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UNA QRAN ARMONÍA ENTRE IOS TRES O CUATRO lídERES

In document Dirigir o Liderar (página 139-144)

entrenador: futbolista'.

UNA QRAN ARMONÍA ENTRE IOS TRES O CUATRO lídERES

d E l VESTUARÍO.

resto. Nosotros em pezam os a trabajar a la ed a d que otros

em piezan a estudiar

Si tengo algo que decir delante de todos mis com pañe­ ros lo digo. Lo que pasa es que creo que hay gente más grande dentro del vestuario del Valencia, que tiene más peso

que yo. Si no es peso, sí que al menos tienen m ás experiencia. Y esto a la hora de hablar es muy importante.

® K IK O N a rv á e z

Necesitas confianza en el entrenador, has de creer en él. Ello requiere saber que está respaldado y a la vez nece­ sitas sentir que no te va a traicionar. El entrenador ha de ser

sobretodo muv trasparente en el trato. Si comenta que prefiere a otro lateral porque defiende más o sube con más rapidez la banda, el jugador nunca le va a reprochar nada si le habla con claridad. Pero si intenta quedar bien con los dos, al final no es posible ni con uno ni con otro. Es difícil, porque somos veinticin­ co, cada uno de una madre diferente.

No lo he tenido pero hablas con muchísimos compañeros y todos le respetan m ucho. Un ejemplo de lo que estoy comen­ tando parece que es Luis A rago­

nés. Romario menta a Aragonés

en Brasil, Mono Burgos en Argen­ tina, Carlitos en M allorca, gente que incluso no ha jugado con él. Es que en el fondo en fútbol está todo inventado, no se trata de ofrecer nada del otro mundo, pero sí todos le tienen el m áxi­

" E s UNO de los M EjORES EN TREN AdoRES d E l p A ÍS y ESTo y sE q u R O d E o u e Ap R E N d E R É MUChO CON É l . Me p U E d E APO RTAR M U c ko EN M¡ p R O q R ES ÍÓ N . PA RA MÍ ES UN h 0 N 0 R OUE UNA PERSONA COMO Lu¡S

A R A q O N É S SEA MÍ EN TR E N A d O R ".

F íK H A n d o T o r r e s ( s p o u r c c . c o M )

mo respeto por su trato personal m ás que por su sap ien ­ cia futbolística que la tiene. En mi opinión para poder exprimirle y sacarle jugo a una plantilla es má s im portan- te la forma de ser del entrenador que su sab er de fútbol

J a v ie r S U B IR A TS

Dirigir al equipo tiene una gran importancia entre las múltiples facetas que tiene el trabajo del entrenador. Es casi el ciento por ciento en la labor del técnico. Requiere

saber compaginar los caracteres de diversos futbolistas a nivel personal y también las cualidades futbolísticas de cada uno. No es misión fácil, estamos hablando de personas o futbolistas con un objetivo común, cuando individualmente tienen diferentes in­ tereses.

Lo primordial es intentar ser justo en todas las decisio­ nes, aunque a veces ni los propios jugadores puedan entender

alguna decisión.

En mi opinión el entrenador ha de estar muy capacita­ do, tener claro qué es lo que quiere, y saberlo exponer con claridad a sus futbolistas para que puedan entenderlo. Ha

de tener un poco de psicología, saber comprender muy bien a los futbolistas como personas, pero sobretodo ha de estar capa­ citado. Que los jugadores puedan ver en él a una persona con­ vencida de lo que hace, aunque serán los resultados los que contribuyan a que los jugadores estén más convencidos de todo el trabajo que realizan.

La dirección del equipo ha de proyectarse también den­ tro del terreno de juego a través de algunos jugadores que sean la referencia para los dem ás, tanto en los buenos como en los m alos momentos. De la capacidad, de la éti­

ca y de la forma de ser de estos jugadores veteranos va a depender mucho la dinám ica interna del equipo. Estos son

un espejo en el que se miran los más jóvenes. Si proyectan una visión importante y unos aspectos positivos de lo que es el fútbol los más jóvenes lo van a aprender. Aprenden de su carácter y de sus ganas de triunfar. Si por el contrario, son veteranos que vie­ nen a pasearse puede ser muy negativo para el grupo, no sólo para el presente sino también para el futuro, ya que los jóvenes se van a viciar de sus comportamientos incorrectos.

Ha sido un reto para nosotros, el Valencia, incorporar hombres que habían ganado m uchas cosas, pero que han sabido ser hum ildes, y que han querido seguir ganando a p esar de su edad. Milla, Zubizarreta, Anglom á, Carboni, Djukic, Roche o Descham ps son jugadores que aportaron

mucho en este sentido. A dem ás tienen una idea clara del

trabajo colectivo porque han jugado en ligas importantes, en

Italia por ejemplo, donde se valora mucho el trabajo y se dejan los malabarismos para otras ligas con menor capacidad de tra­ bajo. Ha sido muy importante para que los jugadores asimilaran la ¡dea de trabajo, porque el esfuerzo diario durante la semana se ve reflejado el domingo en el campo.

o Mi « x p a ria n c ia m e d ic» :

Existe la tradición entre muchos entrenadores de cierta des­ confianza hacia el jugador. "Es egoísta por naturaleza", "no le gusta entrenar", "no se implica y rehuye los com prom i­ sos", "como profesional ya debería de saber q u e ..." , son a l­ gunos de los tópicos que aún se arrastran de vestuario en vestuario. Yo me pregunto: ¿q u é poder de influencia se

puede tener sobre gente de la que no confías y ante la qu e te pones a la d efen siva? Ninguno. A sí, no puede acti­

En mi trabajo con los entrenadores les ayudo a que exijan al jugador y al equipo convenciéndoles, dándoles responsabili­ dades, confiando en su colaboración. De esta form a sacan mucho más del jugador, individual y colectivam ente, y a la vez el trabajo resulta mucho más enriquecedor y gratificante para el propio entrenador.

Algunos de mis amigos, futbolistas en activo, ya conocen mi opinión. Les anim o a dar el paso para hacerse entrenadores en un futuro, ya que conocen bien la profesión, tienen buen nivel educativo, son personas ricas en cuanto a valores, y creen firmemente en el poder del trabajo en equipo. Suficiente para hacerlo muy dignamente. Es difícil encontrar personas que

sean cap aces de lid erar equipos hum anos, no sólo en el ám bito del deporte sino tam bién en el del trabajo, de las organizaciones. Realmente, liderar un equipo humano no está

exento de dificultades. La experiencia, la intuición y el sentido común son recursos insuficientes para liderar equipos huma- 7 nos.

actividades:

Ejercicios prácticos

1. Analice el

LIDERAZGO del

Equipo

(pág. 150).

2. DELEGAR: “dar un

pase para que otro

marque” (pág. 151).

Glosario

■ Dirigir * Liderar ■ Delegar * Inteligencia Emocional

Otras sugerencias:

v' Entrenadores que lideran (pág. 153).

S Lea y com pare (pág. 153).

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