7.3.5.3 Requisitos previos a la ejecución
7.6. ALBAÑILERÍA, CARPINTERÍA Y ACABADOS
7.7.2. RED DE SANEAMIENTO EXTERIOR 1 Arquetas y sumideros
Una vez efectuada la excavación en los casos que así sea necesario, se procederá a construir o colocar las piezas con la situación y dimensiones definidas en los Planos, cuidando especialmente el cumplimiento de las cotas definidas en los mismos o fijadas por el Director de las Obras.
En el caso de arquetas ejecutadas “in situ”, se procederá al hormigonado de las soleras hasta los taludes de excavación. La junta entre solera y alzado será tipo llave. A partir de los arranques de solera se procederá a colocar los laterales de ambas caras del encofrado. En ningún caso se hormigonará contra el terreno.
Durante la excavación, encofrado, hormigonado, desencofrado y relleno se mantendrán los dispositivos que garanticen el agotamiento y evacuación de las aguas infiltradas. Asimismo se considerarán las medidas de estabilización de las paredes de excavación que sean necesarias.
Se cuidará especialmente los puntos de conexión de los tubos y sistema de drenaje con las arquetas, tanto en lo referente a acabados como a cotas, evitando los rebases de los extremos de los tubos en el interior de las mismas.
Los sumideros se realizarán de acuerdo con lo especificado en el Proyecto y con lo que sobre el particular ordene el Director de Obra. Las tolerancias no serán superiores a diez (10) milímetros.
Antes de la colocación de las rejillas se limpiará el sumidero, así como el conducto de desagüe, asegurándose el correcto funcionamiento posterior. En el caso que el Director de las Obras lo considere necesario se efectuará una prueba de estanqueidad. Se estará, en todo caso, a lo dispuesto en la legislación vigente en materia medioambiental, de seguridad y salud, y de transporte de productos de construcción.
Las rejillas y tapas se ajustarán perfectamente al cuerpo de obra y se colocarán de la forma y a la cota que si indica en los Planos o fije la Dirección de Obra.
7.7.2.2. Conexión a red de saneamiento
Se realizará la conexión de la red de saneamiento al pozo de registro correspondiente, con rotura de este desde el exterior con martillo compresor hasta su completa perforación, acoplamiento y recibido del tubo de
acometida, repaso y bruñido con mortero de cemento en el interior del pozo, con retirada de escombros a borde de excavación y medidas de seguridad correspondientes.
7.7.2.3. Conducciones o colectores de saneamiento
La nueva canalización para evacuación de aguas pluviales, las trasladará hasta la red horizontal de saneamiento interior a través de las bajantes dispuestas para tal fin.
Los sumideros irán situados en su mayoría sobre las propias bajantes.
El soporte de los tubos serán zanjas (con sus camas de apoyo para las tuberías) de profundidad y anchura variable, según disposiciones vigentes.
Primeramente se procederá a una localización de las canalizaciones existentes y al replanteo del trazado de la canalización a realizar, y de los niveles de la misma. Las zanjas se realizarán con maquinaria adecuada,
sujetándose y protegiéndose los lados de la zanja cuando la profundidad de ésta sea superior a metro y medio (1,5). En caso de excavarse por debajo del nivel freático o de producirse inundaciones de la zanja, el agua deberá achicarse antes de iniciar o proseguir con los trabajos de colocación de la tubería.
Una vez abierta la zanja se comprobará el lecho de asiento, compactándolo hasta lograr una base de apoyo firme, colocando el material de apoyo de la conducción con la pendiente adecuada, y verificando que está de acuerdo con la rasante definida en los Planos.
Si al excavar quedasen al descubierto piedras, rocas… se excavará por debajo de la rasante y se rellenará de arena.
No deberán transcurrir más de ocho (8) días entre la excavación de la zanja y la colocación de tubos, si no es así se realizará un repaso del fondo de la misma retirando tierras sueltas o disgregadas.
La colocación de la tubería se realizará una vez obtenida la autorización de la Dirección de Obra, terminada la zanja y comprobada la rasante. El montaje de los tubos se realizará en sentido ascendente, asegurando el desagüe de los puntos bajos para mantener las zanjas y tuberías libres de agua.
Una vez colocada la tubería, las uniones y piezas especiales, se procederá al relleno de la zanja con materiales que se extenderán mediante tongadas sucesivas, de espesor uniforme y sensiblemente horizontales, hasta conseguir el noventa y cinco por ciento (95%) de la densidad del Proctor Normal.
Todos los tramos de las tuberías deberán llevar impreso la marca del fabricante, el diámetro nominal, la sigla SAN que indica que se trata de un tubo de saneamiento seguida de la indicación de la serie de clasificación a que pertenece, y la fecha de fabricación y marcas que permitan identificar los controles a que ha sido sometido el lote a que pertenece.
La forma y dimensiones de los tubos se adaptarán a lo prescrito para cada tipo de material en el Pliego de Prescripciones del MOPU para Tuberías de Saneamiento, con las tolerancias que en el mismo se indican.
Antes de bajar los tubos a la zanja se examinarán apartándose los que presenten deterioros. Se comprobará la pendiente y la distancia entre pozos de registro.
Se comprobará la estanqueidad de la red, al menos en un diez (10) por ciento del trazado. Para ello se obturará el tramo aguas arriba del pozo de registro más bajo y cualquier otro punto por donde pueda salirse el agua, llenándose completamente la tubería y el pozo de aguas arriba. Transcurrido treinta (30) minutos del llenado se inspeccionarán los tubos, juntas y pozos, comprobándose que no ha habido pérdida de agua.
En todo lo que no contradiga el presente Pliego, será de aplicación el Pliego de Prescripciones del MOPU para Tuberías de Saneamiento, las normas UNE 88201 y 53332, y el Plan General de Ordenación Urbana.
7.7.2.4. Medición y abono
Las arquetas y sumideros se medirán y abonarán por unidades realmente ejecutadas en obra. El precio incluirá la embocadura, la rejilla y la arqueta receptora.
La arqueta receptora incluye la obra de fábrica, solera, paredes y techo, el enfoscado y bruñido interior, en su caso, la tapa y su cerco, y el remate alrededor de éste, y en definitiva todos los elementos constitutivos de la misma.
Las conducciones de PVC para saneamiento se medirán y abonarán por metro lineal (m) de conducto realmente colocado, medido sobre el terreno. No se incluye la excavación ni el relleno posterior de la zanja, que habrán de realizarse según lo especificado en este Pliego para el apartado de Movimiento de Tierras, y se medirán y abonarán en metros cúbicos (m3) ejecutados.