• No se han encontrado resultados

EL PLAN 2006-2012 DE LA MINERÍA DEL CARBÓN

10. Reactivación de las comarcas mineras

Las acciones de reactivación de las comarcas mineras constituyen el complemento indispensable de las actuaciones en materia de reestructuración. El declive de la producción de carbón –se dice en el Plan- no debe llevar consigo el de las economías de las comarcas mineras, cuya base debe ser reforzada y diversificada.

Con este objeto, se mantendrán activas las tres líneas de ayudas vigentes en el Plan 1998-2005, que ya tenían precedentes anteriores al desarrollo de las infraestructuras, a la financiación de proyectos empresariales y a la formación, respectivamente, con las adaptaciones que se deriven de la aplicación del Plan.

Construcción de infraestructuras

La selección de las actuaciones en materia de infraestructuras a realizar en las comarcas mineras ha de ser coherente con la planificación regional y local y adicional al esfuerzo inversor de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. En los protocolos que se han firmado entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas, en cuyo marco se desarrolla la concesión de ayudas destinadas a infraestructuras, éstas se comprometen a realizar su propio esfuerzo inversor, asociado a la inversión estatal, que en el Plan se cifra en, al menos, un 25% de esta.

La priorización de las actuaciones se realizará en el seno de una comisión bilateral comunidad autónoma/IRMC prevista en los protocolos, sobre la base de un listado de actuaciones elegibles confeccionado por las mesas de la minería constituidas en cada Comunidad Autónoma, con la participación de la propia Comunidad Autónoma, de los Sindicatos firmantes del Plan y de los Ayuntamientos mineros.

La ejecución de los proyectos se realizará previa firma de un convenio de colaboración específico, con los contenidos habituales de los convenios entre Administraciones. Anualmente, el IRMC y las Comunidades Autónomas, presentarán sus estudios de evaluación de la eficacia acumulada de las actuaciones incluyendo recomendaciones sobre la reorientación, incremento o disminución del esfuerzo en cada ámbito territorial. En el caso de que lo estime oportuno, a la luz de estos informes, el Instituto elaborará propuestas de modificación de la intensidad del esfuerzo para uno o más ámbitos territoriales y lo someterá a la Comisión de Seguimiento del Plan que se constituya. El ámbito de esta evaluación será la cuenca. El Instituto y las Comunidades Autónomas acordarán el procedimiento de evaluación como anexo al convenio marco (protocolo) que suscriban.

Excepcionalmente, con un límite porcentual general del 1%, se podrá abordar la ejecución de infraestructuras cuya titularidad corresponda a una entidad sin ánimo de lucro de reconocido prestigio en el ámbito territorial de que se trate (cámaras, fundaciones u otras).

El Instituto podrá participar también en la financiación de actividades (gastos de funcionamiento), mediante los instrumentos apropiados en cada caso, cuando tales actividades representen una vía clara de desarrollo alternativo, detrayendo su coste de los fondos destinados a infraestructuras.

La distribución de los recursos presupuestarios entre las comarcas mineras de las diferentes CC AA se realiza de acuerdo con un indicador que tiene en cuenta el empleo perdido en el período 1998-2005, el empleo que se prevea perder en el período 2006- 2012 y el paro existente.

Se han acordado, en principio, 250 M€ anuales en 2006-2007. La aportación presupuestaria para los ejercicios 2008-2012 se acordará con los Sindicatos en el segundo semestre de 2007 respetando la aportación máxima decidida.

Fomento de la inversión privada

El régimen actual de ayudas a proyectos empresariales generadores de empleo alternativo en las comarcas mineras, está autorizado por la Comisión Europea bajo la cobertura de la normativa comunitaria de ayudas regionales, y su fecha de caducidad es la del 31 de diciembre de 2012.

El alcance territorial de las actuaciones en esta materia durante el periodo 2006-2012 se orientará teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:

a) Es necesario mantener la discriminación positiva a favor de los municipios mineros más afectados por la reestructuración de la minería del carbón.

b) Se ha reconsiderado la relación de los municipios considerados como “muy mineros” Conviene tener presente el hecho de que en algunos de estos municipios es muy difícil la implantación de empresas con una entidad mediana, debido a las condiciones del territorio

A efectos prácticos, se plantea la clasificación de los municipios en tres grupos: 1) Municipios mineros muy afectados por la minería del carbón (79).

2) Municipios mineros limítrofes de los anteriores (146).

3) Resto de municipios que, no estando incluidos en los dos grupos anteriores resultan, de alguna forma, afectados por los ajustes laborales en el sector del carbón (115).

Las ayudas se graduarán con intensidad distinta en cada uno de los grupos.

En cuanto a la naturaleza de los proyectos susceptibles de ayuda, se considera oportuno ampliar el colectivo de los mismos, incorporando los destinados a complementar los de tipo industrial por su carácter de servicios industriales a empresas, determinados servicios asistenciales en municipios del grupo 1, las actividades relacionadas con el ocio, el medio ambiente y el tiempo libre así como con la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Por otra parte, en el caso de los proyectos que se localicen en el grupo de los municipios muy mineros, pueden establecerse excepciones en los requisitos de inversión y creación de empleo necesarios para obtener ayudas, especialmente en aquellos proyectos relacionados con el turismo rural.

Se diversificarán los instrumentos de fomento a la inversión empresarial y a la creación de empleo, mediante la aplicación de nuevas fórmulas, que complementarían las ayudas en forma de subvención a fondo perdido.

Estos nuevos instrumentos podrán ser, entre otros, los siguientes: 1.- Fondos para capital riesgo.

2.- Nueva línea de ayudas a proyectos de pequeña entidad, lo que hoy se conoce como “microproyectos” acogida a la normativa comunitaria “de minimis”, sobre la base de financiar con micropréstamos sin interés.

La dotación presupuestaria para el programa de ayudas a proyectos empresariales, experimenta un incremento sustancial en el período respecto de los 60 M€ anuales que tuvo en 1998-2005. El aumento se financiará con una reducción equivalente de la dotación para infraestructuras. Se han acordado, en principio, 150 M€ anuales en 2006- 2007. La aportación para el periodo 2008-2012 se acordará con los Sindicatos con posterioridad, respetando la aportación máxima decidida.

Se contempla la aportación de recursos económicos a las Agencias de Desarrollo Regional, con el fin de asegurar una mejor atención a los promotores de proyectos y conseguir, también, incrementar y agilizar los procesos de control. Para ello, se procederá a la firma de los correspondientes Convenios de Colaboración.

Los recursos destinados a compensar los gastos de gestión del régimen de ayudas empresariales, que se incluyan en los Convenios con las Agencias de Desarrollo, serán considerados como costes de gestión del propio Plan.

La participación de Centrales Sindicales y Ayuntamientos en la gestión, tendrá un carácter fundamentalmente informativo, de modo que puedan conocer qué proyectos se han presentado y la situación de todos ellos durante la tramitación del procedimiento, y tengan la oportunidad de aportar datos, que puedan ser valorados para una mejor gestión de las solicitudes de ayuda presentadas.

Un criterio básico que debe ser observado a la hora de adoptar e instrumentar las acciones de fomento a la inversión empresarial, es el de que sean coherentes con la planificación de las diferentes Administraciones autonómicas y municipales, en el ámbito de sus respectivas competencias. De esta forma se garantizaría la “adicionalidad” de los recursos que aporte el nuevo Plan y la coherencia de las actuaciones.

Formación

La potenciación del capital humano, el cambio de mentalidad de la población residente en los territorios afectados por la reestructuración de la minería del carbón, resultan imprescindibles para imprimir una nueva orientación a las economías de las comarcas de modo que lleguen a superar una dependencia de muchos años respecto de la actividad minera.

En este sentido, las orientaciones principales para el periodo 2006-2012 serán:

• Conceder prioridad a las becas sobre otras líneas de actuación dentro del ámbito de la formación.

• Considerar la ampliación de las becas a otros estudios y centros.

• Concentrar los esfuerzos en ayudas a la formación profesional, en especial, en “nuevos yacimientos de empleo” y en temas formativos poco cubiertos por otras ofertas.

• Aprovechar las sinergias existentes de hecho entre la línea de proyectos empresariales generadores de empleo y la línea de formación.

• Coordinar la política de becas en el marco de este Plan con la de otras Administraciones Públicas.

La dotación presupuestaria anual será de 40 M€ (10 M€ más que en el periodo anterior), dotación suficiente para mantener la calidad de las actuaciones. La gestión de las ayudas a la formación será encomendada a la Fundación para el Desarrollo de la Formación de las Zonas Mineras del Carbón, al igual que en el periodo anterior. No obstante el coste de las actuaciones de formación no será financiado por la SEPI, sino por los presupuestos del Instituto del Carbón.