• No se han encontrado resultados

73 ¿Quién crees que será este traidor? Ciertamente el ansia, raíz de maldad,

NOTAE a c.: ante correctionem.

multorum 22 Rom 7 22: condelector enim legi Dei secundum interiorem hominem Aug.

VII. 73 ¿Quién crees que será este traidor? Ciertamente el ansia, raíz de maldad,

la ambición, sutil mal, veneno escondido, pestilencia oculta, artífice del engaño, madre de la hipocresía, creadora de la envidia, origen de los vicios, tiña de la santidad, cicatriz de los corazones, que de los remedios crea enfermedades y de la medicina engendra debilidad. Despreció, dice aquél, la vanagloria, porque es vacía, tal vez para tratar de alcanzar algo más consistente, puede que honores, puede que riquezas. ¿Qué otra cosa alimenta a este gusano sino la enajenación de la mente y el olvido de la verdad?

_______________________________________________________________________________

28 La expresión sylua euangelica aparece también en Tomás de Kempis (serm. de uita et pass. Dom.,

21) con el sentido (de silua), ya presente en Cicerón (inu. 1. 34; de or. 2. 65, 3. 93; or. 12), de “material copioso, abundancia de elementos”.

VII.74.

Quarta deinceps se offert temptatio sub demonio non modo diurno sed <etiam> meridiano, quod timuere uiri in sanctitate perfecti. Hoc nempe est, cum in angelum lucis se transfigurat demonium uel dolositas paliata uirtute agreditur bonos. An non timuit hoc Maria –in qua erat uirtutum forma– quando ad

nouam salutationem expauit? An non denique hoc ipsum metuebant apostoli,

5

quando uidentes Dominum super mare ambulantem, clamauerunt, putantes fantasma fuisse<?> Et ne in re ma{g}nifestissima multis immoremur uerbis, ipsa

hypochrisis meridianum demonium esse dicitur. Cuius non est aliud malum ingeniosius quam ut fallat sicut demon. Da iustum sanctumque uideri, ait Oratius. De hac pestilenti astutia Cicero quoque ait: Totius iniusticie nulla capitalior est

10

quam eorum qui, cum mali sint, id conantur et agunt ut uiri boni uideantur.

Postremo autem subiungit beatus Bernardus quatuor has temptationes etiam in

generali statu Ecclesie fuisse, in qua diligens considerator facile inueniet. Nam timor nocturnus exercebat nouellam Ecclesie plantationem, quando omnis qui occiderat seruos Dei arbitrabatur se obsequium prestare Deo.

15

VII.75. Tunc martyrum palme floruerant et multas denique persecutiones

Ecclesia aperte pertulerat. Demum, cessante persecutione nocturna et die reddita,

turbauit eam grauius sagitta uolans, quando exierunt multi de Ecclesia, inflati spiritu carnis, innanis glorie atque uolatilis cupidi, uolentes sibi facere nomen linguas suas magnificando, diuersa et peruersa dogmata fabricarunt. De quibus

20

Augustinus ait: Sic ut leo, sic et ut dracho, demon crassatus est, uastans Domini

messes: leo strages martyrum faciens, dracho mentium fidelium subuertens fundamentum.

·

VII.76. At nunc quidem pax a paganis, pax ab hereticis, sed non est pax a

falsis fratribus. MVLTIPLICASTI GENTEM,Domine Ihesu, SED NON MAGNIFICASTI LETITIAM,

25

quoniam MVLTI VOCATI, PAVCI VERO ELECTI. Omnes christiani, et OMNES QVE SVA SVNT

QVERVNT, NON QVE IHESV CHRISTI. Ipsa quoque ecclesiastice dignitatis officia in

turpem questum et in tenebrarum opera transierunt, neque in his animarum salus, sed

_______________________________________________________________________________

4-7 Bern. serm. super Ps. 6. 6 9 Hor. ep. 1. 16. 61 (iusto sanctoque) 10-11 Cic. off. 1. 41 12- 15 Bern. ibid. 6. 7 17-20 Bern. serm. super Ps. 6. 7 21-23 Aug. in Ioh. 10. 1 (idem fere sensus

aliis uerbis) 24 huius pag.-9 pag. posterioris Bern. ibid. 6. 7 25 Is. 9. 3 26 Matth. 22. 14

26-27 Phil. 2. 21

16 Bern. serm. de diu. 40. 9: inuenies in his aetatibus (scil. puerorum, iuuenum, uirginum, etc.)

multitudinem exemplorum ad palmam martyrii uiriliter cucurrisse (cf. etiam Cass. exp. ps. 118. 2894s.: Inde et numerosa palma uenit ecclesiae, inde martyrum sanguis toto orbe sacratus est)

·70v 2 etiam] suppleui, coll. § 77 et tanbién St 7 interrogationis signum addidi | manifestissima]

magnifestissima S, potius lapsus quam hypercorrectio mihi uidetur; cf. u. g. Gómez de Manrique

carmen quod inscribitur “A una dama que iba cubierta” u. 12 9 sanctumque] -que s. l. S | hac] s. l. S 18 inflati] inflante S, correxi, coll. hinchados del spíritu de la carne St 21 crassatus] iterum § 209 S

73

VII.74. A continuación se presenta la cuarta tentación bajo una apariencia de

demonio no sólo diurno, sino incluso de mediodía, que temieron los hombres perfectos en santidad. Esto, precisamente, se da cuando el demonio se transfigura en ángel de luz o la falsedad 29, vestida de virtud, ataca a los buenos. ¿Acaso no temió

esto María –en quien se hallaba el modelo de las virtudes– cuando se espantó ante la extraña salutación 30? ¿Acaso, en fin, no temían esto mismo los apóstoles, cuando al ver

al Señor andar sobre el mar, gritaron pensando que era una aparición? Y para no

detenernos con mucho hablar en asunto muy claro, la propia hipocresía se llama demonio de mediodía, que no tiene otra maldad más ingeniosa que para engañar como el demonio. Concédeme parecer justo y virtuoso, dice Horacio. De esta astucia apestosa dice también Cicerón: De toda la injusticia ninguna es más importante que la

de los que, aun siendo malvados, intentan y tratan de parecer hombres de bien. Pero al

final añade San Bernardo que estas cuatro tentaciones también existieron en el estado

general de la Iglesia, en la que un observador diligente las encontrará fácilmente. Porque el temor nocturno ponía a prueba a la reciente siembra de la Iglesia, cuando todo el que había matado a los siervos de Dios creía que le estaba ofreciendo un servicio.

VII.75. Entonces florecieron las palmas de los mártires y la Iglesia, en fin,

padeció claramente muchas persecuciones. Finalmente, al cesar la persecución

nocturna y devuelta la claridad del día, la trastornó con mayor gravedad la saeta voladora, cuando muchos salieron de la Iglesia, hinchados por el espíritu de la carne, deseosos de una gloria vacía y ligera, queriendo hacerse un renombre al ensalzar sus lenguas, confeccionaron diversas y perversas doctrinas. Sobre ellos dice San Agustín: Igual que un león, igual también que una serpiente, peleó el demonio, desolando las mieses del Señor: como león haciendo matanza de los mártires, como serpiente trastocando los cimientos de las mentes fieles.

VII.76. Pero, ciertamente, ahora hay paz con los paganos, paz con los herejes,

pero no la hay con los falsos hermanos. MULTIPLICASTE EL PUEBLO, Señor Jesús,

PERO NO ENGRANDECISTE SU ALEGRÍA,porque MUCHOS SON LOS LLAMADOS, PERO

POCOS LOS ELEGIDOS. Todos son cristianos y TODOS BUSCAN LO PROPIO, NO LO

QUE ES DE JESUCRISTO. Incluso los ritos mismos de la dignidad eclesiástica han

pasado a ser gananzas vergonzosas y obras de tinieblas, y no se busca en éstos la salvación de las almas, sino

_______________________________________________________________________________

29 Aplicada a lo que se dice, como la define S. Agustín, Enarrationes in Psalmos 49. 26: Dolositas est

fraus quaedam in uerbis, aliud promendi, aliud sentiendi.

luxus queritur diuitiarum. Propter hoc tondentur, propter hoc frequentant ecclesias, misas celebrant, psalmos decantant.

VII.77.

Superest iam ut reueletur homo peccati, filius perditionis,