cima del orificio de salida más elevado que exista y a una altura tal que asegure una determinada carga o presión mínima. Los calentadores de agua obligatoriamente deben abastecerse con una bajada exclusiva, a tra- vés de un tanque de reserva.

28 Todas las imágenes de esta sección fueron obtenidas del capítulo V: instalaciones sanitarias, del libro “Instalaciones Hospitalarias”.

Ilustración 45: Sistema de aprovisionamiento de agua.

La cañería interna de entrada se lleva al tanque, y el agua que conduce ingresa al mismo pasando previamente por una válvula flotante. Desde el tanque, a través de un colector se colocan dos bajadas: una para agua fría y otra para alimentar el calentador de agua, siendo ésta una bajada exclu- siva. Si fueran necesarias más bajadas, éstas pueden colocarse y alimen- tar así a todos los artefactos.

Elementos de la instalación

Cañería: La cañería ingresa al edificio preferentemente por las circulacio- nes y embutida en las paredes, para que las eventuales fugas se puedan visualizar y reparar fácilmente. Todas las cañerías serán de material apro- bado y deberán tener, cuando corresponda, un revestimiento anticorrosivo para preservarlas.

En los establecimientos de salud se utilizan en mayor medida, cañerías de polipropileno o propileno. Los extremos serán roscados y protegidos con cuplas descartables, para agua fría y caliente. Responden a las Nor- mas IRAM 5.036 y 13.473.

Las uniones se realizan por termofusión y roscadas, mediante cupla ci- líndrica y rosca cónica tipo Whit Whorth – BSPT. Los accesorios se fabrican del mismo material (polipropileno o propileno), entre ellos podemos men- cionar cuplas, niples, tes, codos, curvas y otros. Estos no requieren protec- ción anticorrosiva.

Las cañerías de agua caliente se dispondrán de forma tal que puedan dilatarse y contraerse libremente, por lo tanto, no se deberán empotrar. Se

debe dejar espacio libre alrededor de la cañería para permitir su desplaza- miento, esto se logra envolviendo el caño con doble cartón acanalado o recubierto tipo Alfacrep y sujeto a la cañería por medio de alambre fino.

Finalmente, las cañerías de polipropileno o propileno poseen baja con- ductibilidad térmica no expuestos a la corrosión microbiana y su resistencia al flujo es casi nula. Su ventaja radica en su costo y la facilidad de su ins- talación.

Válvulas: Las hay para abrir, cerrar, regular, retener el paso de agua, etc. Se deberán seleccionar convenientemente de acuerdo a las necesidades.  Ruptores de vacío: En las bajadas que alimentan artefactos como saliva-

deras, lavachatas, bidés, inodoros, u otros se puede generar vacío al cerrar una llave de paso que produzca succión y la consecuente contaminación. Para evitar esto, inmediatamente aguas abajo de la llave de paso de la bajada se coloca una derivación vertical que debe prolongarse hasta so- brepasar el nivel de agua del tanque elevado de reserva. Esta derivación se denomina ruptor de vacío.

Su diámetro depende de la altura de la bajada. La extremidad de todo ruptor terminará en un extremo acodado hacia abajo y protegido con malla de bronce u otro dispositivo semejante.

Ilustración 46: Alimentación de agua a artefactos especiales.

Reserva de agua en los edificios

El servicio de provisión de agua con tanque de reserva, soluciona inconvenien- tes de suministro por la variación diaria de presión; por la interrupción del servicio; y también por el problema de los calentadores instantáneos que, para funcionar correc- tamente, necesitan una carga mínima de 2.50 m. de columna de agua entre el arte- facto más alto a surtir y el fondo del tanque de reserva elevado.

Los tanques de reserva pueden estar alimentados directamente o por medio de un dispositivo elevador, lo cual dependerá de la presión mínima en la vereda y la altura del tanque.

Condiciones que deben reunir los tanques: Los tanques serán cerrados, estancos y construidos con materiales que no afecten la calidad del agua. Se deberán colocar en sitios de fácil acceso para detectar fugas, y poder ser inspeccionados por todas sus caras. Está prohibido enterrarlos y debe- rán disponerse alejados, a no menos de 0.80m. de muros medianeros.

Hasta 1.000 litros de capacidad, la tapa de acceso para limpieza será lateral, vertical, sumergida y dispuesta dentro del tercio inferior del tanque. Dicha tapa tendrá una luz mínima de 0.50m. Se deberá disponer una tapa de inspección cuadrada en la parte superior del tanque. La entrada de agua al tanque contará con una válvula flotante.

Ilustración 47: Tanque de hasta 1.000 litros, con válvula flotante para alimentación directa desde la red de distribución.

Los tanques deberán contar también con ventilación para preservar la ca- lidad del agua. A tal fin se utiliza un caño que termina curvado hacia abajo, protegiendo la salida con una malla de bronce u otro dispositivo aprobado.

Los colectores deben contener una válvula de limpieza, tipo esclusa o de media vuelta. La descarga no debe conectarse a pileta de piso ni otro desa- güe. En las bajadas se dispondrán llaves de paso del mismo diámetro que el de la cañería, para posibilitar maniobras.

Provisión y distribución de agua caliente

Las instalaciones de agua caliente sanitarias son aquellas que se utilizan para higiene personal, lavado de ropa o de vajilla, entre otras. Se diferencian de las insta- laciones de agua caliente para calefacción debido a que, en estas últimas, el agua no se gasta, simplemente se enfría y vuelve a calentarse conformando un circuito ce- rrado entre la caldera y los cuerpos emisores.

Las instalaciones de agua caliente sanitarias están vinculadas con el tanque de reserva de agua fría, del cual proviene la reposición del agua gastada, a través de un aparato donde previamente se calienta. La tubería de distribución parte desde este aparato y alimenta a los artefactos de utilización, independientemente de las tuberías de agua fría y de calefacción.

La temperatura de agua caliente sanitaria es del orden de 35 a 40°C.

Calentadores con equipo de combustión a gas: Los calentadores más di- fundidos son a gas natural o a gas envasado. Se distinguen dos tipos de calentadores a gas, uno de ellos comprende diversos modelos y capacida- des de calentadores instantáneos. Es decir, aparatos que brindan en el acto de abrir una canilla, agua caliente a la temperatura seleccionada. El otro tipo corresponde a los llamados calentadores de acumulación, ya

que requieren de cierto tiempo para calentar el agua del tanque. Una vez puesto en régimen, el agua fría de reposición se calienta por mezcla y di- fusión con el agua caliente de tal manera que también suministran un cau- dal a temperatura constante. En los establecimientos de salud, se utilizan mayoritariamente los calentadores de acumulación, los cuales compren- den un tanque cuyas capacidades normales van de 55 a 200 litros, y un quemador cuya potencia térmica va desde 1.500 a 10.000 Kcal/h. El paso de gas al quemador grande se logra por medio de una válvula electromag- nética accionada por relés, cuyos contactos, a su vez, se abren o cierran según la señal proveniente de un dispositivo sensible a la variación de tem- peratura.