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“Qui Lazarum”

In document 2 Música Sacra 2008 (página 81-84)

Misa de Difuntos INTROITO

Parce mihi Domine nihil enim sunt dies mei. Quid est homo quia magnificas eum? Aut quid apponis erga eum cor tuum? Visitas eum diluculo, et subito probas illum. Usquequo non parcis mihi nec dimit- tis me, ut glutiam salivam meam? Peccavi, quid faciam tibi o custos hominum? Quare posuisti me contrarium tibi, et factus sum mihi- metipsi gravis? Cur non tollis peccatum meum, et quare non aufers iniquitatem meam? Ecce nunc in pulvere dormiam: et si mane me quaesieris, non subsistam.

Déjame en paz, Señor, mis días son un soplo. ¿Qué es el hombre para darle importancia, para que pongas en él tu atención, para que le visites cada día y a cada instante le pongas a prueba? ¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada, sin dejarme siquiera tragar saliva? Si he pecado, ¿en qué te afecta protector de los hombres? ¿Por qué convertirme en tu blanco? ¿Por qué te sirvo de carga? ¿Por qué no olvidas mi pecado y pasas por alto mi culpa?

Pues pronto yaceré en la tierra y ya no me hallarás, aunque me bus- ques.

Peccantem me quotidie et non me poenitentem, timor mortis con- turbat me:

Quia in inferno nulla est redemption, Miserere mei, Deus, et salva me.

Deus, in nomine tuo salvum me fac, et in virtute tua libera me.

El temor de la muerte me conturba a mí que peco todos los días y no me arrepiento:

Porque en el infierno no hay redención, ten misericordia de mí, Oh Dios, y sálvame.

Oh Dios, en tu nombre hazme salvo y por tu poder libérame.

Taedet animam meam viae meae, dimittam adversum me eloquium meum, loquar in amaritudine animae meae. Dicam Deo: noli me con- demnare; indica mihi cur me ita judices. Numquid bonum tibi videtur, si calumnieris me et opprimas me, Opus manuum tuarum, et con- silium impiorum adjuves? Numquid oculi carnei tibi sunt: aut sicut videt homo, et tu videbis? Numquid sicut dies hominis dies tui, et anni tui sicut humana sunt tempora, ut quaeras iniquitatem meam, et peccatum meum scruteris? Et scias quia mihil impium fecerim, cum sit nemo qui de manu tua possit eruere.

Estoy hastiado de mi vida, voy a dar libre curso a mis quejas, a hablar con la amargura de mi corazón. Quiero decir a Dios: ¡no me conde- nes!, hazme saber por qué me afliges así. ¿Es decoroso para ti opri- mirme, desdeñar la obra de tus manos y favorecer los designios de los perversos? ¿Tienes tú acaso ojos de carne, y miras como mira el hombre? ¿Son tus días los de un mortal, son tus años los años del hombre, para que tengas que inquirir mi culpa y andar rebuscando mi pecado, cuando sabes que no soy culpable, y nadie puede sa- carme de tus manos?

Qui Lazarum resucitasti a monumento foetidum: tu eis Domine, dona requiem et locum indulgentiae.

Qui venturus est judicare vivos et mortuos, et saeculum per ignem: tu eis Domine, dona requiem et locum indulgentiae.

Tú, que has resucitado a Lázaro del sepulcro, ya putrefacto: concé- deles, Señor, el descanso y el lugar del perdón.

Tú que has de venir a juzgar a los vivos y a los muertos y al universo por el fuego: concédeles, Señor, el descanso y el lugar del perdón.

Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis. Te decet hymnus, Deus, in Sion, et tibi reddetur votum in Jerusalem: exaudi orationem meam, ad te omnis caro veniet.

Dales Señor, el eterno descanso, y que la luz perpetua los ilumine. Señor, en Sión cantan dignamente vuestras alabanzas. En Jerusalén os ofrecen sacrificios. Escucha mis plegarias, Tú, hacia quien van todos los mortales.

Kyrie

Gradual: “Requiem aeternam”

Tracto: “Absolve” Sequencia Kyrie Kyrie eleison Christe eleison Kyrie eleison Señor

Señor, ten piedad Cristo, ten piedad Señor, ten piedad

Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis. In memoria aeterna eris justus: ab auditione mala non timebit.

Dales Señor, el eterno descanso, y que la luz perpetua los ilumine. La memoria del justo será eterna, él no temerá las malas nuevas.

Absolve, Domine, animas ómnium fidelium defunctorum ab omni vin- culo delictorum.

Et gratia tua illis succurrente, mereantur evadere iudicium ultionis.

Et lucis aeternae bentitudine perfui.

Absuelve, Señor, las almas de todos los fieles difuntos de todos los lazos de sus pecados.

Y mediante el auxilio de vuestra gracia, merezcan evitar el juicio de la divina venganza.

Y disfrutar de la luz eterna.

1. Dies irae, dies illa, solvet saeclum in favilla: teste David cum Sib- ylla.

2. Quantus tremor est futurus, quando judex est venturus, cuncta stricte discussurus!

3. Tuba, mirum spargens sonum per sepulchra regionum, coget om- nes ante thronum.

4. Mors stupebit, et natura, cum resurget creatura, judicanti respon- sura.

5. Liber scriptus proferetur, in quo totum continetur, unde mundus judicetur.

6. Judex ergo cum sedebit,

quidquid latet, apparebit; nil inultum remanebit.

7. Quid sum miser tunc dicturus? Quem patronum rogaturus, cum vix justus sit securus?

8. Rex tremendae majestatis, qui salvandos salvas gratis, salva me, fons pietatis.

9. Recordare, Jesu pie, quod sum causa tuae viae: ne me perdas illa die.

10. Quaerens me, sedisti lassus: redemisti Crucem passus: tantus labor non sit cassus.

11. Juste judex ultionis, donum fac remissionis, ante diem rationis.

12. Ingemisco, tamquam reus: culpa rubet vultus meus: supplicanti parce, Deus.

1. Día de ira y de justicia aquel en que Dios convertirá en fuego todo el mundo, según los oráculos de David y Sibila.

2. Grande será el temor cuando aparezca el justo Juez a pedir cuen- ta de todo lo que hemos hecho.

3. La terrible trompeta dejará oir su voz dondequiera haya muertos, para llamarlos a todos ante el Trono.

4. La misma muerte y toda la naturaleza quedarán espantadas al levantarse los muertos para responder ante el Juez.

5. Se abrirán los libros de las conciencias en los que consta lo hecho en vida, según lo cual seremos juzgados.

6. Al sentarse en su tribunal el justo Juez, todo se manifestará, por oculto que esté; y no quedará nada sin su justo premio o castigo. 7. ¿Qué podré responder, desgraciado de mi? ¿A qué protector po- dré invocar, cuando ni los mismos justos estarán seguros?

8. ¡Oh Rey de terrible Majestad, que nos salváis por desgracia vues- tra, sálvame, fuente de bondad!

9. ¡Oh piadoso Jesús!, acordáos que por mi habéis hecho y padeci- do tanto! No me condenéis en aquel tremendo día.

10. ¡Cuánto habéis sufrido buscándome! Para redimirme habéis muerto en la Cruz. ¡Que no sea baldío tanto trabajo!

11. Justo Juez de las venganzas, perdonadme antes que llegue el día en que he de daros cuenta de toda mi vida.

12. Lloro mis pecados, porque me reconozco culpable; me aver- güenzo de mi mala vida; suplicante os pido, Dios mío, vuestro per- dón.

OFERTORIO

Prefacio

Sanctus

13. Qui Mariam absolvisti, et latronem exaudisti, mihi quoque spem dedisti.

14. Preces meae non sunt dignae: sed tu bonus fac benigne, ne perenni cremer igne.

15. Inter oves locum praesta, et ab haedis me sequestra, statuens in parte dextra.

16. Confutatis maledictis, flammis acribus addictis: voca me cum benedictis.

17. Oro supplex et acclinis, cor contritum quasi cinis: gere curam mei finis.

18. Lacrimosa dies illa, qua resurget ex favilla, judicandus homo reus.

19. Huic ergo parce, Deus. Pie Jesu Domine, dona eis requiem. Amen.

13. Vos que perdonasteis a la Magdalena y escuchásteis la plegaría del buen ladrón, concédeme también la esperanza del perdón. 14. Mis oraciones no son dignas de ser escuchadas. Pero pido vuestra bondad para no perecer en el infierno.

15. Ponedme, buen Pastor, entre vuestras ovejas y separadme de los condenados, colocándome a vuestra diestra.

16. Arrojados los condenados a las terribles llamas del infierno, co- locadme entre los elegidos.

17. Me presento con humildad e inclinado ante Vos, con el corazón contrito y deshecho como la ceniza: cuidad de mí en la hora final. 18. Día triste y amargo será aquel en que el hombre culpable resucite del polvo para ser juzgado.

19. Entonces, Dios mío, perdonadnos: Piadoso Jesús, dadles el eterno descanso. Amén.

Domine Jesu Christe, Rex gloriae gloriae, libera animas ómnium fi- delium defunctorum de poenis inferni et de profundo lacu: libera eas de ore leonis, ne absorbeat eas tartarus, ne cadant in obscurum. Sed signifer sanctus Michael repraesentet eas in lucem sanctam: quam olium Abrahae promisiti et semini ejus. Hostias et preces tibi, Domine, laudis offerimus: tu suscipe pro animabus illus, quarum ho- die memoriam facimus: fac eas, Domine, de morte transire ad vitam, quam olim Abrahae promisti et semini ejus.

Señor Jesucristo, Rey de la gloria, librad a las almas de los fieles difuntos; libradlas de aquel terrible lago de males y dolor; libradlas de las garras del león infernal, para que no sean confundidas en los abismos, ni precipitadas en las eternas tinieblas; sino que el Prínci- pe de los Ángeles, San Miguel, las conduzca a la morada de la luz eterna. Que prometistes en otro tiempo a Abraham y a toda su pos- teridad. Os ofrecemos, Señor, oraciones y sacrificios de alabanza: recibidlos por las almas de los que hacemos memoria: haced que pasen de la muerte a la vida, que prometiste en otro tiempo a Abra- ham y a toda su posteridad.

Por todos los siglos de los siglos. Amen.

El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Elevad vuestros corazones. Los tenemos elevados al Señor. Demos gracias al Señor Dios nuestro. Es digno y justo.

Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable que siempre y en todas partes te demos gracias, Señor Santo, Padre Omnipoten- te. Dios eterno, por Jesucristo nuestro Señor.

Por quien los ángeles alaban tu Majestad, las Dominaciones la ado- ran y las potestades la reverencian. Las virtudes de los cielos y los bienaventurados Serafines, celebran juntos y jubilosos tu gloria. Te suplicamos, Señor, que recibas nuestros cánticos, para que unidos a los suyos, humildemente te celebremos y ensalcemos diciendo: Per omnia saecula saeculorum

Amen.

Dominus vobiscum. Et cum spiritu tuo Sursum corda. Habemus ad Dominum.

Gratias agamus Domino Deo nostro. Dignum et justum est.

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere, comine sancte, Pater omnipotens, aeterne, deus per Christum Dominum nostrum.

Per quem Maiestatem tuam laudant angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Caeli caelorumque Virtutes ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant cum quibus et nostras voces, ut ad- miti iubeas deprecamur supplici confessione dicentes:

Santo, Santo, Santo Señor Dios de los Ejércitos.

Llenos están los cielos y la Tierra de tu gloria. Hosanna en las altu- ras.

Sanctus, Sanctus, Sanctus Dominus Deus Sabaoth.

Benedictus

Agnus Dei

Postcommunio

Absolución Responso “Libera me”

Benedictus, qui venit in nomine Domini. Hosanna in excelsis

Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en las alturas.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis réquiem.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis réquiem.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis réquiem sempiter- nam.

Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, dadles el des- canso.

Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, dadles el des- canso.

Cordero de Dios, que quitáis los pecados del mundo, dadles el des- canso eterno.

Lux aeterna luceat eis, Domine: Cum Sanctus tuis in aeternum: quia pius es. Requiem aeternam dona eis. Domine: et lux perpetua luceat eis. Cum Sanctis tuits in aeternum: quia pius es.

Que la luz eterna los ilumine, Señor: en compañía de los Santos por toda la eternidad, ya que sois piadoso. Dales Señor el descanso eterno, y que la luz perpetua los ilumine. Junto a los santos y por toda la eternidad, ya que sois piadoso.

Libera me, Domine, de morte aeterna, in die illa tremenda: quando coeli movendi sunt et terra. Dum veneris judicare saeculum per ig- nem.

Tremens factus sum ego et timeo, dum discussio venerit, atque ven- tura ira. Quando coeli movendi sunt et terra

Dies illa, dies irae, calamitatis et miseriae, dies magna et amara vale. Dum veneris iudicare saeculum per ignem

Requiem aeternam dona eis. Domine: et lux perpetua luceat eis. Libera me, Domine, de morte aeterna, in die illa tremenda: quando coeli movendi sunt et terra. Dum veneris judicare saeculum per ig- nem.

Kyrie eleison Christe eleison Kyrie eleison

Libradme, Señor, de la muerte eterna en aquel día terrible. Cuando se conmuevan los cielos y la tierra. Cuando vengáis a juzgar al mun- do con el fuego.

Estoy temblando y temo al acercarse vuestro juicio y el castigo que me espera. Cuando se conmuevan los cielos y la tierra.

Aquel día será de justicia, de calamidad y de miseria, día grande y amargo sobremanera. Cuando vengáis a juzgar al mundo con el fuego.

Dales Señor el descanso eterno, y que la luz perpetua los ilumine. Libradme, Señor, de la muerte eterna en aquel día terrible. Cuando se conmuevan los cielos y la tierra. Cuando vengáis a juzgar al mun- do con el fuego.

Señor, ten piedad Cristo, ten piedad Señor, ten piedad

In document 2 Música Sacra 2008 (página 81-84)