Las recomendaciones y el planteamiento de estrategias a este respecto se presentarán una vez realizado el taller de Planeación Estratégica para el fortalecimiento y la modernización de la agroindustria panelera, el cual fue programado conjuntamente por FEDEPANELA, Corpoica y CIAT para el 29 y 30 de Junio en la ciudad de Bogotá.
Suárez Y Cundinamarca (Colombia)
5 Conclusiones
La agroindustria panelera representa uno de los principales renglones de la agroindustria rural colombiana, y en la Hoya del río Suárez y occidente de Cundinamarca, representa la principal actividad económica en la zona rural. En estas dos regiones se observa una marcada
especialización hacia el cultivo de la caña y la producción de panela, dedicándose en la HRS más del 40% del área de las fincas al cultivo de la caña y en Cundinamarca más del 60%. Sin embargo, las dos regiones presentan características y dinámicas productivas diferenciadas, especialmente en la escala de producción. En la HRS el área promedio de las fincas es casi tres veces mayor al promedio de Cundinamarca, el área sembrada con caña es dos veces mayor. Además, la producción anual de panela por trapiche en la HRS es cuatro veces mayor a la de Cundinamarca, lo cual se debe a los altos rendimientos por hectárea en la HRS. En
efecto, mientras en la HRS se obtienen rendimientos cercanos a las 9 t de panela por ha, en Cundinamarca son de 4 t/ha, lo cual da una idea de la dinámica diferenciada de la introducción de innovaciones tecnológicas.
Al observar la evolución de la producción entre 1982 y 1998 se aprecia que en la HRS esta creció a una tasa promedio anual del 4.5%, debido básicamente al incremento en el
rendimiento, pues el área cosechada mostró una tendencia decreciente. En Cundinamarca la producción creció a una tasa promedio anual del 3.5%, pero principalmente como resultado del incremento en el área cosechada ya que el rendimiento solo creció a una tasa promedio anual del 0.6%. El resto de regiones paneleras del país, en su conjunto, muestran un relativo
estancamiento, tanto en producción, área cosechada y rendimientos, lo cual resulta en una creciente concentración de la producción panelera en éstas dos regiones.
El análisis de los procesos de adopción tecnológica permiten comprender la diferencia de las dinámicas de las dos regiones. En este sentido se observa que el trabajo institucional realizado en los últimos doce años por el CIMPA en la región de la HRS se refleja en un significativo cambio técnico en las actividades de cultivo de la caña, elaboración de panela y utilización de los subproductos. Al respecto se puede afirmar que cerca del 76% de las unidades finca trapiche adoptaron alguna de las tecnologías desarrolladas, y que ésta tecnología influyó en más del 80% de la producción panelera de la región. En Cundinamarca, en cambio, donde el trabajo institucional de Corpoica fue más reciente, se observa que sólo el 19% de los trapiches adoptaron alguna de las tecnologías recomendadas y que éstas influyen en el 22% de la producción panelera regional.
Las tecnologías de mayor adopción en la HRS corresponden a aquellas que requieren una menor inversión de capital, como el prelimpiador, las variedades de caña mejoradas y la paila melotera, con niveles de adopción del 77%, 39% y 33%, respectivamente, que influyen en la producción panelera en 84%, para el caso de los prelimpiadores y 51%, para el caso de las variedades mejoradas. Cabe anotar que en la fase de cultivo las tecnologías de mayor adopción son la fertilización con abonos químicos y la utilización de herbicidas, las cuales alcanzan un nivel de utilización del 98%, pero son atribuidas no tanto a la acción institucional, sino a la promoción ejercida por las casas comerciales.
Por otro lado, las tecnologías más intensivas en capital debido a que requieren una inversión de capital relativamente alta como es le caso de las hornillas mejoradas, las hornillas con cámara Ward-CIMPA y los dos molinos en serie, presentan menores tasas de adopción. En general,
Proyecto de Desarrollo de Agroempresas Rurales, CIAT http://www.ciat.cgiar.org/agroempresas/espanol/inicio.htm
Página 53 de 661
embargo, a pesar de que esta tecnología no fue adoptada ampliamente (24% de adopción), lo productores que lo hicieron tiene una participación de casi el 40% de la producción de panela en la región. De igual manera, menos del 2% de los productores adoptaron la recomendación de instalar dos molinos en serie, pero su influencia en la producción de panela es mayor al 5%. El impacto económico de la tecnología a nivel de las unidades productivas se refleja
especialmente en la reducción de los costos de producción de panela y en la generación de nuevos ingresos derivados de la producción de melote. Se pudo calcular que aquellos
productores con mayor adopción de tecnología logran una reducción de costos equivalente al 37%, y un aumento en los beneficios totales del 110% con respecto a aquellos que no
adoptaron ninguna tecnología. La tecnología generada por Corpoica-CIMPA tuvo un sesgo hacia el ahorro de trabajo y hacia el uso intensivo de capital, el cual respondió a los patrones de creciente escasez de mano de obra en las regiones paneleras.
En un análisis más amplio a nivel de país, se estima que las actividades de investigación y desarrollo realizadas por Corpoica-CIMPA entre 1985 y 1998 generaron beneficios equivalentes a 92.000 millones de pesos colombianos (63.1 millones de dólares americanos) con una tasa de retorno a la inversión del 76%. En cuanto a la distribución de estos beneficios se estima que el 45% de éstos llegaron a los productores que adoptaron la tecnología y el 55% a los
consumidores de panela. La distribución de los beneficios recibidos por los productores entre las diferentes regiones del país, muestra que los productores del la HRS tuvieron una
participación del 56% de los beneficios totales, mientras que los del occidente de Cundinamarca solo recibieron el 5.5%. Por otro lado, los productores de las otras regiones del país que no adoptaron la tecnología tuvieron una pérdida equivalente a 14.700 millones de pesos
colombianos (9.8 millones de dólares americanos), al recibir un menor precio por la panela, sin haber disminuido los costos de producción.
En cuanto al análisis del impacto social del proyecto, los resultados de la identificación de percepciones locales de bienestar muestran que la posesión de tierra y su extensión es el indicador más importante para definir el nivel de bienestar en las áreas rurales. Además, por ser ésta una región cañera, indicadores como posesión de trapiche y la importancia del cultivo de caña en la finca son también de importancia. Cuando estos indicadores se relacionan con los niveles tecnológicos de las unidades productivas, se observa una alta correlación entre los niveles de bienestar y los niveles de adopción de tecnología. En general, la tecnología de procesamiento esta destinada a los dueños de trapiche, y por lo tanto, para los pobladores con un mayor nivel de bienestar. Por lo tanto, se encontró que los dueños de trapiche que
adoptaron la tecnología tuvieron recursos para invertir en su unidad productiva, diversificaron su producción al poder adquirir ganado, y también pudieron invertir en mejorar las condiciones de vida de su familia.
Sin embargo, un análisis más profundo sobre el impacto de la tecnología en otros actores sociales con menores niveles de bienestar muestra los siguiente. En primer lugar, la tecnología de producción de caña llego de igual forma a los dueños de trapiche como a los aparceros y los dueños de caña sin trapiche. En segundo lugar, el sistema de maquila que utilizan los
aparceros y los dueños de caña sin trapiche, permite que estos también se beneficien de las instalaciones de los trapiches mejorados ya que les permiten reducir sus costos de
procesamiento y aumentar sus rendimientos. En tercer lugar, debido a que a los trabajadores de molienda, y en ciertos casos a los de cultivo, se les paga por destajo (volúmenes
Suárez Y Cundinamarca (Colombia)
niveles altos de tecnología, a pesar de que en algunas actividades se aumentó la carga de trabajo. Adicionalmente, los trabajadores de caña y molienda se vieron afectados por la eliminación y reorganización de algunas labores de cultivo, y el aumento en la carga de trabajo en algunas operaciones de molienda. Sin embargo, en la HRS existe un grave problema de escasez de mano de obra, por lo cual no se observa un desplazamiento de la mano de obra a otras regiones y/o actividades productivas, sino mas bien una mayor especialización y
calificación del trabajador en las diferentes labores de cultivo y proceso.
La tecnología también tuvo impactos significativos sobre el ambiente, especialmente con la incorporación de hornillas mejoradas, las cuales permiten reducir la emisión de contaminantes como el monóxido de carbono, los gases nitrogenados y las partículas sólidas u ollín. De igual manera, el aumento en la eficiencia energética de las hornillas permitió la reducción o
eliminación del uso de leña y caucho, disminuyendo la presión sobre el recurso forestal y la producción de gases azufrados, que en altas concentraciones puede originar lluvias ácidas. Los efluentes líquidos del procesamiento de panela muestran parámetros de contaminación más altos en las unidades de baja adopción de tecnología, lo cual indica que la tecnología favorece la disminución de la contaminación de aguas.
De acuerdo con el concepto de los productores, los mayores problemas que afronta la
agroindustria panelera colombiana, están relacionados con el mercadeo y la comercialización, la falta de asistencia técnica, los problemas de cultivo y proceso, la falta de organización de los productores, los altos costos de los insumos, la falta de incentivos por parte del Estado, la falta de seguridad social para productores y trabajadores y la deficiente infraestructura de vías de acceso a las fincas.
6 Recomendaciones
Para lograr un mayor impacto y cobertura de la tecnología desarrollada, y llegar a los productores con niveles de bienestar más bajos se pueden proponer por lo menos dos estrategias. Por un lado, debido al costo de la inversión necesaria para el mejoramiento de las unidades de
procesamiento, se hace necesario que el desarrollo de tecnología este articulado a un sistema de financiamiento apropiado a las necesidades y capacidad del sector. Por otro lado, se hace necesario buscar nuevas opciones tecnológicas de menor costo, y por lo tanto, más accesibles al pequeño productor. En esta última línea de pensamiento, es importante buscar mecanismos para motivar una mayor participación de los productores, especialmente aquellos con menores niveles de bienestar, en el proceso de desarrollo tecnológico, el cual potencie su experiencia, cree empoderamiento y propenda a una mayor difusión de la tecnología. Esta estrategia requiere que el trabajo investigativo y de ajuste involucre permanentemente al productor y todos los demás actores de la cadena agroindustrial, consultando sus necesidades reales y ofreciéndole alternativas factibles para la solución de sus problemas tecnológicos.
Los resultados de ésta investigación muestran la necesidad de articular el desarrollo tecnológico a una estrategia más amplia de desarrollo del sector panelero, el cual requiere por lo menos de los siguientes componentes. Primero, la creación de capacidad empresarial en los productores de panela a través de la formación integral del recurso humano, la cual le permita un manejo más efectivo de su producción y comercialización. Segundo, el fortalecimiento del capital social, el cual permita a los productores crear una capacidad organizativa para aprovechar nuevas oportunidades y nichos de mercado, a través de una agricultura ampliada que permita establecer alianzas
Proyecto de Desarrollo de Agroempresas Rurales, CIAT http://www.ciat.cgiar.org/agroempresas/espanol/inicio.htm
Página 55 de 661
nuevos productos y mercados, los cuales permitan ampliar la demanda por el producto debido a que cualquier cambio tecnológico trae como consecuencia un aumento en la oferta, y por lo tanto, la reducción en los precios del producto.
La implementación de una estrategia de desarrollo más amplia requiere de una mayor integración interinstitucional, la cual permita responder a través de un sistema de apoyo especializado a la compleja problemática de esta agroindustria, de la cual depende el bienestar de una buena parte de los productores campesinos del país. Este sistema de apoyo a la agroindustria panelera debe por lo tanto articular a las diferentes instituciones de apoyo a nivel nacional, regional y local, de manera que este apoyo se ofrezca en forma articulada, coordinada y responda a las demandas y necesidades de los usuarios. Sin embargo, para que éste sistema de apoyo responda a la demanda y no sólo oferte servicios, se hace necesario una participación activa de los diferentes actores en la definición de las agendas institucionales.
Dicho de una manera muy general, y con una visión de mediano plazo, se debería diseñar un plan estratégico a nivel nacional orientado hacia la modernización de la agroindustria panelera y a la ampliación de los mercados internos y externos. Como se mencionó anteriormente, este plan estratégico debe ser amplio, definido de acuerdo a las demandas del sector, y debe articular a los diferentes actores de manera que se propenda a ofrecer a los productores de panela un sistema de apoyo efectivo. Muy probablemente, este plan estratégico a nivel nacional, también requiera un cierto nivel de diferenciación, el cual permita responder a las demandas de cada región productora del país, y a las demandas de los diferentes productores del país, según su escala de producción y nivel tecnológico. Finalmente, este plan debe buscar una mayor equidad en la distribución de los beneficios, por lo cual, que se hace necesario tener una estrategia clara para llegar a los
Suárez Y Cundinamarca (Colombia)