• No se han encontrado resultados

Una realidad existencial

In document LIDERAZGO DINÁMICO EN TIEMPO DE CRISIS (página 90-93)

La muerte de un líder, en este caso Moisés, ante una tarea inconclu- sa, produce confusión, crisis y mal funcionamiento en los procesos que ya se habían establecido. El pueblo tenía patrones de liderazgo conocidos y predecibles. Por lo tanto, que otro líder asumiera la responsabilidad de seguir y terminar con la tarea, en este caso Josué, podía causar reacciones que interrumpieran el desarrollo y conclusión de la tarea encomendada. De hecho, Josué era un líder conocido por el pueblo porque había sido ayudante de Moisés. Sin embargo, en el rango de autoridad pasó de ser un “ayudante de Moisés” a ser el líder que debía completar el proceso de liberación y adquisición de la tierra prometida.

La misión de parte de Dios era muy clara: “Levántate…, cruza… conquista…” (v.1) Por el contexto conocemos que Dios había estado trabajando en el corazón del pueblo para que aceptaran a Josué como líder. Este es un punto clave y estratégico para amortiguar la crisis: La ne- cesidad de aprobación y favor del Señor ante las circunstancias. Entonces el “levántate”, es una expresión que significa que ha sido consumado el ánimo en el pueblo y que Josué hiciera su parte. Voluntariamente cum- plir con el primer paso es clave. La exégesis nos refleja que “levantarse” es

en espíritu, en ánimo, en sentir el impulso de Dios para lograr cumplir los otros dos pasos siguientes.

Cruzar es un acto real; el pueblo debía cruzar un río que podía cau- sar mucho daño a los niños y al ganado. Las ovejas son lanudas y al mo- jarse podía causar su hundimiento y muerte. La crisis es real, el desafío es peligroso, pero la solución es posible. Se corren riesgos, pero son más las posibilidades de ganar que las de perder.

Conquistar es adquirir lo que ya les pertenece. Siglos antes esa tierra había sido adjudicada al pueblo de Israel, pero había sido invadida por grupos que tenían que ser eliminados. Esta realidad representó hacer uso de estrategias militares para triunfar. Pero Israel no era un pueblo guerre- ro; por más de 400 años habían sido esclavos. Su ambiente circunstancial no los había preparado para tal hazaña. Por lo tanto, dependerían de las instrucciones de su líder que era dirigido por Dios.

Esto nos lleva a tres conclusiones muy importantes:

La primera vez que Dios le dice a Josué que se “esfuerce y sea va- liente”, es para administrar los recursos para el pueblo. “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos” (Josué 1:6).

La segunda advertencia y promesa, “de ser fuerte y valiente”, consis- tía en administrar su Palabra: Guardándola, viviéndola, compartiéndola y meditando en ella.

Y la tercera es para mantenerse siempre en la relación perfecta con Dios. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que va- yas” (Josué 1:9).

Analizando bien esta historia, la misión de Josué consistió en admi- nistrar los recursos de Dios. Todo estaba planificado, pero el líder tenía que calcular los riesgos y saber administrar esos recursos. El escritor de Josué pudo omitir dos veces las frases “esfuérzate y se valiente”, pero al mencionarlas cada vez deja entrever el proceso de la tarea. Es una estrate- gia que advierte y asegura que el plan es posible. Por lo tanto, la crisis es

circunstancial pero superable cuando la misión que pertenece a Dios se tiene en la mente, en el corazón y en la práctica.

Decirle a Josué “esfuérzate” tres veces, significa sacrificio, poner sus destrezas al servicio de Dios para cumplir la misión. Significa que no será fácil. Definitivamente, una crisis nunca es fácil e insignificante. Decirle tres veces “sé valiente”, significa que habrá miedo, preocupación, desánimo y estrés. Pero como dice el dicho universal que “ser valiente no significa no tener miedo, sino hacer las cosas a pesar del miedo que tengamos”.

Considerando que este es un escrito formal, no quiero caer en el plano especulativo. Liderar a un pueblo con una poderosa influencia de esclavitud y pesimismo, requirió esfuerzo y mucho valor. Luego, el pueblo tuvo que enfrentar a naciones paganas que querían desaparecer al pueblo de Dios de sobre la tierra. También, el pueblo tuvo ante sí ciuda- des amuralladas, a gigantes y muchos otros desafíos mencionados en el contexto de este escrito. Sin duda, tenía sentido haber mencionado tres veces la frase “esfuérzate y sé valiente”.

En la última advertencia de esforzarse y ser valiente, le agrega: “No temas ni desmayes…” (Josué 1:6-9). El temor estará vigente, el desáni- mo es circunstancial y habrá momentos más difíciles que otros; la adver- tencia tenía sentido.

En medio de todas las advertencias ante los grandes desafíos, la cri- sis no será nunca mayor que la gracia y la asistencia de Dios. Esta es la gran diferencia que tienen a su favor los ministros del Señor y la iglesia con cualquier otra institución sobre la tierra. Dios agrega en la última advertencia una promesa que garantiza que la crisis será superada, la mi- sión cumplida y el pueblo instalado en el lugar de la promesa: “…porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Tener siempre en perspectiva la Palabra de Dios; la promesa es que “todo saldrá bien…” Lo más importante es que la iglesia y el líder cuenta con el respaldo de Dios para todo.

In document LIDERAZGO DINÁMICO EN TIEMPO DE CRISIS (página 90-93)