En este apartado explicaremos al paciente en qué consiste la alexitimia y cómo puede estar interfiriendo en su vida cotidiana o en la aparición de otros problemas, procurando adaptar la información a cada caso en particular, de forma que sea relevante para la persona.
− Plantearle su estilo de pensamiento y de funcionamiento como factor de vulnerabilidad que le predispone a problemas de ansiedad, somáticos o de relación entre otros, en función de la problemática del paciente, que será probablemente el motivo por el que se haya decidido a venir.
− La alexitimia es un estilo cognitivo caracterizado por la dificultad para poner en palabras los estados emocionales y diferenciarlos de sensaciones corporales, entre otras características. Se podría decir que es diferente a los demás en la medida en que percibe sus emociones como reacciones corporales, más que como sentimientos.
− Este estilo de pensamiento puede llevarnos a tener más predisposición a desarrollar diferentes trastornos y a obstaculizarnos las relaciones con los demás, o bien interferir en problemas ya existentes como pueden ser los trastornos psicosomáticos.
− Si bien no hay datos concluyentes sobre su prevalencia existen estudios que la sitúan incluso en un 19% en la población general. No todo el mundo tiene el mismo grado de afectación, por lo que no tiene por qué suponer un problema en sí mismo, y es probable que muchas personas alexitímicas consulten por temas derivados de este síndrome y no por la propia alexitimia.
− Consideraremos la alexitimia como un problema en función de los requerimientos del entorno y del grado de sufrimiento e interferencia en la vida diaria que le supone a la persona.
− Es difícil conocer exactamente el origen de la alexitimia, pero lo más probable es que al igual que ocurre con el conjunto de nuestra personalidad haya diversos factores involucrados en su desarrollo, que podrían agruparse en la herencia genética y en el ambiente; así, los rasgos de personalidad estables que hemos heredado habrán sido moldeados por el aprendizaje a lo largo de nuestra vida dando como resultado un 'estilo alexitímico'.
− No es realista ni necesario pretender cambiar por completo nuestra forma de actuar, por lo que el objetivo principal será más bien aprender habilidades que nos resulten más adaptativas y que nos ayuden a mejorar nuestras relaciones interpersonales, lo que supondrá también una ayuda en la mejoría de otras dificultades psicológicas que podamos tener.
EMOCIONES
El siguiente apartado ha sido desarrollado a partir de diferentes capítulos del libro ¿Qué me está pasando? (2003), de Isabelle Filliozat.
Empezaremos por distinguir entre sensación y emoción:
Sensación: es la información suministrada por los órganos de los sentidos y dura el mismo tiempo que la estimulación.
• Sentidos exteroceptores: nuestros cinco sentidos nos proporcionan información sobre lo que hay fuera de nosotros, fuera de nuestro cuerpo.
• Sentidos interoceptores: nos informa sobre las sensaciones de nuestro propio cuerpo. Informa sobre la posición y movimiento de los músculos (abdominales, respiratorios y cardiovasculares) y de las articulaciones.
Emoción: es la respuesta fisiológica a una estimulación. E-moción: E= hacia el exterior/ moción= movimiento. Es un movimiento que sale.
Dura algunos minutos a lo sumo y se despliega en tres tiempos:
- Carga: la percepción del estímulo y su interpretación desencadenan la carga de la emoción. Esto produce la segregación de ciertas hormonas que llevan a la tensión.
- Tensión: el cuerpo se pone en situación de movilización energética para actuar
o huir. La emoción guía al organismo hacia una reacción adaptada al entorno.
- Descarga: es la fase de expresión y permite al cuerpo volver a su equilibrio de base. Ex-presión= poner la presión en el exterior.
Como cada emoción tiene su función en el organismo, cada una se caracteriza por una tensión específica del cuerpo, por una descarga específica.
Nuestras sensaciones internas nos informan sobre nuestras emociones (Filliozat, 2003).
Cualquier proceso psicológico conlleva una experiencia emocional de mayor o menor intensidad y de diferente cualidad; la reacción emocional es algo omnipresente en todo proceso psicológico (Chóliz, 2005).
Ejercicio
Una vez explicado lo anterior propondremos al paciente los siguientes ejercicios:
• Exprese con palabras sus sensaciones físicas en este momento: “Tengo calor, tengo frío, siento picores en el hombro izquierdo, siento una tensión en la pantorrilla, el vientre se me levanta con la respiración, mi corazón late..”
• Váyase a un parque , respire, mire las flores, mire la naturaleza: la tierra, las piedras, las plantas, las flores. Proyecte una mirada diferente y permanezca atento a las sensaciones que le suministran sus sentidos.
• Sentado en una cafetería ejercite el carácter selectivo de sus oídos. Escuche la conversación de las personas de al lado, proyecte después su escucha lo más lejos posible. Escuche a la izquierda, a la derecha.
• Deje los alimentos bastante tiempo en su boca, tómese el tiempo necesario para saborearlos de verdad.
• Ponga las narices en alerta, huela los platos. Detecte por el olor el sabor de los alimentos.
• Toque lo que tenga a su alcance y permanezca atento a las sensaciones que le proporcionan los diferentes objetos. Evite definirlos, siga en contacto con las sensaciones.
• Camine, coja la bicicleta y pedalee, corra. Preste atención a las sensaciones que se producen en todo su cuerpo mientras practica deporte. Dirija su mirada hacia el interior y permanezca atento a las sensaciones que le procuran los movimientos.
● Funciones de las emociones y por qué es importante expresarlas
A continuación explicaremos cuales son las funciones de las emociones, incidiendo en la importancia que tiene expresarlas en relación a su funcionalidad.
Todas las emociones son beneficiosas en la medida en que todas tienen alguna función que les confiere utilidad, por lo que será más adecuado hablar de emociones adaptativas o desadaptativas (Chóliz, 2005).
Según Reeve (1994), le emoción tiene tres funciones principales:
Función adaptativa:
Quizá una de las funciones más importantes de la emoción sea la de preparar al organismo para que ejecute eficazmente la conducta exigida por las condiciones ambientales, movilizando la energía necesaria para ello, así como dirigiendo la conducta (acercando o alejando) hacia un objetivo determinado (Chóliz, 2005).
Función social:
Las emociones, además de ayudar al individuo a adaptarse a su entorno, ayudan a la adaptación al entorno social. Permiten la aparición de conductas deseadas, por lo que su expresión permite predecir el comportamiento asociado a las mismas.
La expresión emocional, entre otras funciones:
• Facilita la comunicación del estado afectivo. • Regula la respuesta de los demás.
• Facilita las interacciones sociales. • Favorece la conducta prosocial.
En algunos casos, la expresión de las emociones puede inducir a los demás al altruismo y conducta prosocial, mientras que la inhibición de otras puede producir malos entendidos y reacciones indeseables que no se hubieran conocido en el caso de que los demás hubieran conocido el estado emocional en que se encontraba (Pennebaker, 1993).
Función motivacional:
La relación entre emoción y motivación es íntima. La emoción energiza la conducta motivada, una conducta 'cargada' emocionalmente se realiza de forma más vigorosa. Una emoción puede determinar la aparición de la propia conducta motivada, dirigirla hacia un determinado objetivo y hacer que se ejecute con intensidad (Chóliz, 2005).
Ejercicio
Analizaremos algunas emociones, reflexionando sobre su función y ligándolo con la experiencia propia:
El miedo
El miedo moviliza al organismo frente al peligro. Todos los sentidos se exacerban y se vuelven hacia el exterior; la atención se pone al máximo y el cuerpo se dispone a reaccionar enseguida.
Se trata de una de las emociones más intensas y desagradables. Genera aprensión, desasosiego, malestar, preocupación y recelo por la propia seguridad o por la salud (Chóliz, 2005).
Lo desconocido suscita asimismo miedo. El objetivo de este miedo es impulsarnos a que nos informemos, a que reflexionemos, a que nos anticipemos...a que nos preparemos.
• ¿Se permite usted a sí mismo sentir miedo? Cite tres miedos recientes. ¿Había alguna realidad peligrosa?, ¿algo desconocido?
Si estos miedos fueron funcionales y apropiados ¿puede ver como le ayudaron a hacer frente a la realidad?
La tristeza
La tristeza es la emoción desencadenada por la pérdida, por cualquier pérdida, de un ser querido, de una esperanza, de un lugar, de un órgano, de la salud, de un objeto... Lleva a cabo un trabajo de integración y de reparación que permite la aceptación de la realidad.
Facilita la cohesión con otras personas, especialmente con aquellos que se encuentran en la misma situación (Averill, 1979) y la comunicación a los demás de que no se encuentra bien, lo que puede generar ayuda de otras personas (Tomkins, 1963).
• ¿Permite usted que le invada la tristeza? ¿Se atreve a llorar delante de otros? ¿Ha vivido usted alguna pérdida, separación...? ¿Se ha permitido la expresión de su dolor?
El asco
Es una de las reacciones emocionales en las que las sensaciones fisiológicas son más patentes: se da un aumento de la reactividad gastrointestinal y tensión muscular.
Los estímulos que lo generan son desagradables, potencialmente peligrosos o molestos, y sueles estar relacionados con la ingesta de forma que la cualidad fundamental es olfativa u olorosa, aunque los estímulos pueden asociarse a cualquier otra modalidad perceptiva (escenas visuales, sonidos etc.)
Genera respuestas de escape o evitación de situaciones desagradables o potencialmente dañinas para la salud.
• Detecte tres fuentes recientes de asco. ¿Puede identificar las causas de estas emociones?
La sorpresa
Se trata de una reacción emocional neutra, que se produce de forma inmediata ante una situación novedosa o extraña y que se desvanece rápidamente (Reeve, 1994). Facilita procesos atencionales, conductas de exploración e interés por la situación novedosa (Berlyne, 1960).
• ¿Puede recordar algún momento de sorpresa? Una noticia, un encuentro... ¿Cómo actuó después?
La ira
Es una emoción reparadora frente a la frustración y a la herida. Moviliza la energía para las reacciones de autodefensa o de ataque (Averill, 1982) y pretende la eliminación de los obstáculos que impiden la consecución de los objetivos deseados y generan frustración.
• Describa sus tres últimas cóleras. ¿Expresó usted sus necesidades o sintió la tentación de acusar?
La alegría
La alegría va unida a un momento en que compartimos algo, a un sentimiento de adecuación entre nuestra vida y nuestros valores. Va unida al placer de recibir o de dar, de compartir, y a los sentimientos de autorrealización, de adecuación y de pertenencia.
Incrementa la capacidad para disfrutar de diferentes aspectos de la vida, genera actitudes positivas hacia uno mismo y hacia los demás. Además ayuda a establecer nexos y a favorecer las relaciones interpersonales (Izard, 1991).
• Evoque un recuerdo de alegría ligado a: - un éxito...
- un regalo recibido...