Evalúa un número de elementos relacionados con este grave trastorno de personalidad. Aunque todos los elementos forman parte del síndrome limítrofe, individualmente son también comunes a muchos otros cuadros, sobre todo de trastornos de personalidad. El contenido de los ítems está relacionado con: pobre control de los impulsos y de la ira, confusión en torno a aspectos sobre la identidad y el autoconcepto, intensas y a menudo combativas relaciones interpersonales e impulsividad a menudo relacionada con comportamientos autolíticos. Esta
escala posee 4 subescalas que abarcan diferentes aspectos de este síndrome: inestabilidad emocional, alteración de la identidad, relaciones interpersonales problemáticas y autoagresiones. (véase la tabla 3.8).
La puntuación en esta escala puede ser considerada como un indicador del nivel de organización y adaptación de la personalidad que se puede situar entre la neurosis y la psicosis. Puntuaciones bajas se relacionan con aspectos de personalidad más saludables, mientras que puntuaciones elevadas pueden indicar la presencia de un trastorno de la personalidad.
Las puntuaciones T medias (inferiores a 60) reflejan una persona que es emocionalmente estable y que tiene relaciones estables. Elevaciones moderadas (puntuaciones T comprendidas entre 60 y 69) indican una persona que puede ser percibida como malhumorada, sensible y con ciertas incertidumbres sobre metas en su vida; puntuaciones en este rango no son infrecuentes en adultos jóvenes.
Al ir aproximándose las puntuaciones T a 70, puede existir mayor ira y falta de satisfacción en las relaciones interpersonales. Personas con puntuaciones T iguales o superiores a 70 es probable que sean impulsivas y emocionalmente lábiles. Tienden a sentirse faltos de comprensión por parte de otros (que suelen percibir al individuo como egocéntrico) y encuentran difícil sostener relaciones cercanas. Tienden a estar enfadados y suspicaces y a la vez ansiosos y necesitados, haciendo que sean ambivalentes en cuanto a sus interacciones con los demás. Sin embargo, puntuaciones en este rango no tienen por qué sugerir necesariamente un diagnóstico de personalidad limite a menos que existan elevaciones notables en la mayoría de las subescalas de LIM porque las características individuales son comunes a otros trastornos.
Las puntuaciones T en esta escala que sean significativamente más elevadas (iguales o superiores a 90) están asociadas con un funcionamiento de la personalidad más límite. Estas personas presentan típicamente un estado de crisis, a menudo tienen dificultades en las relaciones sociales. Manifiestan hostilidad e ira y, a menudo, se sienten traicionadas por la gente que les rodea. También se sienten deprimidas con frecuencia y responden con ansiedad ante estas circunstancias. Son impulsivas y pueden actuar de manera que puede resultar autodestructiva. Estos comportamientos pueden incluir conductas suicidas, abuso de alcohol o de otras sustancias, problemas con las drogas o agresividad, que deben ser examinados para identificar potenciales problemas en estas áreas.
Tabla 3.8. Interpretación de las subescalas de Rasgos límites
Inestabilidad emocional
(LIM-E)
Indican una propensión a alternar rápidamente entre varios afectos negativos (por ejemplo, volverse ansioso, irritable, deprimido en una sucesión rápida). Una persona que puntúa alto en esta escala responde emocionalmente con rapidez, mostrando cambios de humor extremos en lugar de cambios de humor más cíclicos como se ha visto en los trastornos afectivos. En los rangos más altos (puntuaciones T iguales o superiores a 80) es probable que estén involucrados todos los afectos, incluyendo episodios de ira escasamente controlados. En el rango de puntuaciones T comprendidas entre 70 y 79 existe una propensión a sentir emociones particularmente negativas y la investigación de otras escalas puede determinar si es la ansiedad, la depresión o el enfado la respuesta más típica. Puntuaciones bajas reflejan una persona que se describe a si misma como poco emotiva y puede aparecer ante otros como poco afectiva.
Alteración de la identidad
(LIM-I)
Refleja dificultades en mantener una representación constante de su identidad típicamente indicado por repentinos cambios en objetivos y metas. Puntuaciones altas en esta subescala sugieren incertidumbre sobre temas vitales principales y dificultades en desarrollar y mantener un sentimiento de motivación. Aunque tal incertidumbre es más frecuente en adultos jóvenes, puntuaciones T iguales o superiores a 70 reflejan alteraciones en la identidad mas allá de lo que cabría esperarse en la edad adulta. Con puntuaciones más extremas, esto puede tener que ver con repentinos e impredecibles retrocesos en planes vitales y conductas; elevaciones más modestas sugieren sentimientos de vacío, falta de logros y aburrimiento. Puntuaciones bajas sugieren un concepto de la persona más estable que, en muchos casos, puede representar un reto terapéutico si hay elementos negativos fuertemente vinculados a la identidad de la persona.
Relaciones interpersonales
problemáticas (LIM-P)
Sugiere una tendencia a involucrarse en relaciones que son muy intensas y caóticas. Puntuaciones altas en esta subescala son reflejo de que las relaciones más cercanas de esta persona son tormentosas, pueden incluir a la familia, a la pareja o al terapeuta. Un individuo con estas características cree que otras personas importantes para él no han cumplido con sus expectativas, y como resultado, se siente traicionado y explotado.
Los ítems también sugieren una falta de confianza y pesimismo en sus relaciones actuales y futuras. Puntuaciones elevadas indican numerosos problemas y fracasos en relaciones con los demás en el pasado. Con puntuaciones T iguales o superiores a 80, la persona probablemente esté angustiada y resentida sobre la manera en la que han transcurrido sus relaciones, sintiéndose traicionada por las personas que antes habían sido más cercanas y preocupada por miedo al abandono o al rechazo por quienes actualmente son importantes en su vida.
Autoagresiones (LIM-A)
Reflejan una tendencia a actuar de forma impulsiva sin prestar mucha atención a las consecuencias de los actos. Estos actos serán generalmente autodestructivos (por ejemplo, abuso de sustancias, imprudencia sexual, abandono del empleo repentino sin planes de futuro). Elevaciones en esta subescala refleja niveles de impulsividad e imprudencia que se vuelven cada vez más arriesgadas. Estos sujetos son impulsivos en áreas que tienen consecuencias negativas en su vida (por ejemplo, gastar mucho dinero, promiscuidad sexual, abuso de sustancias). Personas que puntúan alto también pueden estar en riesgo alto de autoagresión y conducta suicida. Si además hay elevaciones asociadas en la escala de ideación suicida pueden indicar un riesgo suicida. Sin embargo, los ítems no cuestionan directamente sobre conductas suicidas o autoagresión. La subescala refleja más directamente la impulsividad que el riesgo de suicidio o autoagresión, aunque las personas con puntuaciones altas se podría esperar que tuvieran mayor vulnerabilidad a la autolisis.