• No se han encontrado resultados

3. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS

3.2. Análisis e Interpretación de Resultados del Trabajo de Campo

3.2.3. El proyecto 742

Mediante análisis documental y trabajo de campo (diario de campo, entrevistas y grupos focales) los resultados son los siguientes:

a. En la modalidad de subsidio indirecto alimentario –comedor comunitario– se observa que a la pregunta de cómo le ha parecido el programa (comedor), de los 13 participantes en el grupo focal, el 77% responde estar satisfecho con la

44

prestación del servicio, el 23% afirma que el servicio es regular, y ninguno que indica que sea malo; a la pregunta de cómo llegó al programa (comedor), el 100% relaciona la respuesta con los requisitos que se les exigen para ser beneficiarios, a saber, puntaje del Sisben, fotocopia de la cédula, y recibo de la luz, básicamente; a la pregunta de si conoce sus derechos (política pública), el 23% afirma conocer y el 77% afirma no conocer.

Por otra parte, se observa que una gran parte de los beneficiarios y beneficiarias se quejan de que el subsidio no sea integral, pues deben elegir el subsidio monetario directo –bono– o el subsidio alimentario indirecto –comedor comunitario–; este factor hace que siempre exista vulnerabilidad para esta población, porque los enfrenta a una situación donde si se alimentan no pagan otros servicios como arriendo o servicios públicos, y si reciben dinero y pagan dichos servicios dejan de alimentarse.

En efecto, la focalizadora del Comedor Comunitario del Barrio Restrepo informa que las personas mayores son especialmente vulnerables porque:

-“Los criterios de egreso son (…) por ejemplo, si tiene ese bono que lo dan creo que cada dos meses (…) tú vas a una cosa y con el sólo hecho de verificar las condiciones de la calidad de vida, el adulto mayor, la mayoría viven en inquilinatos que pagan $4.000 el día, por ejemplo, los habitantes de calle, ellos pagan pensiones de $4.000 diarios, en espacios muy pequeños, de 2 metros por dos metros, en un hacinamiento total, y tienen dos camarotes, y duermen cuatro personas, la humedad es terrible, eso vale la noche, para ocupar un espacio, no un cuarto sino un espacio, por ejemplo, a él le tocó la cama de abajo, al de al frente la de al frente, entonces más que todo los adultos mayores son los que viven en esas condiciones, qué más vulnerabilidad que eso, el hacinamiento de esos lugares y el desamparo que hay por parte de las redes familiares, son abuelos que ya ni siquiera (…) O los hijos son más pobres que ellos, pero son muy solos, o

sea son abuelos que viven muy solos en la vida, los ha golpeado duro (…) Porque son abuelitos

que pagan arriendo en un inquilinato, porque si recibe los $90.000 mensuales, ¿con qué come? (…)porque $90.000 no les alcanza para comer y pagar arriendo (…)”.

Referente a las quejas de los beneficiarios, se resaltan las siguientes respuestas de cuatro personas mayores hombres y una persona mayor mujer:

45

-“Si me dieran el bono pues sería bueno” (…) “Hay unos que tienen el bono y el alimento pero yo no lo tengo” (…) “Claro que sale como en lo mismo recibir el bono o el almuerzo, porque el valor es lo mismo”.

-“Sólo recibo el almuerzo, no el bono”.

-“Puesyo opinaría mejor recibir el bono que el almuerzo (…) Por qué esa vaina tan rara, pagar uno arriendo, pero no alcanza (…)”.

-“Bueno (…) El bono no, yo preferí el alimento mejor (…) Mire tengo mi suegro también (…) le dan creo que 120 o 130 cada dos meses, creo que la ley dice que cada mes, bueno no sé, él está ubicado en Melgar, y tiene su alimentación, y con el perdón suyo, con todo respeto, mire, fui a hacer la solicitud del bono y me lo negaron (…) Entonces un día (…) la desesperación del hambre (…) Eso fue el año pasado (…) Yo haga esto y esto, y me dieron lo del almuerzo, y aquí estoy (…)”.

-“Que por estar aquí no me daban el bono, pase papeles, vinieron aquí, no sé por qué no me lo

dieron (…) A mí me serviría mucho el bono (…) Pero en la Alcaldía me dijeron que si había una cosa no había la otra”.

b. En la modalidad de subsidio directo económico –bono– se observa que a la pregunta de cómo le ha parecido el programa (bono), de los 12 participantes en el grupo focal, el 25% afirma estar completamente satisfecho con el subsidio, no habiendo respuestas de malo o regular, pero sí una persona mayor hombre quien expresa indiferencia:

-“Ni bien, ni mal, ni regular, mi vida sigue lo mismo”.

A la pregunta de cómo llegó al programa, el 17% afirma que por personas conocidas de la comunidad, otro 17% que por intermediación de la Junta de Acción Comunal, y el 8% por intermediación de la Alcaldía.

A la pregunta de cómo podría aportar a la sociedad (comunidad, taller, barrio) se registran las siguientes respuestas:

46

-“Si a mí me ayudan yo puedo participar en obra artesanal, haciendo maletines, maletas, yo las sé hacer, pero vea…plata no hay, entonces todo el mundo tenemos ese mismo problema, yo puedo participar, puedo ayudar, aportar a ellos, a usted y a todos, en cierto momento, en cierta manera, en la obra, que participen todos, aquí hacemos monederos, maletines, maletas, llaveros, todo eso”.

Estas respuestas son de un participante hombre donde se pudo observar un impacto en la calidad de vida de la persona beneficiaria. En efecto, dicho participante indica que:

-“Porque por intermedio de esto fue que yo fui a dar al instituto Ispa-Sena, allá me dieron un año de estudio para aprender a hacer maletines, maletas, entonces por intermedio de esto fui a dar allá”.

A la pregunta de cómo se da cuenta que está envejeciendo, se resaltan las siguientes respuestas de dos personas mayores hombres:

-“Por las arrugas hermano”.

-“Pues uno se da cuenta con la salud, ya le van apareciendo achaques y todo a uno, todo el mundo llegamos a eso (…)”.

Ahora bien, se observa que el 33% de los participantes en el grupo focal afirman que el valor del bono no es suficiente, y que siempre quedan gastos por cubrir. En efecto, las siguientes respuestas de cuatro personas mayores hombres, evidencian lo anteriormente expuesto:

-“Se compaginan las dos, porque usted sabe que el bono pues es muy bueno pero, muy chévere, pero usted sabe que $100.000 pesitos le alcanzan a uno para pagar arriendo, pero no alcanza ni…, y entonces quedaría uno (…) Y sería la única forma que tendríamos nosotros para suplir la necesidad”.

-“(…) Tengo 84 años, no nos han subido ni un peso, pagan $150.000 en los dos meses, no le alcanza a uno ni pa’ (…) No nos han subido nada (…)”.

-“Muy bien, me toca trabajar para poder aportar más al arriendo”.

-“El bono siempre le sirve a uno para algo, ¿entiende?, porque yo soy una persona que convivo con un problema de salud terminal, entonces yo tengo que estarme movilizando, pagando transporte y todo, pues yo le agradezco mucho a eso, ¿entiende?, pero si hubiera una formita de

47 cómo le subieran algo pues (…) Magínese $95.000 es algo (…) pero deben de ponerse la mano en el corazón los senadores y el Congreso y esa, que le subieran algo, ¿entiende? (…)”. A la pregunta de cómo se cuenta que está envejeciendo responde: “Pues uno se da cuenta con la salud, ya le van apareciendo achaques y todo a uno, todo el mundo llegamos a eso (…)”.

Al respecto, el director del Instituto de Envejecimiento de la Universidad Javeriana indica que:

“Uno de los proyectos de la actual reforma tributaria es poderle dar a un número X, porque no conozco bien la cifra, de personas en esas condiciones, que no están pensionadas, un valor cercano a los $90.000 mensuales, o algo más, pero son cifras que están muy por debajo del salario mínimo mensual, y que son acciones que van a ayudar, pero desde luego no van a quitar la situación de pobreza de un grupo muy frágil”.

Adicionalmente, se observa que los operadores de la política buscan generar espacios y oportunidades de participación pero por alguna razón de incentivos, las personas mayores beneficiarias del bono muestran conductas asistenciales, donde prima el interés por la satisfacción de las necesidades en el corto plazo; probablemente una evidencia de esta afirmación sea lo que sucedió en una asamblea para personas mayores que se realizó días antes de la aplicación del grupo focal, donde muchas personas mayores asistieron pero gran parte recibieron el refrigerio y se fueron, hecho que generó gran decepción en la operadora de la política, quien el día de la aplicación del grupo focal les llamó la atención al respecto.

c. En la modalidad de subsidio indirecto Centro de Protección Social Bosque Popular se observa que a la pregunta de cómo le ha parecido el programa (bono), de los 12 participantes en el grupo focal, el 75% afirma estar más que satisfecho con los servicios que ofrece el centro –alimentación, alojamiento, vestuario, acompañamiento y seguimiento médico, psico-social, ocupacional, etc.; el 8% afirma estar satisfecho, y ninguno expreso estar mal, regular, o indiferencia.

En efecto, las respuestas que más se resaltan son las siguientes de dos personas mayores hombres:

48

-“Porque así estamos satisfechos, nos han atendido bien, de todas maneras tenemos la posada, la alimentación, el vestuario, atenciones, cultura”.

-“Mira que encontré que aquí hay un poco de libertades y aparte de eso súper-bien atendido, no digo bien, súper-bien atendido, realmente (…) Pero lo digo, que nosotros nos ganamos una lotería, porque esto es realmente eso, yo sé que ninguno de los que estamos aquí aspiramos a terminar nuestros días (…) pero menos mal que terminamos en un sitio como este, y le doy gracias a Dios, a todas las doctoras que nos han ayudado, por estar aquí, y gracias nuevamente le digo a la doctora por eso que nos han dado, y esperamos que no cambie nunca”.

A la pregunta de cómo llegó al programa, el 17% respondió que fue remitido por otra institución (hospital o de protección social), el 8% que fue remitido por una persona cercana o conocida, otro 8% que fue remitido por la familia, y el resto de los participantes afirmaron que por factores de edad y desempleo terminaron acudiendo al centro.

A la pregunta de cómo podría aportarle a la sociedad (al centro) se resaltan las siguientes respuestas de dos personas mayores hombres:

-“Con mucho gusto yo aporto mi actitud, respeto y conducta cuando entré hasta cuando vaya a salir será ejemplar, eso es lo que aporto de todo corazón”.

-Me gusta movilizarme, me gusta ayudar, muchas cositas (…) Ahí hacemos, lo que he aprendido en la calle, no es que sea maestro en general ni que sepa ni nada sino lo que he visto, cómo cogen, cómo se hace una pica, cómo se coge un palustre, cómo se coge un metro, cualquier cosita se puede hacer, por el momento no puedo hacer fuerza ni puedo hacer nada porque tengo ahorita esta semana o la otra una cirugía que me van a hacer”.

Sin embargo, la consecución efectiva de resultados en el Centro de Protección Social no se debe tanto a la operatividad del programa como a las prácticas de auto-gestión de los funcionarios del Centro. De hecho, el Centro de Protección Social como tal funciona aproximadamente desde los años 80 del siglo pasado, pero fue a partir de 2010, cuando se instaló el actual grupo de trabajo, que tuvo lugar un cambio significativo en la atención a las personas mayores de esta institución, lo que significa que el equipo de trabajo que lidera el funcionamiento

49

del centro desde 2010 representa un antes y un después, con estrategias de auto- gestión que no sólo han permitido el logro de resultados coherentes con los objetivos establecidos por el programa, sino además un impacto en la calidad de vida de las personas mayores, superando la mera asistencia de necesidades básicas.

Al respecto, las siguientes respuestas de siete personas mayores hombres y una mujer son reveladoras:

-“Pero también se presentan pequeñas anomalías que en toda institución existen (…) Hemos sufrido (…) Y nos han prometido que nos van a arreglar el sentido de la ropa, el sentido de las pomas del agua, el sentido de que debería existir un pequeño botiquín que alcance a cubrir parte de las necesidades de nosotros los que nos enfermemos (...) Porque resulta que aquí hay médico, pero el médico no está constante aquí, y el Estado debería poner un médico estable aquí de acuerdo a la cantidad de ancianos que hay y las enfermedades que nos acompañan (…) Otra cosa

es que quiero saber cómo va a ser el servicio médico una vez nos trasladen (…) Y eso hay que

pedírselo al Estado, porque ellos nos ayudan (los funcionarios del centro) pero ese servicio nos pertenece por decreto (…) Aquí de parte de los empleados tenemos satisfacción pero llega un punto en que están maneados” (es decir, el centro se queda sin recursos o empieza a ejercer competencias que no le corresponden porque el gobierno no presta la ayuda necesaria) (…)”. -“Pero sí estoy muy agradecido con la doctora Verónica y con todo el grupo de doctoras que la acompañan a ella, las enfermeras, los enfermeros, los jefes de enfermería, de todo, porque me ayudaron a levantarme de la silla de ruedas, a superar un caminador, y ese caminador ya lo superé, y ando con un bastón, y ahora como usted ve, ando a veces sin el bastón, pero cuando salgo a la calle sí lo necesito, pero entonces ya me quitaron la sonda, también, sabe qué, ya no necesito el oxigeno, entonces estoy muy agradecido con este hogar, yo sé que algún día pues uno tiene que partir de acá, y no es eterno, y siempre el traslado debe llegar algún día, pero yo me siento muy agradecido con el servicio que prestan acá, que sabe qué, están preocupados por la ropa de uno, que la alimentación, que si uno tiene una enfermedad o le duele algo lo llevan donde el médico, si es que está muy grave, piden una ambulancia pa’ que lo lleven a uno al hospital, entonces sabe qué, entonces este es el servicio mejor y más verraco que hay, gracias”.

-“El problema mío (…) yo también estuve en silla de ruedas (…) Yo llegue en muletas, ya hago fuerza”.

50

- “Yo llevó dos años aquí, y aquí anteriormente era diferente, mejor dicho, la organización, la nueva dirección cambio todo y es mejor que antes. Comenzamos por la lavandería, la lavandería nos tocaba por la mañana a nosotros mismos llevar la ropa para que la lavaran y por la tarde ir a recogerla. El restaurante o la alimentación era ahí en el salón múltiple, todo el albergue reunidos allá, ahora nos llevan el alimento a las casitas, cada uno, independientemente de cada casita,

mejor dicho esto cambio tanto en un 100% que es mucho mejor de lo que estaba antes (…) En una

sola palabra, el que quiera más que le piquen caña (…) yo tenía el bono y tenía el restaurante comunitario, pero no me alcanzaba, entonces vine y me salió aquí”.

-“Y estoy muy re-que-te-muy agradecida con todas las doctoras, me dan toda la ayuda que he recibido porque me inscribieron al CRAC y estoy recibiendo enseñanzas con todo eso y me siento muy satisfecha con eso y ya me puedo desplazar pa’ la cafetería”.

-“Decencia de esta señora (trabajadora social), de los empleados, desde la cúpula mayor hasta la menor, nos han tratado bien”.

-“Y no solamente por los profesionales sino por el personal menor, todas viven pendientes de uno, atentas a uno, uno da una queja y están pendientes, y lo escuchan a uno, lo importante no es que uno dé la queja, sino que lo escuchen y que uno se sienta realmente importante en ese momento, y no lo ignoren a uno”.

Al respecto, la directora del Centro de Protección Social Bosque Popular afirma:

-“La política pública de envejecimiento y vejez comenzó a implementarse en Octubre de 2010, el centro tiene vigencia desde los años 80, como hogar geriátrico, pero la diferencia es que antes se atendía pero no había política, se trata de una política que apenas se está implementando (…) el centro necesita apoyo, para lo cual existe un programa llamado redes (…) es muy importante todo aquel que participe en el mejoramiento del mismo”.

El equipo del Centro incorpora e implementa un modelo de atención específico: el modelo de la casa; la trabajadora social del Centro lo describe de la siguiente forma:

-“El modelo es que las personas mayores vivan como en su casa, como en vida familiar, este es el fundamento del proceso de atención del centro. En consecuencia, las personas mayores son respetadas, se les respeta su autonomía (…) se hace un trabajo intenso con las familias en el centro para que no se desvinculen, sea que se devuelvan o sea que continúen en el centro fortaleciendo toda la vida la parte afectiva (…) la re-significación de prácticas, un concepto que

51

invita a tratar a cualquier persona mayor con dignidad (…) al centro han llegado alrededor de 6 u 8 personas campesinas, a las cuales les gusta el trabajo con la huerta, por eso hay una huerta en el centro; también hay 3 jardineros, los cuales hacen el trabajo de arreglo de los jardines, la idea es aprovechar lo que les gusta hacer a cada persona en beneficio de la misma persona y de la comunidad. De hecho, las casas las ha pintado un señor que habita el centro a quien le gusta actividades relacionadas con la pintura (…) los ingresos de la cafetería son para volver a surtir o para invertir en el funcionamiento del mismo centro (…) hay un problema con Secretaría de Integración porque no hubo presupuesto para financiar el transporte de las personas mayores a centros de salud, entonces un Comité, el cual está conformado por miembros de cada casita, es quien aprueba utilizar dichos ingresos en el transporte de aquella persona que por medios propios no puede auto-financiarse el transporte, u otro caso es que a una persona mayor la EPS no le cubra algún medicamento, es decir, hay una redistribución de los ingresos no sólo de la cafetería sino de la venta de otros productos, como los productos de huerta, para beneficio de los miembros del centro, redistribución que se encuentra sujeta a la participación y acuerdo entre las diferentes casitas (…) el centro se esfuerza por crear redes de apoyo y solidaridad porque el buen estado del centro no se debe necesariamente a que el Estado haya mandado la plata, ya que lo que se pidió en el 2010 todavía no ha llegado (…) como se trata de un proceso tan largo para lograr cualquier aprobación, entonces esos recursos no llegan, llega una caja menor de aproximadamente $2’000.000, pero con unos rubros específicos, con una destinación específica (…) para cosas locativas llegan como $60.000 (…) para conseguir las pinturas con las que se pintaron las casitas, las trabajadoras se fueron para un negocio de pinturas, hablaron sobre la entidad donde trabajaban, argumentaron un poco de responsabilidad social, y lograron conseguir los cunchos de las pinturas”.

52