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A prendam os a soñar, caballeros, y luego ta l vez encontrem os la verdad. F. A. Keule. quím ico alemán,
descubrió en sueños más de lo que descubrim os los dem ás despiertos
U n sonoro despertador te obliga a a brir los ojos. Te esfuerzas por alcanzar el botón para pararlo. ¿La alarm a es de repetición? Espera, ¿no suena el teléfono? ¿Quién llam a tan tem prano? Sales dando tum bos de la cam a y entras en el baño, aún en sueños que se prolongan pero apenas retenidos por un hilo. ¿Qué estaba soñando hace ju sto un m om ento? El recuerdo se esfum a a toda prisa m ientras em piezas a pensar en el día que te espera, tus responsabilidades y obligaciones. Intentas rescatar un fragm ento, una imagen, cualquier cosa de la m em oria pero sin resultados.
Por desgracia, m uchas de nuestras aventuras nocturnas desaparecen de este modo, hundidas en las aguas com o barcos naufragados, sin posibilidad de recuperarlas. Sí nunca recuerdas tus sueños o rara vez lo haces, no te inquietes: no te pasa nada raro, ni tu habilidad soñadora está dañada. Eres un ser hum ano saludable, maravilloso, normal y tienes sueños cada noche, te lo aseguram os. Las velas de tu barco siguen intactas, únicam ente tienes que tirar del cabo adecuado y aprovechar el viento.
En otras palabras, sólo te hace falta recordar los sueños que ya estás teniendo. A unque parezca obvio, el recuerdo de los sueños y el sueño lúcido van de la mano. ¿Cóm o esperas estar consciente en tus sueños si ni siquiera puedes recordarlos? Imagina un am plio rio. con los sueños en una orilla y tu vida cotidiana en la otra. Al recordar los sueños construyes un puente que conecta con el m undo onírico, que te perm ite recuperar recuerdos y experiencias al otro lado de esa gran linea divisoria. Sin esta conexión, te quedas solo en la orilla em barrada del río. Necesitas una relación sólida con tus sueños antes de lograr una experiencia lúcida. C onstruir este puente, fortalecer la recuperación de los sueños, es el prim er paso.
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Sólo con pensar en esos sueños que tuvim os y nunca recordam os sentim os ganas de llorar, como si un caso de am nesia nos hubiera arrebatado años de nuestras vidas. Piensa en toda la sabiduría y consejos perdidos por recordar mal los sueños (que entren ahora los violines).
Pese a su naturaleza fluida y fugaz, hay unas cuantas estrategias sencillas, una disposición mental apropiada para conseguir recordar los sueños sin esfuerzo.
E r e s u n s o ñ a d o r
C ualquiera... que preste atención a sus sueños durante un perio d o de tiem po tendrá m ás sueños de lo habitual: lo cual sin duda significa que recordará
sus sueños con m ás facilidad y frecuencia. Sigm und Freud,
psicólogo, pionero del sueño, am ante de la literatura griega x»y
Para muchos, recordar sueños parece algo im posible. Lo hem os oído en incontables ocasiones: «No sueño». «Tengo el sueño ligero» o «Es que no sueño tanto com o otras personas». A firm aciones com o éstas son espadas de doble filo. ¿Recuerdas lo poderosas que nuestras palabras y creencias llegan a ser? Si te repites a ti mismo que no sueñas o que nunca recuerdas, estás creando en efecto las circunstancias exactas que convierten en cierta dicha creencia. No obstante, independientem ente de lo que creas, debes aceptar esta realidad: tú. al igual que el resto de la humanidad, sueñas cada noche. La única cuestión ahora es si lo haces de m anera consciente o no.
L o s s u e ñ o s s o n e x p e r i e n c i a s r e a l e s
A m enudo pensam os en los sueños com o esas im ágenes fragm entadas y confusas que sólo recordam os ju sto después de despertarnos. Com o hem os dicho antes, eso no es el sueño sino sólo el recuerdo del sueño. Aunque suene disparatado, los sueños son experiencias reales sim ilares a los sucesos y las acciones de nuestro m undo diurno. M ientras viajam os por nuestros sueños, las experiencias son tan vividas y prístinas que no se nos ocurre que podam os estar soñando. Es en el m om ento en que despertam os cuando los recuerdos del sueño, es decir, los pedazos que recordam os después, se vuelven borrosos.
La ciencia nos respalda en este punto. En 2011. un estudio italiano que observaba la actividad del cerebro de los participantes m ientras recordaban los sueños advirtió que «los
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m ecanism os neurofisiológicos subyacentes en la descodificación y la recuperación de recuerdos episódicos pueden funcionar igual en diferentes estados de conciencia». En lenguaje más accesible esto significa que nuestros cerebros tienen un funcionam iento parecido tanto cuando recordam os los sucesos de la vida diurna com o cuando recordam os su e ñ o sA
ENSEÑA Y CUENTA
Los indios achuar, del A m azonas ecuatoriano, com parten sus sueños cada mañana. C reen q ue los sueños no pertenecen al individuo sino a toda la com unidad. SI, por ejem plo, alguien tiene un mal sueño con otro m iem bro de la tribu, am bas partes son responsables de reunirse para resolver
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cualquier tipo de conflicto que el sueño esté apuntando. C om partir y hablar de aquello que sueñas con fam iliares y am igos es una gran manera de m ejorar la recuperación de sueños. Sigue el ejem plo de los ach u a r y crea un entorno seguro donde poder hablar de tus sueños con otra gente, recibir com entarlos constructivos y no olvidar dar apoyo a otras personas que com parten sus sueños. V erás cóm o los sueños recordados aumentan de form a significativa.
* M arilyn Schlitz y Frank Pascoe. «The A chuar Dream Practices», M ystic M ountain Center for H eaiing Arts. <hLtu;.''i'V»".YW.ir.YSticalcQir.uany.cQir.'Aghuar.DhB:-
I r s e a d o r m i r
El recuerdo de los sueños no es una ciencia espacial. Ú nicam ente requiere que hagas u r esfuerzo. Una vez que hayas aceptado y entendido que de hecho sueñas cada noche, es im portante que te vayas a dorm ir queriendo recordar tus experiencias nocturnas. M étete en la cama con la intención de recordar tus sueños. Funciona de maravilla.
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D e f i n e u n a i n t e n c i ó n
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1. Repite tu afirm ación. M ientras te quedas dorm ido, concentra tu atención en una frase sim ple y concisa. Debería ser breve y directa: «Recuerdo mis sueños». Repite esta afirm ación m ientras te quedas dorm ido. Si te parece que tu mente se desvía hacia otros tem as, dales un suave empujón para que desaparezcan.
2. Visualiza. Im agínate andando por la mañana, recordando los detalles vivos de tu sueño > escribiéndolos en tu libreta de sueños (véase capítulo 7). Antes de quedarte dorm ido, mira Is página del diario abarrotada de m últiples sueños, experiencias vividas y detalles.
3. Siente. Siéntete saliendo de un sueño vivido, abriendo los ojos con el corazón a ú r acelerado y la cabeza llena de sensaciones.
Una vez que adquieras la costum bre de recordar los sueños, no necesitarás hacei este ejercicio cada noche. De un m odo natural y autom ático em pezarás a recordar cada vez m ás cosas.
H á b i t o s s a l u d a b l e s d e d e s c a n s o
Sin lugar a dudas, los soñadores lúcidos duerm en bien. Las siguientes técnicas no sólo son buenas para tu habilidad soñadora, sino tam bién para tu salud.
1. Establece rituales antes de acostarte. Haz algo que te relaje, com o darte una duche caliente o leer. Puedes m editar, dibujar, hacer estiram ientos, encender incienso o anotar une lista de tareas para el día siguiente. Si. al igual que la m itad de la población, sueles ver le televisión antes de acostarte, debes saber que un estudio reciente ha llegado a la conclusiór de que m irar la tele antes de ir a la cama es uno de los dos principales factores de pérdida
2. A cuéstate a la misma hora cada noche. Si vas a la cama a la misma hora cada noche tendrás unos ciclos de sueño más constantes, lo cual resulta práctico para inducir después de sueño.2