4. Antecedentes de las primeras constituciones democráticas en Colombia
4.1 Raza triétnica
En los estamentos inferiores en el Nuevo Reino de Granada se encontraban los indios, los negros y los mestizos136.
Justo Arosemena, en una cita ejemplar, pone de presente el gran panorama diverso de culturas existentes en el territorio patrio al analizar el territorio patrio antes de la emisión de la Constitución de los Estados Unidos de Colombia, señalando que antes del descubrimiento había tantos países como tribus indígenas y tantos pueblos como tribus, las cuales vivían alejadas las unas de las otras137.
Junto a los tundamas, los muiscas, los darienes, los macanes, los muzos, los panches, los paeces, los pijaos y las demás culturas, el Conquistador encontró gran variedad de climas, ríos, montañas, valles, llanuras, nevados y hasta desiertos.
Jaime Jaramillo Uribe respecto del número de indígenas mencionó: “Con posterioridad a la publicación del presente ensayo, la investigación sobre la demografía indígena de Colombia en el período anterior a la Conquista se ha enriquecido con numerosos trabajos. Estos autores han rectificado los cálculos intentados por mí en 1966 sobre la eventual población indígena existente en el territorio colombiano en el momento de la conquista española. Aplicando técnicas estadísticas semejantes a las empleadas por los historiadores norteamericanos, Colmenares establece la cifra de 2.700.000, cifra que tanto el autor, como Jorge Orlando Melo consideran todavía baja. Tomando de algunos
136OCAMPO LÓPEZ, Javier. El proceso ideológico de la emancipación en Colombia. Planeta Colombiana Editorial S.A. 1999. Pág. 53
137 AROSEMENA, Justo. Estudios Constitucionales sobre los Gobiernos de la América Latina. Segunda Edición. Tomo II. 1878: Paris. Librería Española I Americana de E. Denne. Pág. 26
millones en las primeras décadas no sería exagerada y agregando algunas conjeturas considera que una cercana a los 5 millones sería altamente probable. Al iniciarse el siglo XVII estaban reducidos a una cifra no mayor de 300.000 indígenas”138.
Los indígenas a finales del siglo XVIII no solo tenían una reducción importante de población, sino que además iban perdiendo su lengua139, pero vale la pena resaltar que los grupos colonizados fueron variados en su cosmovisión del mundo.
Con esa escasa población indígena, que además estaba dispersa y que no contaba con un grupo social fuerte (con excepción de los chibchas)140, la introducción de esclavos comenzó en la Nueva Granada desde los primeros años de la conquista, pero su número solo entró en crecimiento en el siglo XVII, al comenzar en forma más intensa la explotación de minas y haciendas.
Los aborígenes en el siglo XVIII estaban concentrados principalmente en el área de la Amazonía, los Llanos Orientales, la Costa del Pacífico y algunos grupos de la costa, el oriente y el interior del país.
Sobre la condición del mismo Francisco José de Caldas expresó en el Cuadro Físico de la Regiones Ecuatoriales:
“La degradación del indio hasta el punto en que le vemos es obra del gobierno opresor que nos ha embrutecido por espacio de tres siglos consecutivos. El indio era hombre en México, en el Perú y en Cundinamarca; tenía artes, edificios, leyes, vivía en sociedad, conocía el arte de la guerra y conocía también su dignidad. Hoy, embrutecido, no sabe
138JARAMILLO URIBE, Jaime. Ensayos de historia social. Obras completas de Jaime Jaramillo Uribe. México: Alfaomega Grupo Editor S.A. de C.V. Pág. 109.
139Jaime Jaramillo expresa: “Un hecho muy característico de la historia social del Nuevo Reino es que a fines del siglo XCIII las lenguas indígenas habían prácticamente desaparecido en la región central del territorio, inclusive en la del más denso de los grupos, el chibcha. Para esa fecha puede considerarse que la población indígena subsistente hablaba el español y practicaba la religión católica – hacemos abstracción por lo pronto del grado de autenticidad y profundidad de su práctica religiosa – o como se decía entonces, era población “ladina”. Ya desde mediados del siglo XVII los visitadores reales no necesitaban interpretes – “lengua” en la jerga administrativa colonial – al menos en las regiones más pobladas del reino y cuando en 1783 se ordenó desde Madrid eliminar la enseñanza de la lengua muisca en Santafé, la medida no pudo tener efecto porque desde hacía varios años tal enseñanza había desaparecido por innecesaria”. Ibídem. Pág. 125 140Ibídem, pág. 101
sino temer a sus tiranos y satisfacer groseramente las más urgentes necesidades de la vida. Estas escenas vergonzosas para la humanidad se han repetido muchas veces…”141
Ocampo afirma que el estamento indígena del Nuevo Reino de Granada en las primeras décadas del siglo XIX presenta algunas actitudes dignas de considerar en el estudio de la emancipación. Un número importante de la zona del sur, en el área de Pasto y el Patía y otro en el área de la Costa Atlántica, en Santa Marta, se muestran fidelistas al soberano y a la religión. En el resto del Nuevo Reino de Granada los indígenas pertenecieron a los bandos patriotas y realistas, de acuerdo a las circunstancias142.
El estamento de los negros esclavos conformaba el grupo social más bajo de la sociedad, introducidos al país desde la tercera década del siglo XVI. Los negros fueron utilizados fundamentalmente en el laboreo de las minas en Antioquia, Chocó, Cauca; en el servicio doméstico en el Cauca, la Costa Atlántica y en el interior del país; finalmente en labores de transporte en las costas y en los ríos Magdalena y Cauca143. Este grupo solo se hizo trascendente en el siglo XVIII, en donde la población negra se convirtió en un factor de generación de riqueza. Esto sin que en Colombia este grupo poblacional fuera importante, según el análisis de Francisco Silvestre de 1789, citado por Jaime Jaramillo. En las provincias que luego formaron la República de la Nueva Granada habían 53.788 esclavos en una población total de unos 800.000 habitantes144.En cuanto a los orígenes tribales de esta categoría poblacional se tiene que al país llegaron angolas, lucumíes, ararás, minas, chambs, senegaleses, mandingas y congos.
El negro nunca ocupó el puesto del indígena y aun así fue segregado a tal punto que fue larga la lista de delitos y de causas que se les emprendieron por la resistencia que presentaron con “conductas muy diversas, las cuales incluyeron las dilaciones
141 DE CALDAS, Francisco José. El cuadro físico de las regiones ecuatoriales. Disponible en: http://www.bdigital.unal.edu.co/84/1/cuadro_fisico_de_las_regiones_ecuatoriales.pdf
142Op cit. OCAMPO LÓPEZ, Javier. El proceso ideológico de la emancipación en Colombia. Pág. 55 143 Ibídem. Pág. 55
sorprendente es que la justicia en el país se movió de un ámbito represivo y nugatorio de derechos al “encuentro de espacios de libertad temporal o total”146
, esto antes de 1800, fecha en la cual además existía un acercamiento hacia la abolición de la esclavitud por razones económicas147.
Aunque en la conquista tres grupos poblacionales se distinguían con claridad (blancos, negros e indígenas) el proceso de mestizaje en el Nuevo Reino de Granada se dio con diferencias regionales, pero con cierta celeridad148, de modo tal que concluyó a finales del siglo XVIII con un grupo blanco y mestizo de un 80% de la población, el indígena el 15% y el negro esclavo el 5%149. Jaime Jaramillo expresó respecto a los mestizos: “Desde comienzos del siglo XVII, cuando la población mestiza adquirió cierto desarrollo, los conflictos con este grupo se multiplican y los términos mestizo, mulato, zambo, se convierten en conceptos peyorativos que constituyen verdaderas ofensas al honor de quienes se consideraban blancos descendientes de españoles o criollos, hasta el punto de ser aceptados por la jurisprudencia como capaces en ciertas circunstancias de dañar la fama pública de las personas y por lo tanto suministrar base para configurar el delito de difamación. La crónica judicial del siglos XVIII está llena de testimonios sobre este aspecto de la vida social del Nuevo Reino de Granada lo que demuestra que fue en el siglo XVIII cuando el proceso de diferenciación llegó a su máximo desarrollo”150.
Las familias españolas que llegaron al Nuevo Reino de Granada se fueron concentrando en distintos sitios, entre los que se destacaron Santafé, Tunja Popayán, Cali, Pasto,
145 GUEVARA JARAMILLO, Natalia, Delito y Resistencia Esclava: Hurtos, Homicidios y Agresiones en la Nueva Granada, 1750 a 1800. Bogotá 2010. Tesis (Magister en Historia). Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Pág. 5
146 Ibídem. Pág. 181 147Ibídem. Pág. 182
148Al efecto es interesante el panorama que cita Jaime Jaramillo así: “Desde el punto de vista del mestizaje es muy elocuente el cuadro que presenta Francisco Silvestre basándose probablemente en el más complejo censo de la época, el de 1778, en las 558 ciudades, villas, pueblos, sitios y parroquias que componían entonces la jurisdicción de la Nueva Granada, excluyendo otras dependencias del Virreinato, en una población aproximada de 826.550 habitantes había 277.068 blancos, 368.093 libres
– que el lenguaje de la época quería decir mestizos -, 136.753 indígenas y 44.636 esclavos”. Op cit. JARAMILLO URIBE, Jaime. Ensayos de historia social. Pág. 125-126.
149Ibídem. Pág. 126 150Ibídem. Pág. 128
Cartagena, Santafé de Antioquia, Pamplona y Santa Marta. Allí adquirieron del rey beneficios económicos y sociales como enmiendas y se convirtieron en los propietarios de las grandes haciendas granadinas. Estas familias crearon el estamento de la llamada burocracia colonial enfocada principalmente a la administración de la Colonia, los Tribunales de Justicia, la Real Audiencia151.
Durante el siglo XVIII se fue fortaleciendo de un grupo de comerciantes que se dedicaron a efectuar transacciones entre la metrópoli española y las distintas regiones del Virreinato. Estos comerciantes ejecutaron unos el comercial al por mayor y otros al por menor. El comercio al por menor predominó en el oriente del Nuevo Reino de Nueva Granada, en el área de Pamplona, Socorro y Tunja, donde precisamente se sufrieron las consecuencias de la política económica de España y se gestaron los primeros síndromes independentistas152.
También se encontraban liderando el grupo social, el estamento clerical con privilegios sociales y económicos.
Los criollos, español americano, mancebo de la tierra o manchado de la tierra, era discriminado en la inclusión de cargos y de riquezas. Al respecto en las Capitulaciones de Zipaquirá, documento reclamo de los comuneros de 1781 se expresó:
“XXI- Que en los empleos de primera, segunda y tercera plana hayan de ser antepuestos y privilegiados los nacionales de esta América a los europeos, por cuanto diariamente manifiestan la antipatía que contra las gentes de acá conservan, sin que baste a conciliarles correspondida voluntad pues están creyendo ignorantemente que ellos son los amos y los americanos todos sin distinción, sus inferiores criados, y para que no se perpetúe este ciego discurso, solo en caso de necesidad, según su habilidad, buena inclinación y adherencia a los americanos, puedan ser igualmente ocupados, como que todos los que estamos sujetos a un mismo Rey y Señor, deber vivir hermanablemente, y
151Op cit. OCAMPO LÓPEZ, Javier. El proceso ideológico de la emancipación en Colombia... Pág. 51 152 Ibídem. Pág. 51
por el mismo hecho sea separado de nuestra sociabilidad”153
Así las cosas, en la Nueva Granada puede señalarse que: 1.Existieron hijos de varios grupos indígenas, varias tribus negras y la mezcla de estos con los españoles, blancos que eran nada más y nada menos que una mezcla de varios grupos europeos. El territorio colombiano gozó y goza de una gran riqueza étnica y cultural154. 2. Desde tiempo in memoriable se ha tratado de identificar lo colonizado como atrasado, rezagado, inoperante, solo el blanco colonizador tiene ideas un lenguaje que vale la pena difundir.3. El colonizado ha presentado diferentes respuestas a los procesos de dominación, entre las cuales se encuentra un proceso de diferenciación, reinante a finales del siglo XVIII.